Movimiento de los Focolares
Chiara Luce, un ejemplo luminoso y actual

Chiara Luce, un ejemplo luminoso y actual

20151029-05El espectáculo musical “Life, love, light”, inspirado en la vida de la beata Chiara Luce Badano, ha llegado a Perú: el pasado 10 de octubre, pocos días después del aniversario de la beatificación de la joven de Sassello, fue presentada la obra en Lima. Los jóvenes del Movimiento de los Focolares desde hacía algunos meses se habían puesto en contacto con sus coetáneos españoles –que en Burgos habían montado este espectáculo en su idioma- a fin de obtener los materiales necesarios. Y gracias a la colaboración de la Municipalidad de Villaregia, de las Misioneras Identes y de algunos profesionales asumieron la preparación del musical, que en efecto, como ellos mismos dijeron: “era una obra que superaba nuestras fuerzas”. 20151029-03En su realización participaron 75 jóvenes, tanto de los Focolares como de otras agrupaciones. No faltaron una serie de “afortunadas coincidencias” en las que estos muchachos han visto la mano de la Providencia, materializada en la disponibilidad de una sala con centenares de lugares en un renombrado barrio de Lima; la alimentación para todo el equipo gracias a la generosidad de un adherente del Movimiento y las entrevistas efectuadas por dos canales de televisión, sumadas a la grabación de todo el espectáculo, por parte de uno de estos medios, para poder transmitirlo en diferido. 20151029-02También los quinientos espectadores fueron generosos: la entrada era libre, pero con una invitación a ofrecer alimentos no perecederos –que llegaron en gran cantidad-. Los mismos fueron destinados a las personas que ayuda la Comunidad de Villaregia. El espectáculo propiamente dicho fue un gran éxito según los testimonios de los concurrentes, que tuvieron oportunidad de descubrir y valorar los muchos talentos en acción. Especialmente impactante fue el testimonio de la madre de una chica de 13 años aquejada por una grave depresión, quien afirmó: “Han cambiado la vida de mi hija”. 20151029-04La función concluyó con el mensaje enviado por los padres de la joven beata, Ruggero y María Teresa Badano, quienes agradecieron por lo realizado. “Su tensión a la santidad y la fidelidad a los valores del Evangelio – escribieron – han guiado a Chiara Luce aún en los momentos más difíciles de su existencia, y estamos convencidos de que los inspirarán también a ustedes. Porque –como repetía su madre espiritual Chiara Lubich“tienen una sola vida y vale la pena emplearla bien”.

