9 Mar 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
En 1966, algunos médicos y enfermeros de los Focolares se vinculan con el pueblo Bangwa de Fontem, una aldea sumergida en la selva occidental de Camerún. El objetivo es humanitario: aliviar a una población afectada por la malaria y otras enfermedades tropicales La mortandad infantil era del 90%. Con la ayuda de muchas personas y junto con los Bangwa, se construyó un hospital, una escuela, una iglesia, muchas viviendas….Nació así la primera ciudadela de los Focolares en África. En junio de 1966, Chiara Lubich visitó Fontem. Muchos años después, en abril de 1998, ante 8.000 miembros del Movimiento reunidos en Buenos Aires, recordaba ese viaje: «Estaba en Fontem, cuando no existía aún la ciudadela, que ahora es enorme; no sé decirles cuántas casas hay ahora….En aquella época (en 1969), no había nada. Estaba la selva y dentro vivía esta tribu. Me acuerdo que en una explanada armaron una fiesta (…), era naturalmente una fiesta típica de ellos. Estaban las esposas del Fon, (así llaman al Rey) que bailaban delante mío. Y estábamos allí en ese valle, con todas estas personas que me homenajeaban agradecidas porque yo había enviado a los primeros focolarinos médicos. Allí yo tuve la impresión de que Dios abrazaba a toda la multitud que no era cristiana, porque la gran mayoría de los lugareños eran animistas. Y pensé: “Aquí Dios los abraza a todos. Es algo así como lo que pasó en la Cueva de Iría, en Portugal, donde había un sol que descendía y abrazaba a todos » Al volver de ese primer viaje, Chiara respondía así a los jóvenes focolarinos de la Escuela de formación de Loppiano (Italia): «Nosotros que somos occidentales nos quedamos atrás y no nos adaptaremos a vivir el momento actual si no sabemos despojarnos de la mentalidad occidental que es media mentalidad, o un tercio o un cuarto de mentalidad con respecto al mundo. En África por ejemplo, existe una cultura tan única, tan espléndida, ¡tan profunda! Es necesario llegar a un encuentro de culturas. No somos completos si no “somos humanidad”. Somos humanidad si “tenemos dentro nuestro” todas las culturas » En 1992, Chiara viajó nuevamente a África y refiriéndose a la inculturación, afirmaba: «Antes que nada, el arma poderosa es “hacerse uno”, entrar en la cultura del otro y comprenderlo y dejar que se exprese, hasta que lo hayas contenido dentro tuyo. Y cuando lo has contenido, entonces sí podrás comenzar un diálogo con él y transmitirle también el mensaje evangélico, a través de las riquezas que él ya posee. El “hacerse uno” que exige la inculturación es entrar en el alma, es entrar en la cultura, es entrar en la mentalidad, en la tradición, en las costumbres del otro; es comprenderlo y lograr que broten de él las semillas del Verbo» Existe otro momento que marca una etapa importante para el Movimiento en el camino del diálogo con las otras creencias. Es cuando en 1977 le otorgan a Chiara el “Premio Templeton, para el progreso de las religiones”. Ella, en el ’98, en Buenos Aires, lo recordaba así: “Estábamos en Londres, en el Guildhall… y me pidieron que hablara en esa gran sala. Estaban presentes muchas personas de todos los credos… Y allí tuve la misma sensación. Tuve la impresión de que Dios abrazaba a todos». En el 2000 Chiara visita Fontem por última vez.Es coronada por el pueblo, a través de los Fon, como “Mafua Ndem” (Reina en nombre de Dios). Es la primera vez que una mujer extranjera y «blanca» entra a formar parte de esa forma del pueblo Banwga. Al morir (2008) se celebra por ella un funeral real. Durante la escuela para las religiones tradicionales organizada por el primer focolarino bangwa, que precede el funeral, los focolarinos son introducidos en la «selva sagrada» (lefem). Es un signo fuerte de pertenencia a este pueblo. Esos mismos días, María Voce (actual presidente de los Focolares), es reconocida como “sucesora del trono”. En África se encuentran las «escuelas de inculturación» para profundizar el conocimiento de las diferentes culturas.
