Los saludo en nombre del Movimiento de los Focolares en el mundo, que se une a la oración de esta Peregrinación digital. Junto con todos ustedes, queremos elevar nuestra voz a Dios para pedir el fin de la trata de personas y afirmar la dignidad de cada ser humano:
Señor, Dios nuestro,
Tú amas a tus criaturas. Has dado los bienes de la tierra para que todos puedan vivir en paz como hijos tuyos.
Hoy se eleva a ti el grito de quienes son violados, explotados de manera degradante, de quienes son víctima de la trata de personas.
Ayúdanos, Señor, a estar junto a estas hermanas y hermanos, multiplica las fuerzas del bien para alimentar su esperanza en la posibilidad de una nueva vida.
Sensibiliza los corazones de los indiferentes. Haz que, desde cada ciudadano, hasta quienes tienen en sus manos el destino de los pueblos, crezca la conciencia de luchar contra esta grave llaga social.
Señor, te pedimos que sepamos difundir por todas partes el llamamiento global que hoy se propone, para que se haga tu voluntad en la tierra como en el Cielo.
Unidos, sigamos rezando y trabajando por la justicia. Gracias a cada uno y a cada una por formar parte de esta cadena de esperanza y amor que atraviesa el mundo.
Margaret Karram
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En 2026 se cumplirán 70 años desde el nacimiento de la revista Città Nuova. Era el 14 de julio de 1956 cuando, en Fiera di Primiero, en el norte de Italia, durante un encuentro estival de los Focolares llamado Mariápolis, Chiara Lubich─ fundadora y primera presidenta del Movimiento de los Focolares─ tuvo la idea de crear un «folleto» que mantuviera en contacto a todos los participantes.
Desde entonces, se han sucedido miles de publicaciones y Città Nuova siempre se ha comprometido a tratar de observar los hechos y leer e interpretar la actualidad desde la perspectiva de la fraternidad universal. Y ello, para dialogar sobre temas incómodos, para estar cerca de los más frágiles, los olvidados, para construir puentes, para estar presente en las heridas de la humanidad, para poner de relieve las semillas de paz y de esperanza, con un horizonte global que mira hacia el mundo unido.
Con la difusión del Movimiento en el mundo, nacieron otras ediciones en diferentes países. Actualmente son 32 en 21 idiomas, impresas y on line.
Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, el 7 de enero de 2026 envió un videomensaje en el que afirma: «Hoy, ante las terribles amenazas de nuestro tiempo —guerras, polarizaciones de todo tipo, crisis medioambientales, una economía a menudo basada en la explotación, retos éticos planteados por la inteligencia artificial—, Città Nuova elige todavía y siempre el diálogo:
elige la paz como una búsqueda ardua, pero indispensable;
elige creer que cada encuentro, cada pensamiento, cada palabra puede contribuir a cambiar el rumbo del mundo».
A continuación, el videomensaje completo. Active los subtítulos y elija el idioma que desee.
«Mi oración, mi deseo es que estos meses que tenemos por delante puedan ser verdaderamente meses de crecimiento espiritual, de conversión (…), conversión personal, pero también conversión colectiva (…). Que tengamos este amor recíproco, que nos hace libres para poder darlo todo y estimarnos unos a otros, tener respeto a los demás, sabiendo que cada uno de nosotros tiene ideas diferentes, perspectivas distintas, ideas distintas sobre la Obra, sueños diferentes… Sin embargo, confío en que juntos podamos tener esta luz, que juntos podamos permitir que el Espíritu Santo guíe esta nueva etapa de la Obra».
El pasado 7 de diciembre, con motivo del retiro anual de los focolarinos y las focolarinas en Castel Gandolfo (Roma), Margaret Karram, presidenta del Movimiento de los Focolares, saludando a todos los presentes pronunció estas palabras, invitando a cada uno a dirigir la mirada hacia la Asamblea General que se realizará en marzo de 2026 (AG2026), etapa de un proceso que continúa y lleva adelante la historia del Movimiento de los Focolares.
Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, quiso introducir en los Estatutos generales “la premisa de toda regla”, que ciertamente también atañe a la Asamblea general, porque un órgano de gobierno todavía hoy no puede dejar de ahondar sus raíces en el amor mutuo. Dice así: “la mutua y continua caridad, que hace posible la unidad y atrae la presencia de Jesús en la colectividad es, para las personas que forman parte de la Obra de María, la base de su vida en todos sus aspectos”.
