29 May 2014 | Sin categorizar
Concluyendo el viaje del Papa Francisco en Tierra Santa, reportamos un escrito de Igino Giordani que expresa la gran conmoción y expectativa por aquellas jornadas verdaderamente históricas de cincuenta años atrás. Nuestro autor se compenetra en la peregrinación de Pablo VI dentro del marco más amplio del evento conciliar, que en aquéllos días concluía la segunda sesión de sus trabajos. Es extraordinaria la actualidad de los puntos de vista y de reflexión, muy en consonancia con el momento actual de la Iglesia. «Juan XXIII instauró un espíritu joven en la convivencia eclesial, y Pablo VI resume juvenilmente todos los aportes más espiritualmente innovadores, conduciendo con firmeza el Concilio hacia conclusiones vitales, para católicos y no católicos, para blancos y personas de color, para bautizados, judíos, paganos de cualquier país y casta. Su genial iniciativa de trasladarse a Tierra Santa muestra el espíritu con el cual espera lanzar un puente en el mundo. En Palestina, en Belén, en Nazaret, en Jerusalén, el Papa vuelve al origen: allá donde Jesús predicó la verdad simple, entera, el gran mandamiento nuevo, instituyó los sacramentos y dio su vida para devolvernos a nosotros la vida. En esa tierra, donde está el origen de la religión, no existen contrastes entre cristianos: los contrastes llegaron después. En el Cenáculo, alrededor de Pedro y María, los fieles formaban un corazón sólo y un alma sola: ellos escuchaban el testamento de Jesús para que fuesen “todos uno”. Y en cierto sentido, no hay contrastes ni siquiera entre cristianos, judíos y musulmanes, dado que para las tres religiones, esos lugares son sagrados.
Pablo VI va a rezar a las iglesias y en monumentos, que los hombres han convertido en centros de discordia, sacando de recuerdos de paz y perdón noticias de conflictos armados y de odios fratricidas. Y en cambio el Santo Padre va a pedir inspiración para reencender fuerzas de renovación y de unión, desde el Cenáculo, donde Jesús proclamó la ley de la unidad y donde el Espíritu Santo animó a la primera Iglesia. Y con ella la unión y la paz, fruto de la renovación de los espíritus, que Juan XXIII recordó al mundo a través de la Encíclica Pacem in terris. “Veremos aquél suelo bendito, desde donde Pedro partíó y al cual no volvió nunca un sucesor suyo –escribe Pablo VI-: nosotros humildemente y brevísimamente volveremos allí como un signo de oración, de penitencia y de renovación espiritual para ofrecerle a Cristo su Iglesia; para convocar a ella, única y santa, a los hermanos separados; para implorar la divina misericordia en favor de la paz entre los hombres, la paz que en estos días aparece débil y vacilante; para suplicar a Cristo Señor por la salvación de toda la humanidad”. Así pues, los objetivos de la peregrinación son los objetivos del Concilio, que en la persona del Papa se traslada a Palestina: renovación, unidad, paz…. Su peregrinación, de oración y penitencia, es exclusivamente por motivos religiosos, señala la voluntad de la Iglesia de los pobres de referirse al fundamento de las virtudes evangélicas, condicionadas por la humildad; esa humildad que en la casita de Nazaret encontró la más pura expresión y la más conmovedora exaltación en el “Magnificat del Ancilla Domini”. Desde este fundamento floreció la caridad: Cristo, que da amor y quiere amor: “¿Me amas tú más que éstos?…”. Este amor más grande de Pedro, explica el acto de humildad por el cual Pablo VI pidió perdón a los hermanos separados, si hubo culpa de la parte católica, en el discurso a los observadores católicos del Concilio. Volver a los orígenes (…) es retomar fuerza: renacer»
28 May 2014 | Focolare Worldwide
Ruth Pfau es una doctora que se ha prodigado ofreciendo su servicio en Paquistán, a través de un trabajo por la paz que va mucho más allá de la atención sanitaria. Es una cristiana que –como dijo el obispo evangélico Christian Krause – “ha superado el abismo entre hombres y mujeres en una sociedad dominada por los hombres, entre ricos y pobres, entre tradición y modernidad, entre culturas extrañas”. Una religiosa que ha hecho experimentar el Amor de Cristo a personas de las convicciones más variadas, como subrayó Mons. Joseph Coutts, presidente de la Conferencia Episcopal Paquistaní, al agradecerle en nombre de la Iglesia de Paquistán. Con la ayuda de la Asociación Alemana de lucha contra la lepra y la tuberculosis, Ruth Pfau construyó un hospital en la metrópolis paquistaní de Karachi. Por su programa de control de la lepra y de la tuberculosis fue nombrada «Secretaria de Estado» por el Gobierno de Paquistán. Desde hace más de 20 años colabora con la misión «Christoffel» de ayuda a los no videntes. Se ha ganado así una gran estima en una sociedad casi enteramente musulmana. El aprecio por esta mujer, nacida en 1929, proviene también de parte del obispo de Aquisgrana Heinrich Mussinghoff y de la presidente de los Focolares, María Voce, quien la considera una “testigo del amor de Dios y artífice de una sociedad justa y fraterna”. La figura y el patrimonio espiritual del obispo Hemmerle, quien falleció en 1994, es recordado en el Movimiento de los Focolares cada dos años, con la entrega de este Premio que lleva su nombre. ¿Qué tiene en común ella con el teólogo Klaus Hemmerle, quien fuera obispo de Aquisgrana y contemporáneo suyo? Lo subraya el periodista de televisión y profesor de Teología Michael Albus, encargado del encomio en la catedral de Aachen (Aquisgrana) donde, el 8 de mayo pasado, tuvo lugar la ceremonia de entrega del premio.
