26 Sep 2015 | Sin categorizar
El hijo desaparecido «Mi hijo, en la edad crítica de la adolescencia, quizás por las malas influencias de amigos, desapareció sin dejar rastro. Durante la noche iba a buscarlo entre los vagabundos. Mi desesperación creó una situación de incomprensión con mi marido. Corría el riesgo de descuidarlo a él y a los otros dos hijos. Un día conté que dando una vuelta me había encontrado con muchos jóvenes solos, que por la droga se habían reducido a vivir en la calle. Los otros hijos se ofrecieron a acompañarme a llevar comida y ropa. Desde entonces la vida de la familia cambió. Esta tragedia nos ha abierto los ojos». (M. J. – Suiza) En el hospital «El enfermo grave que estaba en la cama al lado de la mía me confió que no creía; que esperaba morir lo más pronto posible. Lo escuché largo rato, después le dije: «Yo pienso que la tarea de las personas es valorar la vida en cada una de sus etapas, tanto cuando estamos sanos (con el trabajo y otros compromisos), como cuando estamos enfermos (con los tratamientos, las terapias, la relación con los enfermeros, los parientes y con los otros enfermos). Después podrá ser que llegue la muerte, pero nosotros seremos lo que hemos hecho, valorando la vida que se nos ha dado». Después me pareció que estaba más sereno. En la noche recibió a su hija con una sonrisa, él que siempre estaba serio. Quizás esta noche descansará más relajado». (D.B. – Trento, Italia) En la cárcel «Rosa tenía que ir al día siguiente a dar clases a una cárcel militar que está poco accesible y no disponía de un automóvil. Me ofrecí a llevarla, posponiendo algunos compromisos. Al día siguiente, durante el trayecto, traté de tranquilizar a mi amiga: el tiempo de espera afuera de la cárcel lo iba a ofrecer como oración por ella. Así hice, mientras ella estaba adentro. Después de un par de horas la vi salir radiante, por la relación establecida con los nuevos alumnos; había sentido el apoyo de mi oración. Ahora logra llegar a la cárcel por sus propios medios, pero permanece fuerte la experiencia compartida que vivimos». (C. D. – Campania, Italia) El militar de la guardia presidencial «Corneille estudia en la universidad de Kinshasa. La semana pasada estaba delante de una facultad, junto a sus amigos, cuando se acercó un militar de la guardia presidencial. Les pidió ayuda para su hijo gravemente enfermo. Los estudiantes se miraron, y se pusieron las manos en sus bolsillos. También Corneille se puso las manos en los bolsillos. Encontró: en el derecho la hoja de la Palabra de Vida y en el izquirdo algunas monedas. Lo pensó un momento, y después de dio el dinero al militar. Cuando se quedaron solos, los amigos le dijeron: “¡Estás loco, darle tu dinero precisamente a él!”. Entonces Corneille les dio a ellos la Palabra de Vida. La leyeron, y después uno dijo: “Realmente eres coherente. Me gusta”». ((C. – Republica Democrática del Congo)
24 Sep 2015 | Sin categorizar
«Ya la preparación para su visita ha sido novedosa y entusiasta. En las 3 diócesis que él visitaría se movilizaron con antelación todas las comunidades de la iglesia: vigilias en los templos y en las “casas de misión”, grupos de jóvenes en los parques, reuniones con vecinos para dar a conocer al Papa; en fin… una Iglesia feliz de esperar al Papa! Y, como nunca antes, una activación amplia y bien preparada de los medios de comunicación del Estado para animar y preparar al pueblo cubano a esta visita tan importante -también en el aspecto político, por la bien conocida intervención del Santo Padre en las nuevas relaciones con Estados Unidos. La radio, la tv, la prensa daban continuamente anuncios sobre la visita, “pequeñas catequesis” sobre el Papa y la Iglesia, documentales con la vida del Papa y también sobre las visitas a Cuba de sus dos predecesores. Sorpresa y alegría para una Iglesia que por décadas tuvo cerradas las puertas de los medios». «El Papa llegó como “misionero de la misericordia” y con gestos y palabras sencillas, -a veces puestas ahí con delicadeza pero incisivas-, nos dijo a los cubanos y al mundo que sin el perdón, sin practicar la cultura del encuentro y del diálogo, es imposible tener una esperanza de futuro. Ya en sus primeras palabras nos abrió horizontes nuevos: “Geográficamente, Cuba es un archipiélago que mira hacia todos los caminos, con un valor extraordinario como «llave» entre el norte y el sur, entre el este y el oeste. Su vocación natural es ser punto de encuentro para que todos los pueblos se reúnan en amistad. (…)” . “Estamos siendo testigos de un acontecimiento que nos llena de esperanza: el proceso de normalización de las relaciones entre dos pueblos, tras años de distanciamiento”. “Es un signo de la victoria de la cultura del encuentro, del diálogo”. Y animó a todos a “continuar avanzando por este camino y a desarrollar todas sus potencialidades, como prueba del alto servicio que están llamados a prestar en favor de la paz y el bienestar de sus pueblos y de toda América, como ejemplo de reconciliación para el mundo entero”». «En su homilía en La Habana dijo entre otras cosas: “… la vida auténtica se vive en el compromiso concreto con el prójimo. Es decir, sirviendo”, llamando sobre todo al servicio de los más frágiles. “Todos estamos llamados por vocación cristiana al servicio que sirve y a ayudarnos mutuamente a no caer en las tentaciones del servicio que se sirve”, señaló el Papa.
