«Chiara Lubich, a través de la acción del Movimiento de los Focolares, creó un nuevo fenómeno de integración social inspirado al carisma de la unidad evangélica que muestra nuevas dimensiones psicológicas, sociales, económicas y religioso-espirituales», afirmaba el Prof. Adam Biela en la Laudatio por la entrega a la Lubich del doctorado h.c. en Ciencias Sociales en la Universidad Católica de Lublin Juan Pablo II en junio de 1996. En esa ocasión explicó que dicho mensaje «constituye un vivo ejemplo de cómo un nuevo paradigma en las ciencias sociales no sólo es posible, sino que debe necesariamente construirse». Lo definió «paradigma de la unidad» atribuyéndole un papel inspirador para las ciencias sociales y comparándolo con «la revolución copernicana para las ciencias naturales». Luego de ese primer reconocimiento, llegaron otros 15 por parte de varias universidades del mundo. 20 años después, la Universidad Católica de Lublin Juan Pablo II quiere hacer un balance y organiza por tanto un congreso de reflexión e investigación sobre “Conflicto, diálogo y cultura de la unidad”, en colaboración con el Centro para el Diálogo con la Cultura de los Focolares y el Instituto Universitario Sophia. A partir de las perspectivas disciplinarias de la psicología, economía, pedagogía, politología, sociología y comunicación, el presente congreso, declara hoy el Prof. Adam Biela, «analizará lo que la investigación y la práctica inspiradas al paradigma de la unidad, que se fundamenta en la espiritualidad de la unidad, puede ofrecer a las cuestiones conceptuales y aplicadas concernientes la construcción de la integración social, económica y política en Europa y en el mundo». Estará bajo una atenta observación, sigue el Prof. Biela, «la actividad social de Chiara Lubich y el Movimiento de los Focolares, enfocada en la construcción de estructuras psicosociales por la unidad en varios ámbitos sociales». A la convocatoria de ponencias respondieron más de 90 investigadores y estudiosos de muchas partes del mundo, enviando sus resúmenes en relación a las cinco áreas temáticas en las que se centrará el congreso: diálogo en las comunidades: entre carisma e institución; resolución de conflictos a través del diálogo; actores del cambio político y procesos de participación; procesos individuales, interpersonales e intergrupales en la gestión y en la prevención de conflictos; diálogo entre las disciplinas y transdisciplinariedad. Además del Prof. Adam Biela y deJesús Morán, copresidente de los Focolares quien ofrecerá la relación inicial, los relatores principales son los profesores Bernhard Callebaut (Instituto Universitario Sophia Loppiano, Italia), Mauro Magatti (Universidad Católica de Milán, Italia), Bogusław Śliwerski (Universidad de Lodz, Polonia), Marek Rembierz (Universidad de Silesia, Polonia), Stefano Zamagni, (Universidad de Boloña, Italia), Krzysztof Wielecki (Universidad Wyszynski de Varsovia, Polonia), Catherine Belzung (Universidad de Tours, Francia), John Raven (Universidad de Manchester, Reino Unido). El congreso empezará el día del Sagrado Corazón de Jesús, patrono de la Universidad. Lo precederá la Ceremonia oficial con la que la Institución celebra esta fiesta, presidida por el Rector Prof. Antoni Dębiński, con la participación del Nuncio apostólico arzobispo Celestino Migliore y de otras personalidades civiles y religiosas. Info: http://psychointerwencja.wix.com/congress Fuente: Nota de Prensa – Servicio de Información Focolares
Un diálogo entre miembros de dos grupos étnicos en permanente conflicto. El artífice es Johnson Duba, quien vive en Marsabit, en el norte de Kenia. Johnson trató de convencer a los ancianos de la aldea para que dialogaran en aras de devolver la paz a la comunidad. En cambio a los jóvenes los reúne a través del deporte. Un campeonato de fútbol sin ganadores para consolidar la convivencia pacífica. Es uno de los frutos de reconciliación madurados gracias al carisma de la unidad, que también Johnson vive en su aldea desde hace años. Esta experiencia se presentó, junto con otras, el pasado 27 de mayo a los delegados de varias Iglesias de África de Este y de Europa, reunidos para la conferencia regional del International Ecumenical Movement – Kenia (IEM-K). Entre los relatores invitados estaban el Dr. Samuel Kobia, quien fue Secretario General del Consejo Ecuménico de las Iglesias y ex presidente de IEM-K, y María Voce, presidente de los Focolares, quien estuvo de visita en Kenia del 14 de mayo al 1° de junio. «El Movimiento de los Focolares es ecuménico por naturaleza», afirmó Kobia, subrayando sus buenas relaciones tanto con Chiara Lubich, a quien conoció personalmente, como con la familia del Focolar. Además en su