22 May 2016 | Focolare Worldwide
La inculturación no es una acción que se hace mediante una especie de acomodamiento del Evangelio o de las costumbres cristianas, a los hábitos y a las culturas de un pueblo, sino una consecuencia del misterio de la Encarnación. En el tiempo moderno vemos que se va formando una cultura que ya no integra el Evangelio. Es la cultura del desarrollo y del avance científico y técnico, completamente desvinculados de los fundamentos cristianos. Una cultura que ha creado un único espacio mundial en el cual vive toda la humanidad. La cultura africana no es una cultura tecnológica, como tampoco lo es la cultura asiática, aunque tanto los africanos como los asiáticos apuntan al mismo desarrollo. Pero tienen valores distintos e ideas diferentes. Si estas culturas y tradiciones no participan en el desarrollo tecnológico no pueden sobrevivir, se pierden. Lo que puede crear una unidad mundial de carácter no técnico es el Evangelio. Una convivencia de muchas culturas en el único mundo. El Evangelio puede hacer que culturas distintas entren en un diálogo entre ellas que las lleve a desarrollarse y cambiar. Pero no en una igualdad sólo externa, sino en un diálogo en la única verdad y en el único sistema de valores cristianos. Así podemos salvar la unidad y podemos también salvar la pluralidad. Éste es el desafío de hoy. Si como cristianos no lo hacemos, habremos perdido una oportunidad, al no afrontar un desafío histórico que se nos presenta en este momento. Inculturación quiere decir tomar en serio esos valores y esas tradiciones humanas que están por doquier, no para hacer con ellos un museo, no para fomentar un relativismo en el que cada uno pueda vivir, sino para crear un diálogo en la verdad. Verdad que no puede ser impuesta, sino ofrecida libremente. La nueva evangelización es ‘nueva’ porque ya no existe la cultura cristiana. En el mismo sentido debe ser una evangelización también de aquellas culturas que hasta ahora no han tenido un serio encuentro con el cristianismo. ¿Y con qué fuerza se puede dar esto, si no con ese ‘hacerse uno’ del amor que es el mismo amor con el que Cristo asumió nuestra carne, nuestra naturaleza humana, y se volvió uno de nosotros? El amor que llevó a Jesús a encarnarse, nos debe impulsar a ‘hacernos uno’ con todas las culturas, sin perder la unicidad y la autenticidad del Evangelio. La espiritualidad de los Focolares, que siendo vida logra unir más allá de las fronteras y de los límites de cada cultura, constituye también un vínculo entre las culturas. Es como un líquido que, precisamente porque es una vida, penetra en todo tipo de culturas. Si nosotros vivimos el Evangelio al estado puro y, con un amor que se hace vacío de sí mismo, perdemos nuestras raíces culturales para ‘hacernos uno’ no sólo con cada prójimo individualmente, sino también con su cultura, entonces también él puede ser activo y dar lo que tiene en sí, y ofrecer sus tesoros transformados y purificados por la vida del Evangelio, valores que al mismo tiempo iluminan y hacen comprender el Evangelio. Gracias a esta luz blanca del Evangelio, puedo ver la luz del otro y darle a él mi luz y mi cultura. De tal forma no hacemos un camino de una sola vía. Viviendo en el mismo mundo, recibimos la cultura y el Evangelio del otro, y damos la nuestra. Y el otro hace lo mismo, en un dinamismo de amor que es la Buena Noticia del Evangelio, la que Jesús trajo a la tierra. Para hacernos vivir la cultura del Cielo ya en este mundo. (Síntesis del teólogo alemán Wilfried Hagemann, biógrafo de Mons. Klaus Hemmerle).
