4 Dic 2014 | Focolare Worldwide
«En las aguas del Sun Moon Lake se reflejan las verdes montañas de la región centro-occidental de Taiwán, la bella y gran isla del Mar de China que los navegantes portugueses llamaron Formosa con acierto. Su fama atrae hasta aquí a millones de turistas, también desde la China continental. Las empinadas laderas están cubiertas de una exuberante vegetación entre la que logro distinguir cañas de bambú de unos 15 metros.
James Liao, de unos cuarenta años, seco como muchos de sus compatriotas, nos espera a la entrada de un pequeño muelle para que nos acomodemos en la popa de la Holy Love, una embarcación a motor recientemente reconstruida, de la que está muy orgulloso: es la única de todo el lago adaptada para el acceso de sillas de ruedas.
«La pasarela de acceso, la puerta especial, los ganchos para anclaje de sillas de ruedas durante la navegación han costado bastante. Esto había quien no lo entendía. Pero era necesario hacerlo si es cierto que esta iniciativa nació para superar todas las discriminaciones. De este modo, son ya más de 200 inválidos los que han podido llegar hasta nuestro campamento».
Otra discriminación que James ha querido combatir es la de la minoría de aborígenes que vive en estos lugares: los cinco puestos de trabajo creados en el campamento son para ellos.
El campamento se encuentra en una pequeña cala que está al fondo de una preciosa ensenada, prácticamente inaccesible por tierra. El bosque que la rodea y el canto de los pájaros crean un contraste evidente con la orilla opuesta del lago, ocupada por casas, calles, tiendas y un enorme rascacielos, mientras que las mejores panorámicas están ostentadas por vistosos hoteles de cinco estrellas. En el centro de la cala hay una simple casa de madera que permite alojar a unos treinta jóvenes en dos estancias y, junto a ella, una estructura sin techo que hace las veces de cocina. Alrededor, en la zona que da al monte, se han colocado cenadores blancos que protegen del sol o de la lluvia, según el caso.Una esquina está ocupada por cajones de plástico negro, colocados en forma radial, de tal manera que las más altas estén al alcance de la mano de una persona sentada: todo estudiado para permitir también a los inválidos la «Terapia verde«. Las plantitas, bien alineadas, que brotan de los cajones, confirman que no hace mucho que se practicó una de las terapias.
A la orilla del lago, junto al muelle, están colocadas en orden unas veinte canoas de metal ligerísimas. «Es titanio, recuperado hace treinta años del fuselaje de aviones de la segunda guerra mundial por el fundador del campamento, el Padre Richard, un americano de Wisconsin que lo dejó todo para dedicarse a nosotros, los taiwaneses, empezando por los más débiles. Él era, antes de mí, el responsable de los Special Need Centers (centros para personas necesitadas) de la diócesis de Taichung, y pensó en este lugar para darles la oportunidad de hacer experiencias formativas de las que, de no ser por él, habrían quedado excluidas. No llegué a conocerlo pero hace poco me dio una gran alegría encontrar antiguos documentos en los que hablaba precisamente de un barquito accesible a los disminuidos«. La figura del Padre Richard desempeñó un papel también en la elección de fe de James, seguida por su decisión de dejar un puesto bien pagado en la banca para ir a hacer estudios de didáctica para necesitados y, después, trabajar para ellos.
Cada una de las palabras de James transmite entusiasmo por todo lo que supone respeto por el medio ambiente, cuidado del espíritu, acogida,atención hacia los demás. ¡Realmente fascinante! Pero esta es también una empresa, por lo tanto, le pido datos acerca la gestión económica: «Estamos muy orgullosos porque seguimos en activo gracias a lo que obtenemos de las excursiones y de las actividades deportivas que ofrecemos también al gran público (en la ciudad tenemos a dos personas más que trabajan para nosotros en contacto con agencias turísticas). Y ya no es la diócesis la que nos sostiene, como ocurría en el pasado, sino que somos nosotros los que le ofrecemos parte de los beneficios, concretamente, el 30% de lo que obtenemos. Otro 30% va a los Centers for Social Needs, el 30% lo volvemos a invertir en la empresa y el 10% restante va a los trabajadores, según un esquema que hemos adaptado de la Economía de Comunión, de la que queremos seguir sus principios.» Y, para que todo quede claro, está esctrito con caracteres bien visibles en el tablón de anuncios que hay en el acceso al barco, que presenta a los pasajeros la lógica de Holy Love».
