24 Jun 2017 | Sin categorizar
Termina hoy, 24 de junio, el Ramadan, el período de 29 o 30 días durante los cuales los fieles musulmanes recuerdan «el mes en el que fue revelado el Corán como guía para los hombres y prueba clara de recta dirección y salvación» (Corán, Sura II, verso 185). Durante este período el ayuno desde el alba hasta el anochecher constituye el cuarto de los cinco pilares del Islam. El significado espiritual del ayuno unido a la oración y a la meditación, de la abstinencia sexual y de la renuncia en general, según muchos teólogos, se refiere a la capacidad del hombre de autodisciplinarse, de ejercitar la paciencia y la humildad y de recordar la ayuda a los más necesitados y a aquellos menos afortunados. El Ramadan es pues una especie de ejercicio de pureza contra todas las pasiones mundanas, cuyos beneficios recaen sobre el fiel durante todo el año.
24 Jun 2017 | Focolare Worldwide
Llegamos al Dharma Drum anoche, al atardecer, y unos jóvenes voluntarios nos recibieron con exquisita amabilidad y nos ayudaron a ubicarnos en nuestras habitaciones. Luego pasamos a la cena y a los saludos. Esta mañana empezó el simposio. Tanto la sala del congreso, como todo el edificio que contiene el College of Liberal Arts son modernos. Fueron construidos por un arquitecto japonés con jardines colgantes para garantizar un clima agradable incluso durante la estación cálida y húmeda, aunque aquí parece que la humedad domina en todo momento del año. La comida que nos brindaron, absolutamente vegetariana, de alto nivel culinario, fue la expresión de una acogida delicada y atenta que nos hizo sentir como en casa.
A las 10 horas empezó la ceremonia de apertura. Uno de los miembros del cuerpo docente, Guohuei Shih, presentó a los distintos ponentes. Rita Moussalem y Roberto Catalano, co-directores del Centro para el diálogo interreligioso de los Focolares, fueron los primeros en hablar después de los saludos del Encargado de Negocios del Vaticano, el padre Giuseppe Silvestrini. Fuimos unos setenta participantes procedentes de EEUU, Europa, Tailandia, Corea, Japón, Filipinas, China y Taiwán, católicos y budistas de varias tradiciones. Estuvieron monjes y laicos theravada de Tailandia, budistas japoneses mahayana en representación de antiguas escuelas tales como la Nichiren-Shu, la Tendai-Shu y de movimientos recientes como la Rissho Kosei-kai. Se percibió mucha cordialidad entre todos, una relación consolidada a lo largo de los años con algunos que vinieron con sus jóvenes seguidores. Después de la ceremonia de apertura, la visita al gran conjunto. Los grupos se dirigieron hacia distintas partes del Dharma Drum Mountain. Muy significativa la visita al museo del Master Sheng Yen, fundador del Dharma Drum y reformador del budismo Chan. Por la tarde seguimos viendo las varias salas en las que se honran distintas imágenes de los Buda. Especialmente interesante fue la lección sobre cómo aquí se venera al Iluminado. Los monjes Theravada aprenden humildemente de unos jóvenes monjes de su misma tradición que están estudiando en esta universidad.
Pero el momento más hermoso de la jornada fue el así llamado periodo de la Blessing: un largo momento de oración, durante el cual se reza según la propia tradición: solemnidad, respeto y silencio. En la sala del Buda, donde esta mañana celebramos la misa con los cristianos, nos quedamos una hora y media mientras se sucedían varias oraciones. Empezaron los monjes theravada y continuaron los cristianos. También participaron los miembros de la Rissho Kosei-kai, los de la Tendai Shu y los monjes del Fo Gu Shan. Parecía como si el tiempo no hubiera pasado y en el corazón se advertía una gran riqueza. Era como palpar el anhelo del hombre de lo infinito y la necesidad de alcanzar lo absoluto sobre todo ante los grandes problemas del dolor y de la guerra. Saliendo nos sentimos más cercanos los unos a los otros, sin embargo fue éste el momento del programa de estos días en el que más se puso en evidencia la diversidad. Gracias al espíritu de comunión, de respeto recíproco que nos mancomunó en cada expresión del programa”. En los días siguientes, los trabajos continuaron en un crescendo de conocimiento recíproco y de relaciones de amistad y verdadera fraternidad. Se habló de sufrimiento, con intervenciones acerca de la dimensión personal y social del mismo, presentadas por cristianos, budistas theravada de Tailandia y de Mahayana, la Rissho Kosei-kai, la Tendai-shu y el Budismo Won de Corea. No faltaron los talleres en los que los ponentes presentaron simultáneamente contenidos referidos a religión y psicología, diálogo y actividades sociales, experiencias de diálogo en varios contextos y meditación y diálogo haciendo especial mención de la meditación vipassana. Tres expertos concluyeron con algunas reflexiones sobre los contenidos surgidos en el curso de los trabajos.
