Movimiento de los Focolares
Primeros graduados con la “Promesa Genovesi”

Primeros graduados con la “Promesa Genovesi”

11201db4-c1f4-42a4-a639-751da0fe5e43_0Un evento único en su género, que marca una novedad para las nuevas generaciones de economistas en Italia y Europa. El 21 y 22 de julio pasado, en el Ateneo romano de la LUMSA, unos cincuenta jóvenes pronuncian y firman un comprometedor código ético. Se convierten así en los primeros profesionales graduados en Economía que se enfrentan con el mundo del trabajo y de su profesión, habiendo solemnemente subscripto su juramento ético: la “Promesa Genovesi” La iniciativa toma el nombre del primer catedrático de Economía en la historia, Antonio Genovesi, que ya en 1754 era el defensor, en Nápoles, de valores como la confianza, la pública felicidad y la mutua asistencia. “Es un pequeño pergamino– explica el Profesor Luigino Bruni, ideólogo de la iniciativa y docente de Economía en el Departamento de Ciencias Económicas de la LUMSA- que  tendrá su fuerza incluso en la dimensión simbólica y ‘ritual’ que lo acompaña. Leer y subscribir públicamente la Promesa Genovesi, en un momento tan significativo como el de la graduación – como sucedió  en este Ateneo y será así siempre en todas las ceremonias de graduación- no es para los estudiantes algo retórico ni folklórico, sino que es un compromiso ético”. LumsaLa Promesa representa un desafío  contemporáneo ante la crisis,  la precariedad existencial y la carencia de valores. “Esta economía mata”, afirma el Papa Francisco en la Evangelii Gaudium. Y el Profesor Luigino Bruni agrega: “Hoy se muere no sólo por razones vinculadas a la medicina sino – y lo vemos de forma dramática, también por omisión o errores cometidos por economistas, financistas, gerentes- se muere como consecuencia de decisiones y conductas no éticas de bancos y empresas. Por esto es importante el compromiso ético de un graduado en Economía. El juramento de comprometerse con determinados valores y comportamientos, no es menos relevante de lo que se pide en otras profesiones éticamente sensibles, y puede contribuir a despertar un proceso virtuoso en la actividad económica y social”   Es un paso importante en la formación europea de alto nivel porque hoy – sostiene el Rector de la LUMSA, el Profesor Giuseppe Dalla Torre“hay que prestar atención a la economía civil, a su perfil ético y a la superación de la concepción individualista que caracteriza a la economía actual”.  Transcribimos el texto de la Promesa Genovesi: «Al recibir hoy este título en Economía prometo que me empeñaré  en: 1) Considerar el mercado como un conjunto de oportunidades de ventaja mutua sin discriminación de idioma, sexo, credo, color de piel, y no como una lucha ni una competencia donde cada uno triunfa a costa de los otros; 2) Nunca trataré a los trabajadores como un gasto, ni tampoco como un capital o un recurso de la empresa; 3) Reconoceré en mi trabajo profesional que los trabajadores, los socios, los colegas, los proveedores y los clientes son antes que nada personas, y con esta dignidad los querré respetar, valorar, honrar; 4) Me relacionaré  con mis interlocutores con benevolencia, confianza, corrección, justicia, magnanimidad, moral y respeto hacia cada uno, convencido/a de que la ética de la persona es el mejor camino para lograr una economía buena y sustentable; 5) Viviré mi trabajo como mi campo de realización personal y como contribución al Bien común»    

Agosto 2014

Con frecuencia las familias se deshacen porque no sabemos perdonar. Viejos rencores mantienen la división entre familiares, entre grupos sociales, entre pueblos. Incluso hay quien enseña a no olvidar las ofensas sufridas, a cultivar sentimientos de venganza… Y un rencor sordo envenena el alma y corroe el corazón. Hay quien piensa que el perdón es una debilidad. No, es la expresión de una valentía extrema, es amor verdadero, el más auténtico porque es el más desinteresado. «Si aman a los que los aman, ¿qué mérito tienen? – dice Jesús–. Esto lo saben hacer todos. Ustedes amen a sus enemigos» (cf. Mt 5, 42-47). También a nosotros se nos pide, aprendiéndolo de Él, que tengamos un amor de padre, de madre, un amor de misericordia con todos aquellos que encontremos durante el día, especialmente con los que se equivocan. Pero además, a todos los que están llamados a vivir una espiritualidad de comunión, o sea, la espiritualidad cristiana, el Nuevo Testamento les pide aún más: «Perdónense mutuamente» (cf. Col 3, 13). El amor recíproco exige poco menos que un pacto entre nosotros: estar siempre dispuestos a perdonarnos unos a otros. Solo así podremos contribuir a crear la fraternidad universal.