Reportaje por Benedetto Gui
3 Dic 2014 | Focolare Worldwide
¿Se imaginan un torneo de fútbol en el que quien gana no es un equipo sino dos y además procedentes de puntos del planeta a veces muy lejanos entre sí? ¿En el que se practica y se premia el Art Play? ¿En el que los patrocinadores están dispuestos a donar por cada gol marcado una contribución para financiar becas a favor de chicos de países menos favorecidos? ¿Un sinnúmero de iniciativas y proyectos de solidaridad? ¿Un “tercer tiempo”…?
«Esto y mucho más fue el Super Soccer World 2014 – nos cuenta Federico Rovea, uno de los organizadores del evento –. La manifestación deportiva fue promovida por «Chicos por la Unidad» del Movimiento de los Focolares e involucró 56 equipos de futbol de varias ciudades del mundo».
Ganan dos equipos. Una característica del torneo es que los que ganan son dos equipos de ciudades hermanadas, que simbólicamente juegan juntas a distancia, dándole una dimensión planetaria a la competición.
Entre los 14 hermanamientos: los chicos de Bečej, un pueblo de Serbia, estaban vinculados con los de Tlemecén en Argelia; los de Loppiano (Italia) con los chicos de Florianópolis en Brasil, la ciudad italiana de Rieti jugó simultáneamente con Buenos Aires (Argentina).
Este último hermanamiento, igual que los demás, no fue sólo «ideal». De hecho, a lo largo del torneo se realizó una conexión telefónica con Argentina para compartir, con los participantes sudamericanos el mismo espíritu de amistad y fraternidad. Los chicos de Rieti comunicaron – además de la experiencia de la jornada – también algunos proyectos de solidaridad nacidos precisamente gracias al Súper Soccer. Es decir: la organización de una actividad deportiva para chicos discapacitados y una recolección de fondos para los necesitados, con una venta de dulces. Los padres de familia presentes, entusiasmados por la iniciativa, se involucraron por completo.
Art Play. En las canchas, los chicos pusieron en marcha – además de la pasión por el deporte – el espíritu del Art Play. Se trata de cuatro reglas fundamentales:
• el respeto hacia los demás
• la cooperación
• la responsabilidad
• la relación
Estas reglas eran verdaderos puntos fundamentales del torneo que contribuían al puntaje de los equipos tanto cuanto los goles marcados. Los árbitros vigilaban, por lo tanto, no sólo el cumplimientos de las reglas del futbol, sino también el espíritu que animaba a los participantes, dando un puntaje positivo a quien sobresalía en el vivirlo. «Los chicos se cuidaban tanto de cumplir estas reglas como de marcar los goles. Según mi opinión, habría de incluir este reglamento entre las normas de los campeonatos mundiales», afirmó uno de los profesores de educación física involucrados en la organización.
Becas. Se vinculó al torneo también el proyecto “Schoolmates”, con la propuesta de encontrar en cada ciudad a un patrocinador que estuviera dispuesto a donar, por cada gol marcado, una contribución económica para financiar becas a favor de chicos de países menos favorecidos. Los 367 goles marcados han permitido recoger € 2.370, para un total de 22 becas.
El “tercer tiempo”. Un momento de fiesta que compartieron los participantes al evento deportivo y los jugadores, y que contribuyó a llevar el espíritu de la competencia deportiva también fuera de las canchas.