Más allá de todo, lo que cuenta es la atmósfera creada. El mismo rector del D.I.L.A. (Dharma Institute of Liberal Arts) el Rev. Huimin Bikshu, contó que es el primer encuentro de este tipo en dicha universidad. Además de los participantes inscriptos, se agregaron monjas y monjes del Dharma Drum Monastery y estudiantes del College. La jornada se caracterizó por un gran compromiso espiritual y existencial. El diálogo permitió evidenciar varios aspectos que son comunes, aunque en medio de la gran diversidad existente entre las dos tradiciones. Son experiencias que lanzan puentes de diálogo, como afirmó el Rev. Nisyoka de la Tendai-shu japonesa, y dan esperanza. La conclusión de los trabajos se desarrolló a la tarde y fue organizada por la Providence University, institución académica con sede en Thien Chu. Fue el momento de hablar de economía, medio ambiente y diálogo entre las religiones. Es difícil expresar los resultados de esta semana de experiencia común, reflexión y amistad espiritual porque está en lo íntimo de cada uno de los participantes. Tal vez, lo que expresó un joven monje japonés, abad de uno de los templos en su país, explica la profundidad de la experiencia vivida. «Muy escasas veces en mi vida advertí la presencia íntima de Dios-Buda como ha sido en los días de nuestro simposio en Taiwán. […] Estudié en escuelas cristianas y siempre pensé que el cristianismo era una religión que se desarrolla en la iglesia (en el sentido de ritos y funciones religiosas). Durante el simposio en Taiwán entendí que el cristianismo, en cambio, es la religión de la presencia de Dios entre los hombres». De Roberto Catalano Lee la primera parte
23 Jun 2017 | Sin categorizar
115 parlamentares de la Interparliamentary Assembly on Orthodoxy (I.A.O.) participan a la 24ª Asamblea general, huéspedes el 26 y 27 de junio 2017 del Parlamento italiano. Provienen de Parlamentos de 46 países de los 5 continentes. En particular, son consistentes las delegaciones de Cipro, Georgia, Grecia, Kazakistán, Federación Rusa, Siria y Hungría. Han deseado preceder el comienzo de los trabajos con una una visita, el domingo 25 de junio, al Monasterio Bizantino de San Nilo, en Grottaferrata (Roma), y un encuentro del Bureau Internacional del I.A.O. con Maria Voce, presidente de los Focolares, en el Centro internacional de Rocca di papa (Roma).
23 Jun 2017 | Sin categorizar
El evento siguió una fórmula inédita marcada por tres momentos distintos, tanto por el lugar como por el contexto religioso donde se desarrollaron las actividades, convirtiéndose en una especie de peregrinación de diálogo entendido como camino común, una fórmula apreciada por el Papa Francisco quien a menudo sugiere que hay que seguir caminando juntos, un binomio fundamental en la gran obra que es el diálogo interreligioso. La primera parte del evento tuvo lugar en la Fu Jen University, prestigiosa universidad católica de la isla. El título –Budistas y Cristianos en diálogo: de los escritos de los misioneros al diálogo interreligioso – era de por sí invitante. Hacía referencia a cuánto ha cambiado el mundo de las religiones desde cuando llegaron los primeros misioneros a Oriente a partir del siglo XV hasta hoy, cuando se trabaja en una de las necesidades fundamentales de la humanidad: el diálogo entre hombres y mujeres creyentes, sin importar cuál es su credo.
La jornada de reflexión fue co-organizada por la Universidad Católica de Taiwán, el Instituto Universitario Sophia, el Centro del Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares, y el Dharma Drum Mountain, monasterio y universidad budista, que representa uno de los centros de renovación fundamental del Budismo Chan de China. Eran unos setenta los participantes, muy calificados: un nutrido número de monjes theravada y laicos budistas y católicos de Tailandia, un grupo de Taiwán, el Presidente del Dharma Drum Institute for Liberal Arts, además de autoridades en el campo académico. Los trabajos presentados enseguida suscitaron gran interés. Las presentaciones que se referían a los escritos de los misioneros se concentraron en aquellos entre el siglo XIV y el siglo XIX. Pero el centro neurálgico de la reflexión fue Mateo Ricci, jesuita, gran apóstol del cristianismo en esta parte del mundo, maestro del arte de la adaptación que le permitió llegar al alma de estos pueblos de China. Sin embargo, precisamente Ricci fue el centro de interés por su posición para nada conciliadora con respecto al budismo, que era visto por él y por muchos de sus contemporáneos, como un tropel de ritos y manifestaciones paganas. Los misioneros en los siglos que van del XV al XX no fueron para nada abiertos en relación con los seguidores de Buda y en sus debates estaban orientados a demostrar quién era el seguidor del verdadero Dios y de la verdadera religión. Las ponencias pusieron en evidencia también la posición crítica de los seguidores del Buda en relación a los cristianos. Y se puso de relieve cómo sobre estos puntos se nutrían sentimientos recíprocos. Precisamente este marco histórico, con respecto al cual también nosotros católicos no podemos negar la necesidad de hacer un adecuado examen de conciencia por los errores derivados de actitudes discriminadoras, puso en evidencia el valor