Como ya anunciamos en un precedente artículo, después de las varias Asambleas zonales que se han llevado a cabo en todo el mundo, en noviembre de 2025 terminó la fase de consultación sobre las propuestas de argumentos y de modificaciones a los Estatutos y la primera fase de la consultación sobre los nombres. La lista de los participantes e invitados se ha concluido y es ya definitiva.
A partir del 20 de diciembre de 2025, el camino de preparación proseguirá a través de algunos encuentros del que ha sido definido como proceso preasambleario. Dichas reuniones, están destinadas especialmente a quienes participarán en laAG2026 como miembros elegidos, de derecho, sustitutos e invitados.
Específicamente, se trata de 5 sesiones, a través de zoom, en las que los interesados podrán profundizar varios temas:
20 de diciembre de 2025: “Conversación en el Espíritu”
17 de enero de 2026: “Cómo prepararnos y cómo vivir en la Asamblea”
31 de enero de 2026: “Presentación de las propuestas relacionadas con los Estatutos generales”
7 de febrero de 2026: “Principales temáticas surgidas”, 1ª parte
21 de febrero de 2026: “Principales temáticas surgidas”, 2ª parte
«Un momento de preparación, de discernimiento, pero, sobre todo, de compartición, que involucrará a muchísimas personas de los lugares más variados del mundo ─afirma la Comisión Preparatoria de la Asamblea (CPA)─. Es emocionante. Los participantes en la Asamblea se verán por primera vez. Ciertamente, son numerosos los retos debidos a la distancia física, lingüística, cultural, pero esto refleja la intención del proceso, es decir, la construcción de la unidad. Es un momento en el cual se comenzará realmente a hacer la experiencia de la Asamblea, en la que esta realidad iniciará a concretarse”.
El objetivo de este proceso previo a la Asamblea es ayudar a los participantes, lo más posible, a llegar preparados a la Asamblea, ante todo, a través de la formación en la Conversación en el Espíritu, que se adoptará como metodología en algunos momentos.
Una sesión se dedicará a la explicación práctica del funcionamiento de la Asamblea y de los requisitos normativos que deben cumplirse, pero también a cuál debería ser la actitud espiritual de quienes participan en ella, conscientes de que cada uno representa su realidad, sus comunidades y áreas geográficas, pero con la mirada abierta a la Obra en su globalidad. Además, se pondrá una especial atención a las propuestas de modificación de los Estatutos generales que se presentarán en la Asamblea. Las dos últimas sesiones de febrero, dedicadas a las principales temáticas surgidas de las consultaciones, se pondrán posteriormente a disposición de todos los miembros del Movimiento.
“Este proceso preasambleario que se abre, no es una fase aislada hacia la AG2026 – afirma Ángel Bartol, coordinador de la CPA – más bien (una nueva fase) un instrumento para acompañar y seguir caminando juntos. Es como la imagen de un zum que va focalizando poco a poco la experiencia que se quiere hacer. En este camino de acercamiento, además de conocer lo que más le interesa a toda la Obra en el mundo también es importante “conocerse”, conocer también a las personas que pueden ocupar cargos electivos, su punto de vista, entrar en una dimensión de escucha y acogida. Un proceso –sigue diciendo Ángel Bartol– en el que es importante dejarse convertir y purificar para descubrir lo que Dios quiere hoy de nosotros”.
Prepararse a la Asamblea es, por tanto, un camino que se quiere hacer volviendo a proponerse día tras día vivir el amor mutuo, y poder atraer la presencia de Jesús en medio de nosotros; recoger el fruto de un trabajo que ha durado meses y que reúne una pluralidad de voces, de ideas y de almas y se convierte en la expresión real no del individuo sino de un cuerpo, de una entera familia en el mundo, que en su conjunto mueve sus pasos hacia el futuro.
Ante las recientes noticias alentadoras sobre el acuerdo para la Franja de Gaza, expreso la esperanza de que este sea un primer paso para una paz justa, integral y duradera.
Sin duda, el camino por recorrer aún es largo, pero en este momento mi pensamiento se dirige a los rehenes, los prisioneros palestinos y los habitantes de la Franja, con la confianza de que puedan comenzar a entrever una esperanza de vida digna de ese nombre.
