14 Jun 2011 | Focolare Worldwide
El viernes 3 de Junio de 2011, en la Sala IX de la Sede de las Naciones de Ginebra, estudiantes y docentes del centro de formación de los Focolares de Montet participaron, junto a otros jóvenes, en el seminario titulado “El papel de las Organizaciones internacionales ante el Consejo de los Derechos Humanos”. La iniciativa había sido promovida por la asociación New Humanity en colaboración con el Fórum de ONGs de inspiración católica presentes en Ginebra. Montet, en la Suiza de habla francesa, es una de las ciudadelas de los Focolares, donde jóvenes de todo el mundo viven por un período, estudiando y profundizando en la espiritualidad de la unidad. El simposium de Ginebra ha representado un momento significativo en su programa de estudio de la Doctrina Social de la Iglesia, ofreciendo a los jóvenes participantes un amplio panorama sobre la naturaleza y el papel de las Organizaciones no Gubernamentales. El seminario fue presentado por el presidente de New Humanity, Franco Pizzorno, quien esbozó los motivos inspiradores y las iniciativas concretas de los diversos sectores del Movimiento, que actúan en el campo de la familia, de los jóvenes, de la economía, de la política y de la cooperación internacional. Mons. Silvano Tomasi, observador permanente de la Santa Sede ante las Naciones Unidas en Ginebra, realizó una amplia y profunda exposición, mostrando el compromiso constante de la Iglesia Católica con la defensa de los derechos fundamentales del hombre. El Doctor Ricardo Espinosa, coordinador de las ONG acreditadas ante la ONU, subrayó la contribución a la conciencia crítica que las organizaciones de la sociedad civil pueden aportar en su relación con las instituciones, mientras que la doctora Shyami Pumanasinghe, funcionaria de la ONU, ilustró el trabajo desarrollado en la adecuada formulación de la declaración del Derecho al Desarrollo y a la Solidaridad. Muy incisiva fue la intervención de Alfred Fernández, director de OIDEL (Organización Internacional para el Derecho a la Libertad de Educación) que sintetizó la fisonomía de las ONG, poniendo de relieve cuanto las relaciones de confianza con las instituciones son fundamentales para ser socios (partner) reconocidos y escuchados. Alejandra Aula del BICE (Bureau Internacional Católico para la Infancia) en cambio, dio testimonio del compromiso de las ONG en la defensa de los derechos humanos. Todas las intervenciones se desarrollaron en un clima de enorme sintonía entre los ponentes y el público, debido también a la eficaz y estimulante coordinación de los trabajos realizados por Jorge Ferreira, representante de New Humanity en Ginebra. En un diálogo vivaz y atractivo, cada participante tuvo la oportunidad de observar desde una perspectiva privilegiada las grandes temáticas de los Derechos Humanos, redescubriendo la importante contribución de valores y de experiencias que la sociedad civil, especialmente a través de las ONG, está en grado de aportar en el debate internacional sobre los grandes temas de la convivencia civil.
14 Jun 2011 | Focolare Worldwide
“Estuve 5 semanas en Colombia, Ecuador y Perú. Un pueblo maravilloso, parece hecho para vivir el Ideal de Chiara”- fueron algunas de las primeras palabras que dijo Bruna al regresar, ella que ha sido una testigo directa del nacimiento de los Focolares. Como conclusión del viaje nos llegó esta carta que expresa la alegría, el reconocimiento y la gratitud de cientos de personas que en estas 5 semanas tuvieron la posibilidad de encontrarse directamente con ella: “Como las estrellas forman una constelación: así eran y se sentían Chiara y sus primeras compañeras. Bruna Tomasi, una de ellas, vino hasta aquí para compartir con nosotros su divina aventura”.
En Colombia, del 26 al 10 de mayo, tuvieron lugar una serie de citas: desde el saludo a los 85 sacerdotes reunidos en Tocancipá, a los encuentros con la comunidad, con los jóvenes, con los focolarinos, las religiosas, las familias… De todos los rincones del país llegaron numerosos y llenos de entusiasmo, superando inundaciones, calles cerradas a causa de los ríos desbordados y los deslaves.