21 May 2016 | Focolare Worldwide, Senza categoria
«Aunque el país caribeño debe afrontar un sinnúmero de desafíos, me pareció que la Economía de comunión (EdC) está hecha precisamente para Cuba». Así se expresó John Mundell, empresario de EdC procedente de Estados Unidos, al concluir la jornada del pasado 29 de abril en La Habana. Estuvieron presentes unas treinta personas, entre las cuales había exponentes de grupos locales de formación al “cuentapropismo” (trabajo independiente), miembros de equipos de intercambio sobre nuevas propuestas económico-sociales, economistas, empresarios, contadores y personas interesadas en el tema. Además del mencionado empresario de Indianápolis, miembro del Comité Internacional EdC, estuvo presente también una representación de Italia: Gaetano Giunta y Steni di Piazza de la MECC (Microcrédito por la Economía civil y de comunión), Francesco Tortorella y Francesco Marini del Sector Proyectos de AMU (Acción por un Mundo Unido). En su saludo de apertura, el Nuncio Mons. Giorgio Lingua recordó la invitación que el Papa dirigió a los jóvenes, durante su visita a la Isla en septiembre de 2015: «Vivir “la amistad social”, para ser capaces de discernir juntos cómo actuarla y ayudar a los demás a vivir por el bien común». Según Paola Monetta, una de las organizadoras del evento, fueron «palabras muy apropiadas, ya que estábamos juntos cristianos y no creyentes que se habían formado en el socialismo, todos motivados por el deseo de vivir un estilo de vida de comunión». Después de una reseña sobre la Economía civil, se presentó el proyecto de Economía de Comunión, con las novedades y los desafíos que propone, poniendo a la persona y especialmente a quienes están en necesidad, en el centro del quehacer económico. Las experiencias de los empresarios de EdC presentes, demostraron que, «aún en medio de las dificultades, es posible llevar adelante un estilo empresarial de comunión, respetando los parámetros de productividad junto a los del respeto por el ambiente, mientras que, al mismo tiempo, es posible convertirse en “generadores” de reciprocidad y de comunión, dentro y fuera de la empresa».
Sin lugar a dudas eran temas importantes, también por la posibilidad de promover alternativas a los ataques del capitalismo, especialmente en la actual coyuntura que vive Cuba. Las experiencias de MECC y AMU en el ámbito de los proyectos sociales de los que son promotores en todo el mundo, abrieron nuevos horizontes dejando espacio a un diálogo importante y fecundo. «El encuentro logró su objetivo: ser un multiplicador de reciprocidad y de experiencias de comunión y una incubadora de ideas y nuevas propuestas», afirma Paola Monetta. Y John Mundell: «Durante el viaje de regreso, estaba en el avión junto con muchos hombres y mujeres de negocios norteamericanos, invitados individualmente para viajes “people to people”, todos concentrados en conversaciones acerca de las oportunidades de negocios que se están abriendo en Cuba. Si estoy en un avión lleno de capitalistas norteamericanos – me dije – ¡entonces esta vez la EdC se está poniendo en marcha en el momento preciso!». Próxima cita: noviembre de 2016. «Con el objetivo – concluyen – de involucrar también a quienes quieren construir sinergias con nosotros a favor de la comunión, con la mirada puesta en un mundo más justo y unido».
20 May 2016 | Sin categorizar
En Eslovaquia (Jasná – Demänovská Dolina) 550 jóvenes provenientes de varias partes del mundo –entre los cuales también un grupo de 50 ortodoxos- profundizarán los temas de la Jornada Mundial de la Juventud. Dónde: Hotel Grand, Demänovská dolina 72, Liptovský Mikuláš, Eslovaquia Llegada: 31 de julio de 2016 en la noche Regreso: 5 de agosto de 2016 después del desayuno Cuota de participación: 180€ Edad de los participantes: de losn16 a los 30 años Información: postgmg2016@focolare.org
20 May 2016 | Sin categorizar
“Lean las Bienaventuranzas, les hará bien”, había dicho el Papa Francisco a los jóvenes reunidos en Río de Janeiro en el 2013, y es precisamente siguiendo el camino de las bienaventuranzas como los participantes en el JMJ se están preparando para la cita, en el marco del Jubileo de la Misericordia, en una tierra que –por Sor Faustina y por Juan Pablo II- está muy vinculada al culto a la Divina Misericordia. Entre los eventos principales está la Misa de Inauguración (26.07), la Ceremonia de Acogida con el primer encuentro con el Santo Padre (28.07), el Vía Crucis con la Cruz de la JMJ (29.07), para así llegar al centro de la JMJ: la Vigilia con el Santo Padre (30.07) y la Misa Final (31.07). Pero el programa ha sido enriquecido también con las catequesis en distintos idiomas, y el Festival de la Juventud, en donde, durante cuatro noches, se conjuga la dimensión espiritual con la artístico-cultural. También los jóvenes del Movimiento de los Focolares están dando su aporte en la preparación de la JMJ, especialmente en el evento injertado en el marco del Festival que tendrá lugar el 27 de julio de 2015 en Cracovia, en el Club deportivo Plaszowianka, ul. Stroza-Rybna 19, (tranvía 50, 20, 11). Para quien desea después profundizar la experiencia de la JMJ a la luz de la espiritualidad de los Focolares, se prosigue con una Escuela post JMJ en Eslovaquia (Jasná – Demänovská Dolina) con 550 jóvenes de varias partes del mundo, entre los cuales estará también un grupo de 50 ortodoxos.
