Movimiento de los Focolares
Navidad significa   «Dios nos ama”

Navidad significa «Dios nos ama”

eec6effd-0857-4a1c-bdc6-c4a6ae19dda9Navidad, Navidad ¡Cuántas veces te hemos festejado con alegría pura y calor único! Pero nuestro corazón está tan endurecido por el frío del mundo, que Tú no has logrado marcarlo como se debía con tu misterioso increíble mensaje: DIOS NOS AMA uno a uno y a todos juntos. Su amor nos ha envuelto hasta el punto de hacer decidir a la Trinidad beata mandar entre nosotros al Hijo de Dios hecho Hombre para que nuestro breve camino terreno estuviese iluminado ya desde ahora con la Luz que no tiene ocaso y el absurdo morir en esta vida se transformase en un simple paso a la vida más plena ¡y eterna! Que al menos este año tú, Navidad, digas a nuestros corazones lo que quieres decirnos y nosotros estemos dispuestos a acoger tu voz. Fuente: Centro Chiara Lubich  

Por una Navidad solidaria

Por una Navidad solidaria

church-1704815_960_720 La Navidad nos recuerda, con la frase de la Escritura que elegimos para profundizar este mes, que “Él viene a salvarnos” (Is. 35, 4). ¿De qué ? De nuestros dolores, temores, angustias… pero sobre todo, de nuestro yo, de nuestro egoísmo, de nuestra indiferencia hacia quien sufre. Por lo tanto mi augurio quiere ser una invitación para mí y para todos a ir más allá de nosotros mismos para acoger al otro, a todos: quien pasa necesidad, quien ha dejado su tierra obligado por la guerra y el hambre, quien está solo, marginado, preso… Auguro que cada uno de nosotros, después de haber experimentado el amor de Dios que nos salva, pueda ser una mano tendida para “salvar” a quien está a nuestro lado. ¡Feliz Navidad a todos! María Voce
Los Gen 4 ponen a Jesús en el centro de la Navidad

Los Gen 4 ponen a Jesús en el centro de la Navidad

Sloggiato-IM-DSCN0004Son los Gen 4, los niños de los Focolares, que explican a cada uno, con convicción que la Navidad no puede ser solamente una fiesta de colores, un conjunto de personajes creados por la persuasiva publicidad, una carrera frenética para comprar regalos: “hay que poner nuevamente a Jesús en el centro de la Navidad”, “es su fiesta”, explican ellos. Con paciencia y amor los Gen4, elaboran Niñitos Jesús en yeso que luego ofrecerán a los transeúntes. En Nueva York, una señora cuenta: «Mientras visitaba la ciudad con algunos amigos, en medio de la multitud, esa mesita atrajo mi atención… Esas palabras “Han desalojado a Jesús”, resonaron ¡tan bien en mi interior! Quisiera transmitir el mensaje de ustedes a otros. Fue la Navidad más linda, me llenó el corazón de calor». María Helena Benjamín y Pep Canoves, responsables de los Gen4 de todo el mundo, nos cuentan cómo estos pequeños,  particularmente sensibles al amor evangélico, aprenden a concretar en sus acciones cotidianas verdaderos y adecuados gestos concretos de fraternidad; descubren que el amor, cuando es recíproco, trae la presencia de Jesús entre ellos. Aprenden a conocerlo y crean con Él una relación simple y directa. Logran involucrar a los compañeros de la escuela, a las familias, a los parientes, a sus maestros con su desarmadora simplicidad, entrando directamente en el corazón de cada uno. gen 422Pep Canoves recuerda que Chiara Lubich, tenía muy adentro en su corazón a estos pequeños, y reservaba para ellos un lugar privilegiado, cuando se encontraba con ellos durante los diversos congresos internacionales, enviando mensajes y respondiendo sus preguntas. Y a ellos les dirigió la invitación de hacer que Jesús no fuese echado de la Navidad: «Hagan nacer a Jesús en medio de ustedes con su amor; ¡así siempre será Navidad! […]Podemos ofrecer a Jesús a los demás, Jesús en medio nuestro a todo el mundo; llevar este amor nuestro, esta alegría a las calles, a las escuelas, a los pequeños y a los grandes… ¡a cualquier lado!» Una linda iniciativa es la del Calendario del Adviento: los Gen4 llenan los días que anteceden a la Navidad con muchos actos de amor concretos, aparentemente sencillos, pero que a su pequeña edad son ya revolucionarios. Los Gen4 participan en muchas iniciativas, sobretodo a favor de los más pobres: «Durante el año – sigue comentando María Helena Benjamín- recibimos distintas noticias de todo el mundo sobre sus actividades en favor de los más necesitados. Tienen una innata capacidad de acoger a los otros niños que tal vez están marginados, como le pasa a Sonia de Rumania que tiene 5 años, que es amiga de una niña gitana que hace poco está en su clase» «Hemos recibido noticias de Madagascar y de Indonesia. También de Siria, donde se encuentran en plena guerra y viven días difíciles, nos han llegado noticias,– cuenta Pep.  Desde Aleppo nos han mandado fotos inclusive: en esta situación de conflicto se vive con ellos creyendo aún en la construcción de la paz». Chiara Lubich, respondiendo a una pregunta de un Gen4, les dio una consigna: «¿Saben cuál es la verdadera felicidad? Prueben: es la que tiene la persona que ama, que ama, que ama. Cuando se ama somos felices y si amamos siempre somos felices siempre. ¿Qué pueden hacer ustedes en el mundo? Dar la felicidad, enseñar a amar». Y de verdad, ellos nos enseñan con su pureza y simplicidad cómo poner en práctica el amor evangélico, el secreto de la felicidad.      