Marita Sartori (al centro)
Y para Bruna ¿qué fueron estos días? De Colombia le impresionó la presencia viva de Marita Sartori, focolarina de los primeros tiempos que vivió en Colombia de 1973 al 2002 “como una semilla caída en esta tierra que da fruto”. Y también le impresionó la naturaleza tan activa del pueblo, que se mueve para ayudar a quien pasa necesidad. Son un ejemplo el “Centro Social Unidad –obra social de numerosos miembros de los Focolares que desde hace más de 30 años funciona en un barrio periférico de Bogotá, con asistencia sanitaria, escolar, educación artística- y la Escuela “Sol naciente” surgida en los alrededores del Centro Mariápolis en la capital.
El viaje prosiguió hacia Ecuador, del 10 al 23 de mayo. “De este país lo que se destaca –es siempre Bruna quien cuenta- es la variedad cultural. Pero hay una aceptación recíproca muy bella. Lo que podría ser un obstáculo ya está superado”. En la Universidad Andina “Simón Bolívar”, el 13 y 15 de mayo, se dieron cita los miembros de los Focolares provenientes de diversas regiones: Esmeraldas, Guayas, Imbabura, Santo Domingo de los Tsáchilas, Pichincha. Eran muchas las expresiones culturales de un pueblo rico en la diversidad. El canto y la danza se hicieron presentes, desde la costa hasta la cordillera de Los Andes, como un don especial y un agradecimiento hacia la comitiva que estaba de visita. Expresión de la diversidad que se convierte en don fue la “Misa Afro” animada por la comunidad de Esmeraldas. “¿Qué hacer para difundir en todo el país el Ideal de la unidad?” era una pregunta que recurrente. “Fortificar el camino emprendido y reavivar el ‘fuego’ del amor recíproco”, fue la consigna de Bruna a este pueblo, un llamado para que Ecuador viva plenamente la fraternidad y la done como un regalo al mundo.
Y finalmente llegamos a Perú. Bruna Tomasi estuvo en Lima del 23 de mayo al 3 de junio. Los peruanos siempre desearon una visita de Chiara Lubich, y “Dios a través de Bruna se nos concedió este regalo”, escriben. “El pueblo peruano tiene una dignidad ancestral –comenta Bruna- Parece que también en la tradición religiosa de los Incas hay trazas de la Regla de Oro…”. También en este inmenso país son numerosas las citas. Fue bellísimo el encuentro con la comunidad de Perú, estaban presentes alrededor de 320 personas provenientes de todas partes, algunos hicieron más de 30 horas de viaje. “Ha sido una fiesta –escriben todavía desde Lima- En 1989, el terrorismo era una realidad en Perú y tanta gente escapaba del país, pero precisamente ese año llegó el focolar a Lima, subrayando con este hecho que nuestra revolución de amor es más fuerte que todo”. Fue muy importante el encuentro con el Nuncio Apostólico, Mons. Bruno Musarò, con el Cardenal de Lima, Mons. Juan Luis Cipriani y otros Obispos del lugar. Todo manifestaron su estima hacia Chiara y su carisma. “El Ideal de Chiara –así concluyó Bruna nuestra entrevista- está hecho para la “relación” con el otro a todo nivel, ante cualquier desafío, también a nivel cultural. El reto existe, pero viviendo la caridad se superan todas las diferencias
13 Jun 2011 | Sin categorizar
«Cuando uno llora, debemos llorar con él. Y si ríe gozar con él. Así se reparte la cruz, al ser llevada por muchos hombros y se multiplica la alegría, compartida por muchos corazones. Hacerse uno con el prójimo es un camino, el camino por excelencia para hacerse uno con Dios. (…) Hasta establecer entre los dos los elementos esenciales para que el Señor pueda decir de nosotros: “Donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Es decir hasta garantizarnos, por cuanto está en nuestras manos, la presencia de Jesús y caminar en la vida, siempre, como pequeña iglesia en marcha; iglesia incluso en casa, en la escuela, en la oficina, en el parlamento. Caminar en la vida como los discípulos de Emaús, con ese Tercero entre nosotros que da valor divino a todo nuestro obrar. Por tanto, no somos nosotros, míseros y limitados, solos y dolientes, los que actuamos en la vida. Camina con nosotros el Omnipotente, y quien permanece unido a Él da mucho fruto. De una célula nacen más células, y de un tejido más tejidos. Y hacerse uno con el prójimo se logra con ese completo olvido de sí mismo que – sin advertirlo y sin preocuparse de ello – posee quien se acuerda del otro, del prójimo. Esta es la diplomacia de la caridad, que tiene muchas expresiones y manifestaciones de la diplomacia ordinaria, por lo cual no dice todo lo que podría decir, pues no le gustaría al hermano y no sería agradable a Dios; sabe esperar, sabe hablar, y sabe llegar a la meta. Divina diplomacia del Verbo que se hace carne para divinizarnos. Pero