Movimiento de los Focolares
Chiara Luce Badano: una santidad 2.0

Chiara Luce Badano: una santidad 2.0

Ya pasó un año desde su beatificación, vivida por más de veinte mil jóvenes presentes en Roma para la ocasión, y por muchos otros que la siguieron en directo en todas partes del mundo. Hoy son muchos los que quieren conocerla e imitala El fuerte testimonio de Chiara Luce Badano,  la gen de Génova (Italia) que la Iglesia reconoció como beata, parece haber hecho que volviera a estar de moda la santidad. Sus “diecinueve años llenos de vida, de amor, de fe” [2 ( Papa Benedicto XVI),  despiertan en tantos jóvenes –y no sólo- el deseo de gastar la vida por cosas grandes. Descubren que la santidad puede ser vivida en lo cotidiano. “Chiara Luce nos ha enseñado que también nosotros podemos amar siempre e incondicionalmente”. Ésta es una de las impresiones recogidas en Brasil, en una de las muchas veladas que, mediante el musical “Life Love Light”, se multiplicaron en el mundo: de Italia a España –durante la JMJ- y en otros países de Europa, de Medio Oriente a Asia, llegando después a las Américas, a Australia y a distintas naciones de África. Innumerables las solicitudes a los padres, María Teresa y Ruggero Badano, de contar su historia. Cada uno la siente viva, una persona con la que puede establecer una relación. Pero, como bien se expresa una joven: “Chiara Luce me ha enseñado una cosa muy fuerte; no puedo hacerme santa sola, tenemos que ser santos juntos”. Y Chiara Lubich la fundadora de los Focolares, así se expresaba presentando la espléndida figura de esta joven beata: “La finalidad del Movimiento de los Focolares es cooperar con la Iglesia a realizar el testamento de Jesús ‘que todos sean uno’. Desde pequeñita Chiara Luce había descubierto que los dolores son perlas preciosas que se han de recoger con predilección durante el día… por eso vivía con Jesús, con Él ha transformado su pasión en un canto nupcial. Si, Chiara Luce es una gen realizada, testigo coherente de nuestro ideal ya maduro en ella a los 18 años” Su historia se difunde a través de todos los medios: Más de 30.000 copias del libro Yo tengo todo y más de 15.000 del texto Del techo para abajo, editados en varios idiomas. Después, son miles las copias de DVD y CD musicales sobre su vida y sobre la fiesta de su beatificación. Pero es sobre todo en internet que se manifiestan los que la conocen, o bien la descubren en las circunstancias menos pensadas, y quieren vivir como ella. Su página de Facebook cuenta con numerosos fans que interactúan, agregando posts, comentarios, fotos, ecos. El sito “Life Love Light” se ha convertido en un punto de referencia para tantos que quieren comunicar su descubrimiento del por qué de la vida de Chiara Luce y de su felicidad como ella misma lo expresó en sus últimas palabras: “Chao mamá. Sé feliz porque yo lo soy”.

Chiara Luce Badano: una santidad 2.0

Asís 2011: En nombre de Dios ¡nunca más violencia!