Otras experiencias de diálogo con religiones tradicionales se ven en en América Latina: las Mariápolis con el pueblo Aymara ( en Bolivia y Perú). En Ecuador con el pueblo afro de Esmeralda. O la interesante y plural “Escuela Aurora” en el norte de Argentina, donde hay un compromiso de formación y recuperación de las tradiciones culturales y religiosas de la población andina, en los valles “calchaquíes. Y también en otros puntos del planeta como por ejemplo en Nueva Zelandia con los aborígenes maori. En síntesis, una espiritualidad que aspira no sólo a la unidad de los cristianos, sino que, a través del diálogo, aspira a la unidad de la familia humana. El 20 de marzo de 2014, en la Universidad Urbaniana de Roma tendrá lugar un evento dedicado a “Chiara y las religiones: juntos hacia la unidad de la familia humana”. Pretende poner en evidencia, seis años después de su desaparición, su compromiso a favor del diálogo interreligioso. La manifestación coincide con el 50° de la declaración conciliar “Nostra Aetate” sobre la Iglesia y las religiones no cristianas.
7 Mar 2014 | Focolare Worldwide, Senza categoria
«El 23 de febrero pasado – escriben los focolarinos – junto con una representación de la comunidad y con la presencia del arzobispo Mons. Wilson Tadeu Jönck, hicimos una sencilla y fraterna ceremonia para oficializar la mudanza del focolar masculino a la “favela” del Morro Mont Serrat, ubicada en la periferia de la ciudad.
El arzobispo bendijo el nuevo focolar y concelebró la misa en la capilla de la comunidad local con el Padre Vilson Groh, sacerdote voluntario del Movimiento, augurando que la vida de los focolarinos “sea un testimonio de santidad, así como Dios es santo”».
En los presentes se sentía la alegría de caminar junto con la Iglesia hoy, que a través del Papa Francisco “continúa invitándonos a ir al encuentro de la humanidad – dice Keles Lima – estando cerca de las personas, especialmente de los más pobres” ».
«Es precisamente el carisma de la unidad –afirma Lucival Silva – el que nos hace sentir la importancia de estar aquí para dar nuestra contribución, junto con todas las fuerzas que ya trabajan en la Iglesia local y en el Morro, tratando de ser constructores de “puentes” que unen a las personas de distintas clases sociales, separadas a menudo por las murallas de la indiferencia»..
Era contagiosa la alegría presente en los ojos de los focolarinos involucrados en esta aventura y también lo era la alegría de la comunidad local del Movimiento. Era como recuperar un trozo de historia de los Focolares, cuando Chiara Lubich con el primer grupo en Trento comenzó por los pobres, hasta comprender que «todas las personas son candidatas a la unidad».
El Padre Vilson Groh hace muchos años que vive y trabaja en el Morro, conduciendo una red de iniciativas en colaboración con la sociedad civil, la administración pública y el mundo empresarial. Son acciones que tienen como objetivo abrir nuevas perspectivas de vida a los jóvenes. Francisco Sebok trabaja con él en uno de estos proyectos en un barrio dominado por el tráfico de drogas. Fabrizio Lucisano ya desde hace tiempo que trabaja como médico de familia en el Morro y Keles comenzó a trabajar como maestro de la escuela primaria. Completan el equipo dos focolarinos casados Miguel Becker y Arion Góes.
La
casa que alquilan es modesta, no desentona con las casas de alrededor. «Le gustó a todos –dice alegremente Francisco-; es cierto que con pocos medios logramos amueblarla con buen gusto. Por el momento tiene dos habitaciones, una sala, una cocina y un baño.
«Somos conscientes de que no resolveremos el problema social del Brasil ni el de una ciudad –afirma Lucival–,y ni siquiera el de esta favela; pero esta experiencia puede ser un gesto de nuestro Movimiento hacia la Iglesia y la sociedad, expresando que queremos caminar junto con todos, ricos y pobres, para contribuir a la realización del testamento de Jesús “que todos sean uno” ».
