Movimiento de los Focolares
Giordani: la grandeza del ser humano

Giordani: la grandeza del ser humano

20170625-01A la luz de la fe cristiana el hombre se presenta tal cual es, un ejemplar de Dios. El Creador –enseña el Antiguo Testamento- lo hizo a su imagen y semejanza. Este origen confiere a sus andrajos y a sus llagas, a su rostro, y a su espíritu una belleza sobrehumana. Esta belleza es aún más grande en el cristianismo, porque el hombre no sólo es la imagen de Dios, sino que también como criatura Suya es la criatura digna del Creador, así como la obra de arte es digna del artista. El Omnipotente no podía no hacer seres dignos de sí. En el hombre suscitó una obra de arte, y sólo al verlo da vértigo: al componer una estructura admirable, para perdurar y generar, una inteligencia para iluminar, un corazón para proyectarse sobre otros seres humanos, un alma capaz de ir más allá de los límites espacio-temporales y permanecer, con los ángeles, en la eternidad. El hombre cayó, es verdad, abusando de su libertad; pero también es verdad que ante su caída surgió el más exterminado prodigio del amor divino: la Redención, por medio de la sangre de Cristo. Visto así el hombre –aunque sea un mendigo que se arrastra en la acera o un indígena que vive a miles de miles de millas- es un ser tan grande, tan noble, tan divino que querrías, ante su presencia, inclinarte, ansioso y conmovido, reconociendo en él la majestad de lo que ha imaginado y realizado el prodigio de su creación, el privilegio de la Redención, el objeto de la vida sobrenatural de su naturaleza. Se comprende enseguida qué implica una perspectiva así; lleva a comprender la absurdidad y la imposibilidad de la explotación del hombre, de denigrarlo, de dañarlo, de suprimirlo, sin violentar la Obra de Dios, sin atentar contra el patrimonio del Creador. Es hijo de Dios; y la ofensa es un ultraje al Padre; el homicidio implica un tentativo de deicidio; casi como un asesinato de la esfinge de Dios. El hombre mercantiliza su dignidad cuando se desvía hacia el mal y obra mal. Y entre los pecados está la soberbia que se pone en lugar de la humilde gratitud del hombre al saberse obra de arte de Dios. De la soberbia nace la explotación, que tiene un impacto antisocial; mientras que de la humildad cristiana nace el servicio; y también en este hombre está la copia de ese otro “Hijo de hombre”, “venido no para ser servido sino para servir”. Y aquí tiene lugar la vinculación entre el individuo y la sociedad, su integración, su expansión. El hombre en sí mismo, en abstracto, no existe, existe el padre, el ciudadano, el creyente, etc. Es decir existe el hombre animal social. Pero él entra en la sociedad por un impulso de amor. Porque ama, sale del encierro de su propio ser, y se expande –se integra- en la vida de los demás. Cuando ama, el hombre se revela naturalmente cristiano. Después el cristianismo lo eleva y sostiene este amor, sin el cual la sociedad en lugar de ofrecerle protección, complemento y una alegría para la persona humana, se vuelve una compresión y una mutilación de ella. Puede volverse una amenaza para su dignidad. La explotación social empieza cuando no se ama al hombre; cuando no se respeta su dignidad, porque se ven los músculos y no se ve el espíritu.   Igino Giordani, La società cristiana (La sociedad cristiana), Città Nuova, Roma, (1942) 2010, págs. 32-36  

El final del Ramadan

Termina hoy, 24 de junio, el Ramadan, el período de 29 o 30 días durante los cuales los fieles musulmanes recuerdan «el mes en el que fue revelado el Corán como guía para los hombres  y prueba clara de recta dirección y salvación» (Corán, Sura II, verso 185). Durante este período el ayuno desde el alba hasta el anochecher constituye el cuarto de los cinco pilares del Islam. El significado espiritual del ayuno unido a la oración y a la meditación, de la abstinencia sexual y de la renuncia en general, según muchos teólogos, se refiere a la capacidad del hombre de autodisciplinarse, de ejercitar la paciencia y la humildad y de recordar la ayuda a los más necesitados y a aquellos menos afortunados. El Ramadan es pues una especie de ejercicio de pureza contra todas las pasiones mundanas, cuyos beneficios recaen sobre el fiel durante todo el año.      