La bruma que cubría Asís en la mañana, permaneció durante todo el día y acompañó a Benedicto XVI y a “los peregrinos de la verdad y de la paz” que se dieron cita para una jornada de reflexión, diálogo y oración en la ciudad de Francisco y Clara. Después del frugal almuerzo en el convento de la Porziuncula, adyacente a la Basílica de Santa maría de los Ángeles, Benedicto XVI y los varios líderes tuvieron la posibilidad de transcurrir más de una hora de reflexión, meditación y oración. A cada uno se le ofreció una habitación para que pudiera hacerlo según su propia conciencia y las enseñanzas de su propia religión. Mientras tanto grupos de jóvenes caminaron en peregrinación hacia la Plaza San Francisco, delante de la Basílica inferior en la ciudad alta. Allí, tal como fue en 1986 y en el 2002 se preparó un palco para el acto final de la jornada. La llegada de Benedicto XVI y de las varias delegaciones fue acogida con gran entusiasmo. La plaza estaba repleta y presentaba una gran variedad de colores, desde el naranja de los hindúes al negro de los monjes japoneses, el blanco de muchos musulmanes y zoroastrianos, el gris y el marrón de los monjes y monjas católicos: una vista realmente única. Fue un momento solemne, de compromiso a favor de la paz, marcado por breves participaciones en distintos idiomas: francés, punjabi, ruso, inglés, en árabe hablado por un obispo siro-ortodoxo y también, en chino, tailandés, japonés, para terminar con el español. Detrás de cada lengua se escondía una forma de creer y un modo de hablar a Dios y a los hombres, sobre todo de la paz. Quien asumía el compromiso de vivir por la paz provenía, a menudo, de rincones del mundo con un alto ptencial de violencia. “Nosotros nos comprometemos” eran las tres palabras con las que iniciaba la declaración, para presentar un compromiso común más allá de las religiones, de la proveniencia geográfica y cultural. Un compromiso que se refiere a la decisión de erradicar las causas del terrorismo, de educar a las personas al respeto y la estima recíprocas, y de promover una cultura del diálogo, de defender los derechos de todas las personas de vivir una existencia digna, de reconocer que confrontarse con la diversidad puede convertirse en una posibilidad para mejorar la comprensión recíproca, de perdonar recíprocamente los errores y prejuicios, de estar del lado de quien sufre, Y así hasta llegar a Guillermo Hurtado, un profesor mexicano quien, a nombre de los humanistas laicos, proclamó el compromiso de todos los hombres y mujeres de buena voluntad de construir un mundo nuevo. Benedicto XVI sintetizó el llamado coral retomando las invocaciones de Pablo VI y Juan Pablo II: “¡Nunca más violencia! ¡Nunca más guerra!. En nombre de Dios que toda religión traiga a la tierra Justicia y Paz. Perdón y Vida. Amor!”. El símbolo de la luz concluyó la jornada al igual que la del 2002. Pequeñas lamparitas fueron pasando entre los presentes, seguidas por el intercambio de un signo de paz. Todo en la más grande sencillez y sobriedad, como enseñaron Francisco y Clara por los caminos de piedra de esta pequeña ciudad simbólica, que desde hace siglos le dice al mundo que los hombres y las mujeres pueden ser hermanos y hermanas. Del enviado Roberto Catalano Lee el artículo completo: http://www.cittanuova.it/contenuto.php?TipoContenuto=web&idContenuto=331098 Entrevista de Radio Vaticana a Michele Zanzucchi, director de Cittá Nuova: http://www.cittanuova.it/audio_dett.php?TipoContenuto=audio&idContenuto=331082

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12 días, 12 países y 25 jóvenes en búsqueda

Video del viaje "siguiendo las huellas de Jesús"