«En 1993 –recuerda Fabrizio–, Chiara Lubich dio al focolar masculino de Florianópolis el nombre de “Emmaus” y ella misma había escrito: “Donde Jesús estaba entre los discípulos, símbolo de Jesús en medio, que iluminaba las escrituras….” Quisimos poner este augurio de Chiara en la entrada del focolar para recordarnoslo siempre».
6 Mar 2014 | Senza categoria
Son las dos de la mañana del 5 de diciembre de 2013. Los habitantes de Bangui, capital de la República Centroafricana se despiertan por detonaciones de armas pesadas. En las calles, una estampida generalizada hacia una esperanza de salvación para sí mismos y sus seres queridos.
Ejovie y Amandine son dos Gen3 (chicas del Movimiento de los Focolares comprometidas en vivir el ideal de la unidad). Cuentan sobre la conmoción vivida en esas horas y en los días siguientes, pero también de la decisión de no rendirse ante el miedo a pesar de ser tan jovencitas.
«Con mi familia comenzamos a correr hacia el Seminario mayor –escribe Ejovie– con todos los que escapaban hacia la misma dirección. En la multitud vi a una mamá que corría con su bebé en la espalda, su equipaje en la cabeza, y otros niños pequeños; uno de ellos no lograba correr y lloraba, y también la mamá no podía apurarse más porque estaba enferma. Nadie se detenía a ayudarla. Una voz en mi interior me impidió seguir corriendo. Tomé de la mano al niño pequeño, aunque yo estaba un poco preocupada porque había perdido de vista a mis familiares».
El gesto de Ejovie no pasó inadvertido: otros dos jóvenes se detuvieron en su marcha para ayudar a la mujer con sus hijitos hasta llegar a un instituto religioso donde encontraron hospitalidad. Sabiendo que estaban en un sitio seguro, Ejovie se dirigió finalmente hacia el Seminario donde abrazó a su familia nuevamente.
También Amandine encuentra refugio en el Seminario, junto con su familia. «Acampamos en una sala con otras familias –cuenta la chica-. Había que dormir en el suelo, sobre una estera, y pensé, que, inclusive en esta situación, podía seguir ayudando al que estaba a mi lado. Somos muchos, pero compartimos todo: la comida y los otros bienes. Un día salí para lavar la ropa de mi familia y ya había terminado cuando llegó una anciana que me pidió que lavara también la ropa de ella. Quería rechazar este trabajo porque estaba cansada. Luego escuché la respuesta en mi corazón: “Esta mujer podría ser mi madre, si me niego a lavar su ropa, ¿quién la lavará?”. El amor para ser verdadero debe ser concreto. Lavé su ropa, la puse a secar al sol con la otra ropa. Ella me agradeció: “Que Dios agregue un año a tu vida, ¡hija mía!”. Es difícil explicar la felicidad que sentí!”
Ejovie ed Amandine se involucraron en una campaña de sensibilización a la higiene, organizada por UNICEF y por otras ONG en el contexto de la guerra. «Vimos que era una tarea en la que podíamos ayudar a las personas que perdieron todo. Hablamos también del arte de amar, del amor al prójimo. Vemos que todos sufren muchísimo por la guerra: hay mucho odio, se busca la venganza. Nosotros sentimos que debemos ayudar y amar a todos, también a nuestros enemigos, y que solo perdonando podemos comenzar a reconstruir la paz»
5 Mar 2014 | Focolare Worldwide
«La situación parece relativamente tranquila en Kiev, los hechos de violencia se trasladaron a Crimea, donde Rusia tiene enormes intereses económico-militares… Hay una gran incertidumbre en Kiev y en toda Ucrania. Se advierte la emoción impetuosa de un momento histórico para Europa, aunque no se sabe bien qué podrá suceder en los próximos meses… A la gente le cuesta reunir lo necesario para sobrevivir.