En su encuentro con los jóvenes la empatía fue inmediata. Al anhelo expresado por ellos de “no solo querer presentarle nuestros sueños, sino pedirle algo especial: que con sus palabras renueve en nosotros la esperanza…”, el Santo Padre respondió con fuerza: “Sueña, que si tú pones lo mejor de ti vas ayudar a que ese mundo sea distinto. No se olviden: sueñen. Sueñen y cuenten sus sueños. Cuenten, que las cosas grandes hay que contarlas (…)”».
«Varios miembros del Movimiento tuvieron ocasión de saludarlo personalmente, comenzando por las focolarinas que trabajan en la Nunciatura, y también algunas familias y jóvenes, en las distintas ciudades por donde pasó. El Focolar está presente en Cuba desde 1998 y el servicio que trata de prestar a la Iglesia y a la sociedad es precisamente tejer redes de fraternidad, llevar la “amistad social” y propiciar la “cultura del encuentro” que también el Papa expresó a los jóvenes, para recorrer el camino de la esperanza. Muchos estábamos en servicios concretos: quien ayudando a la prensa, varios concediendo entrevistas a medios internacionales y nacionales antes y durante la visita, quien en la organización de los distintos eventos, o simplemente a engalanar los lugares por donde pasaría su Santidad. Siguiendo nuestra vocación a la unidad fuimos levadura en la masa y, junto a creyentes y no creyentes vivimos y participamos de estos días de gracia. En el santuario de la Virgen de la Caridad nos dejó todo un programa: “queremos ser una Iglesia que salga de casa para tender puentes, romper muros, sembrar reconciliación. Como María, queremos ser una Iglesia que sepa acompañar todas las situaciones «embarazosas» de nuestra gente, comprometidos con la vida, la cultura, la sociedad, no borrándonos, sino caminando con nuestros hermanos. Todos juntos, todos juntos»».
24 Sep 2015 | Sin categorizar
«Tenemos posibilidades de reaccionar ante las situaciones actuales con formas de reorganización, que tal son vez imperfectas, pero que juntan a los países y a las personas de diversos ámbitos. En Europa tenemos un problema de una unidad imperfecta, que hay que construir y que hoy con la emigración sentimos que es indispensable para nuestro futuro». Lo declara Romano Prodi, quien fue dos veces Presidente del Consejo de Ministros de la República italiana y Presidente de la Comisión Europea, además de ser economista, académico y político, en una entrevista después de su intervención en el encuentro de Delegados de los Focolares del mundo. Y continúa diciendo: «Las razones de la esperanza las debemos construir de forma distinta, según las diversas partes del mundo. Por lo tanto tenemos necesidad de energías que surjan desde la base. En Medio Oriente, en cambio, se necesita que los países más potentes de la tierra dialoguen entre ellos porque de lo contrario no se resuelve nada». Es el 21 de septiembre, y comienza en el Centro internacional de Castel Gandolfo la segunda semana de trabajo, con una sesión cuyo título es: “El mundo tiende a la unidad. Una mirada socio-política”. Es un argumento álgido, pero coherente e integrado con el tema de la unidad, que este año los Focolares están profundizando, y que es el eje transversal de todo el programa. Junto con Romano Prodi, está también Pasquale Ferrara, diplomático, Secretario General del Instituto Universitario Europeo de Florencia, con actividad académica y de investigación en el ámbito de las relaciones internacionales. «La globalización tiene efectos positivos – afirma-. Sin embargo, existe un problema: no es universal, representa el intento de extender a todo el mundo un único modelo económico, el modelo liberal, y un único modelo político que es el de la democracia liberal». De estas premisas nace su invitación a «escuchar las exigencias de todos los pueblos de la tierra», para que no existan «pueblos de clase A y de clase B, miembros del Consejo de Seguridad y todos lo demás. Debemos considerar todas las exigencias expresadas por todos los pueblos». ¿Una propuesta? «Partir desde la base, construir la sociedad civil, internacional. Tenemos demasiada confianza depositada en las instituciones, en los gobiernos, en las organizaciones, en las autoridades, que son elementos importantes. Pero en muchas situaciones, sobre todo en las sociedades divididas en lo interno del país, que deben enfrentar, por ejemplo, procesos de reconciliación, es fundamental que esta obra parta de las relaciones interpersonales, de las relaciones intercomunitarias, con la conciencia de que se está haciendo una obra de reconstrucción política, civil, social e institucional». Son intervenciones estimulantes que se abren al diálogo con una platea realmente representativa de todas las áreas del mundo, con las propias expectativas, desafíos y recursos. Los dos expertos ofrecieron una lectura documentada sobre la actual situación sociopolítica mundial, compleja y en continua transformación. Una contribución que enriqueció la reflexión sobre el aporte real de todos los que han hecho propios los ideales de los Focolares y desean colaborar en la realización de la fraternidad universal y en la construcción de la paz. Mira la entrevista completa en italiano – Traducción en español https://vimeo.com/140062041