“Tierra Santa, tierra pisada por los pies de Jesús, de María, de José, de los apóstoles. Sobre estos pasos hemos puesto los nuestros, ¡en un viaje inolvidable! Somos de la India, de Corea, de Canadá, de los Estados Unidos, de Europa y de la misma Tierra Santa, y los idiomas para comunicarnos entre nosotros y con cuantos encontramos en el lugar son inglés, italiano y alemán. No sabíamos mucho sobre las casi dos semanas que estábamos por vivir, pero teníamos una pregunta en común: ¿qué quiere Dios de mí? En el silencio del desierto a las cuatro de la mañana, en la Basílica de la Anunciación en Nazaret, en el lago de Tiberíades, todo se volvió silencio en el alma para acoger Su presencia. Somos Elizaberth, Giovanni, Silvia, Lukas, Youssef… ¡pero qué impacto recorrer este camino de Jesús, con el sentido profundo de deberlo vivir en el amor recíproco que Lo hace estar presente también entre nosotros! (cfr. Mt 18, 20) Luces, sombras, mucha comunión, muchos dolor ante los signos de la división: el muro, los check-point, las armas… y tantas preguntas. ¡Pero cuánta vida se percibía en el pequeño grupo de focolarinas y focolarinos del lugar, que ven su presencia allí, como el realizarse de la propia vocación a la unidad! ¡Y también cuántos encuentros conmovedores vividos con amigos hebreos, cristianos y musulmanes, todos verdaderos constructores de paz y de unidad! He aquí algunas de nuestras impresiones: “He podido entrar más en la vida de Jesús…; quiero escoger a Dios para toda mi vida; he luchado contra Dios en el pasado… ahora le he abierto nuevos espacios a Él…, ahora tengo una gran paz… serenidad para escuchar…, ya no leeré la Biblia de la misma forma; Jesús, cualquier cosa que quieras de mí, la haré…, ahora puedo y quiero dar todo a Dios, al 100%, incluso las preocupaciones, límites, temores, ¡qué sensación de libertad!…”. Una experiencia inolvidable, que no puede terminar aquí, y que marca nuestra alma con el deseo de seguir caminando sobre los pasos de Jesús en el mundo, comprometiéndonos por la paz y por la unidad de la familia humana. Jesús ha hablado a nuestro corazón y le hemos dicho nuestro “Sí”, sintiendo que nos invade una sensación profunda de libertad, de alegría y la certeza de ser amados por Dios. A cargo de los 25 jóvenes “en camino sobre los pasos de Jesús”.


Video del viaje a Tierra Santa  

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Asís 2011: la presencia de los Focolares

«Una inspiración –afirma la presidente de los Focolares, María Voce, en el Osservatore Romano – que dará seguramente una nueva aceleración y profundidad en el vivir las propias convicciones religiosas al servicio de la paz. Urgente precisamente hoy, cuando, paradójicamente, se difunde el temor hacia la religión, que por naturaleza es fuente vital de paz, imputándole la causa principal de muchos conflictos, tensiones, fobias, intolerancia y persecuciones por motivos religiosos que pululan en el mundo». Las delegaciones, numerosas y de alto nivel, partirán desde Roma, en tren, la misma mañana del 27 de octubre, junto con el Papa. En el tren Frecciargento junto a los líderes de todas las principales religiones del mundo, estará presente también María Voce, en representación de un Movimiento que –fundado sobre el carisma de la unidad de Chiara Lubich- desde sus orígenes se ha moldeado esencialmente para el diálogo. El Movimiento cuenta dentro de sus miembros con cristianos de 350 Iglesias y comunidades eclesiales. Por su expansión universal, hoy en día mantiene un diálogo abierto con todas las principales religiones del mundo, no sólo con algunos seguidores o líderes religiosos, sino también con líderes y seguidores de vastos movimientos: como el Movimiento budista Rissho Kosei-kai que cuenta con seis millones de adherentes (Japón), o el Movimiento de los afroamericanos (USA) o varios Movimientos de inspiración gandhiana del sur de India. Son miles los seguidores de otras religiones que viven, en la medida de lo posible, el espíritu del Movimiento y se comprometen a colaborar con sus fines. El diálogo se ha abierto también a personas sin una fe religiosa como agnósticos, indiferentes y ateos. Este diálogo nace a partir del encuentro entre personas creyentes y personas sin una referencia religiosa, pero unidas por el deseo de colaborar para que se recomponga en fraternidad la familia humana. Desde este punto de vista es emblemático el hecho que Benedicto XVI quiso también invitar a Asís a un grupo de no creyentes que “a pesar de no profesar una religión, están en el camino de la búsqueda de la verdad y advierten la común responsabilidad en pro de la justicia y de la paz en este mundo nuestro”. Son cuatro los invitados que aceptaron la invitación de Benedicto XVI. Son filósofos, historiadores, profesores de varias partes del mundo. Entre ellos está también Walter Baier: un economista austríaco, coordinador de la red «Transform!», un foro de investigación europeo que reúne revistas y «think tanks» de izquierda. Es miembro del Partido Comunista Austríaco además de colaborar en el “Centro internacional para el díálogo con personas de convicciones no religiosas” del Movimiento de los Focolares. Así se vislumbra el horizonte. «Una ciudad-mundo sin murallas se perfila en el horizonte, rica de esperanza”. Así se entrevé el evento de Asís 2011. “Hoy – afirma todavía María Voce – el diálogo entre las religiones no puede limitarse a los líderes, a los expertos. Debe convertirse en un diálogo del pueblo, un diálogo de la vida, que se vuelve cada vez más indispensable para la pacífica convivencia en nuestras ciudades y países, más teniendo que vivir cara a cara con musulmanes y budistas, hindúes y sijs. Es una crónica por descubrir y quizás por inventar, sin dejarnos amedrentar por el ruido que causan hechos de violencia e intolerancia. Es el testimonio cotidiano el que abre los caminos”. Seguimos y rezamos desde ya por esta gran cita de Asís del próximo octubre. A la espera de las nuevas sorpresas que nos reservará el Espíritu Santo”.