«…Las facciones presentes en el país no son tan uniformes como se podría pensar –rusos, cosacos, tártaros, eslavos ucranianos, polacos… que además están divididos por multiplicidad de cultos y que a menudo están en conflicto entre ellos. No hay que sorprenderse, entonces, por las recientes vehementes manifestaciones nacionalistas o “filorusas”, que encuentran su origen en brutalesrepresiones y violentas represalias que se han repetido por diez-veinte años.
«Una noche en la plaza Maidán. A pesar del frío, los miles de jóvenes revolucionarios no abandonaron su campamento. Es un mausoleo al aire libre.
Cuando llego a la plaza ya es de noche. En las calles se vive una atmósfera surrealista de silencio, casi no circulan automóviles, de la policía no hay rastro…
En estos lugares fueron asesinados los primeros jóvenes, atacados por los chechenos desde los techos de los edificios de gobierno más que por la fuerza pública. En todas partes se ven lamparitas encendidas y flores…
Desde este lugar los jóvenes provocaron con su determinación la caída del presidente. De todas formas el país está dividido en dos bandos, sin embargo esta multitud –fertilizada por la sangre de los mártires- no parece decidida a ceder ni un centímetro.
Hace frío, se mantienen alrededor de la fogata, toman bebidas calientes ofrecidas por los Caballeros de Malta, por la Cruz Roja, por voluntarios de todo tipo…
«Maidán vibra por Crimea. La calma del centro de Kiev se ve sacudida ante las noticias inquietantes que provienen de Crimea. Las opiniones son diversas, pero la esperanza de una Ucrania libre e independiente no cesa… Mediante un llamado lanzado a través de las redes sociales, la población limpia tanto el parque que está delante del Parlamento, como la misma Plaza Maidán y sus alrededores. Hombres, mujeres, ancianos y niños se comprometen a borrar los rastros de la larga batalla de Kiev. Es una jornada transcurrida siguiendo las noticias de Crimea…
Ahora los funcionarios diplomáticos están trabajando: la esperanza está en la mediación de la Unión Europea y de la ONU..
“¿Es posible no imaginar una Ucrania que no sea ni rusa ni estadounidense, sino solamente sí misma?”, me dice una doctora que desde hace una semana se está prodigando para curar a heridos y enfermos en la plaza Maidán, en el hospital de campaña improvisado en el Hotel Ucrania.
«Lo cierto es que la situación es grave, existe la conciencia, quizás todavía más que ayer, que en esta plaza simbólica se está jugando también el futuro de Europa…
La gente de Maidán sigue en el corazón, con sus lamparitas y sus flores. Esos cientos de miles de personas de hoy son gente normal, han querido venir a ver los lugares de martirio de alrededor de cien de sus hijos. Es por esta gente que Europa debe intervenir. Con la diplomacia. Ya las armas pasaron de moda en la solución de los conflictos.
de Michele Zanzucchi
Fuente: Città Nuova
2 Mar 2014 | Sin categorizar
Natalia Dallapiccola, testigo de los inicios de los Focolares en Trento, y el Dr. Aram, exponente hindú, son los protagonistas del diálogo entre ambas religiones. En aquel momento el Dr. Aram es uno de los presidentes de la WCRP (Conferencia Mundial de las Religiones por la Paz, por su sigla en inglés), Conferencia que integran también los Focolares.
En enero de 2001; después del fallecimiento del Dr. Aram; la Shanti Ashram, junto con varios representantes de la realidad gandhiana del Estado de Tamil Nadu, invita a Chiara Lubich a India. Le otorgan el Premio Defender of Peace 2000 (“Defensor de la Paz 2000”).
En la motivación se lee: “Chiara Lubich ha sido incansable en su papel de sembradora de paz y amor entre las personas, reforzando así continuamente el frágil cuadro de la paz en el que se desarrolla la prosperidad, el bienestar, la cultura y la espiritualidad del mundo”. En la ceremonia, en la que participaron unas 500 personas entre hindúes y miembros de otras religiones, Chiara habla de su experiencia espiritual, poniendo en evidencia elementos comunes entre el Evangelio y las escrituras hindúes.
