Movimiento de los Focolares

Palabra de vida – Junio 2017

En los días sucesivos a la crucifixión de Jesús, sus discípulos se encerraron en casa, asustados y desorientados. Lo habían seguido por los caminos de Palestina mientras anunciaba a todos que Dios es Padre y ama tiernamente a cada persona. Jesús había sido enviado por el Padre no solo para testimoniar con su vida esta gran novedad, sino también para abrirle a la humanidad el camino para encontrarse con Dios; un Dios que es Trinidad, comunidad de amor en sí mismo, y que quiere incluir en este abrazo a sus criaturas. Durante su misión, muchos vieron, oyeron y experimentaron la bondad y los efectos de sus gestos y de sus palabras  de acogida, perdón, esperanza… Luego  llegó la condena y la crucifixión. Y en este contexto el Evangelio de Juan nos cuenta que Jesús, resucitado al tercer día, se aparece a los suyos y los invita a proseguir su misión: «Como el Padre me envió, también yo os envío». Como si les dijese: «¿Recordáis cómo he compartido con vosotros mi vida?, ¿cómo he saciado vuestra hambre y sed de justicia y de paz?, ¿cómo he sanado los corazones y los cuerpos de tantos marginados y descartados de la sociedad?, ¿cómo he defendido la dignidad de los pobres, de las viudas, de los extranjeros? Seguid ahora vosotros: anunciad a todos el Evangelio que habéis recibido, anunciad que Dios desea que todos se encuentren con Él y que sois todos hermanos y hermanas». Cada persona, creada a imagen de Dios Amor, tiene ya en el corazón el deseo del encuentro; todas las culturas y todas las sociedades tienden a construir relaciones de convivencia. Pero ¡cuánto esfuerzo, cuántas contradicciones, cuántas dificultades para alcanzar esta meta! Esta profunda aspiración choca cada día con nuestras fragilidades, con nuestros miedos y cerrazones, con la desconfianza y los juicios recíprocos. Y sin embargo, el Señor nos sigue dirigiendo con confianza la misma invitación: «Como el Padre me envió, también yo os envío». ¿Cómo vivir en este mes una invitación tan audaz? La misión de suscitar la fraternidad en una humanidad tantas veces herida ¿no es una batalla perdida antes incluso de que comience? Solos nunca podríamos conseguirlo, y por eso Jesús nos ha hecho un regalo muy especial, el Espíritu Santo, que nos sostiene en el compromiso de amar a cada persona, aunque sea un enemigo. «El Espíritu Santo, que se nos da en el bautismo […], al ser espíritu de amor y de unidad, hacía de todos los creyentes una sola cosa con el Resucitado y entre ellos, superando todas las diferencias de raza, de cultura y de clase social. […] Con nuestro egoísmo es como se construyen las barreras con las que nos aislamos y excluimos a quienes son distintos de nosotros. […] Por ello, escuchando la voz del Espíritu Santo, trataremos de crecer en comunión […] superando las semillas de división que llevamos dentro de nosotros»1. En este mes, con la ayuda del Espíritu Santo, recordemos y vivamos también nosotros las palabras del amor en cualquier ocasión que tengamos, grande o pequeña, de relacionarnos con los demás: acoger, escuchar, compadecer, dialogar, alentar, incluir, cuidar, perdonar, valorar… Así viviremos la invitación de Jesús a continuar su misión y seremos canales de esa vida que Él nos ha dado. Es lo que experimentaron un grupo de monjes budistas durante su estancia en la ciudadela internacional de Loppiano, en Italia, cuyos 800 habitantes procuran vivir con fidelidad el Evangelio. Se quedaron profundamente impactados por el amor evangélico, que no conocían. Uno de ellos cuenta: «Dejaba mis zapatos sucios a la puerta de la habitación, y a la mañana siguiente me los encontraba limpios. Dejaba mi ropa usada fuera y por la mañana me la encontraba limpia y planchada. Sabían que tenía frío porque soy del sureste de Asia, y entonces subían la calefacción y me daban mantas… Un día pregunté: “¿Por que lo hacéis?”. “Porque te queremos”, me respondieron»2. Esta experiencia abrió el camino a un diálogo verdadero entre budistas y cristianos. LETIZIA MAGRI ___________________________________