Asimismo, deseamos que quienes tienen en sus manos el destino de los pueblos continúen tomando decisiones en favor del bien supremo que poseemos: la vida.
Nos comprometemos a unir nuestras fuerzas concretas y espirituales con todos aquellos que trabajan incansablemente por un mundo mejor y nos unimos a la Jornada de Oración por la Paz convocada por el Papa León XIV el próximo 11 de octubre.
En la tarde del 1 de octubre, en el Centro Internacional Mariápolis del Movimiento de los Focolares en Castel Gandolfo, Roma, se inauguró la Conferencia Raising Hope con la participación de Su Santidad León XIV y otras personalidades como Arnold Schwarzenegger, exgobernador de California, y la Honorable Marina Silva, Ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil.
La sesión combinó testimonios, momentos espirituales y artísticos, en acción de gracias por el décimo aniversario de la encíclica Laudato Si’. Representando al Movimiento Laudato Si’, Christina Leaño, directora asociada, e Igor Bastos, director de Brasil, presidieron la apertura de la jornada.
Un momento icónico fue cuando el Papa León XIV tocó y bendijo un trozo de hielo, de más de 20.000 años, desprendido, debido al cambio climático, de un glaciar en Groenlandia; y también bendijo agua traída de distintos rincones del planeta, como gesto simbólico que encarnó compasión y preocupación por el grito de la tierra y de los pobres.
Laudato si’, ¿qué queda por hacer?
“Esta encíclica ha inspirado profundamente a la Iglesia católica y a muchas personas de buena voluntad”, comenzó diciendo León en su discurso sobre Laudato Si’, “la cual abrió un fuerte diálogo, grupos de reflexión y programas académicos”. El Papa hizo mención a cuánto se extendió la encíclica de su predecesor “en cumbres internacionales, en el diálogo ecuménico e interreligioso, en círculos económicos y empresariales, en estudios teológicos y bioéticos”.
Dando gracias al Padre celestial “por este don que hemos heredado del Papa Francisco”, León se detuvo a mencionar que los desafíos ambientales y sociales hoy son aún más urgentes. Ante el aniversario debemos preguntarnos, “¿qué queda por hacer? ¿Qué hay que hacer ahora para garantizar que el cuidado de nuestra casa común y la escucha del clamor de la tierra y de los pobres no parezcan meras modas pasajeras o, peor aún, se vean y se sientan como cuestiones divisorias?”, indagó.
Volver al corazón: de la recopilación de datos al cuidado
“Hoy más que nunca es necesario volver al corazón, lugar de la libertad y de las decisiones auténticas”, afirmó entonces el Pontífice, porque aunque este “incluye la razón”, también “la trasciende y la transforma”. “El corazón es el lugar donde la realidad externa tiene mayor impacto, donde se lleva a cabo la búsqueda más profunda, donde se descubren los deseos más auténticos, donde se encuentra la identidad última de cada uno y donde se forjan las decisiones”.
En este aspecto, señaló que “solo volviendo al corazón puede tener lugar una verdadera conversión ecológica”. “Debemos pasar de la recopilación de datos al cuidado; y del discurso medioambiental a una conversión ecológica que transforme los estilos de vida tanto personales como comunitarios”, afirmó.
León recordó a los presentes que esta experiencia de conversión nos orienta hacia el Dios vivo: “No podemos amar a Dios, a quien no vemos, mientras despreciamos a sus criaturas. Tampoco podemos llamarnos discípulos de Jesucristo sin participar en su visión de la creación y su cuidado por todo lo que es frágil y herido”.
No hay lugar para la indiferencia ni la resignación
Antes de concluir su discurso, el Papa miró con esperanza las próximas cumbres internacionales —la COP30 de 2025, la sesión del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial y la Conferencia del Agua de 2026—, “para que escuchen el clamor de la tierra y de los pobres”.
Ha anche incoraggiato i giovani, i genitori e coloro che lavorano nelle amministrazioni e istituzioni a contribuire a “trovare soluzioni alle sfide culturali, spirituali ed educative di oggi, lottando sempre con tenacia per il bene comune.”
Finalmente reflexionó: “Dios nos preguntará si hemos cultivado y cuidado del mundo que creó y de nuestros hermanos y hermanas. ¿Qué responderemos?”.