La sencillez de Aletta

La sencillez de Aletta

Aletta

Aletta (la segunda a la derecha) con Chiara Lubich (la primera a la izquierda)

Nacida en Martignano (Trento) el 27 de noviembre de1924, Vittoria Salizzoni, se trasladó con su familia por un período a Francia. Con sólo trece años advierte el llamado de Dios: un guiño interior que por el momento trata de desatender. A los 21 años conoce a Chiara Lubich y queda fascinada por la novedad de vida que ella trae. No tiene dudas: el camino para responder al “llamado”, sentido cuando era una chica, es el focolar. Aletta –“Alita”- (así la llama Chiara invitándola a alzar el vuelo sin mirar atrás), durante veinte años vive cerca de ella el descubrimiento y la definición de los lineamientos del Carisma que el Espíritu Santo iba revelando. Entre ellos, además de la específica espiritualidad de la unidad que lo caracteriza, están los principales aspectos concretos de la vida cristiana. Uno de ellos, se adapta especialmente a la personalidad de Aletta. Es el cuidado de la salud y la salvaguarda del ambiente. Un aspecto que Chiara misma le explicó un día: «Es toda la humanidad de Jesús; la vida de Jesús en cuanto hombre. Jesús nacido de una mujer, tuvo frío, hambre, lloró, conoció el afecto humano… Dio de comer a los hambrientos, multiplicó los panes y los peces, curó a muchos enfermos, salvó las almas. Pero sobre todo sintió un gran amor por el ser humano y su sufrimiento… El sufrimiento, la muerte, la resurrección son también expresiones de este aspecto». En los años ‘60 -’70 Chiara le pide que vaya a abrir el focolar de Estambul, donde Aletta mantiene numerosos y profundos contactos con el Patriarca Atenágoras I. En distintas ocasiones tiene la posibilidad de acompañar a Chiara en sus visitas al Patriarca. Durante su permanencia en estas tierras, Aletta descubre la belleza de la Iglesia ortodoxa y de las Iglesias de Oriente, en las cuales se subraya la verdad de la vida, exaltando el amor. Las relaciones establecidas por ella son la premisa de un diálogo fecundo que se mantiene todavía con el actual Patriarca ecuménico, Bartolomé I. AlettaDespués de la muerte de Atenágoras, Aletta se traslada a Líbano. Son años atormentados por la guerra civil que, por los continuos bombardeos, repite las lecciones de los primeros tiempos en Trento: “todo cae, sólo Dios permanece”. Comparte con la gente del lugar la precariedad y el peligro de esos largos años de guerra, sosteniendo, consolando, infundiendo esperanza. Las dificultades y peligros no impiden la difusión del carisma de la unidad, no sólo en Líbano sino en todo el Medio Oriente, que Aletta visita periódicamente. En 1990 regresa a Roma para quedarse. «En los primeros años de Plaza Capuchinos cuenta Palmira, también ella del primer grupo de focolarinas de Trento– íbamos con Aletta a los valles a visitar a las primeras comunidades que se estaban formando. Era como un ángel, se entiende porqué Chiara enseguida la llamó Aletta. Fue como el ala de un ángel para Chiara y para todos nosotros, en estos 70 años de vida de focolar. Hablaba poco, pero lo que decía ponía a todos en lo esencial. Lo que la caracterizaba era la sencillez, una serenidad innata; un equilibrio psicofísico envidiable». Diez días antes de su fallecimiento, Aletta grabó un video-mensaje para los jóvenes del Movimiento,  los gen, reunidos en un Congreso: «Quiero saludar a todos los gen del mundo en el 50° de vida (de su Movimiento). Vayan adelante, son jóvenes, todavía tienen fuerzas, ¡pueden hacer lo que quieran!». La presidente de los Focolares, María Voce, al hacer el anuncio al Movimiento en el mundo del fallecimiento de Aletta, escribió: «Acompañamos en la alegría y con inmensa gratitud el regreso de Aletta a la casa del Padre. No podíamos tener un modelo mejor de quien como ella que dio la vida sin reservas». A cargo de Anna Friso  