Budistas y cristianos en diálogo/ 2

Budistas y cristianos en diálogo/ 2

P4260731Llegamos al Dharma Drum anoche, al atardecer, y unos jóvenes voluntarios nos recibieron con exquisita amabilidad y nos ayudaron a ubicarnos en nuestras habitaciones. Luego pasamos a la cena y a los saludos. Esta mañana empezó el simposio. Tanto la sala del congreso, como todo el edificio que contiene el College of Liberal Arts son modernos. Fueron construidos por un arquitecto japonés con jardines colgantes para garantizar un clima agradable incluso durante la estación cálida y húmeda, aunque aquí parece que la humedad domina en todo momento del año. La comida que nos brindaron, absolutamente vegetariana, de alto nivel culinario, fue la expresión de una acogida delicada y atenta que nos hizo sentir como en casa. P4260682A las 10 horas empezó la ceremonia de apertura. Uno de los miembros del cuerpo docente, Guohuei Shih, presentó a los distintos ponentes. Rita Moussalem y Roberto Catalano, co-directores del Centro para el diálogo interreligioso de los Focolares, fueron los primeros en hablar después de los saludos del Encargado de Negocios del Vaticano, el padre Giuseppe Silvestrini. Fuimos unos setenta participantes procedentes de EEUU, Europa, Tailandia, Corea, Japón, Filipinas, China y Taiwán, católicos y budistas de varias tradiciones. Estuvieron monjes y laicos theravada de Tailandia, budistas japoneses mahayana en representación de antiguas escuelas tales como la Nichiren-Shu, la Tendai-Shu y de movimientos recientes como la Rissho Kosei-kai. Se percibió mucha cordialidad entre todos, una relación consolidada a lo largo de los años con algunos que vinieron con sus jóvenes seguidores. Después de la ceremonia de apertura, la visita al gran conjunto. Los grupos se dirigieron hacia distintas partes del Dharma Drum Mountain. Muy significativa la visita al museo del Master Sheng Yen, fundador del Dharma Drum y reformador del budismo Chan. Por la tarde seguimos viendo las varias salas en las que se honran distintas imágenes de los Buda. Especialmente interesante fue la lección sobre cómo aquí se venera al Iluminado. Los monjes Theravada aprenden humildemente de unos jóvenes monjes de su misma tradición que están estudiando en esta universidad. P4260611Pero el momento más hermoso de la jornada fue el así llamado periodo de la Blessing: un largo momento de oración, durante el cual se reza según la propia tradición: solemnidad, respeto y silencio. En la sala del Buda, donde esta mañana celebramos la misa con los cristianos, nos quedamos una hora y media mientras se sucedían varias oraciones. Empezaron los monjes theravada y continuaron los cristianos. También participaron los miembros de la Rissho Kosei-kai, los de la Tendai Shu y los monjes del Fo Gu Shan. Parecía como si el tiempo no hubiera pasado y en el corazón se advertía una gran riqueza. Era como palpar el anhelo del hombre de lo infinito y la necesidad de alcanzar lo absoluto sobre todo ante los grandes problemas del dolor y de la guerra. Saliendo nos sentimos más cercanos los unos a los otros, sin embargo fue éste el momento del programa de estos días en el que más se puso en evidencia la diversidad. Gracias al espíritu de comunión, de respeto recíproco que nos mancomunó en cada expresión del programa”. En los días siguientes, los trabajos continuaron en un crescendo de conocimiento recíproco y de relaciones de amistad y verdadera fraternidad. Se habló de sufrimiento, con intervenciones acerca de la dimensión personal y social del mismo, presentadas por cristianos, budistas theravada de Tailandia y de Mahayana, la Rissho Kosei-kai, la Tendai-shu y el Budismo Won de Corea. No faltaron los talleres en los que los ponentes presentaron simultáneamente contenidos referidos a religión y psicología, diálogo y actividades sociales, experiencias de diálogo en varios contextos y meditación y diálogo haciendo especial mención de la meditación vipassana. Tres expertos concluyeron con algunas reflexiones sobre los contenidos surgidos en el curso de los trabajos. P4260433Más allá de todo, lo que cuenta es la atmósfera creada. El mismo rector del D.I.L.A. (Dharma Institute of Liberal Arts) el Rev. Huimin Bikshu, contó que es el primer encuentro de este tipo en dicha universidad. Además de los participantes inscriptos, se agregaron monjas y monjes del Dharma Drum Monastery y estudiantes del College. La jornada se caracterizó por un gran compromiso espiritual y existencial. El diálogo permitió evidenciar varios aspectos que son comunes, aunque en medio de la gran diversidad existente entre las dos tradiciones. Son experiencias que lanzan puentes de diálogo, como afirmó el Rev. Nisyoka de la Tendai-shu japonesa, y dan esperanza. La conclusión de los trabajos se desarrolló a la tarde y fue organizada por la Providence University, institución académica con sede en Thien Chu. Fue el momento de hablar de economía, medio ambiente y diálogo entre las religiones. Es difícil expresar los resultados de esta semana de experiencia común, reflexión y amistad espiritual porque está en lo íntimo de cada uno de los participantes. Tal vez, lo que expresó un joven monje japonés, abad de uno de los templos en su país, explica la profundidad de la experiencia vivida. «Muy escasas veces en mi vida advertí la presencia íntima de Dios-Buda como ha sido en los días de nuestro simposio en Taiwán. […] Estudié en escuelas cristianas y siempre pensé que el cristianismo era una religión que se desarrolla en la iglesia (en el sentido de ritos y funciones religiosas). Durante el simposio en Taiwán entendí que el cristianismo, en cambio, es la religión de la presencia de Dios entre los hombres». De Roberto Catalano Lee la primera parte