Ambos han tenido “el valor de osar dar un salto, de decidirse a ayudar donde hay necesidad. Sin argumentaciones teóricas, políticas o incluso teológicas. Y sin preguntar –como se usa en el mundo capitalista- ¿cuál será la recompensa?”. Un rasgo que tienen en común, así como “el deseo de construir ‘una iglesia que salva a Dios en un mundo que muere por congelación’ –como recordaba San Martín-”. Ruth, tomando la palabra afirma: “Podemos ayudarnos recíprocamente a ser personas y permanecer llenos de humanidad”. Para ella, un signo de esta humanidad significa ‘perder tiempo’. Esto es lo que Asia le ha enseñado. En los hospitales y en los hogares de ancianos en Alemania, este “perder el tiempo con los ancianos” se ve rara vez. Esto es un signo de pérdida de humanidad. Agradece que el premio honre esta “pérdida de tiempo”, aunque la motivación subraya su capacidad de “construir puentes, de ser artífice de unidad mediante su donación radical a los pobres, a partir de la fe vivida con convicción en medio de los conflictos”.
27 May 2014 | Focolare Worldwide
La historia de Trento –ciudad natal de Chiara Lubich– no olvida el devastador bombardeo del 13 de mayo de 1944, que destruyó vidas, casas, ideales. El mismo día, 70 años después, la ciudad ha visto “un bombardeo de actos de amor”. Lo dicen algunos de los niños presentes. Es siempre mayo. En la plaza de la Catedral de Trento, un enorme salón decorado con murales, acoge, también este año, a más de 2500 niños, provenientes de 23 Institutos educativos de la ciudad. Junto a ellos están también estudiantes de colegio, profesores, padres de familia, abuelos, representantes de las instituciones, el Alcalde y varios asesores. Se trata de una cita que ha entrado a formar parte de la historia de los últimos 11 años de la ciudad. Convergen allí todas las escuelas para compartir en mil formas distintas como han tratado de vivir durante el año las frases del dado y cómo han logrado ser “actores de paz”. El programa se desarrolló este año alrededor del tema del “conflicto”: cómo convivir con él, cómo enfrentarlo, cómo resolverlo. Impresionante el momento del Time out, un minuto de silencio y de oración para recordar los países azotados por conflictos, y especialmente a las 300 estudiantes que fueron raptadas en Nigeria. Un largo minuto que, con el repique de las campanas de la Catedral a mediodía, llamó al silencio a la vivaz plaza. Una fiesta en un espléndido día soleado. La ciudad fue invadida por una ola de paz, con miles de mensajes y relatos de “actos de amor” escritos y distribuidos a los peatones, comerciantes y turistas. Con cientos de dibujos que coloreaban la principal arteria del centro histórico. Los protagonistas de esta edición fueron los niños, entusiasmados y convencidos de que “la paz empieza por mí”. En los titulares de la primera página del periódico L’Adige se leía La plaza invadida por constructores de paz. Y en el diario Trentino: “Que bella inyección de esperanza ver a miles de niños con gorritas y camisetas de todos los colores, que se convierten en un arco iris viviente que grita al unísono “paz”. También la RAI y otros canales de televisión y radio regionales quisieron reportar esta esperanza.
