Corría el comienzo del año 2020. Samuele invitó a Irene a salir. Se encontraron así dos o tres veces. Después llegó el Covid-19, la pandemia, el confinamiento y la distancia. ¡Todo un suplicio!
Tuvieron que conformarse con verse a través del teléfono móvil.
Pero el amor entre ellos fue desplegando alas cada vez más grandes, hasta llevarlos, la tarde del sábado 5 de septiembre, a Theotokos para celebrar su matrimonio, rodeados principalmente de parejas jóvenes y acompañados por los cantos de Gen Verde.
Irene Bambi es de un pueblo cercano a Loppiano y formó parte del grupo parroquial local, mientras que Samuele Vannacci creció junto a los jóvenes de los Focolares y sigue comprometido con el Movimiento.
Ella trabaja en una empresa de la zona, mientras que él trabaja en una industria mecánica.
El celebrante principal fue el padre Stefano Isolan, amigo de Samuele desde hace muchos años. Su amistad tiene además un vínculo especial, ya que ambos son hijos de familias que viven en la ciudadela.
«Han descubierto el amor de Dios, un amor muy concreto — subrayó el padre Stefano —. Todos los que están aquí, creyentes o no, les han mostrado algún rasgo del amor del Señor. Amar significa buscar y ahora comienza la aventura de llevar el amor a lo más cotidiano de cada día».
www.loppiano.it – di Paolo Loriga