Guatemala: la Mariapoli de los Cakchiqueles

Guatemala: la Mariapoli de los Cakchiqueles

guat 1 IMG_9696«Visitábamos a las familias con la hojita de la Palabra de vida y, entre una charla y otra se hacía un encuentro». Quien lo cuenta es Carmen, artífice junto a Mynor su marido y sus parientes más cercanos, de la Mariápolis realizada en las cercanías de su ciudad, Chimaltenango, a 54 km de Ciudad de  Guatemala. La economía de la ciudad está basada en el comercio y la agricultura, y está integrada a los ritmos modernos de la producción y el consumo, pero sigue siendo una celosa custodia de una cultura de antiguas tradiciones. Carmen y Mynor son el corazón de la comunidad de los Focolares y su casa, bastante amplia, es la sede local. Hablan con cierto orgullo de las reuniones que se hacen allí. El Movimiento era poco conocido y, por lo que en primer término era necesario informar al párroco. Mynor, Carmen y su hermana Martha fueron a visitarlo. Pero un sacerdote en estos lugares tiene muchos compromisos, y Mynor no pudo quedarse esperándolo y se fue a su trabajo, en el Tribunal. «El sacerdote no lograba entender cuál era la novedad del Movimiento –prosigue Carmen- hasta que mi hermana Martha le contó las experiencias de sus hijos gen 3». La mayor había destinado el dinero de su fiesta de 15 años a los niños pobres de un pueblito remoto, el otro había perdonado a un compañero que le había hecho una zancadilla que le provocó la fractura de un brazo. A ese punto el párroco comprendió los efectos de vivir la espiritualidad de los Focolares. Después de obtener el apoyo de la iglesia local, era necesario cubrir los gastos porque «Cuando las personas son invitadas a un retiro – explica Mynor – entienden que son huéspedes». Por eso la preparación de la Mariápolis consiste también en actividades para recoger fondos. Una de ellas fue un Bingo realizado en el salón parroquial, para el cual se recogieron regalos donados para la ocasión. guatm 2 IMG_9460 Kelly, la segunda de los 4 hijos de Carmen y Mynor, estudia Derecho como su papá. «Somos pocos –afirma- pero nos ayudamos. Somos sólo dos gen pero tratamos de tener siempre a Jesús en medio nuestro y con todos». Kelly siente admiración por la coherencia de vida de sus papás: «Cuando invitan a las personas a la Mariápolis cuentan experiencias que yo conozco. Y lo que dicen es verdad. En nuestra casa la Palabra de vida es una referencia en cada situación. Así, cuando hay algún problema, vamos a leerla para ponerla en práctica». El respeto por los ancianos es una de las riquezas de los Cakchiqueles. Delante de ellos, antes de hablar se hace una reverencia. La maternidad, el don de los hijos, es considerado una bendición de Dios y están por encima de cualquier otro cálculo. «Para mí el Movimiento –es siempre Carmen la que cuenta- es una gracia de Dios, nos acoge a grandes y pequeños, a todos, también acoge a personas de varias culturas e idiomas. Aquí nos aprecian, con nuestras tradiciones y nuestro modo de pensar». En la cultura Maya hay un fuerte vínculo con la naturaleza, «nosotros la invocamos dando gracias al corazón del cielo y al corazón de la tierra y decimos, como San Francisco: todos son mis hermanos. Chiara Lubich también veía las cosas así. El Espíritu Santo la movió en esta dirección por eso el Movimiento de los Focolares nos acoge así como somos». Y concluye Mynor: «La filosofía Maya resalta la armonía, el respeto y la solidaridad. Armonía en la familia, equilibrio entre el aspecto material y espiritual, solidaridad que es igual a fraternidad, para favorecer condiciones de cooperación». Más allá de las contradicciones que reinan en cada cultura, el pueblo Cakchiquel, conserva muchos valores humanos que, iluminados y purificados por el Evangelio, enriquecen a quien se acerca. Filippo Casabianca, de Ciudad de Guatemala