La fiesta “Trento ciudad de la paz” concluye el programa anual de educación a los valores implementado en las escuelas de la ciudad y compartido por un centenar de profesores, de escuelas de distinto tipo, quienes se reúnen mensualmente en la “Mesa Tuttopace” (“Todo paz”). La iniciativa empezó hace 11 años, con un salón de clases de niños de tercer grado, su maestra y el dado de la paz que tiraban todas las mañanas para vivir una de sus caras. A través del Boletín Tottopace, se lleva y se comparte con otros niños sus experiencias de paz, mediante dibujos, poesías, canciones, y hoy, el boletín es un inserto del periódico municipal, que llega a las casas de todas las familias de Trento. Además, se construyó el “Jardín de la Paz”, junto con Alberto Pacher, quien era el alcalde entonces. Y tiene el dado en el centro, para que quienes pasan puedan “observar y aprender”. Hoy en día también está madurando el proyecto “Trento, ciudad para educar”, que ha involucrado a los siete Institutos de la ciudad, escuelas de preescolar, primaria, secundaria, institutos técnicos y superiores, escuelas de la Provincia que están vinculadas a la ciudad. Junto a los niños y profesores, también muchas familias participan en este programa formativo. Y con ellas el territorio, la administración comunal y provincial, otras instituciones y asociaciones. http://vimeo.com/69260153
26 May 2014 | Focolare Worldwide
“Ut unum sint”, que todos sean una sola cosa: éste es el lema de la peregrinación de Francisco a Tierra Santa, para resaltar el compromiso de “caminar juntos hacia la unidad” de los cristianos, buscando también “un auténtico diálogo con el Judaísmo, el Islam y las otras tradiciones religiosas” [según la declaración común firmada por el Papa Francisco y el Patriarca Bartolomé]. De hecho, el centro del viaje era el encuentro en el Santo Sepulcro con el patriarca greco ortodoxo de Constantinopla, Bartolomé, y los responsables de las Iglesias de Jerusalén, para renovar la unidad expresada por el Papa Pablo VI y el Patriarca Atenágoras hace 50 años en Jerusalén, la presencia del Papa en Tierra Santa ha tenido sin lugar a dudas una fuerte incidencia en el diálogo entre las religiones y un impulso en el camino de la paz. Lo atestiguan las palabras del Rabino David Rosen, director internacional de Asuntos interreligiosos del American Jewish Committee. Paolo Lóriga, el corresponsal de Cittá Nuova, lo entrevistó en su casa de Jerusalén. Rosen declara que “la mayoría de los judíos y rabinos evalúan esta visita muy positivamente”, y consideran que la presencia de Francisco “puede producir un profundo impacto positivo en la conciencia judía y en la concepción de los cristianos”. Rosen es uno de los 400 firmantes – entre rabinos y personalidades judías- de un mensaje de bienvenida al Papa, un gesto no sólo de cortesía, sino signo del “redescubrimiento de la fraternidad entre judíos y católicos. Estoy seguro –agrega- que la visita será un evento maravilloso, una ocasión de fiesta y de alegría”. Y lo atestigua el grito de exultación al finalizar la invitación del Papa Francisco a Peres y a Abbas: “Invito al presidente palestino Mahmoud Abbas y al presidente israelí Simón Peres a elevar, junto conmigo, una intensa oración, pidiendo a Dios el don de la paz”. El Papa habló desde Belén, el 25 de mayo, después de la misa celebrada en la Plaza del Pesebre. “Ofrezco mi casa en el Vaticano para acoger este encuentro de oración”. «Una sorpresa para todos nosotros», declaró Monseñor William Shomali, Vicario para Palestina del patriarca católico latino, gran tejedor de relaciones, dado que los esfuerzos para llegar a una oración común durante la visita no habían llegado a buen fin. Tana Imseeh procede de Ramallah y trabaja en el Ministerio de Welfare: “Escuchamos un anuncio histórico, que, estoy segura, traerá frutos de paz”, declaró al enviado de Cittá Nuova. El Papa llegó a Belén desde Jordania, donde fue recibido cálidamente por el Rey Abdallah II. Allí el Papa se dirigió al lugar del Bautismo de Jesús, encontrándose con 600 personas, entre ellos refugiados sirios, jóvenes heridos y discapacitados. Al llegar a Palestina, desafiando el protocolo, auspició a las autoridades palestinas “que las espadas se transformen en arados y que esta tierra pueda volver a florecer en la prosperidad y en la concordia”. Con fuerza sostuvo que “es hora de poner fin a esta situación de conflicto que es cada vez más inaceptable”, indicando que “para todos llegó el momento de tener el coraje de la paz”. En el recorrido hacia la Plaza del Pesebre se pasa cerca del muro que divide Belén de Israel. El Papa pidió que se detuviera el jeep para acercarse al muro: se detuvo delante del muro, recogido en oración durante algunos minutos. Luego avanzó hasta apoyar la frente, y compartir físicamente el sufrimiento de un pueblo. La pausa no estaba prevista en el programa, pero el Papa Francisco confiesa: «Es difícil construir la paz, pero vivir sin paz es una tortura» Sitio del Vaticano: http://w2.vatican.va/content/francesco/it/travels/2014/outside/documents/papa-francesco-terra-santa-2014.html Sitio oficial de la visita a Tierra Santa: http://popefrancisholyland2014.lpj.org/ Sitio oficial de la visita a Jordania: http://popevisit.jo/
26 May 2014 | Sin categorizar