Movimiento de los Focolares

[:it]7 dicembre: un “Sì” dal 1943 a oggi[:en]7th December: A “yes” lasting from 1943 till today[:zh]7th December: A “yes” lasting from 1943 till today

Ella te ha dicho (pregunta en español): «»¿Puedes contarme lo que sentiste en tu corazón cuando fuiste a comprar la leche?»».

«Ciao, Chiara, me llamo Daniela y vengo de Turín.«¿Qué te dijo Jesús ese día que fuiste a comprar la leche para tu mamá?” Esta pregunta es de Pedro de Brasil!».

Chiara :Va bien. Entonces me preguntan cómo era aquella historia cuando fui a comprar la leche.

La historia fue así. Estábamos en casa. Yo tenía dos hermanitas y tenía a mi mamá. Era invierno y hacía frío.

Entonces mi mamá dijo: «Vayan -a mis hermanitas, porque yo debía estudiar- vayan a comprar la leche». Y una de mis hermanitas dijo: «No», porque estaba cansada; mi otra hermanita dijo: «No», porque estaba cansada.

Entonces yo, aunque debía estudiar, dentro de mí sentí un deseo enorme de hacer un acto de amor y dije: «Voy yo, mamá, con la botella a comprar la leche». Entonces, fui a comprar la leche.

Cuando estaba a mitad del camino, precisamente en un lugar que se llama «Virgen Blanca» -allí está escrito, no sé si todos lo ven- yo sentí en mi corazón, no con los oídos, sino en el corazón, como si Jesús me dijera: «Date toda a mí»; «sé toda mía»; «date toda a mí». Y yo respondí: «Sí». Y experimenté una gran, grandísima alegría.

Después comprendí que cuando se hacen actos de amor suceden cosas hermosas. Porque yo hice un acto de amor yendo a comprar la leche con la botella y Jesús me llamó, me llamó a seguirlo siempre. Ésta es la otra pregunta.

«Ciao, Chiara. Me llamo Stefano.«¿Cómo te donaste a Dios?» Esta pregunta te la hace Mario de Colombia».

«Chiara: «Cuando te casaste con Jesús ¿qué sentiste en tu corazón?” Esta pregunta te la hace Mariela de Paraguay».

Chiara : Entonces yo tengo que explicarles lo que sucedió cuando me doné a Dios, cuando me casé con Dios.

Sucedió lo siguiente. Era una mañana fría también esa, y había un temporal que no se imaginan. Yo tenía el paraguas abierto, pero debía ir contra el viento, contra la tempestad, contra todo. Parecía que el diablo no quería que me consagrara a Dios. Porque él sabía que nacería este Movimiento. Entonces parecía que no quería que hiciera aquel acto que quería hacer. Pero fui adelante con decisión.

Después, cuando llegué, debía entrar en la iglesia para donarme por completo a Dios durante la Misa, y allí el portón se abrió de par en par y yo tuve la impresión de que Dios me abrazaba, de que el Señor abría su corazón para que yo entrara.

Cerca del altar había un reclinatorio preparado para mí. Entonces yo me puse allí y escuché la Misa, y durante la comunión le dije a Jesús: «Soy toda tuya».

¿Qué experimenté en mi corazón en ese momento? Una enorme felicidad, porque yo era consciente de que me casaba con Dios y dije: «Pero, si me caso con Dios, ¿qué sucederá? Dios es omnipotente, Dios es grande, Dios es infinito. ¿Qué sucederá?». Yo no sabía que iba a nacer un Movimiento en el mundo entero. Pero Dios me hacía entender ya que iba a suceder algo grande.

Luego regresé a casa. Mi mamá no sabía nada. Mi papá no sabía nada. Mis hermanas y mi hermano, no sabían nada. Por el camino, en una plaza, encontré a un señor que vendía flores. Tenía muy poco dinero, casi nada, algunas moneditas. Saqué esas pocas monedas y compré tres claveles rojos, y cuando llegué a casa los puse delante del crucifijo. Y basta. Allí empezó el Movimiento, porque después de mí vinieron muchas, muchas otras y vinieron también ustedes.