23 Sep 2015 | Focolare Worldwide
“Desde el jueves 17 de septiembre –día del golpe de Estado- estamos todos en casa; las escuelas, las oficinas, el comercio, todo está cerrado. Escasea la gasolina y los víveres, y si se logra conseguir algo, es a precios muy costosos”, explica Aurora De Oliveira del Focolar de Bobo-Dioulasso, la segunda ciudad de Burkina Faso. Allí la protesta se siente, pero no tan fuerte como en la capital Uagadugú (1.500.000 hab.) que ha sido el centro de los principales acontecimientos de la última semana, donde han habido más de cien heridos y al menos diez muertos. “Es una población valiente que ya no quiere estar subyugada. En las grandes ciudades de Burkina Faso todos han participado en las manifestaciones, pero en paz. Se siente mucho temor, no se puede negar, porque la guerra podría explotar de un momento a otro”. “Las actividades en Uaga –donde ya entró el ejército- se han paralizado”, escribe Jacques Sawadogo, de la comunidad de los Focolares en la capital. “Los bancos, el comercio, las estaciones de servicio, están cerradas. Se mantienen abiertas sólo pequeñas actividades de subsistencia. Como miembros del Movimiento en Uagadugú, tratamos de mantenernos en contacto, por e-mail o por teléfono. Tratamos de ser artesanos de paz mediante las acciones y las palabras”. También localizamos por teléfono al padre Sylvestre Sanou, vicario general de la diócesis de Bobo-Dioulasso. La situación está en continua evolución y se teme que pueda empeorarse. “Hay una huelga general en todo el país –explica el P. Sylvestre – En realidad no se trata de un auténtico golpe de Estado sino de la irrupción de un pequeño grupo de la Guardia Presidencial, comandado por el general Gilbert Diendéré, hombre cercano al expresidente Blaise Compaoré, quien subió al poder mediante un golpe de Estado en octubre de 1987 y a quien obligaron a huir en octubre del 2014, después de 27 años, después de días de protestas. Desde entonces está refugiado en Costa de Marfil. “El general Diendéré ha intentado negociar su inmunidad, por lo que se entiende, después de haber sido la mano derecha del presidente Compaoré”. Por lo tanto no se trata de conflictos religiosos, entre musulmanes (50%), cristianos (30%) o religiones tradicionales (20%) sino que son de naturaleza política. “Parece que el ejército ha tomado posición a favor de la población, y también los gobernadores de las distintas regiones están en contra del ‘golpe’, incluso en el pueblo natal de Diendéré fue quemada su casa. Sin embargo, la violencia engendra violencia”, prosigue el P. Sylvestre. “El 22 de septiembre nos quedamos sin aliento ante el ultimátum del ejército, que llegó a la capital procedente de 4 ciudades. El futuro político del país es incierto, a pesar de la mediación de los presidentes de Benín y Senegal, a nombre del CEDEAO (Communauté Economique Des Etats de l’Afrique de l’Ouest) y del regreso del presidente de transición de Burkina Faso, Michel Kafando y del primer ministro Isaac Zida (arrestados y liberados)”. “Yo recién había llegado de una estadía en la ciudadela “Victoria” del Movimiento de los Focolares en Costa de Marfil y me encontré en esta situación” concluye el P. Sanou.” Fue bloqueado el proceso de diálogo que estaba en curso entre varios partidos y que estaba llegando a un consenso. Pero ahora todo quedó sin resolución. Rezamos para que se llegue a una solución rápidamente sin esparcimiento de sangre. Mientras tanto, con los sacerdotes, los religiosos/as y los catequistas de la diócesis y nuestro obispo, hemos empezado el encuentro pastoral que teníamos programado antes de estos eventos. Nos parece importante seguir adelante y rezar por nuestra gente y nuestro país”. “¿Cómo estamos viviendo? Al inicio estábamos enojados, desilusionados –cuenta Aurora De Oliveira- porque después de los hechos del 2014 la situación política estaba yendo