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Espiritualidad de la unidad: La Eucaristía

La Eucaristía siempre ha desempeñado un papel importante en la vida de Chiara Lubich, ya desde su infancia. Su vida personal y también la de sus primeras compañeras – como luego lo será de todo el movimiento que se constituirá con el tiempo – fueron marcadas por la Eucaristía. No podría ser de otro modo, si se piensa que Jesús Eucaristía es el alma, el corazón de la propia vida de la Iglesia. El Espíritu Santo, a través del carisma de la unidad, provocó en Chiara y en sus primeras compañeras una fuerte atracción hacia ella, hasta tal punto que deseaban ardientemente que llegara la hora de ir a Misa, para compartir con Jesús Eucaristía toda su vida. Más tarde, cuando comenzaron a viajar por Italia, buscaban con gran interés los campanarios que se veían en el paisaje a través de la ventanilla del tren, dirigiendo la mirada hacia ellos: allí estaba la Eucaristía, allí estaba su amor. Existe una conexión maravillosa entre la Eucaristía y la espiritualidad de la unidad. Así expresa Chiara este maravilloso misterio: “Si el Señor, para dar comienzo a este extenso movimiento, nos concentró en la oración de Jesús por la unidad, significa que Él debía empujarnos con fuerza hacia Aquel que únicamente lo podía realizar: Jesús en la Eucaristía. En efecto, de la misma forma que los niños recién nacidos se alimentan del seno materno instintivamente, sin saber lo que hacen, así, ya desde el comienzo del movimiento, advertimos un hecho: los que entraban en contacto con nosotros comenzaban a recibir diariamente la Comunión. ¿Qué explicación tiene esto? Lo que es el instinto para el niño recién nacido, es el Espíritu Santo para el adulto, recién nacido a la nueva vida que surge del Evangelio de la unidad. Es impulsado al “corazón” de la Madre Iglesia y se alimenta del néctar más precioso que ella posee, en el cual encuentra el secreto de la vida de unidad y de la propia divinización”. “En efecto, la Eucaristía tiene como fin hacernos Dios por participación. Mezclando la carne vivificada -por el Espíritu Santo- y vivificante de Cristo con la nuestra, nos diviniza en el alma y en el cuerpo. La misma Iglesia se podría definir: el ‘uno’ provocado por la Eucaristía, porque está formada por mujeres y hombres divinizados, hechos Dios, unidos a Cristo, que es Dios y entre ellos. Este Dios con nosotros está presente en todos los sagrarios de la tierra y ha recogido siempre todas nuestras confidencias, nuestras alegrías, nuestros temores”. “¡Cuánto consuelo nos ha proporcionado Jesús Eucaristía en nuestras pruebas, cuando nadie nos daba audiencia porque el movimiento tenía que ser examinado! Él estaba siempre allí, a todas horas, esperándonos y diciéndonos: en realidad el jefe de la Iglesia soy yo. ¿Quien nos dio fuerzas en las luchas y en los sufrimientos de todo tipo, hasta pensar que podríamos haber muerto muchas veces si Jesús Eucaristía y Jesús en medio, que Él alimentaba, no nos hubiesen sostenido?”.