Chiara Lubich

Vídeo en italiano y en Inglés

Lionello Bonfanti, el derecho en búsqueda de la justicia

Lionello Bonfanti, el derecho en búsqueda de la justicia

20141204-03“A Lionello Bonfanti no lo conocía. Hoy su vida no sólo me impresionó, sino que me conmovió profundamente”. Ésta es una de las numerosas impresiones recogidas al finalizar el congreso “El derecho en búsqueda de la justicia. El método de Lionello Bonfanti”: fue una rica tarde de diálogo la que se llevó a cabo el viernes 28 de noviembre en Parma, en la sede de la Unión Parmense de los Industriales. Quien la organizó fue Comunión y Derecho, sección del Movimiento de los Focolares que tiene como objetivo buscar y difundir, en el campo del Derecho, la centralidad de la persona, su plena dignidad, su capacidad relacional y apertura a la trascendencia, como sujeto idóneo para donar al mundo una imagen que corresponda más a las aspiraciones de los individuos y de los pueblos.

Un debate sobre derecho y justicia, “remontándonos – como explicó la profesora Adriana Cosseddu – a una raíz común, donde la justicia, guardiana de las relaciones, supera la mera ejecución de la práctica legal, para convertirse en capacidad de compartir y de ensimismarse en toda situación de malestar y de dolor. Esto tiene un valor universal, porque es la posibilidad, brindada a todos, de reconstruir infinitas relaciones en una lógica de gratuidad, casi custodiando – como diría la filósofa Arendt –, la capacidad de entrar en relación con los demás y, sobre todo, de ponerse en el lugar del otro”.

Quien indica la metodología de la correcta relación entre derecho y justicia es precisamente el magistrado Bonfanti: “De hecho emerge de su vida – tal como expresó Maria Voce, presidenta del Movimiento de los Focolares, a través de un mensaje dirigido a todos los participantes – que esta búsqueda de la justicia siempre debe ir más allá de la simple aplicación de las normas. La suya es una búsqueda que toma en cuenta en primer lugar las relaciones, el reconocimiento de la dignidad de cada persona y tiende a ponerse en relación con ella, ya sea el colega, el abogado, el secretario, la víctima, o el acusado, también de delitos graves. Su compromiso de buscar la aplicación del Derecho para alcanzar no tanto y no sólo la verdad procesal, sino la justicia, lo guió dentro y fuera del tribunal, en pos de metas cada vez más amplias”.

20141204-01El respeto hacia todo ser humano, hacia sus derechos fundamentales, fue el tema tratado por el prof. Mario Ricca: a través de fábulas divertidas, que estimulaban continuamente la reacción del público y de manera especial a los funcionarios del mundo jurídico.  El catedrático de Derecho Intercultural de la Universidad de Parma subrayó, entre otras cosas, que todavía se toma poco en consideración realmente la Declaración universal de los derechos humanos y concretamente se aplica poco .

Un encuentro de carácter formativo, para un público de magistrados, abogados y notarios, acreditado por la Fundación Nacional de las Notarías y por el Consejo del Colegio de los Abogados. No faltaron los testimonios, para demostrar que la metodología utilizada por el magistrado Bonfanti en su profesión todavía es actual y aplicable; dieron su aporte la abogada Maria Giovanna Rigatelli, el prefecto Mario Ciclosi y Gino Trombi, amigo de Lionello.

Una performance artística sobre Lionello Bonfanti, realizada por el director Maffino Maghenzani, le dio al evento un toque insólito. A través de las palabras del mismo magistrado Bonfanti, un juego de música e imágenes, permitió entrar íntimamente en su vida, su profesión y su opción por vivir en función de la construcción de relaciones verdaderas, profundas y duraderas con cada ser humano. “Lionello – tal como definió el congreso su hermana Maria Grazia Bonfanti – hoy realmente volvió a Parma. Este encuentro, en este salón tan prestigioso, estuvo a la altura de su vida y de su trabajo”.

Lionello Bonfanti, el derecho en búsqueda de la justicia

Gen Rosso: los 120 jóvenes de Monza

GenRosso02Durante la gira del Gen Rosso en el Norte de Italia (Monza y Brianza, que se realizó desde el 10 al 15 de noviembre), «no solamente cayeron litros de agua, por las incesantes lluvias, sino muchas “gracias del cielo” de las que todos los que participaron en el proyecto siguen dando testimonio», escriben a su regreso, los 18 artistas de la banda. Los estudiantes involucrados en el proyecto eran 120 y provenían de 11 institutos distintos: «Por primera vez se logró involucrar a tantas escuelas juntas ».