  1. Cf. C. LUBICH, «Palabra de vida», enero de 1994: Ciudad Nueva 295 (1994/1), 33.
  2. Cf. C. LUBICH, «Mi experiencia en el campo interreligioso: los puntos de la espiritualidad abiertos a otras religiones», Aquisgrán (Alemania), 13-11-

Fiesta de la Ascensión de Jesús

«Y habiendo dicho estas cosas, viéndolo ellos, fue alzado, y le recibió una nube que le ocultó de sus ojos» (Hechos de los Apóstoles). El evento, conocido como la Ascensión, es decir la transfiguración o el pasaje de Jesús al mundo de la gloria, concluye la permanencia visible de Dios entre los hombres. Es el preludio de Pentecostés y signa el inicio de la Iglesia. El episodio, descripto por los Evangelios de Marcos y Lucas y también en los Hechos de los Apóstoles, es una antigua festividad confirmada ya desde el IV siglo. Para la Iglesia católica y las Iglesias protestantes, la Ascensión se coloca en general a 40 días de la Pascua (en el calendario gregoriano se celebró el 25 de mayo). En la Iglesia ortodoxa es una de las 12 grandes fiestas, y este año coincide con la católica.

El Evangelio vivido: “Estoy con ustedes todos los días”

El Evangelio vivido: “Estoy con ustedes todos los días”

Los impuestos en cuotas «Estábamos esperando a nuestro tercer hijo. El poco ahorro que teníamos había desaparecido en los cambios bancarios no favorables y los bancos comenzaron a no dar más préstamos. Un día, repentinamente, nos llega la noticia que teníamos que pagar una elevada cantidad de impuestos. ¿De dónde sacar el dinero si lo que teníamos nos alcanzaba apenas para vivir? En esta difícil situación nos confiamos todo a Dios, al Padre que no abandona a sus hijos. Después fuimos a preguntar en la  Intendencia si podíamos pagar en cuotas y … ¡Sorpresa!. Fuimos los únicos a quienes se les concedió esta posibilidad» X. A.- Croacia Representante de libros 20170526-a«Trabajaba como representante de una editorial. En la primera exposición no vendí nada. Así pasó también la segunda vez. La tercera fue peor: no había espacio en la sala del encuentro y tenía que conformarme con un lugar muy feo en el piso de abajo, lejos del paso de las personas durante los intervalos. No había ascensor. Y tuve que llevar las enormes cajas en mis brazos, sudando por el terrible calor. Mientras tanto me decía: “¿Pero quién te hace hacer esto?” Al pasar delante de la capilla, entré para desahogarme con Jesús, que parecía que desde el tabernáculo me decía: “¿Qué estás haciendo?” “La voluntad de Dios – le respondí- me estoy esforzando por trabajar” “Entonces, quédate tranquila, yo me encargo”. Para la exposición tuve que usar sillas ya que faltaban mesas. Pasó un sacerdote, hojeó un volumen de una gran enciclopedia de santos y exclamó: “¡No es posible! ¡Hace años que la estoy buscando!. La compró y desde ese momento, empecé a vender» Marta – Italia Hacer de padre «Antes de que yo naciera mi padre abandonó a mi madre. Sufría por esta ausencia y no le perdonaba que se hubiera ido. Cuando tenía 17 años fui a buscarlo, esperando establecer una relación inexistente. Lamentablemente, en él encontré sólo indiferencia y también la convivencia con su esposa era difícil. En el mismo período conocí a algunos jóvenes que vivían el Evangelio, y, a través de ellos, conocí mejor a Dios. Más adelante, cuando estaba estudiando en la Universidad, comencé a trabajar en un proyecto social en contacto con niños abandonados. El dolor vivido me había hecho más sensible al de los demás, en quienes ahora trataba de amar a Jesús crucificado. Poco a poco me convertí en un punto de referencia para muchos de esos pequeños, a tal punto que me llamaban papá. En cuanto a la relación con mi padre, todavía hoy es un desafío: me esfuerzo por verlo con ojos nuevos, tomando yo la iniciativa» J. L. – Brasil  