Bartolomeo I: la alegría más grande

Bartolomeo I: la alegría más grande

© CSC Audiovisuales, 25.10.2015

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«Estoy muy contento de estar aquí en la ciudadela de Loppiano. La razón es que fui nombrado doctor honoris causa y vine aqui para la ceremonia. Al mismo tiempo es una lindísima coincidencia: la ciudadela de Loppiano celebra los 50 años de su fundación por Chiara Lubich, de venerada memoria. Y yo, como amigo del Movimiento de los Focolares participo de la alegría de este aniversario. Es normal y natural que me sienta feliz y conmovido de recibir el primer doctorado honoris causa que el Instituto Universitario Sophia ha querido otorgar a alguien. ¡Soy el primero y estoy feliz! Pero la alegría y la felicidad más grande la he sentido, más que por el doctorado, por el mensaje que el Papa Francisco, mi hermano muy amado, me ha querido dirigir. A través de este mensaje el Papa quiso honrarme una vez más. Su gran persona quiso expresar también en esta ocasión la determinación de trabajar cada vez más por la unidad de nuestras iglesias hermanas. Por parte del Patriarcado ecuménico, estoy feliz de poder asegurar a Su Santidad y a todos ustedes que me escuchan, la análogo determinación de nuestra Iglesia de Constantinopla de hacer progresar el diálogo ecuménico en general, pero especialmente entre la iglesia ortodoxa y la iglesia católica. Porque nosotros somos Iglesias hermanas, tenemos muchas cosas en común, estamos más cerca entre nosotros que otras iglesias y denominaciones cristianas y por lo tanto debemos avanzar. Este fue el mensaje que el Papa nos dio cuando vino a Constantinopla el año pasado para nuestra fiesta patronal. Este es el deseo común que hemos expresado en Jerusalén en mayo del 2014 cuando nos encontramos en Tierra Santa para celebrar y subrayar el 50º aniversario del encuentro histórico de nuestros antecesores.
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Ya al comienzo de su Pontificado, cuando tuve la alegría de estar presente en la ceremonia de inicio del mismo y tuvimos una media hora de encuentro privado, nos dijimos que debíamos trabajar y rezar intensamente por la unidad de nuestras iglesias, por la recomposición de la unidad del cuerpo de Cristo que es la Iglesia. ¡Esta noche, advierto su determinación, renovada, a través de su mensaje y me siento contentísimo! Volveré a Estambul más fuerte, más seguro de que en Roma tengo un hermano que desea trabajar con nosotros y rezar para acelerar la unidad de nuestras Iglesias». Nos estamos acercando a los 50 años del primer encuentro entre el Patriarca Athenagoras y Chiara Lubich en Estambul. Era el 13 de junio de 1967… «Uno de los ideales del Movimiento de los Focolares es la unidad de la Iglesia. Chiara y sus colaboradores trabajaron mucho. Ella visitó 23 veces a Athenagoras en Constantinopla. Después se reunió con Dimitrios y posteriormente conmigo. En el 2008 visité a Chiara en el hospital Gemelli, pocos días antes de su muerte. Estoy seguro de que esta noche Chiara está con nosotros, sin duda que está con nosotros, con su presencia espiritual y con su oración. Se alegra con nosotros y reza por la unidad de nuestras Iglesias. Dentro de un mes recibiré en Constantinopla a los obispos amigos del Movimiento. Tendremos una reunión en Halki, en la escuela de Teología y allí tendremos la ocasión de recordar todos juntos a Chiara y rezar por el reposo de su alma y podremos expresar nuestras experiencias y nuestra voluntad de trabajar por la unidad de las Iglesias. Nosotros como Iglesia de Constantinopla, estamos felices, estamoslistos para recibirlos, e intercambiar nuestras experiencias y también el beso de la paz entre Oriente y Occidente».