1.5 billones de católicos pueden involucrarse
El actor y exgobernador de California, fundador del Instituto USC Schwarzenegger de Políticas Estatales y Globales, de la Iniciativa Climática Schwarzenegger, Arnold Schwarzenegger, inició su discurso felicitando al Santo Padre por la instalación de paneles solares en los techos del Vaticano: “Estoy junto a un héroe”, afirmó.
“Hay 1.5 billones de católicos, ese poder y esa fuerza hay que usarlo para involucrarse en el movimiento climático”, mencionó Schwarzenegger al tiempo que hizo un llamamiento a hablar más de la contaminación: “La persona común y corriente no entiende cuando hablamos de carbón cero o de las temperaturas en aumento. En lugar de hablar a la cabeza, tenemos que hablar al corazón. Podemos poner fin a la contaminación si trabajamos juntos, porque Dios nos puso en la tierra para que la convirtiéramos en un lugar mejor”, indicó.
Hacia la COP de la esperanza
Posteriormente fue el turno de la honorable Marina Silva, Ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Brasil, jefa de la presidencia conjunta de la COP30. En su discurso se mostró inspirada por los valores cristianos al participar de la conferencia.
Con ánimo, afirmó: “Estoy segura de que el Papa hará una gran aportación para que la COP30 pase a la historia y se convierta, como todos deseamos ardientemente, en la COP de la esperanza, para preservar y cultivar todas las formas de vida que son parte del hermoso jardín que Dios nos ha regalado”.
De las lágrimas a la esperanza
En el escenario, el Papa estuvo acompañado por la Dra. Lorna Gold, directora ejecutiva del Movimiento Laudato Si’ y presidenta del Comité Organizador de la Conferencia; Margaret Karram, teóloga y presidente del Movimiento de los Focolares; el sacerdote Jesús Morán; y Yeb Saño, presidente de la Junta Directiva del Movimiento Laudato Si’, que compartió con el Pontífice su propia historia, en Filipinas, en contacto directo con múltiples catástrofes climáticas, e introdujo a los testimonios principales.
Posteriormente, se produjo un momento simbólico espiritual en el que representantes de distintos países como Timor Oriental, Irlanda, Brasil, Zambia y México trajeron agua desde su tierra, para ponerla en común en un cuenco en el escenario. Ellos encarnaron el clamor de los pueblos originarios, de la vida silvestre, los ecosistemas, las generaciones futuras, los migrantes, los pobres y la tierra que gime.
De las lágrimas a la esperanza, y con una audiencia de pie, el Papa León se acercó a tocar el hielo glacial y proclamó la bendición sobre el agua y sobre todos los presentes: “Que trabajemos por el florecimiento de toda la creación”, exclamó. Los artistas Adenike, Gen Verde y los Pacific Artists for Climate Justice animaron con momentos musicales el encuentro.
Un trozo de glaciar de Groenlandia
El hielo recorrió más de 5000 kilómetros desde los fiordos de Nuuk, Groenlandia, hasta Castel Gandolfo, Roma. El artista Olafur Eliasson organizó el traslado del hielo a Roma para la ocasión con el apoyo del geólogo Minik Rosing. Recogido en el fiordo de Nuup Kangerlua, el bloque de hielo se había desprendido de la capa de hielo de Groenlandia y se estaba derritiendo en el océano. La vasta capa de hielo de Groenlandia es uno de los reguladores climáticos más importantes de la Tierra. Formada por nieve compactada durante decenas de miles de años, contiene capas de más de 100 000 años de antigüedad que albergan burbujas de aire antiguo que registran la historia de la atmósfera terrestre. El Centro de Información sobre la Tierra de la NASA estima que la capa de hielo de Groenlandia está perdiendo aproximadamente 270 000 millones de toneladas al año como consecuencia del cambio climático. A medida que el hielo libera agua de deshielo en el océano, nos recuerda que nuestra relación global con las capas de hielo es existencial: nos vinculan con el pasado, dan forma a nuestro clima actual y, dependiendo de nuestro cuidado o negligencia, determinarán nuestro futuro común. Si el hielo se derrite por completo, la NASA predice que el nivel del mar aumentará unos siete metros (23 pies), lo que modificará las costas y desplazará a millones de personas en todo el mundo.