EEUU: pruebas de diálogo

EEUU: pruebas de diálogo

PositivePoliticalDialogueA lo largo de este último año, los Estados Unidos vivieron un choque ideológico sin precedentes. Antes de las elecciones de noviembre, se respiraba gran preocupación ante la dirección que el país tomaría. Una oleada de emociones contrastantes atravesó los Estados de Norte a Sur, generando divisiones entre todos, también dentro de las comunidades de los Focolares, esparcidas en los Estados Unidos. Para muchos se trataba de tomar una decisión desgarradora, difícil. Las opiniones eran muy fuertes y divergentes. Ya desde hacía un año, el Movimiento de los Focolares estaba promoviendo un taller con el título “5 pasos para un diálogo político positivo”, para presentar una modalidad positiva de confrontarse. Ellos son: 1) Creer que es posible tener una visión positiva de la política; 2) Practicar y perfeccionar una comunicación basada en el amor; 3) Comprender si es o no el caso de llegar a una transacción; 4) Reconocer el sufrimiento como un trampolín de lanzamiento para amar; y 5) Edificar la ciudad con acciones constructivas. John Chesser (Iowa): «En grupos de dos, elegíamos un tema sobre el cual teníamos posiciones opuestas. Uno de los dos compartía la propia opinión y el otro tenía que repetirla ante de expresar, a su vez, su parecer. Los resultados eran interesantes. Las personas empezaban no sólo a apreciar el punto de vista del otro, sino también a reconsiderar su propia opinión. No resolvimos los problemas del mundo, pero sí adquirimos las herramientas para intentar dialogar entre nosotros». A medida que se acercaban las elecciones de noviembre 2016, la tensión entre las alineaciones políticas opuestas aumentaba día tras día, en la vida cotidiana, en los lugares de trabajo y en las redes sociales. Marilyn Boesch (Maryland): «Estaba agitada. Me hice un examen de conciencia. Quería ser una persona que lleva la unidad y construye puentes, y no que acepta pasivamente las divisiones que se presentan». Marijo Dulay (New York): «Después de algunos errores, presté mayor atención a los comentarios que publicaba en el Facebook, para no herir a quienes pensaban diferente a mí». Simona Lucchi (Georgia): «Mis prédicas y mis gritos no llevaban a nada bueno. Y seguramente no cambiaban la opinión de los demás. Así que me detuve y empecé a escuchar las razones de los demás. Entendí que siempre hay algo en común, incluso con quienes piensan diferente». 636775528En la confusión del momento, esta modalidad de diálogo encontró aplicación también en el ámbito académico. En New York la Fordham Law School, en el corazón de Manhattan, es un Instituto que pretende promover un diálogo abierto, positivo y constructivo sobre temas relacionados con la religión y el derecho. En este contexto Ana Días, directora del Instituto, presentó el taller. «Muchos estaban ahí para comprender si, en medio de tanta polarización, era aún posible un diálogo». Después de la presentación de los “5 puntos”, los participantes trabajaron sobre lo aprendido, descubriendo que es posible hablar de temas candentes sin caer necesariamente en discusiones acaloradas. Hasta los más radicales hicieron la prueba. Dos meses más tarde, la toma de posesión de la nueva presidencia volvió a enardecer los ánimos. También en la Georgetown Law School de Washington, los estudiantes se dividieron en bandos contrapuestos. Amy Uelmen, autora del libro “Five Steps to Positive Political Dialogue: Insights and Examples”, propuso el método a colegas y estudiantes, suscitando en todos una gran sorpresa. «Nos dimos cuenta de que a menudo en las conversaciones había estereotipos, incomprensiones, informaciones equivocadas. Decidimos por esto, estar abiertos a corregirnos y a resolver las dificultades que nacen del choque entre ideas contrapuestas». Austin KellermanEstos esfuerzos siguieron en Arkansas, un estado tradicionalmente conservador. También allí la elección del nuevo Presidente suscitó por un lado entusiasmo y por el otro, rabia. Austin Kellerman conduce un telenoticiero en la capital. Junto con los colegas lanzó por televisión un llamado a la ciudadanía para volver a encontrar la unidad. «Queríamos ofrecer a nuestra comunidad una ocasión para volverse más unida. Uno de nuestros periodistas más expertos preparó un informe para la edición principal. “There is no them, no us. There is we”. No hay un ellos y un nosotros. Somos todos un pueblo. Obviamente, esto no resolvió las cosas, y ni siquiera cambió las opiniones de la gente. Sin embargo ofreció la posibilidad de reflexionar más allá del propio punto de vista. Nosotros tratamos de mantener abierto el diálogo y representar con honestidad todas las posiciones». New City Press.