20 May 2016 | Focolare Worldwide
«La idea de constituir la Asociación Italiana de Empresarios para una Economía de Comunión (AIPEC), nace a principios del 2012, quizás en el peor momento de la crisis económica italiana. Es precisamente en este frangente que un grupo de empresarios adherentes a la EdC sienten que tienen que reaccionar. Como primer paso se trata de comprender juntos si existen márgenes de colaboración entre las empresas. En otoño de ese año tiene lugar el acto constitutivo con la aprobación, no sólo del estatuto, sino también del código ético; desde un inicio la asociación demuestra ser un vehículo para la difusión de la Economía de Comunión». Quien habla es el actual presidente, Livio Bertola, quien ilustra los objetivos y la breve historia de la asociación: «Los principales valores que la inspiran hacen referencia a una “cultura del dar”. Por eso cada socio se siente impulsado, no tanto a esperar algo para sí, sino más bien a ponerse en la disposición de entender cuánto puede hacer por los demás». ¿A quién se dirigen especialmente y cuáles son los objetivos de AIPEC? «Nos dirigimos a los empresarios, a trabajadores independientes, cooperativas y, en general, a todas las personas interesadas en una economía que tenga a la persona como centro: empleados, estudiantes, amas de casa, jubilados, desocupados, etc. En cuanto al objetivo de AIPEC de promover los valores de la Economía de Comunión, tratamos de realizarlo en distintas formas: por un lado, promoviendo en toda Italia momentos de encuentro con personas que quieren vivir mejor en su trabajo, organizando escuelas de economía civil con un enfoque especial para la nuevas generaciones; por otra parte, sosteniendo las actividades de los empresarios asociados y favoreciendo las sinergias que se pueden crear entre ellos».
Se inspiran en los valores de la Economía de Comunión, dos palabras que parece que se contraponen… «De hecho, el empresario que adhiere a la EdC hace una elección que va contra la corriente. En el nombre de la Asociación hemos querido injertar la preposición “para”, con dos motivos: en primer lugar porque nos sentimos en un camino que llevará a una comunión más plena y ninguno de nosotros tiene la presunción de sentirse que ya llegó a la meta y, la segunda razón, no menos importante, porque la Economía de Comunión nació para los pobres; se destina a ellos una parte de las utilidades de la empresa, en la plena libertad de cada uno. Por eso sentimos la necesidad, nosotros empresarios, de ayudarnos, de colaborar realmente juntos: mediante la escucha recíproca, el apoyo, la atención al otro (empleado, cliente, proveedor, socio o incluso competencia), el compartir ideas, dificultades, talentos. Con una atención especial a los empresarios y trabajadores que, en estos años, están sufriendo en primera persona por las consecuencias de la crisis económica y social». ¿De qué forma se puede colaborar o adherir a su Asociación? «Pueden formar parte de nuestra red empresarios y profesionales, que consideramos socios ordinarios, pero también todas las personas que apoyan los valores de la EdC, que consideramos socios adherentes. Se puede colaborar con AIPEC con sólo visitar nuestra página que ofrece muchas otras informaciones sobre la vida de la asociación, las iniciativas y las posibilidades de difusión y conocimiento. Asociándose se puede llegar a ser parte activa de los proyectos en curso e idear juntos nuevos». ¿Hay proyectos en curso? «Nos hemos propuesto un nuevo objetivo ambicioso, ¡pasar en los próximos tres años de los actuales 200 a 6000 socios! Por lo tanto es fundamental la colaboración y el aporte personal, especialmente de quien ya conoce la EdC y quiere donar tiempo y energías para hacer crecer la “cultura del dar” en Italia y en el mundo».