muy bien. A un paso de las elecciones previstas, programadas inicialmente para el 11 de octubre (y ahora postergadas para el 22 de noviembre), llegó un grupo armado y generó caos en todo el país. Ésta fue la primera reacción, que nos hizo sentir la necesidad de protestar. El paso siguiente fue reconocer en este dolor un rostro de Jesús Abandonado y tratar de saldar la unidad entre nosotros para poder transmitir la paz y el perdón. Hemos tratado de contactar a cuantos comparten la espiritualidad de la unidad, porque el amor debe vencer”. “Seguimos rezando y viviendo en una unidad aún más fuerte con todos ustedes, seguros de la protección de María”, escribe la presidente de los Focolares, María Voce a la comunidad de Burkina Faso, durante el curso del encuentro de los delegados de los Focolares de varias naciones, que hace sentir más cercanas las expectativas y los dolores de tantas partes del mundo. https://vimeo.com/140074710
22 Sep 2015 | Sin categorizar
«Para que mi decisión de vivir la espiritualidad de la unidad, en red con otros políticos que, como yo tratan de comprometerse a favor del bien común, sea concreta, y también para que nazca la fraternidad como categoría política, acepté la tarea». Cuenta María Elena Loschiavo, vice-alcalde responsable de las políticas sociales y de la educación, en una Comuna de más de 7.000 habitantes. El año pasado me enteré de que varios niños y jóvenes presentaban dificultades de aprendizaje en la escuela y que por motivos varios no podían contar con el apoyo familiar. «Quería inventar algo para ellos, pero los amigos de la Administración me recordaron que no había recursos. Dialogando con mi marido y luego con amigas y colegas jubiladas, decidí llamar a algunos jóvenes conocidos. Al ver mi disposición se sumó un lindo grupo de personas procedentes de culturas y tradiciones religiosas diferentes. Con ellos nació la idea de hacer un proyecto de clases de refuerzo, cada tarde, desde las 15 a las 17 horas. Es un lindo desafío porque comenzar algo significa concluirlo. Significa también decir adiós, durante meses, a nuestra linda siesta de la tarde. Pero quisimos intentarlo, quisimos entrar en el corazón de las familias que se sienten marginadas». Apenas el comunicado comunal se publicó, llegaron muchas solicitudes, pero el límite era de 25 alumnos. «Cada uno de ellos es una historia única, con ambientes familiares complicados que lamentablemente no facilitan la inclusión en el proceso de aprendizaje. Apenas tenemos tiempo de organizarnos y el 9 de marzo, con gran entusiasmo, comenzamos. Tal vez empezamos de forma un poco ingenua, sin saber exactamente con qué nos encontraríamos. Pero a fin de año se vieron los resultados, ¡y cuánto! Ya sea por parte de las familias, que con insistencia están pidiendo que el experimento se repita también el año próximo, pero sobre todo por parte de los chicos». «Como administradora de una ciudad debo admitir que crear un equipo de personas dispuestas a dar, no es algo fácil. Pero no es tampoco una empresa imposible. Seguramente fue apasionante ver como cada uno del grupo aceptó poner toda su capacidad para amar a estos pequeños, dándoles una parte de su propia vida. Y después experimentar juntos, que abrirse a la gratuidad es un camino fatigoso, pero que te hace sentir un constructor de la fraternidad universal, dentro de la Comuna de residencia».
En octubre se recomenzará con el proyecto que tendrá nuevos desarrollos, siempre gratis, sea para la Administración como para el fisco. «En este segundo año – explica María Elena- se podrá contar con un mayor número de profesores y por lo tanto podrán acceder al programa una mayor cantidad de niños. La sede será en la escuela, lo que facilitará un trabajo en sinergia con el maestro de clase, que puede señalar las dificultades de los niños permitiéndonos así trabajar más específicamente sobre el problema. Siempre gracias al voluntariado podremos disponer también de un laboratorio médico-psico-pedagógico. Los muchachos tendrán también momentos lúdicos (en el pueblo hay pequeños grandes talentos en el área de la animación, la pintura, la danza, etc…) y para las mamás habrá también una hora de yoga por semana. No faltarán tampoco, con el apoyo de las Asociaciones deportivas del territorio, actividades de educación motora». «Las ideas que se están concretando son muchas, pero estoy segura de que habrá más, justo porque, como alguien me dijo un día, en el campo de la solidaridad basta con dar el primer paso. Luego la misma solidaridad guiará los pasos siguientes».