Semana Ecuménica: “Caminando juntos”

Semana Ecuménica: “Caminando juntos”

59° SETTIMANA ECUMENICA - “CAMMINADO INSIEME. CRISTIANI SULLA VIA VERSO L'UNITA'

© CSC Audiovisivi – Caris Mendes

En su 59.ª edición, la “Semana Ecuménica” promovida por el Movimiento de los Focolares en Castel Gandolfo (Roma) del 9 al 13 de mayo, «se inserta – afirma el Patriarca ecuménico Bartolomé I en su mensaje de apertura – en la encrucijada de la historia, en el entramado de las memorias, en la intersección del ecumenismo y del compromiso social de la Iglesia». Chiara Lubich, desde 1962, después de sus primeros encuentros con cristianos de diferentes Iglesias, los invitaba a conocerse, ofreciendo la espiritualidad de la unidad como base común, para reconocerse hermanos y hermanas en Cristo. Lo pone de relieve María Voce, que relee los “Cinco imperativos” formulados en el documento católico-luterano: “Del conflicto a la comunión”, elaborado con motivo de los 500 años de la Reforma. «Son imperativos -afirma- que, según mi parecer no se refieren solamente a los luteranos y a los católicos, sino que pueden ser vividos por cristianos de todas las Iglesias… para un fructuoso compromiso ecuménico».
59° SETTIMANA ECUMENICA - “CAMMINADO INSIEME. CRISTIANI SULLA VIA VERSO L'UNITA'

Obispo Emérito Christian Krause

Lo confirma en su intervención el obispo emérito Christian Krause, ex Presidente de la Federación Luterana Mundial. Entre los varios mensajes de saludo, el del Presidente del Consejo Pontificio  para la Promoción de la unidad de los cristianos, Card. Kurt Koch: «La experiencia del ecumenismo de la vida nos muestra que la unidad crece “caminando juntos” y que caminar juntos significa ya vivir y realizar la unidad». Las jornadas se han desarrollado en un clima de diálogo, conocimiento y acogida recíproca, oración, e intercambio de experiencias del Evangelio vivido en la óptica de la unidad y en la apertura hacia el otro, experimentando la belleza de la Iglesia de Cristo en la que los cristianos ponen en práctica el corazón del Evangelio: el amor recíproco. Momento esperado el de la oración por la unidad en las catacumbas de san Sebastián, en Roma, en donde se formula el “pacto del amor recíproco” (Jn 13,34) para «llevar este testimonio vivido entre nosotros, a nuestras comunidades, a nuestros Países, a nuestras sociedades». Muchos evocan Pentecostés.
Rev. Martin Robra - 20170512-171829 - © CSC Audiovisivi – Caris Mendes