Super Soccer World, una fiesta más que un torneo, caracterizada por la mundialidad y el compartir, la solidaridad y el respeto de los demás, que los chicos tienen la posibilidad de experimentar dentro y, sobretodo, fuera de las canchas. ¡La cita es para el próximo año!
2 Dic 2014 | Focolare Worldwide
«Es verdad, el Espíritu Santo suscita los diferentes carismas en la Iglesia; aparentemente, esto parece crear desorden, pero en realidad, bajo su guía, constituye una inmensa riqueza, porque el Espíritu Santo es el Espíritu de la unidad, que no significa uniformidad. Sólo el Espíritu Santo puede suscitar la diversidad, la multiplicidad y, al mismo tiempo, obrar la unidad».
Estas palabras del papa Francisco pronunciadas en la Catedral del Espíritu Santo de Estambul ante unos mil fieles de la variada Iglesia Católica, nos han dado una grandísima alegría. Además, han confirmado en nosotros la convicción de que en esta tierra, la presencia del Movimiento de los Focolares, aunque es pequeña, tiene una razón de ser y de proseguir en el camino emprendido ya hace muchos años, cuando, en 1967, llegó el Focolar a petición del patriarca Athenágoras.
¿Pero cómo hemos vivido estos días?
¡Con muchísima alegría y emoción! Naturalmente estuvimos involucrados en la preparación, tanto con la Iglesia católica como con la oficina de prensa, a petición del Patriarcado. Gracias a la relación familiar que tenemos con el patriarca Bartolomé, pudimos decirle personalmente que lo acompañaríamos con nuestras oraciones. Y fuimos testigos directos de su alegría creciente, de su amor por el papa Francisco y ¡de su pasión por la unidad!
Dos focolarinas se encargaron de arreglar el alojamiento del Santo Padre en la Nunciatura y estuvieron presentes en la misa privada, el domingo en la mañana. Junto a la bienvenida del Movimiento en Turquía, le hicimos llegar al Papa notas y regalos de nuestras amigas musulmanas. Después asistimos a la misa en la Catedral –donde concelebró un focolarino sacerdote-, y el domingo en la mañana participamos en la liturgia del Fanar.
El mensaje de fraternidad y de búsqueda de la unidad a todo nivel que el papa Francisco deja en Turquía, centra exactamente la cuestión de fondo de este “país-puente” y de su variada población.
Sin duda el suyo es un mensaje ecuménico; como subraya la oración ecuménica realizada en la Iglesia Patriarcal de San Jorge, en donde, al final pidió al Patriarca y a toda la Iglesia de Constantinopla que «me bendiga y también a la Iglesia de Roma».
Es precisamente en el escenario del diálogo entre la Iglesia católica y la Iglesia ortodoxa de estos últimos años, a veces marcada por el cansancio y el aparente inmovilismo, que se coloca la presencia del Movimiento de los Focolares en este lugar.
Podemos decir que tenemos el beneficio de una relación privilegiada con el Patriarca y con muchos metropolitas, heredado de lo que Chiara Lubich sembró en sus viajes a Estambul. Nuestras relaciones de comunión sencilla y sincera, sin embargo, no se limitan a la jerarquía, sino que las hemos establecido con muchos hermanos y hermanas de la Iglesia ortodoxa.
A la luz de lo que ha sucedido en estos día lo que nos parece entender es que el signo evidente que han dado los dos líderes religiosos impulsa a seguir avanzando en el camino hacia la unidad sin sucumbir ante el esfuerzo que implica y nos invita saber asumir los desafíos para dar juntos respuestas y soluciones que hoy en día urgen. El Papa y el Patriarca han demostrado estar más allá, si bien son realistas. Y esto lo demuestra lo que dijeron a través de las palabras y los gestos, después de su declaración conjunta.