Piero Coda: las nuevas expresiones del Patriarca

Piero Coda: las nuevas expresiones del Patriarca

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. Foto © CSC Audiovisuales

El Patriarca Bartolomé I hizo un recorrido histórico del camino ecuménico, según su parecer ¿cuáles son sus nuevas expresiones? «Las nuevas expresiones son básicamente dos: la primera es la palabra fraternidad entre el Papa Francisco y el Patriarca Bartolomé. El mensaje que el Santo Padre le mandó a Bartolomé llegó a lo más profundo del corazón del Patriarca, quien respondió invocando la oración ad multos annos para el Papa Francisco, para llevar este camino de unidad. Y la segunda expresión nueva que me ha impresionado mucho es “unidad en la diversidad”, que entre otras cosas es un lema de muchas intervenciones del Papa Francisco, y subraya que el Evangelio no es uniformidad, sino valoración de las diferencias. Las diferencias son unidad precisamente en la medida en la que, proviniendo de la misma naciente, se ponen en relación entre ellas y saben descubrir recíprocamente los dones de los que cada uno es portador. Por lo tanto la diversidad es la flor de la unidad, cuando se vive como relación, es decir como fraternidad, como comunión. Éstas son, me parece, dos expresiones muy fuertes, muy nuevas, que resuenan con especial eficacia por el eco que tuvieron en la gran multitud presente -1400 personas- que subrayaron los momentos fundamentales de las intervenciones con nutridos aplausos, aplausos que venían del corazón». En un mundo donde se levantan barreras en nombre de la diversidad y del no reconocimiento del otro, ¿cuál es la responsabilidad de los cristianos de hoy? «Una responsabilidad única, porque en el fondo ha sido sólo Jesús quien ha traído a la historia de la humanidad un modelo de unidad que es capaz de mantener unidas las diferencias y las sabe valorar. Ninguna visión humana, ninguna ideología ha logrado poner juntas la unidad y la diversidad. O han buscado la uniformidad o han caído en la anarquía. Jesús nos enseña el camino, estrecho, difícil, que al final pasa por la cruz, pero que lleva a la resurrección, a la transfiguración de las diferencias en unidad. Ésta es la perla del Evangelio, la unidad en la diversidad, la comunión, la Santísima Trinidad encarnada en las relaciones con todos, empezando por los pobres, los últimos, como recuerda el Papa».  Esta visión suya desde la Trinidad para entender cómo orientarse en dirección a la unidad en la diversidad hace recordar fuertemente el carisma de Chiara Lubich, y su visión de las “relaciones trinitarias” como paradigma según el cual poder caminar… «El Instituto universitario Sophia nació de la inspiración de Chiara cuando advirtió que había llegado el momento de que el carisma, que Dios le había donado, y que había hecho nacer la experiencia tan universal del Movimiento de los Focolares, se convirtiera también en una expresión cultural. Porque siempre se necesitan mediaciones, paradigmas – come dice el Papa Francisco, una revolución cultural-, para saber encauzar la existencia hacia nuevas fronteras. Por eso nació el Instituto Universitario Sophia, que es una criatura joven, pequeña, que conoce todos los límites de quien está iniciando y de las fuerzas humanas, pero que experimenta también la grandeza del Espíritu de Dios, del carisma de la unidad, del ut unum sint que es la clave de nuestro tiempo. Entonces nuestro compromiso consiste en elaborar culturalmente, con profecía, con visión, con realismo, el significado de este paradigma de la unidad en la diversidad en la Política (la política de la fraternidad), en la Economía (la Economía de Comunión), a nivel filosófico (el respeto por la alteridad), en todos los campos. Me parece que esta sintonía tan profunda es lo que nos dice el papa Francisco (la mística del nosotros, una Iglesia en salida), el Patriarca Bartolomé (la unidad en la diversidad) y el carisma de la unidad, que es un don para este tiempo, para caminar juntos. El Espíritu Santo es un artista, disemina hasta el infinito dones de todo tipo pero apunta a un proyecto bien preciso: hoy se trata de sanar estos conflictos, estas fracturas que hay en la humanidad, para hacer germinar lo positivo que hay, y son muchísimas cosas. Por lo tanto debe ser un laboratorio de esperanza». Fuente: Entrevista concedida a varios medios, después de la entrega del doctorado h.c. al Patriarca ecuménico de Constantinopla, Bartolomé I.