tiene un sello especial y característico que la distingue de aquélla de la que habla el mundo, para el cual decir “diplomático” muchas veces es sinónimo de reticente o incluso de falso. La diplomacia divina tiene esto de grande y de suyo, tal vez únicamente suyo: se mueve por el bien del otro y, por lo tanto, está desprovista de toda sombra de egoísmo. Esta regla de vida debería inspirar toda diplomacia y con la ayuda de Dios esto es posible, porque Él no sólo es dueño de los individuos, sino rey de las naciones y de toda sociedad. Si cada diplomático es sus propias funciones obrara impulsado por la caridad hacia el otro Estado igual que hacia su propia patria, se vería iluminado hasta tal punto por la ayuda de Dios, que contribuiría a establecer entre los Estados relaciones análogas a las que debe haber entre los hombres. (…) Que Dios nos ayude y dispongámonos a ello para que, desde el Cielo, el Señor pueda ver este nuevo espectáculo: su testamento realizado entre los pueblos. A nosotros nos puede parecer un sueño, para Dios en cambio, es la norma que garantiza la paz en el mundo y la valoración de los individuos, en la unidad de esa humanidad que ya conoce Jesús». Chiara Lubich – Meditaciones (1959)
13 Jun 2011 | Sin categorizar
9 de junio 2011 – «Escribimos estas notas mientras estamos en el vuelo de vuelta de Estrasburgo. Hace apenas unas horas estábamos en la sala ‘Low N3.4’ del Parlamento europeo, donde se desarrollaba un seminario con el título “Europa y diálogo. Un valor político para un mundo globalizado”, promovido por el Movimiento político por la unidad (Mppu). Eran 32 participantes, entre los cuales siete euro-parlamentarios de tres partidos diferentes (PPE, S&D, Verdi) –cinco italianos, un alemán, una austriaca- junto a tres representantes de Ong del Consejo de Europa y algunos asistentes parlamentarios. El encuentro ha tenido su significado: teniendo en cuenta el típico “nomadismo” de los parlamentarios europeos, aquellos que han alcanzado aquella pequeña sala (acondicionada para apenas 40 personas), lo han hecho realmente con convicción, y otros diputados de varias naciones han querido igualmente hacerse presentes, por email o por SMS, lamentando no poder participar por otros compromisos análogos: y esto habla de su búsqueda y de su estima por la política de comunión inspirada por el carisma de Chiara Lubich. Ahora nos parece posible iniciar una pequeña red de parlamentarios también a nivel europeo, agregada a la de los diputados de los distintos parlamentos nacionales, particularmente con la perspectiva del proyecto “Juntos por Europa”.Cada parte del programa ha sido importante para ofrecer el sentido del diálogo entre identidades diversas, sostenido por la categoría de la fraternidad, que es la aportación del Mppu a la política. Paolo Giusta (funcionario de la UE en Bruselas) fue el moderador del encuentro, introduciendo y presentando las líneas fundamentales del Mppu, de las cuales, sucesivamente, Marco Fatuzzo (Presidente internacional del Movimiento Político por la Unidad) comunicó algunas actuaciones concretar, deteniéndose en particular sobre los “laboratorios de fraternidad” iniciados hace tiempo en los parlamentos nacionales de Italia, Brasil y Corea del Sur. La ponencia principal contó con la contribución de Jesús Morán –responsable de las actividades culturales del Movimiento de los Focolares –sobre algunos aspectos antropológicos y culturales del diálogo. Otra aportación valiosa fue la presencia de Gérard Testard y de Severin Schmidt –del Comité de orientación de ‘Juntos por Europa’ -, que presentaron el camino del “JpE” y la próxima cita en Bruselas, trazando el hilo de esta experiencia extraordinaria, cuyas etapas fundamentales han sido los eventos Stuttgart 2004 y Stuttgart 2007. La diputada italiana Silvia Costa (S&D) afirmaba en la conclusión: “… estamos muy interesados en este diálogo y estoy segura de que también los ‘no creyentes’ se sentirán interpelados por el Proyecto que se nos ha presentado” La diputada austriaca Ulrike Lunacek, del partido de los Verdes, decía haber tenido ocasión anteriormente de conocer el proyecto de “Juntos por Europa” en su nación y que se consideraba ya invitada a la Jornada del 5 de mayo 2012 en Bruselas. Volveremos al Parlamento de Estrasburgo, apuntando únicamente a la unidad como objetivo posible, para que las instituciones políticas en Europa se abran cada vez más a la fuerza de los “carismas”, seguros de que este encuentro será uno de los motores de la fraternidad universal por la que Chiara Lubich ha dado su vida. Realmente, como ella solía decir: “¡si un pequeño grupo de personas son uno, el mundo será uno!”