Durante el vuelo de regreso, el papa Francisco recalcó con fuerza que, en este camino por la unidad, sólo lo que viene “del Espíritu Santo es justo, porque Él es sorpresa;… es creativo”. Esta consigna liberadora y alegre nos indica un camino claro: estar abiertos, estar atentos a los signos que el Espíritu nos hace percibir; poner en juego la fantasía, las potencialidades personales y de grupo; aprovechar todas las oportunidades que nos ofrece el complejo contexto en el que vivimos, no sin dificultades, para permitirle a Él que actúe.
Fuente: Focolar de Turquía
30 Nov 2014 | Sin categorizar
«El motivo principal de esta carta es el de atraer la atención sobre el Año de la Vida Consagrada que comienza el domingo 30 de noviembre. De varias partes del mundo nos llegan noticias de iniciativas locales, diocesanas y nacionales. Estamos seguros de la adhesión de ustedes a estas iniciativas sobre la base de las posibilidades que cada persona individualmente o como grupo considere oportuno» Es la invitación que hacen los centros internacionales de los religiosos y de las religiosas a todos los que, de diversas familias religiosas en el mundo, comparten la espiritualidad de los Focolares, una invitación que está muy en sintonía con todo lo que escribe el papa Francisco en su carta a todos los consagrados.
Las iniciativas son abundantes, comunicamos algunos ejemplos: en la diócesis de Homa Bay (Kenia) el obispo confió a un grupo de religiosos, hermanas y sacerdotes, guiado por Fray Leo van deWeijer CMM, la coordinación de las iniciativas sobre la Vida Consagrada de este año. El 24, 25 y 26 de noviembre en Nairobi, se debutará con un seminario al que están invitados todos los grupos de las otras diócesis. Estos días de reflexión y estudio concluirán el 27 de noviembre con una celebración por el inicio del Año de la vida consagrada presidida por el Cardenal y el Nuncio.
También la prensa, y sobre todo las publicaciones sobre la vida consagrada hablan de este Año especial. En ‘Vida Religiosa’ de noviembre se lee que «el papa Francisco lanzó el Año de la Vida Consagrada porque percibe que la Iglesia y la humanidad entera tienen necesidad de la fidelidad, de la alegría y de la capacidad de renovación que el Señor ha puesto en la vida religiosa. Y él cree en esto. Nos invita a ser fieles al proyecto en el que el Padre nos ha involucrado por el bien de toda la humanidad». Por su parte, en Unidad y Carismas, en sus varias ediciones idiomáticas, dedicará al tema un número especial en el año 2015. Tambien en www.focolare.org habrá una sección que seguirá con atención los principales encuentros de este año, dando espacio sobre todo a la vida de muchos religiosos y religiosas que ofrecen al mundo un testimonio por sus elecciones valientes.
En la carta se plantea la pregunta sobre cuál podría ser «la contribución específica que el Espíritu Santo sugiere para este Año de la Vida Consagrada» a los religiosos y a las religiosas que conocen y viven la espiritualidad de la unidad. Esta caracteristica específica está indicado a través de dos desafíos que exigen en su respuesta «inventiva y creatividad, que se concreten en la vida de las personas o del grupo, con una particular atención hacia los jóvenes religiosos».
Se trata de «dar un nuevo impulso a la espiritualidad de comunión indicada por S. Juan Pablo II en la Novo Millennio Ineunte”, además, de dar «una ulterior contribución, tal vez menos evidente pero seguramente más eficaz y apreciada» entrando «en todas las llagas de la vida consagrada de hoy» reconociendo en ellas la presencia de Jesús en su Abandono, «para abrazarlo y asumirlo».
En este momento, en que todo el Movimiento de los Focolares es enviado –según la orientación de la Asamblea General y según la invitación del papa Francisco – a salir, juntos y oportunamente preparados, los religiosos se disponen a vivir con este espíritu la etapa de este año. «Quisiéramos comenzar con esta alma – concluye la carta- participando en la apertura del Año de la Vida Consagrada con un solo corazón, como un solo cuerpo».