El proyecto fue solicitado y organizado  por la comunidad local de los Focolares, en colaboración con la “Fraternidad Capitanio”, una comunidad de personas que vive el don de la fraternidad según la particular característica manifestada por Bartolomea Capitanio, una maestra que vivió en Lovere (en el Norte de Italia) en las primeras décadas del Ochocientos. La Fraternidad Capitanio existe en Monza desde 1977. Es una comunidad que acoge a jóvenes mujeres en dificultad que quieren avanzar en un camino de reeducación y de recuperación de su dignidad y convertirse en constructoras de su propia vida, para ellas mismas y para los demás. «Con ellas enseguida encontramos una sintonía y nació una amistad que seguramente perdurará», declaran los artistas del Gen Rosso. «Al finalizar el proyecto vimos que estos chicos y chicas comprendieron y recibieron plenamente los valores intrínsecos en el musical “Streetlight”. Valores como la familia, la fuerza interior, la nueva confianza en sí mismos. Viéndolos llorar cuando nos íbamos se nos partía el corazón…. Nos dejamos con un “hasta pronto”, ¡seguros de que nos volveremos a encontrar!».

GenRosso01Algunos rostros y experiencias de estos jóvenes salieron al aire a través de un servicio en las noticias del TG3 nacional.

«No creía que en una semana uno se pudiera encariñar tanto con las personas, y sin embargo ocurrió así», escribe Giada. «Cada uno pone todo el corazón en lo que hace. Un enorme gracias porque cada día con sus lemas nos enseñaron siempre algo nuevo y nos animaron a creer en nuestros sueños». Giada estaba en el grupo de danza hip hop: «Si se les da la oportunidad- sigue- aconsejo a todos que prueben porque, según mi parecer, vivir así, es una de las experiencias más hermosas ¡que les pueda ocurrir!».

«En dos días aprendí dos coreografías y en seis conocí casi a 130 personas estupendas, una segunda familia mía extendida», escribe otra joven. «Ustedes del Gen Rosso me hicieron crecer y experimentar una parte de mi sueño; me hicieron comprender el significado de las palabras AMISTAD y AMOR. Las enseñanzas de ustedes son como de oro: ¡únicas y preciosas!».

Nostalgia por la experiencia vivida, pero también un gran mensaje de crecimiento. Lo llevan en el corazón, “los 120 jóvenes de Monza”, recordando que – como dicen las palabras de una canción del musical – desde ahora y en adelante “amaremos el uno el camino del otro”.

 

 

Lionello Bonfanti, el derecho en búsqueda de la justicia

Meditaciones para el Adviento

19597Pierre Talec invita precisamente a tomar conciencia de esta verdad, con breves meditaciones sobre el Evangelio de cada día durante las cuatro semanas del Adviento: son pequeñas «homilías concentradas» en tres minutos y difundidas por Radio Notre-Dame. Con un lenguaje incisivo, muy alejado de tópicos y sazonado con un toque poético original, las reflexiones del autor han estimulado a numerosos oyentes sobre el sentido de ser cristianos ante los desafíos de la modernidad.
Un libro que prosigue y completa las Meditaciones para la Cuaresma del mismo autor, publicadas recientemente por Ciudad Nueva.
Han dicho de él
¿Cuántas veces hemos celebrado la Navidad?
¿Cuántas veces nos hemos preparado para la venida del Señor?
Seguramente son muchas. Sin embargo, no podemos conformarnos con lo que hicimos antaño sino que, una vez más, hemos de disponernos para el encuentro con el Hijo de Dios, que viene a visitarnos.

Mientras revisaba este libro me venía a la cabeza una idea. Hay varias maneras de esperar. A veces lo hacemos por obligación, porque hemos de recibir a alguien y no queda otra posibilidad; otras con amor encendido ya que anhelamos mucho ese encuentro. Hay varias formas más, pero se me ocurre otra, que es cuando te llaman a formar parte de un comité de recepción porque llega alguien importante. Entonces nos gusta formar parte de ese grupo privilegiado que podrá dar la bienvenida al personaje esperado. Dios nos ha elegido para que formemos parte de ese grupo que ha de recibirlo. No sólo nosotros esperamos a Dios, sino que Él espera que nosotros estemos para recibirlo.

Ello supone prepararse interiormente. No siempre tenemos a la mano una manera sencilla de hacerlo. Las meditaciones del P. Pierre Talec nos ofrecen una esplendida oportunidad. Originalmente fueron transmitidas por radio y ahora se nos ofrecen en papel. Su lenguaje, en ocasiones poético, y siempre sencillo y claro, favorecen la interiorización. Medita él para que meditemos nosotros.

El librito nos invita a un Adviento intenso, pero que es como la lluvia fina que empapa la tierra. Todas las meditaciones son breves y hay una para cada día de las cuatro semanas que anteceden a la Navidad. La meditación gira siempre en torno al Evangelio del día, pero sin olvidar la tensión que nos conduce a Belén.