intervención animó a los presentes para que perdonen siempre, para no dejarse enjaular por el pasado, y no transmitir el conflicto a las nuevas generaciones. Luego exhortó al Movimiento Ecuménico a apoyar los proyectos de paz, de diálogo y reconciliación que los respectivos gobiernos llevan adelante. También en el corazón de Chiara Lubich ardía un deseo: «Responder a la necesidad más urgente y dramática de la humanidad, la necesidad de paz», recuerda María Voce al empezar su discurso. De tal forma que, continúa, «nos encontramos construyendo lugares y ocasiones de encuentro en el interior de las Iglesias a las que pertenecemos, para que haya cada vez más «comunión». Luego hemos hecho una experiencia de pueblo unido entre cristianos de varias denominaciones, compartiendo los dones específicos de cada Iglesia, con la esperanza de llegar, algún día, incluso a una unidad doctrinal». El diálogo, por lo tanto, como camino privilegiado a recorrer. Es la experiencia del Movimiento de los Focolares en estos 73 años: «Un diálogo de la vida, que no pone a las personas en oposición, sino que hace que se encuentren, aunque sean de confesiones o credos distintos, y las vuelve capaces de abrirse recíprocamente, de encontrar puntos en común y vivirlos juntos». Recordando que la unidad (el «que todos sean uno» de Jesús) es el horizonte y el fin específico de los Focolares, María Voce confirmó que el diálogo es un estilo de vida, una nueva cultura, que el Movimiento desea ofrecer a las mujeres y a los hombres de hoy. «El Espíritu Santo, vínculo de amor, incrementará en el pueblo cristiano la conciencia de vivir un momento precioso e indispensable – concluye María Voce –, un paso de la oscuridad hacia la luz de la resurrección, hacia una mayor plenitud, en la que la diversidad significa enriquecimiento y es capaz de generar comunión; donde las heridas de los unos serán las de los otros; donde juntos, con humildad y desapego, se tratará de llegar a la sustancia y a los orígenes de la única fe en Jesús, a la escucha de Su Palabra». Willy Niyonsaba
«La experiencia más importante vivida en estos dos días con el Gen Rosso fue la de ver que mi sueño se realizaba: sentirme fuerte, plena, sin necesidad de usar la violencia», es la impresión de Verónica, una de los 200 jóvenes que participaron durante tres días en los talleres organizados por la banda internacional, en su paso por Montevideo (Uruguay), en un tour que incluye también Argentina, Bolivia y Paraguay. La promotora de la iniciativa es la Fazenda de la Esperança.«”Fuertes sin violencia” – explican los artistas del Gen Rosso es un proyecto dirigido a jóvenes y adolescentes con el objetivo de dar una formación a la cultura de la paz, de la legalidad; es una forma de prevención al extendido fenómeno de la violencia en las escuelas en sus varias formas, venganza, bullying, suicidio y malestar juvenil, y deserción escolar». El espectáculo ya fue experimentado con éxito en varias naciones. Este proyecto, en Montevideo, involucró a casi más de 200 jóvenes de ambos sexos y principalmente jóvenes de zonas de riesgo de la capital uruguaya. Una de estas asociaciones es el Centro Educativo Integral Nueva Vida: «Recuerdo cuando llegamos a esta zona periférica, en el mes de marzo de 2001 – cuenta Luis Mayobre, presente desde su comienzo y actual Director-, fuimos recibidos con una lluvia de piedras que nos arrojaban los chicos. Ver a nuestros jóvenes, hoy, en el escenario en plena actividad, junto con muchos otros coetáneos y lanzando un mensaje de no violencia, me conmovió profundamente». En efecto, la gran novedad del proyecto artístico “Fuertes sin violencia” consiste en involucrar a jóvenes y adolescentes que, a través de talleres de danza, música, coreografía y preparación con los artistas, aparecen juntos en el escenario y se convierten todos en protagonista. «¡Fue impresionante! ¡Fue arrasador! – confiesa Inés, todavía tomada por la conmoción-. Se realizaron dos conciertos, el 21 y 22 de mayo, con la sala del Teatro Clara Jackson (1200 butacas) totalmente llena, una cantidad muy significativa para nuestro país; y no se distinguían nuestros muchachos de los artistas del Gen Rosso: estaban completamente integrados». Todos estos centros que trabajan en esta zona de riesgo, como el «Centro Educativo Integral Nueva Vida» de los Focolares, ayudan a que estos jóvenes crezcan ofreciéndoles perspectivas de un futuro positivo, lejano de las drogas y otros peligros. El espectáculo “Streetlight”, ambientado en la ciudad de Chicago de los años ’60, relata la historia verdadera de Charles Moats, joven afroamericano de los Focolares que fue asesinado por una banda rival a causa de su compromiso en la construcción