Movimiento de los Focolares
Ecuador: un laboratorio de interculturalidad

Ecuador: un laboratorio de interculturalidad

IMG-20170430-WA0013Ponerse a la escucha. Es ésta la actitud con la que Gabriela Melo y Augusto Parody del Centro internacional de los Focolares afrontaron el viaje que los llevaría a visitar a las numerosas comunidades del Movimiento esparcidas en América Latina. Y llegaron hasta Esmeraldas, en Ecuador, en la Costa Pacífica, un área donde la mayoría de la población es afro-ecuatoriana. El azul terso del cielo se confunde con el del mar y deja brillar como piedra preciosa el verde de la vegetación. Este paisaje encantador cambia de repente, apenas entramos en el área habitada, dejando lugar a aglomeraciones de tugurios de caña y zinc, especialmente en los barrios más marginados como Isla Bonita, Pampón, Puerto Limón. Numerosos niños juegan todo el día en la calle o en la playa, y cuando son  adolescentes y jóvenes, si no se interviene a tiempo, se dedican a la droga, al alcohol, al pandillaje. IMG-20170430-WA0015Aquí en Esmeraldas, desde hace más de treinta años, la espiritualidad de la unidad echó sus raíces precisamente entre la población afro-ecuatoriana: familias, jóvenes, sacerdotes, niños, que han acogido el anuncio evangélico del amor recíproco, convirtiéndolo en ley de su propia vida. Una fuente de espiritualidad que encendió nueva esperanza, poniendo en marcha un sinnúmero de ideas y energías. Es lo que aconteció alrededor del P. Silvino Mina, también él afrodescendiente, quien a través del “Grupo Ayuda” formado en su parroquia, pudo intervenir en los casos más urgentes de niños y chicos de la calle. De aquí nació la exigencia de consolidar estas ayudas, dirigiéndose también a las Instituciones. Nació así Fundación Amiga (1992) y con ella una escuela para chicos en condición de especial vulnerabilidad, con la finalidad de volver más digna su vida y ayudarlos a afrontar su futuro, a través de adecuados programas educativos. Haciendo hincapié en su gran talento deportivo (Esmeraldas de hecho es conocida como cuna de los deportistas ecuatorianos), empezaron con una escuela de fútbol, luego se abrieron unos talleres artesanales gestionados por los mismos jóvenes que andaban por las calles. «Hoy en día la escuela acoge a unos 1.700 niños y adolescentes de los 3 a los 19 años – explica el P. Silvino – con un proyecto educativo de formación global, donde se trata de vivir lo que se aprende, involucrando a toda la comunidad educativa: estudiantes, docentes y padres de familia. Cada día se les brinda a todos los chicos una comida sustanciosa, que para muchos es lo único que pueden permitirse; vacunas y asistencia médica; educación a la salud y prevención del SIDA. Promovemos también el conocimiento de la cultura y de las tradiciones afro. Y esto no es todo». IMG-20170430-WA0011En efecto Ecuador es una encrucijada de culturas milenarias (Quito fue una de las dos antiguas capitales del Imperio Inca), donde se hablan varios idiomas amerindios (Quechua, Shuar, Tsafiki y otros). El esfuerzo del gobierno es precisamente el de recuperar comunidades, culturas y formas de religiosidad locales, para abrir con y entre ellas un diálogo que valore sus diversidades en una enriquecedora experiencia de interculturalidad. Esta misma palabra, interculturalidad, aparece hasta once veces en la nueva Constitución, aprobada en 2008. «Y si a esta exigencia socio-política – observan Gabriela y Augusto – se le agrega, tal como está sucediendo en Esmeraldas, el compromiso de vivir el Evangelio, se construyen comunidades en las que las distintas componentes étnicas, lingüísticas y religiosas encuentran espacio y dignidad, activando en la vida diaria un proceso de integración que se expande rápidamente. Proceso que sería una gran ventaja para ese gran laboratorio de interculturalidad que es Ecuador, un país que realmente puede ofrecer al mundo un modelo imitable y sustentable de encuentro y convivencia».        