«Perdona la ofensa a tu prójimo y, cuando reces, tus pecados te serán perdonados«

Estas palabras no solo nos invitan a perdonar, sino que nos recuerdan que el perdón es la condición necesaria para que también a nosotros se nos pueda perdonar. Dios nos escucha y nos perdona en la medida en que sepamos perdonar. El propio Jesús nos advierte: «La medida que usen, la usarán con ustedes» (Mt 7, 2). «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mt 5, 7). Pues si el corazón está endurecido por odio, ni siquiera es capaz de reconocer ni de acoger el amor misericordioso de Dios. Entonces ¿cómo vivir esta Palabra de vida? Ciertamente, perdonando inmediatamente si hubiera alguien con quien aún no estemos reconciliados. Pero no basta con eso. Será necesario rebuscar por los rincones más recónditos de nuestro corazón y eliminar incluso la simple indiferencia, la falta de benevolencia, cualquier actitud de superioridad o de descuido con cualquiera que pase a nuestro lado. Es más, hacen falta medidas preventivas. Por eso, cada mañana veré con una mirada nueva a todos aquellos con quienes me encuentre –en la familia, en clase, en el trabajo, en la tienda–, dispuesto a pasar por alto lo que no esté bien en su modo de actuar, dispuesto a no juzgar, a darles confianza, a tener siempre esperanza, a creer siempre; me acercaré a cada persona con esta amnistía completa en el corazón, con este perdón universal; no recordaré en absoluto sus defectos, lo cubriré todo con el amor. Y a lo largo del día procuraré reparar un desaire o una reacción de impaciencia pidiendo perdón o con un gesto de amistad, sustituir una actitud de rechazo instintivo hacia el otro por una actitud de plena acogida, de misericordia sin límites, de perdón completo, de participación y atención a sus necesidades. Así, cuando eleve mi oración al Padre, y sobre todo cuando le pida perdón por mis fallos, también yo veré atendida mi petición y podré decir con plena confianza: «Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden» (Mt 6, 12). Chiara Lubich Palabra de vida publicada en Ciudad Nueva n. 390 (8-9/2002), p. 25.

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Klaus Hemmerle: El sacerdote hoy/1

vescovi-amici2Si buscas un sismógrafo que pueda registrar las sacudidas de nuestro tiempo, conocer los desarrollos positivos y negativos de la conciencia de nuestra época, las amenazas inminentes y las nuevas esperanzas, toma la figura del sacerdote. En cierto modo él es el Corazón de Dios, puesto por Él mismo en la historia de la humanidad precisamente con esta especial vocación: ser sensible respecto a Dios y a los hombres con los que  quiere hacerse uno y de los que quiere estar cerca, pero a esta sensibilidad también está ligada una gran vulnerabilidad. Quien afronta el tema «El sacerdote hoy”, problema esencial para la vida de la Iglesia hoy, se encuentra frente a una cantidad difícilmente calculable de teorías, experimentos y proyectos. Los documentos del Concilio Vaticano II y del Sínodo de los Obispos del ‘71, los discursos y las cartas de los últimos Papas y especialmente de Papa Juan Pablo II, ofrecen un apoyo e indican el camino. Pero no nos eximen de la fatiga de traducirlos en una vida que sea comprensible y por lo tanto en luminoso testimonio para los hombres, sea dentro que fuera de la Iglesia. Teniendo en el corazón las normas de la Iglesia, dirigiendo la mirada a las experiencias y los problemas de los hombres, he buscado una imagen, una respuesta, una figura viva que pueda, quizás, destacarlo, al sacerdote hoy. ¿Quién es? ¿Qué rostro nos muestra? En esta búsqueda me he encontrado con un texto que puede dar la respuesta a la pregunta sobre el sacerdote hoy, incluso no hablando para nada del sacerdote. «He aquí el gran atractivo del tiempo moderno: penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclados con todos, hombre entre los hombres. Diría aun más: perderse en la muchedumbre, para impregnarla de lo divino, como se empapa un trozo de pan en el vino. Diría aun más: participando de los designios de Dios sobre la humanidad, trazar sobre la multitud estelas de luz y, al mismo tiempo, Compartir con el prójimo la injuria, el hambre, los golpes, las breves alegrías. Porque el atractivo del nuestro, como el de todos los tiempos, es lo más humano y lo más divino que se pueda pensar, Jesús y María: el Verbo de Dios, hijo de un carpintero; «la Sede de la Sabiduría, ama de casa.» Este texto de Chiara Lubich me habla del hoy – y hace resplandecer al sacerdote como la respuesta de Dios a nuestro «hoy». Este texto me habla de Gestos Cristo – y me hace entender al sacerdote partiendo de Cristo. Este texto me habla del ser cristiano – y me devela la existencia del sacerdote partiendo de la existencia del cristiano. Este texto me habla de la Iglesia – y me enseña el sitio y el significado del sacerdote en la Iglesia». (Continua)

Primeros graduados con la “Promesa Genovesi”