de un mundo más unido. Charles con su elección de la no-violencia compromete su destino. Pero su coherencia llevada hasta el extremo le hará descubrir a los amigos horizontes nuevos, que nunca habían imaginado, para su vida. «Desde mi punto de vista, tal vez es el concierto más exitoso del Gen Rosso» subraya nuevamente Luis. «Frases como “si lo quieres, tú lo puedes”, “todo lo vence el amor”, «si quieres conquistar una ciudad al amor, reúne los amigos que estén de acuerdo contigo” –observa otro de los participantes- parecía que caían como pequeñas gotas que calaban en el corazón de los presentes. Todo esto expresado con tanta fuerza que te sacudía. Existía una gran empatía entre el palco y el público. Invité a una amiga que, ya, a mitad del espectáculo, lloraba conmovida. Creo que Dios golpeó fuerte en nuestras puertas». La prensa uruguaya, de clara matriz laica, le dio relieve al evento. “200 jóvenes uruguayos se preparan varias horas en talleres para ofrecer una presentación musical, junto con el grupo internacional Gen Rosso”, el título con un toque de orgullo de uno de los tantos periódicos de la capital. «¡Me sentí feliz de ver a mi hijo en el escenario! –escribe la madre de uno de los jóvenes convertido en artista–. Agradezco a Nueva Vida que siempre apuntó a darle a mi hijo la oportunidad para que crezca como persona». Y Patty decía: «Ese “si lo quieres, tú lo puedes” quedará marcado como con fuego en cada uno de estos jóvenes y de todos los presentes. ¡Gracias! Nos han recargado las pilas y transmitido una energía contagiosa». https://www.youtube.com/watch?v=s5eR25VL53M&feature=youtu.be
«Estaba trabajando como inspector de calidad de productos, control de cantidad, peso de cada producto, pero por motivos empresariales, me despidieron. Perdí todo: el trabajo, la familia, la dignidad. Después de algunos meses mi esposa me mandó el documento pidiendo la separación, llevándose a nuestra única hija de 5 años. Como si no alcanzara con esto por haber escuchado durante años el consejo de mi suegro, fui arrestado por fraude, tráfico de influencias, asociación para delinquir. Sin embargo, ¡yo no era culpable de nada de esto! Sentí una vergüenza infinita, también por mis seres queridos, ¡y una rabia desmedida! ¿Dónde estaba, me preguntaba, ese Dios que todos proclaman como bueno, y que, en cambio permitía injusticias como ésta? Estuve 15 días en la cárcel, 5 de los cuales en aislamiento, encerrado en una celda de 2 metros por 2, privado de todo: de la libertad, de abrir una ventana, de ver o hablar con cualquier persona. Después, cuando salí del aislamiento, me tuve que enfrentar con despachantes de droga, drogadictos, ladrones, violadores, rateros. Eran hombres. En la cárcel todos me respetaban porque tenían la seguridad – aunque no me conocían- de que yo era inocente y que ése no era mi lugar. Era su modo de devolverme la dignidad que se me había quitado. Aprendí mucho de los presos. Salí de la cárcel con libertad provisional. Mis familiares me convencieron para que asistiera a una Mariápolis, diciéndome que íbamos a descansar durante 4 días. Encontré una abuela de cabello blanco que me habló de Dios Amor. Justo a mí que había dudado fuertemente de ese Dios bueno. Se me iluminó un mundo nuevo e inmenso, como si ya lo conociera, pero no lo había nunca probado antes. Comprendí que para caminar por el camino del amor no se puede prescindir de lo que en aquel momento llamaba dolor y que ahora identifico con el sufrimiento de Jesús en la Cruz. Cuando se vive en el dolor más profundo estamos más dispuestos a escuchar a Dios, que nos dona una vida más plena y más grande. Hoy no conservo rencor hacia mi ex esposa, ni hacia mi suegro ni hacia mi hija, que durante esos años no me quiso ver nunca. Fui absuelto sin cargo alguno, porque tres años después se comprobó que yo no era culpable de los hechos que se me imputaban. No podía conservar para mí solo lo que mi vida me había enseñado. Sentía fuerte dentro mío que me debía donar a los demás, sobre todo a los jóvenes. Comencé con 5 chicos de 11/12 años que no tenían idea de lo que era tener fe en Dios, ni ellos ni sus padres. Empecé jugando al fútbol con ellos durante varias horas, luego los acompañaba a sus casas, les pedía solamente que hicieran un simple gesto de amor hacia sus familias. Hoy estos jóvenes ya crecieron, algunos ingresaron en el mundo laboral, pero, sobre todo ellos quisieron devolver a otros lo que recibieron, llevando la seguridad del amor de Dios a los demás. No terminaré nunca de agradecer a Dios por haberme permitido amar sin prejuicios, conocer que Él es Amor, que ama a cada uno de nosotros personalmente y que todos somos iguales, todos hijos suyos». Erasmo (Italia)