«Vine aquí para conocer, guardando el mayor silencio posible –anotará en su diario de esos días- ¡…He encontrado por encima de todas las normas: la tolerancia, el amor! Quizás hay lugar para nuestro diálogo».
En la misma ocasión la Prof. Kala Acharya del Instituto Cultural Somaiya Sanskriti Peetham, profundamente impresionada por la figura de Chiara, decide organizar, en el lapso de pocos días, un encuentro en el Somaiya College de Mumbay, al cual asisten alrededor de 600 personas.
Estos acontecimientos marcan el inicio del diálogo con los hindúes tanto en Mumbay como en Coimbatore.
En Mumbay nace un diálogo profundo con profesores universitarios. Para proseguir el camino emprendido, deciden realizar simposios de tipo académico. El primero se realiza en el 2002 en Roma, con el tema “El Bhakti y el Ágape, como camino del amor hacia Dios y los hermanos”. El encuentro es definido por la Prof. Kala Acharya del Somaya College de Mumbay como: “Una profunda experiencia espiritual”.
Chiara Lubich vuelve nuevamente a India nel 2003. En el Centro di cultura indiana Bharatiya Vidya Bhavan, Natalia Dallapiccolatoca uno de los aspectos del arte de amar descubierto en el Evangelio: el “hacerse uno” con el otro como llave para el diálogo. Citando a Chiara dijo: “En el momento en que nos encontramos con otra persona, es necesario ponernos en el mismo plano, como compañeros, no importa quien sea. Y esto exige el desapego de todo, también de las riquezas de la propia religión. Al mismo tiempo hace falta hacer el vacío dentro nuestro, para dejar libre al hermano para que pueda expresar lo que piensa y poder entenderlo. Este comportamiento es indispensable y tiene dos efectos: nos ayuda a inculturarnos en el mundo del hermano, a conocer su lenguaje, su cultura, su fe, etc., y dispone al hermano a la escucha. Se pasa, por lo tanto, al “respetuoso anuncio” donde –por lealtad ante Dios y sinceridad ante el prójimo, siempre respetando el pensamiento del otro- decimos lo que pensamos, y creemos en sus argumentos, sin imponer nada, sin querer conquistar a nadie con nuestras ideas”.
“Es el inicio de un itinerario que nos llevará lejos” –comenta el Prof. Dave, presidente honorario de la institución-.
Esta experiencia de diálogo ilustra lo que dijo Juan Pablo II precisamente en India: “Mediante el diálogo hacemos que Dios esté presente en medio nuestro, porque mientras nos abrimos recíprocamente a través del diálogo, nos abrimos también a Dios. Y el fruto de este diálogo es la unión entre los hombres y la unión de los hombres con Dios. (Juan Pablo II, Discurso a los representantes de las varias religiones de India, Madrás, 5 de febrero de 1986)».
El diálogo con los movimientos Ghandianos que, desde el inicio caracteriza esta experiencia, prosigue en Coimbatore donde, todos los años, a partir de agosto de 2001, se desarrollan Mesas Redondas que afrontan y profundizan aspectos espirituales y humanos a partir de las dos perspectivas: la gandhiana y la de la espiritualidad de la unidad de los Focolares. También se colabora en proyectos sociales y, en especial, en la formación de las nuevas generaciones para construir la paz. Sobre todo se crece en el conocimiento recíproco y se crea entre todos una relación de auténtica fraternidad.
El 20 de marzo de 2014, en la Universidad Urbaniana de Roma tendrá lugar un evento dedicado a “Chiara y las religiones: juntos hacia la unidad de la familia humana”. Pretende poner en evidencia, seis años después de su desaparición, su compromiso a favor del diálogo interreligioso. La manifestación coincide con el 50° de la declaración conciliar “Nostra Aetate” sobre la Iglesia y las religiones no cristianas. Se prevé la participación de personalidades religiosas del Hinduismo.
Para profundizar:
Video: Minoti Aram
“El viaje hacia la unidad de la humanidad”
“Mumbay, hindúes y cristianos en diálogo”
“Minoti Aram, pionera del diálogo interreligioso”