Bartolomé I, pasión por la unidad

Bartolomé I, pasión por la unidad

20151027-04«El Patriarca Bartolomé es heredero del gran Patriarca Atenágoras, quien tenía verdaderamente la pasión por la unidad, que en él era casi una visión profética pero que no logró realizar. Esta misma pasión ha sido transmitida al Patriarca Bartolomé quien no deja perder ninguna ocasión para animar la unidad en el seno de las Iglesias ortodoxas, precisamente para poder hablar juntos, con una voz en cierto sentido sinodal y, antes aún lo hace con la Iglesia de Roma por la que siente amor y estima particulares, así como por el Papa Francisco; de muchas maneras subraya cómo está vigente, vivo, el caminar juntos. Me parece que estamos verdaderamente en un momento feliz porque hay un impulso que viene de los jefes de nuestras Iglesias y que no puede dejar de producir frutos. Habrá también resistencias, como ha dicho el Papa Francisco en la conclusión del Sínodo, pero está el Espíritu Santo que ayuda, que ciertamente impulsa hacia la unidad de las Iglesias. Pensamos que es un momento feliz y que este reconocimiento es un paso importante, concreto, en este camino». En su discurso, el Patriarca dijo precisamente qué es la unidad, que es distinta de la unión, que es distinta de la unicidad, y ha subrayado lo que se pide el hombre de hoy: formar una cultura de la unidad en la diversidad, diversidad como riqueza, que es un concepto muy presente en el carisma vivido por Chiara Lubich. ¿Nos podría explicar mejor de qué manera actuarlo 20151027-05«Chiara siempre nos ha recordado que el camino de las iglesias está guiado por el Espíritu Santo, y que por lo tanto, Él seguramente ha hecho madurar en cada iglesia dones que sirven para la unidad de las iglesias y de toda la cristiandad, y que pueden servir si son puestos en común. Estos dones no igualan sino que respetan las diversidades, precisamente porque en esta diversidad se reconoce una gran riqueza que no hace otra cosa que embellecer a la Iglesia, como Jesús la quería. Por lo tanto no es uniformidad, sino unidad en la diversidad. Chiara nos decía que el modelo altísimo es la unidad que une a la Santísima Trinidad, donde el Padre es tal porque no es el Hijo, el Hijo es tal porque no es el Padre pero el amor que está entre el Padre y el Hijo genera al Espíritu Santo que es el tercero en esta dimensión trinitaria, pero también es el primero porque une al Padre y al Hijo. Y esto es posible porque cada una de las tres Personas de la Santísima Trinidad se pierde completamente en la otra. Asimismo, en el camino de las iglesias se requiere precisamente esto, es decir, que cada una sea capaz de perderse completamente en las otras iglesias: lo que significa donar totalmente la propia riqueza y dejarse enriquecer también por las riquezas de las otras. Por lo tanto saber ser amor, para construir esa Iglesia de Cristo en la que cada cristiano, de cualquier comunidad eclesial de pertenencia, se sienta verdaderamente partícipe del cuerpo de Cristo». ¿Del reconocimiento de esta realidad, nacen perspectivas que se puedan abrir camino? «A propósito se hablaba con el Patriarca de una eventual posibilidad de instituir en el Instituto Universitario Sophia una cátedra en la que juntos, es decir de la parte católica y de la parte ortodoxa, se estudien las grandes figuras de Chiara Lubich y del Patriarca Atenágoras, y que se trate de descubrir la contribución de estas figuras que, en el encuentro de sus respectivos carismas, han aportado y pueden aportar en este camino de unidad». (De la Radio Vaticana) http://www.news.va/it/news/papa-dottorato-a-bartolomeo-i-contributo-al-cammin  