R.C.A.: del lado de los heridos

R.C.A.: del lado de los heridos

IMG_20170614_185015«Aunque no se dice oficialmente, también aquí se está combatiendo la “tercera guerra mundial por pedazos”. El gobierno de transición está tratando de reedificar lo que derrumbó la reciente guerra civil, pero debe medirse con las numerosas tensiones que a menudo desembocan en luchas fratricidas». Martial Agoua es un sacerdote católico de la República Centroafricana, un país en su mayoría cristiano, con el 15% de musulmanes. En ausencia de un órgano de defensa nacional, la ONU envió a los cascos azules (fuerza Munisca) de algunos contingentes extranjeros, pero los intereses en juego son muchos. Además, paradójicamente, las acciones de la guerrilla encubren a los buitres extranjeros, ávidos de los valiosos recursos minerales del país. Así es que rige la caza al enemigo, que a menudo se identifica fatalmente con la tribu que está al frente, o la aldea que practica otra religión. En las recientes crónicas se lee de un obispo católico, Mons. Juan José Aguirre Muñoz quien abrió su parroquia, a Tokoyo, para alojar a 2000 musulmanes que estaban siendo atacados por los anti-Balaka, llamados también milicias cristianas, que originalmente surgieron como grupos de autodefensa de las pandillas islámicas Seleka, pero que a menudo, últimamente, se han convertido en organizaciones terroristas. Y que no distinguen entre los grupos violentos que habían encendido la rebelión y los civiles musulmanes, gente pacífica en su mayoría comerciantes o peuls (manaderos nómades). «Mi parroquiacuenta el P. Martial –, intitulada a la Sagrada Familia, está ubicada en Sibut, la capital de la región Kemo Inbingu. Aquí en Sibut, recientemente, tuvo lugar una reunión de todas las autoridades: del Prefecto al alcalde, de los jefes de los barrios a la fuerza ‘Munisca’ del contingente burundés, de los ex-Seleka a los anti-Balaka. En un determinado momento el jefe de los anti-Balaka tomó la palabra para decir en voz alta que los pastores de las distintas iglesias, los sacerdotes, religiosos y religiosas, no tienen más que hablar de cuestiones sociales en las iglesias. Todos se atemorizaron y nadie se atrevió a contradecirlo. Yo tampoco intervine en ese momento, pero aquella amenaza no detuvo mi compromiso cristiano. De la espiritualidad de los Focolares  aprendí que hay que amar a todos, que hay que interesarse por los derechos de todos. Y me dije a mí mismo: si tengo que elegir de qué lado estar, elegiré siempre estar cerca del más débil, el más indefenso». Dos días después, los peuls (llamados también Mbororo), fueron atacados por los anti-Balaka en la selva donde pastaba su ganado, a 18 kilómetros hacia Bangui. Cuatro hombres fueron asesinados y siete, entre mujeres y niños, heridos. La Munisca llevó a los heridos al hospital central de Sibut, pero durante dos días no recibieron ni cuidados médicos ni comida. Todos tenían miedo de acercárseles y asistirlos, incluidas las Ong y los servicios humanitarios. «Cuando me enteré de esta situación – explica el sacerdote–, me animé y fui donde el jefe de los anti-Balaka para pedirle que me acompañara al hospital. Viendo a esos heridos musulmanes, abandonados a sí mismos en una sala con un tufo insoportable y en condiciones lamentables, ambos nos conmovimos. Fui a la carrera donde algunas familias cristianas que viven cerca del hospital para pedir agua beber y para lavarlos, y también algo de comida para ellos. Luego obtuve del director de la Cáritas diocesana un medio de transporte para llevarlos a Bangui, a 200 Km de distancia. Gracias a Dios en tres semanas todos se repusieron y la Cáritas los pudo traer de vuelta sanos y salvos y devolverlos a sus seres queridos». Abbé Martial Agoua – Sibut (R.C.A.)

P. Mazzolari y P. Milani

20 de junio. El Papa Francisco visita a dos pequeñas ciudades italianas: Bozzolo (Mantua) y Barbiana (Florencia). «Para homenajear a los padres Primo Mazzolari y Lorenzo Milani, dos sacerdotes que hoy nos ofrecen un mensaje del cual tenemos necesidad. Agradezco a cuantos, en especial a sacerdotes, que me acompañarán con la oración», ha dicho el Papa en el Angelus del domingo 18 de junio. La visita privada a las tumbas de los dos sacerdotes, será un gesto muy significativo hacia estos hombres incómodos para su tiempo y por ello marginados. Precursores del Concilio Vaticano II, anticipadores de la Iglesia de los pobres, han sido indicados por Francisco como ejemplos para seguir.