I.A.O. en visita al Centro de los Focolares

115 parlamentares de la Interparliamentary Assembly on Orthodoxy (I.A.O.) participan a la 24ª Asamblea general, huéspedes el 26 y 27 de junio 2017 del Parlamento italiano. Provienen de Parlamentos de 46 países de los 5 continentes. En particular, son consistentes las delegaciones de Cipro, Georgia, Grecia, Kazakistán, Federación Rusa, Siria y Hungría. Han deseado preceder el comienzo de los trabajos con una una visita, el domingo 25 de junio, al Monasterio Bizantino de San Nilo, en Grottaferrata (Roma), y un encuentro del Bureau Internacional del I.A.O. con Maria Voce, presidente de los Focolares, en el Centro internacional de Rocca di papa (Roma).

Budistas y cristianos en diálogo/1

Budistas y cristianos en diálogo/1

IMG_8252 El evento siguió una fórmula inédita marcada por tres momentos distintos, tanto por el lugar como por el contexto religioso donde se desarrollaron las actividades, convirtiéndose en una especie de peregrinación de diálogo entendido como camino común, una fórmula apreciada por el Papa Francisco quien a menudo sugiere que hay que seguir caminando juntos, un binomio fundamental en la gran obra que es el diálogo interreligioso. La primera parte del evento tuvo lugar en la Fu Jen University, prestigiosa universidad católica de la isla. El título –Budistas y Cristianos en diálogo: de los escritos de los misioneros al diálogo interreligioso – era de por sí invitante. Hacía referencia a cuánto ha cambiado el mundo de las religiones desde cuando llegaron los primeros misioneros a Oriente a partir del siglo XV hasta hoy, cuando se trabaja en una de las necesidades fundamentales de la humanidad: el diálogo entre hombres y mujeres creyentes, sin importar cuál es su credo. IMG_8275La jornada de reflexión fue co-organizada por la Universidad Católica de Taiwán, el Instituto Universitario Sophia, el Centro del Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares, y el Dharma Drum Mountain, monasterio y universidad budista, que representa uno de los centros de renovación fundamental del Budismo Chan de China. Eran unos setenta los participantes, muy calificados: un nutrido número de monjes theravada y laicos budistas y católicos de Tailandia, un grupo de Taiwán, el Presidente del Dharma Drum Institute for Liberal Arts, además de autoridades en el campo académico. Los trabajos presentados enseguida suscitaron gran interés. Las presentaciones que se referían a los escritos de los misioneros se concentraron en aquellos entre el siglo XIV y el siglo XIX. Pero el centro neurálgico de la reflexión fue Mateo Ricci, jesuita, gran apóstol del cristianismo en esta parte del mundo, maestro del arte de la adaptación que le permitió llegar al alma de estos pueblos de China. Sin embargo, precisamente Ricci fue el centro de interés por su posición para nada conciliadora con respecto al budismo, que era visto por él y por muchos de sus contemporáneos, como un tropel de ritos y manifestaciones paganas. Los misioneros en los siglos que van del XV al XX no fueron para nada abiertos en relación con los seguidores de Buda y en sus debates estaban orientados a demostrar quién era el seguidor del verdadero Dios y de la verdadera religión. Las ponencias pusieron en evidencia también la posición crítica de los seguidores del Buda en relación a los cristianos. Y se puso de relieve cómo sobre estos puntos se nutrían sentimientos recíprocos. Precisamente este marco histórico, con respecto al cual también nosotros católicos no podemos negar la necesidad de hacer un adecuado examen de conciencia por los errores derivados de actitudes discriminadoras, puso en evidencia el valor de las experiencias de estos últimos 60 años. El diálogo hoy, se ha encaminado bien gracias a las relaciones de confianza recíproca, si bien todavía quedan puntos que es necesario aclarar y eventualmente defender para asegurar la auténtica identidad de cada cual y evitar sincretismos. A lo largo de los trabajos se presentaron experiencias concretas de diálogo en Hong Kong, en Corea, en Tailandia y en Filipinas, pero también se pusieron ejemplos de nuevos actores, como los movimientos eclesiales, y de protagonistas reconocidos que fueron los pioneros en la experiencia de diálogo que ha continuado siguiendo sus huellas. El ejemplo de la amistad espiritual entre Chiara Lubich y Nikkyo Niwano, fundadores, respectivamente, del Movimiento de los Focolares y de la Rissho Kosei Kai, puso en evidencia cómo los Movimientos de renovación, que caracterizan desde hace más o menos un siglo a las varias religiones, si bien en formas diferentes y con las características de las respectivas culturas y credos, son vehículos de encuentro y amistad entre personas y comunidades. Estos dos sentimientos caracterizaron el trabajo de la primera jornada del simposio-peregrinaje en un intercambio sereno sobre el camino hecho en estos siglos, abriendo a la esperanza de un futuro de recíproca comunión y colaboración de cara a los grandes desafíos de la humanidad: la justicia social, el medio ambiente y la paz. (Continúa) De Roberto Catalano