de las experiencias de estos últimos 60 años. El diálogo hoy, se ha encaminado bien gracias a las relaciones de confianza recíproca, si bien todavía quedan puntos que es necesario aclarar y eventualmente defender para asegurar la auténtica identidad de cada cual y evitar sincretismos. A lo largo de los trabajos se presentaron experiencias concretas de diálogo en Hong Kong, en Corea, en Tailandia y en Filipinas, pero también se pusieron ejemplos de nuevos actores, como los movimientos eclesiales, y de protagonistas reconocidos que fueron los pioneros en la experiencia de diálogo que ha continuado siguiendo sus huellas. El ejemplo de la amistad espiritual entre Chiara Lubich y Nikkyo Niwano, fundadores, respectivamente, del Movimiento de los Focolares y de la Rissho Kosei Kai, puso en evidencia cómo los Movimientos de renovación, que caracterizan desde hace más o menos un siglo a las varias religiones, si bien en formas diferentes y con las características de las respectivas culturas y credos, son vehículos de encuentro y amistad entre personas y comunidades. Estos dos sentimientos caracterizaron el trabajo de la primera jornada del simposio-peregrinaje en un intercambio sereno sobre el camino hecho en estos siglos, abriendo a la esperanza de un futuro de recíproca comunión y colaboración de cara a los grandes desafíos de la humanidad: la justicia social, el medio ambiente y la paz. (Continúa) De Roberto Catalano
22 Jun 2017 | Focolare Worldwide
Ponerse a la escucha. Es ésta la actitud con la que Gabriela Melo y Augusto Parody del Centro internacional de los Focolares afrontaron el viaje que los llevaría a visitar a las numerosas comunidades del Movimiento esparcidas en América Latina. Y llegaron hasta Esmeraldas, en Ecuador, en la Costa Pacífica, un área donde la mayoría de la población es afro-ecuatoriana. El azul terso del cielo se confunde con el del mar y deja brillar como piedra preciosa el verde de la vegetación. Este paisaje encantador cambia de repente, apenas entramos en el área habitada, dejando lugar a aglomeraciones de tugurios de caña y zinc, especialmente en los barrios más marginados como Isla Bonita, Pampón, Puerto Limón. Numerosos niños juegan todo el día en la calle o en la playa, y cuando son adolescentes y jóvenes, si no se interviene a tiempo, se dedican a la droga, al alcohol, al pandillaje.
Aquí en Esmeraldas, desde hace más de treinta años, la espiritualidad de la unidad echó sus raíces precisamente entre la población afro-ecuatoriana: familias, jóvenes, sacerdotes, niños, que han acogido el anuncio evangélico del amor recíproco, convirtiéndolo en ley de su propia vida. Una fuente de espiritualidad que encendió nueva esperanza, poniendo en marcha un sinnúmero de ideas y energías. Es lo que aconteció alrededor del P. Silvino Mina, también él afrodescendiente, quien a través del “Grupo Ayuda” formado en su parroquia, pudo intervenir en los casos más urgentes de niños y chicos de la calle. De aquí nació la exigencia de consolidar estas ayudas, dirigiéndose también a las Instituciones. Nació así Fundación Amiga (1992) y con ella una escuela para chicos en condición de especial vulnerabilidad, con la finalidad de volver más digna su vida y ayudarlos a afrontar su futuro, a través de adecuados programas educativos. Haciendo hincapié en su gran talento deportivo (Esmeraldas de hecho es conocida como cuna de los deportistas ecuatorianos), empezaron con una escuela de fútbol, luego se abrieron unos talleres artesanales gestionados por los mismos jóvenes que andaban por las calles. «Hoy en día la escuela acoge a unos 1.700 niños y adolescentes de los 3 a los 19 años – explica el P. Silvino – con un proyecto educativo de formación global, donde se trata de vivir lo que se aprende, involucrando a toda la comunidad educativa: estudiantes, docentes y padres de familia. Cada día se les brinda a todos los chicos una comida sustanciosa, que para muchos es lo único que pueden permitirse; vacunas y asistencia médica; educación a la salud y prevención del SIDA. Promovemos también el conocimiento de la cultura y de las tradiciones afro. Y esto no es todo».
En efecto Ecuador es una encrucijada de culturas milenarias (Quito fue una de las dos antiguas capitales del Imperio Inca), donde se hablan varios idiomas amerindios (Quechua, Shuar, Tsafiki y otros). El esfuerzo del gobierno es precisamente el de recuperar comunidades, culturas y formas de religiosidad locales, para abrir con y entre ellas un diálogo que valore sus diversidades en una enriquecedora experiencia de interculturalidad. Esta misma palabra, interculturalidad, aparece hasta once veces en la nueva Constitución, aprobada en 2008. «Y si a esta exigencia socio-política – observan Gabriela y Augusto – se le agrega, tal como está sucediendo en Esmeraldas, el compromiso de vivir el Evangelio, se construyen comunidades en las que las distintas componentes étnicas, lingüísticas y religiosas encuentran espacio y dignidad, activando en la vida diaria un proceso de integración que se expande rápidamente. Proceso que sería una gran ventaja para ese gran laboratorio de interculturalidad que es Ecuador, un país que realmente puede ofrecer al mundo un modelo imitable y sustentable de encuentro y convivencia».