Bartolomé I, maestro en Cultura de la Unidad

Bartolomé I, maestro en Cultura de la Unidad

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El 26 de octubre, Bartolomé I hizo un recorrido de las relaciones entre las dos iglesias “hermanas”, en su lectio magistralis después de la entrega del título de doctor en Cultura de la Unidad por parte del Instituto Universitario Sophia.. Son relaciones que quedaron marcadas por signos de incomprensiones que desde hace tiempo han emprendido el camino hacia la unidad, desde que se revocaron las excomuniones recíprocas y los pasos dados por figuras de relieve como Pablo VI y Atenágoras I, de quien Bartolomé recoge hoy la herencia. Sigue el camino con el Papa Francisco, quien recientemente hizo un llamado precisamente sobre el valor de la “sinodalidad” como elemento clave para guiar la Iglesia de Cristo. Han sido varias las ocasiones en las que se ha evidenciado la sintonía entre el Papa y el Patriarca. En su mensaje, leído por el Card. Betori, el Papa Francisco se dirige “al amado hermano Bartolomé” para subrayar el “camino común de nuestras iglesias hacia la unidad plena y visible, hacia la cual –escribe- apuntamos con dedicación y perseverancia”. Fue un mensaje que llegó profundamente al corazón del Patriarca, quien manifestó que estaba “muy feliz” y dijo que “regresaba a Estambul más fuerte, más seguro” por el hecho de tener en Roma “un hermano que quiere trabajar con nosotros y rezar para acelerar la unidad de nuestras iglesias” y al cual responder enviando el “Beso de la paz” e invocando la oración ad multos annos por el Papa Francisco.
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Se respira la historia, la que ha visto la “falta de reconocimiento del otro como cristiano”, hasta llegar a los “protagonistas de la nueva primavera de la Iglesia, aquéllos que hacen de la unidad el centro de la propia acción pastoral por el bien de todos”, con el único deseo de “hacer que avancen los caminos de Dios”. Se respira futuro, en el que tanto la Iglesia como las instituciones humanas entenderán que “las diversidades son un don y no una contraposición, una riqueza y no un desequilibrio, vida y no muerte”, como dijo el Patriarca en su discurso. Estamos en la ciudadela del Movimiento de los Focolares en Loppiano, donde tiene su sede el Instituto Universitario Sophia. Con la solemne ceremonia se inaugura el 8° año académico. Con motivo del excepcional evento –la presencia de Su Santidad Bartolomé I- están presentes, más de mil personas, varias delegaciones de la Iglesia ortodoxa, representantes de la Iglesia católica, autoridades civiles, docentes de varios ateneos vinculados a Sophia, una comunidad musulmana. Se registraron a su vez, más de 4mil accesos a la directa por Internet.
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El reconocimiento que se le atribuyó al Patriarca de Constantinopla, expresa la gratitud “por ese entramado paciente, valiente y laborioso de una Cultura de la Unidad”, del que es un “protagonista, amado y escuchado en la escena internacional, del diálogo en vista de la plena unidad entre las Iglesias, del encuentro entre diversas tradiciones y experiencias religiosas, en la cooperación entre hombres y mujeres de todas las convicciones que caminan por los senderos de la fraternidad”, dijo el Prof. Piero Coda, Rector del Instituto. En una entrevista al margen afirma además –explicando la cultura de la unidad- que no se trata de una utopía, sino de una “inspiración, mediante la cual Chiara Lubich comprendió que el carisma de la unidad, que Dios le había donado, podía llegar a ser también una expresión cultural, para saber encauzar la existencia hacia nuevas fronteras, motivo por el cual nació el Instituto Universitario Sophia”. María Voce, presidente de los Focolares, en nombre de todo el Movimiento, expresó al Patriarca la alegría y el honor de haberlo podido recibir en la ciudadela de Loppiano, subrayando el papel de relieve que los Focolares le atribuyen como personalidad espiritual e intelectual y el valor de su testimonio y de sus “llamamientos a la justicia y a la protección del ambiente como casa común de los pueblos”. “El diálogo es nuestra prioridad común”, continuó María Voce, con el deseo de “proseguir el camino en plena armonía de ideales y testimonios de vida”. En una próxima etapa, recordó Bartolomé I en una entrevista al final de la ceremonia, que tendrá lugar en noviembre, en Estambul, en la que convergerán los obispos de varias iglesias amigos de los Focolares, “tendremos la posibilidad de expresar nuestra voluntad de trabajar por la unidad de nuestras Iglesias. Nosotros estamos felices, estamos listos para acogerlos e intercambiar el beso de la paz entre Oriente y Occidente”. Unidad en la diversidad es una de las “expresiones nuevas” que se dijeron y que el Rector Piero Coda subrayó con fuerza. El Evangelio no es uniformidad, sino valoración de las diferencias. Estas son unidad en la medida en que, brotando de una única fuente, se relacionan entre ellas, es decir, saben descubrir recíprocamente los dones de los que cada uno es portador. Por lo tanto la diversidad es la flor de la unidad cuando es vivida como relación, es decir, como fraternidad, como comunión”. “Y precisamente a partir de la aceptación de la diversidad –concluyó el Patriarca- mediante el diálogo del amor, el respeto recíproco, la aceptación del Otro y nuestra disponibilidad a acoger y a ser acogidos, es que podremos llegar a ser para el mundo íconos de Cristo y como Él, en la unidad, ser también diversidad”. Volver a ver la transmisión via streaming Mensaje del Papa Francisco (italiano) Nota de Prensa (italiano)