Jornada Mundial del Refugiado

Cada año se celebra el 20 de junio esta Jornada programada por la ONU (UNHVCR) en el 2000, en ocasión del 50º aniversario de la Convención relativa al estado de los refugiados. La cita tiene como objetivo la sensibilización de la opinión pública sobre la condición de los emigrantes. Se trata de millones de personas obligadas a huir de las guerras y de la violencia, dejando los propios afectos, su propia casa y todo lo que formaba parte de su vida. Detrás de cada uno de ellos existen historias que merecen ser escuchadas, que encierran sufrimientos, humillaciones y el deseo de reconstruir un futuro. En la Relación Projectede Global Resettlement Needs 2017, se afirma que en el 2017 el número previsto de personas necesitadas de reubicación será de 1,19 millones, el 72% más respecto al 2014. Es ésa una de las soluciones mejores para los refugiados, junto a la acogida e integración en la sociedad y al repatriamiento voluntario.

Jesús Morán: La fidelidad creativa

Jesús Morán: La fidelidad creativa

FedeltaCreativaCon Alessandro De Carolis, periodista de Radio Vaticana, en calidad de moderador, dialogaron con el autor, el Padre Julián Carrón (presidente de la Fraternidad de Comunión y Liberación) y Maria Grazia Vergari (vice presidente del sector adultos de la Acción Católica). La periodista Giorgia Bresciani de “Radio InBlu”, entrevistó a Jesús Morán el 30 de mayo. Presentamos algunos fragmentos: G. B. – La presentación de su libro ha sido la ocasión para vivir un momento de diálogo y fraternidad entre Movimientos Eclesiales. En Pentecostés 1998, Juan Pablo II y el entonces Cardenal Ratzinger quisieron abrir un camino de comunión entre los Movimientos. Le pido que nos ayude a entender qué sucedió ese día y a qué punto estamos en ese camino. J. M. – Pienso que la jornada del 29 de mayo fue especialmente bendecida por el Espíritu Santo, una gracia para nosotros. Recuerdo muy bien la Fiesta de Pentecostés de 1998: pienso que fue la más bella de mi vida. ¡Parecía una actualización de la primera Pentecostés, por la presencia de tantas personas, por la jornada, que fue bellísima! Yo llegué de Chile, donde estaba viviendo. Efectivamente fue un momento histórico un evento eclesial, porque, por primera vez, los nuevos Movimientos se reunieron en la Plaza San Pedro todos juntos. Un encuentro fundamental entre el Carisma de Pedro y los carismas suscitados por el Espíritu Santo en este tiempo. Fue un salir a vida pública, dar visibilidad a los carismas eclesiales, un momento de “reconocimiento” de esta realidad. Desde entonces el camino ha avanzado, con momentos alternos. Esta experiencia se ha difundido también a nivel ecuménico e hizo nacer Juntos por Europa”. Por lo tanto nos comprometimos por la unidad de los cristianos. Pero se han creado muchos otros momentos de encuentro entre los movimientos. Pero en estos años, han fallecido algunos de los fundadores y esto, obviamente, ha enlentecido un poco el camino, la partida del Padre Giussani, de Chiara Lubich y de otros, obviamente ha tenido una influencia porque esta realidad de unidad y de comunión entre los Movimientos era decididamente querida por ellos. UNESCO_15Nov16_JesusMoran_02Una ocasión como la del 29 de mayo nos dice que debemos continuar. Ahora en una fase distinta, post-fundacional; debemos retomar esa “profecía”. Y el momento de la presentación de mi libro iba en esa dirección. G.B. – Usted hizo referencia al fallecimiento de algunos fundadores. Precisamente usted, María Voce, el Padre Carrón, están entre aquellos que están viviendo la “post-fundación”, la “segunda fase”, que es una fase delicada, la tarea de ustedes es compleja y apasionante. A la luz de lo que ha emergido del intercambio entre ustedes, ¿qué necesita en esta fase un Movimiento Eclesial? J.M.Creo que la fase “post-fundacional” es también una fase carismática. Existen gracias distintas vinculadas a la fundación, más en la perspectiva de la encarnación, el gran desafío es que el carisma, siguiendo la línea del fundador, se vuelva cada vez más “historia”. Por lo tanto es una etapa de servicio a la Iglesia y a la humanidad. Se necesita una madurez diferente. Tenemos que trabajar más juntos, poner en evidencia todos los talentos personales y comunitarios. Porque cuando está el fundador la luz del carisma es fortísima, lo “encarna” casi él solo. Ahora Dios nos pide poner en movimiento nuestra inteligencia del carisma, nuestras fuerzas. ¡Y tenemos que hacerlo juntos! Éste es el gran desafío. Y lo que he tratado de decir con ese concepto de “fidelidad creativa” (antes usado por Juan Pablo II), es decir, fidelidad al carisma y, al mismo tiempo, capacidad de innovación, de creatividad, siempre fruto del Espíritu. Implica una mayor inserción en la Iglesia y en la sociedad.