Una joven mujer de Gaza

2009CodePinkGazaEntre la gente de Gaza prevalece el desaliento. La única ayuda son las palabras del Papa y el apoyo de tanta oración que se eleva en el mundo, como cuenta una joven mujer del Movimiento de los Focolares que vive en la Faja de Gaza y que por razones de seguridad mantiene el anonimato. «R. – Es un conclicto sin tregua; sólo vemos muerte, destrucción y refugiados por las calles. Es algo  inconcebible, increíble. Cerca de nosotros está una escuela del Servicio de la ONU para los Refugiados. En 50 metros cuadrados hay unas 70 personas refugiadas bajo los árboles. ¿Cómo se puede encontrar paz en esta situación? D. – ¿De qué forma sus vidas cambiaron desde que empezó el conflicto? R. – Sinceramente, somos un pueblo ya muerto. Antes y después de esta guerra nada ha cambiado. Estamos sin electricidad, sin agua, sin trabajo. Los jóvenes están muriendo psicológicamente: hablas con ellos y te parece que estás hablando con personas sin expectativas de vida y sin esperanzas. La única ambición es tener electricidad  durante al menos dos horas al día y encontrar un poco de combustible. D. – Tanto Hamas como las autoridades de Israel han dicho que por ahora no se pueden detener, que hay que terminar lo que se empezó. ¿También usted piensa así? R. – Nosotros no tenemos ninguna expectativa. Lo único que tenemos es la oración. Dirigirnos a Dios y confiarnos a Él, porque no hay ningún gobierno que nos pueda ayudar, ni árabe ni extranjero. Tampoco la ONU puede hacer nada. D. – ¿Y cómo puede cambiar esta situación? R. – Si las cosas cambiaran sería sólo porque quien tiene la responsabilidad y el poder se detiene ante la presencia de Dios. Sólo Dios puede hacer la diferencia, puede cambiar los corazones llenos de odio, puede cambiar esta realidad de muerte y sufrimiento. D. – ¿Les llegan las noticias de las oraciones y de las súplicas del Papa pidiendo por ustedes? ¿Sirven para sostenerlos? R. – Hemos recibido todos los mensajes y las invocaciones del Papa. Sabemos que él está cerca de nosotros y pide a Dios que nos proteja por intercesión de María. Todas las comunidades cristianas cercanas  nos llaman todos los días para hacernos sentir que no estamos solos y nos sostienen con la oración. Todo esto nos ayuda. D. – Usted pertenece al Movimiento de los Focolares y por lo tanto a la espiritualidad de la unidad que se construye con el amor recíproco, como dice el Evangelio. ¿Cómo ponerla en práctica ahora? R. – Todos los días, a la mañana y a la noche trato de ponerme en contacto con familiares y amigos, para saber cómo están. Muchos ya no tienen casa porque la destruyeron las bombas. Nosotros hemos acogido a dos familias refugiadas. Precisamente ayer, hablando con ellas decía: no piensen en la casa, en las cosas materiales, lo importante es que estamos vivos y estamos juntos. Lo importante es que vivimos unos por otros. Todos los días alabo a Dios por la gracia de un nuevo día de vida. Ya esto es mucho: todavía existimos y todavía podemos hacer algo. D. – Si pudiera lanzar un llamado ¿qué diría? R. – Quisiera dirigirme a todo el mundo, en nombre de mi pueblo, para que Dios vuelva, para que recordemos que en Gaza cristianos y musulmanes somos una sola familia, un único pueblo y una única vida, y estamos experimentando todos el mismo sufrimiento. Gracias». Fuente: Radio vaticana online


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Primeros graduados con la “Promesa Genovesi”

¡NO NOS OLVIDEN!

1406032894“No nos olviden”. No podemos hacerlo. Como cristianos y como hombres y mujeres de este planeta, no podemos quedar pasivos frente a las difíciles situaciones que se viven en muchos puntos del mundo. Por esto, nos unimos a la dolorida oración del Papa Francisco pidiendo la paz, especialmente en la tierra de Jesús. Y para que se recorran todos los caminos posibles que excluyan el uso de las armas y se eviten así tantas muertes inocentes. Queremos asegurar a nuestros hermanos cristianos, pero también a los que profesan otros credos, que no los olvidamos. Que asumimos el compromiso cotidiano de ofrecer y de rezar al Omnipotente para que se frene la violencia contra los más débiles, para que se abra el diálogo entre las partes involucradas y para que exista el “coraje de la paz”. Para aquellos que deseen ayudar a: Associazione “Azione per un Mondo Unito – Onlus” Via Frascati, 342 – 00040 Rocca di Papa (Roma, Italy) c/c bancario n. 120434 Banca Popolare Etica – Filiale di Roma codice IBAN: IT16 G050 1803 2000 0000 0120 434 codice SWIFT/BIC: CCRTIT2184D Motivo: Emergencia Oriente Medio Para los donantes europeos existe la posibilidad de la detracción de impuestos. Para aquellos que deseen ayudar a los cristianos de Irak: IBAN JO09 ARAB 1110 0000 0011 1210 9985 98 Account: 0111 210998 0 598 Swiftcode: ARABJOAX100 Motivo: ayudar a los cristianos en Irak ARAB Bank – Amman branch Amman – Jordan 2014_07_banner_gaza_1