30 Nov 2014 | Sin categorizar
«Las personas consagradas son el signo de Dios en distintos ambientes de la vida; son levadura para el crecimiento de una sociedad más justa y fraterna; son profecía de la comunión con los pequeños y los pobres.
La vida consagrada entendida y vivida así se nos presenta como realmente es: ¡un don de Dios para la Iglesia, un don de Dios para su pueblo! Cada persona consagrada es un don para el pueblo en camino», dijo el papa Francisco, en el Angelus del 2 de febrero pasado.
El Año de la vida consagrada es, «un tiempo de gracia para la vida consagrada y para la Iglesia». Fue pensado en el contexto de los 50 años del Concilio Vaticano II y especialmente en el aniversario del cincuentenario de la publicación del Decreto conciliar Perfectae caritatis sobre la renovación de la vida consagrada. En la presentación a la prensa, el Card. João Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y las Sociedades de vida apostólica, explicó que el «Concilio representó el soplo del Espíritu no sólo para toda la Iglesia, sino en modo especial, para la vida consagrada. Estamos convencidos de que en estos 50 años, ella ha recorrido un fecundo camino de renovación, no exento de dificultades y esfuerzos, en el compromiso de vivir lo que el Concilio les pidió: fidelidad al Señor, a la Iglesia, al propio carisma y al hombre de hoy (cf. PC 2)». Y dirigiéndose a los religiosos, precisamente es sobre la renovación que insiste en Papa en la vigilia de la inauguración del Año. «No tenemos que tener miedo de dejar los “odres viejos”, es decir, de renovar esas actitudes y estructuras que, en la vida de la Iglesia y por lo tanto en la vida consagrada, se ve que no corresponden a lo que Dios nos pide hoy para hacer avanzar el Reino en el mundo».
¿Cuáles son los objetivos? Sobre todo, «queremos que sea una ocasión para tener ‘grata memoria’ de este reciente pasado –prosigue el cardenal de Aviz – (…); reconocer y confesar nuestra debilidad, pero también ‘gritar’ al mundo con fuerza y con alegría la santidad y vitalidad que están presentes en la vida consagrada». El segundo objetivo: «Abrazar el futuro con esperanza. Estamos muy concientes de que el momento presente es delicado y fatigoso (…) pero queremos asumir esta crisis como una posibilidad favorable para crecer en profundidad (…). Ante tantos “profetas de la desventura”, queremos seguir siendo hombres y mujeres de esperanza». El tercer objetivo: «Vivir el presente con pasión. La pasión habla de enamoramiento, de auténtica amistad, de profunda comunión (…). De dar testimonio de la belleza de seguir a Jesús en las múltiples formas en las que se expresa nuestra vida. En este Año los consagrados quieren “despertar al mundo” con su testimonio profético, especialmente con su presencia en las periferias existenciales de la pobreza y del pensamiento».
Mons. José Rodríguez Carballo, secretario de la Congregación, ilustró algunas de las iniciativas que se realizarán durante el año: «Varios encuentros internacionales en Roma, para jóvenes religiosos y religiosas, un encuentro con formadores y formadoras; un congreso internacional sobre la teología de la vida consagrada, con la colaboración de las Universidades Pontificias, sobre el tema: “Renovación de la vida consagrada a la luz del Concilio y perspectivas futuras”; una exposición internacional sobre: “La vida consagrada y el Evangelio en la historia humana”, en la que habrá varios stand según los distintos carismas, un simposio sobre la administración de bienes económicos y patrimoniales de parte de los religiosos; también a las religiosas contemplativas les propondremos una “Cadena mundial de oración entre los monasterios”».
Los religiosos y las religiosas del Movimiento de los Focolares, invitan mediante una carta, a «vivir con un sólo corazón, como un sólo cuerpo, para que este Año pueda marcar una etapa ulterior hacia el l’ut omnes», la unidad pedida por Jesús al Padre.
La clausura del Año está prevista para el 2 de febrero del 2016, con la Jornada mundial de la vida consagrada.
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