Las meditaciones buscan despertar en nosotros el deseo de vivir más intensamente la fe. Es decir, ayudan a provocar el nacimiento de Dios en nuestro interior. Caminando al paso de la Palabra de Dios avanzamos hacia una humilde cueva, al tiempo que el Señor va preparando su pesebre en nuestro interior. Es lo bueno de la meditación: pensamos que todo lo decimos nosotros, pero es Él quien nos va formando interiormente desde su silencio.

Libro aconsejable para que el Adviento no pase desapercibido y recuperemos el sentido de este tiempo de espera y esperanza.

David Amado

Sobre el autor
Pierre Talec ha sido capellán de los jóvenes universitarios del Barrio Latino de París y director de la Pastoral sacramental. Autor y presentador de programas religiosos de éxito en radio y tv, ha enseñado teología en Francia y en Quebec. Ha publicado obras de teología y de espiritualidad, entre ellas «Las cosas de la fe», un best-seller traducido en varias lenguas. En 1994 obtuvo el Premio de los Libreros de Francia por «La Sérénité».

Editorial Ciudad Nueva, Madrid

Lionello Bonfanti, el derecho en búsqueda de la justicia

Inaugurado el Año de la Vida Consagrada

ReligiosiCamminoEl camino de la Iglesia, no obstante algún viento contrario, es, por su naturaleza, un camino de esperanza que avanza irreversiblemente hacia Jesucristo. He ahí por qué el logo escogido para la proclamación de este año especial contiene las palabras: Evangelio, Profecía, Esperanza.

Con esta convicción, religiosos y religiosas, consagrados y consagradas, hombres y mujeres tocados por los carismas que a lo largo de los siglos han embellecido la Iglesia, el sábado 29 de noviembre y el domingo 30, se dieron cita para una Vigilia de Oración y para la Celebración Eucarística de apertura del Año de la Vida Consagrada.

El sábado por la noche, la basílica romana de Santa María la Mayor se fue llenando de hombres y mujeres con hábitos de distintos colores para la Vigilia de Oración. «Cincuenta consagrados y consagradas precedían a Mons. J. L. Carballo, en la procesión de entrada a Santa María la Mayor, con una lámpara encendida, símbolo de los diferentes carismas, pero símbolo, sobre todo, del Espíritu, que vuelve a encender el alma y los corazones», cuentan el P. Theo Jansen y el P. Mariano Steffan, del Centro Internacional de los Religiosos de la Obra de María, presentes en el evento, en representación de los religiosos esparcidos por el mundo, vinculados a la espiritualidad de los Focolares.

«Comentando el texto evangélico del milagro de la transformación del agua en vino, realizado por Jesús en Caná de Galilea,  Mons. Carballo, que presidía la Vigilia de Oración, recordó, entre otras cosas, que para tener el “vino nuevo” hemos de ir a Jesús, saberlo ver, saberlo escuchar, saberlo vivir».

Card_braz_de_aviz[1]«A todos nos impresionó el hecho que se ha querido empezar poniéndose bajo la protección de María Santísima. Desde ese momento, la escucha de las lecturas bíblicas, unos pensamientos tomados de los escritos de algunos fundadores y las oraciones, me parecían envueltos en su manto», cuenta el P. Mariano. «También el papa Francisco, en el videomensaje preparado para la ocasión, que escuchamos antes de concluir la Vigilia, nos encomendó a María. Y la plegaria concluyó con una invocación a la Virgen», añade el P. Theo Jansen.

La celebración Eucarística del domingo 30 en la basílica de San Pedro ha abierto oficialmente el Año de la Vida Consagrada. El saludo inaugural del papa Francisco, leído al comienzo de la concelebración presidida por el Prefecto de la Congregación, Card. Joao Braz de Aviz, volvió sobre la exhortación “¡Despertad al mundo!”.

«El Prefecto de la Congregación hizo reír y reflexionar cuando, en la homilía pronunciada en la basílica de S. Pedro, dijo: “Es feo ver entre los religiosos y las religiosas caras tristes, siempre serias, sin ninguna sonrisa… La alegría se tiene que manifestar y compartir…», añade el P. Mariano.

«Después de estos dos actos, verdaderamente había un clima nuevo en la Plaza de San Pedro. Podía leerse en el rostro de todos la certeza de que,después de un comienzo tan bonito, cabe esperar mucho. Volvimos a casa –concluye el P. Theo– guardándolo todo en el corazón, como María, con la convicción de que ya se dan las premisas para un cambio de ritmo en la vida religiosa, que ojalá pueda “despertar al mundo”, como ha deseado el papa Francisco».