11 Jun 2011 | Focolare Worldwide

Isabella Barbetta
«Desde hace algunos meses delante del supermercado hay un señor que nos ayuda a llevar el carrito de las compras, a cambio de una colaboración. Empiezo a saludarlo, pero no responde, intento acercarme pero no habla italiano. Todas las mañanas nos saludamos y la frialdad poco a poco desaparece. Busca trabajo, pero nadie se detiene porque no habla italiano, pero también por su aspecto rudo. Después del verano aparece también la esposa, Valentina, que sabe italiano porque antes trabajaba como enfermera. Con Valentina la relación es más fácil. Me entretengo con gusto todas las mañanas a hablar con ella. Busca trabajo, pero en Italia es un momento difícil. Duermen en la entrada del supermercado sobre cartones. Fausto logra conseguirles un alojamiento para ellos para la noche en un instituto de religiosas. Ahora todos los días Valentina y Michele están en mis oraciones. Una mañana Valentina no logra ni hablar ni tragar. Entiendo que es algo serio.
Le compro las medicinas, después le pido a Fausto que vaya a visitarla. La llevamos al hospital, donde le ponen un suero. Durante la noche la voy a buscar y la llevo donde las hermanas, junto a su esposo que se había quedado en la sala de espera. Siguen sin encontrar trabajo. Empieza el invierno y en lugar de regresar a Bulgaria, como querían hacer, regresan a dormir a la calle. Les llevo algunos dulces que preparo con chocolate, así son más sustanciosos. Se acerca navidad. Una noche la temperatura baja a 2° bajo cero, con Fausto pasamos cerca del supermercado. Valentina y Michele están sentados sobre un cartón entumecidos por el frío. Siento que se me estremece el corazón. Tratamos de convencerlos de que vayan a pasar la noche provisionalmente en un lugar caliente. El marido no quiere. Me dan ganas de llorar y digo que me voy a quedar allí toda la noche si no se encuentra una solución. Fausto les pregunta por qué no regresan a Bulgaria, así como tenían intenciones de hacer. La respuesta es sencilla: “No tenemos el dinero para los boletos”. Con Fausto nos miramos: si el problema es el dinero, nos encargamos nosotros, basta hacer menos regalos de Navidad. Preguntamos cuándo sale el bus para Bulgaria: la mañana siguiente de la estación Tiburtina. Vamos a casa y mientras Fausto busca el dinero, yo preparo un paquete con emparedados, queso, jamón, fruta, dulces, agua, etc. Para el viaje que durará dos días. Salimos con Valentina y Michele y a la una y media llegamos a la estación Tiburtina. Nos intercambiamos las direcciones, contentos porque también ellos tendrán una linda Navidad en familia. Pero al día siguiente Valentina llama por teléfono para decir que el bus está lleno y que se ven obligados a regresar a Ariccia, pero que compraron los boletos para partir el viernes siguiente. Valentina me dice: “Italia no querer, Bulgaria no querer, sólo tú querer a nosotros”. Las hermanas los alojan con gusto, porque aprecian su educación y cortesía. El viernes a las 6 de la mañana Fausto los lleva a Roma. También esta vez preparo un abundante paquete con víveres para el viaje, además de un buen abrigo para sustituir la chaqueta sucia y raída de Valentina. «No pude dar un trabajo a mis amigos, pero estoy segura que les pude dar un poco de amor». NdR: La historia fue contada por Isabella en enero del 2008. La volvemos a proponer por su extraordinaria actualidad.