Rvdo. Martin Robra (CEI)

Pero todo esto tiene un fundamento: Jesús en la cruz, que grita “por qué”. Jesús crucificado y abandonado asumió toda división. Si se le reconoce  y se le ama – según las intuiciones y la experiencia de vida de Chiara Lubich – Él es la llave que abre la puerta a la unidad con Dios y con los hermanos. Lo testimonian impactantes experiencias de vida, y lo expresa en su video-mensaje el  Rev. Dr. Olav Fykse Tveit, Secretario General del Consejo ecuménico de las Iglesias de Ginebra (CEI). Entre otras cosas recuerda lo que ya se había expresado en 1925: « Cuanto más nos acercamos a la cruz, más nos acercamos entre nosotros cristianos». Ayudan a esta comprensión las intervenciones de algunos teólogos de distintas Iglesias, entre los cuales el profesor Rvdo. Martin Robra (del CEI): «Si tenemos a Jesús Abandonado entre nosotros, mientras caminamos juntos a lo largo de nuestro peregrinaje, aprenderemos juntos a reconfigurar el pasado que nos separa y a ver con mayor claridad adónde quiere conducirnos Dios como discípulos de Cristo». Otras intervenciones de carácter teológico, junto con experiencias de vida, han profundizado el vínculo entre la unidad y Jesús Abandonado en la espiritualidad de la unidad, y han compartido frutos de este estilo de vida ecuménico. La palabra “diálogo” ha sido repetida por varias voces, como potente instrumento de  unidad, por Jesús Morán, copresidente de los Focolares y por el Rvdo. Vasile Stanciu, rumano-ortodoxo.
59° SETTIMANA ECUMENICA - “CAMMINADO INSIEME. CRISTIANI SULLA VIA VERSO L'UNITA'

María Voce con el obispo Brian Farrell

El obispo Brian Farrell, Secretario del Consejo Pontificio para la Promoción de la unidad de los cristianos, pone de relieve la contribución y la fidelidad de Chiara Lubich  y la acción de los Focolares para la Iglesia comunión. Y no falta el estímulo del Papa Francisco que, en la Audiencia general del 10 de mayo, exhorta públicamente a los participantes en la Semana Ecuménica «a proseguir el camino común hacia la unidad, el diálogo y la amistad entre las religiones y los pueblos». Como conclusión, el Metropolita Gennadios Zervos, de Italia y de Malta del Patriarcado ecuménico, introduce a los presentes en la experiencia de comunión entre el Patriarca Atenágoras y Chiara Lubich: «Han abierto la puerta de la reconciliación entre las Iglesias de Oriente y Occidente y nadie puede ya cerrarla», ha afirmado.
59° SETTIMANA ECUMENICA - “CAMMINADO INSIEME. CRISTIANI SULLA VIA VERSO L'UNITA'

Metropolita Gennadios Zervos hace entrega a la presidente del Movimiento de los Focolares de una “Medalla histórica” .

En este contexto, Gennadios hace entrega a la presidente del Movimiento de los Focolares de una “Medalla histórica” como muestra de gratitud por lo que «el carisma de amor y de unidad de Chiara ha obrado en la historia, y está obrando todavía hoy, para abrir caminos de reconciliación y de diálogo entre las Iglesias y en el mundo».  «Hemos construido mucho juntos. Ahora se trata de acelerar el paso, para que la comunión sea plena y visible”. Maria Voce expresa así la vitalidad y el empeño de un camino que continúa. ______________________________________________________  Lee también:  Entrevista a Maria Voce (Italiano) Mensaje Card Kurt Koch Mensaje P. Bartolomeo Mensaje Dr Olav Fykse Tveit (Inglés)