8 Nov 2012 | Focolare Worldwide, Senza categoria
Los niños escuchan con ojos estupefactos las explicaciones de Pietro, mientras transcurre su día de escuela en un aula donde no hay pupitres ni pizarrones, la única “cátedra” es la naturaleza. Pasan muchos escolares por la Granja Loppiano, donde se aprende a cultivar el amor hacia las plantas y los animales.
Pietro Isolan es un joven perito agrario, que desde hace 18 años es uno de los responsables de la Granja Loppiano: « Fue también la crisis económica lo que nos empujó a buscar ideas nuevas para dar un futuro a la empresa. Una de estas es la “granja didáctica”, un proyecto que ofrece tanto a los niños, como a los estudiantes de institutos técnicos y profesionales, un laboratorio a cielo abierto, con un espacio dedicado a la crianza de animales y a la huerta empresarial. El objetivo es experimentar en el campo un método de producción, conociendo la diversidad de las especies animales y vegetales, ofreciendo nuestra experiencia que tiene como centro el respeto por la persona y el ambiente»
La oferta didáctica presenta varios módulos, que se adaptan a las exigencias de las escuelas, que incluyen también recorridos por la Granja Loppiano en etapas distribuidas durante el año.
La base de este nuevo desarrollo es una experiencia personal que Pietro comparte con los demás colegas de la empresa, haciendo de una posible fragilidad un elemento de fortaleza para todos: «Después de muchos años de trabajo, luego de una crisis espiritual y personal, me di cuenta de que tenía una cierta experiencia que aportar en la empresa, pero que tenía también competencias no todavía totalmente desarrolladas, y tal vez, en caso de necesidad, no habría podido obtener el sustento para mi familia».
Pietro relata una profunda búsqueda personal, que en contacto con la naturaleza, descubierta como manifestación de la creación de Dios, fue el centro fundamental. Una búsqueda espiritual que llevó al joven perito a profundizar los secretos de la “permacultura” (el uso sostenible de la tierra) y de varias técnicas que conciernen la producción agrícola, pero también a la conservación del agro ecosistema. Una agricultura “sostenible”, adaptada a la filosofía de producción de la Granja que conserva siempre estos valores: «Nació así una huerta completamente sostenible, trabajada de forma que se enriquezca el ecosistema agrícola y que fue implementada y trabajada junto con los niños que pasaron en los primeros años. Hoy se cultivan la verduras de la temporada y se crían algunos animales de corral.
También en este posterior desarrollo de la Granja Loppiano es posible encontrar la raíz común que animó cada paso realizado en estos años: buscar relaciones de fraternidad, relaciones genuinas para las personas pero también para el ambiente: «Estoy convencido, -concluye Pietro- que, así como en la naturaleza todo está vinculado, también están vinculadas las relaciones entre las personas, y las relaciones entre las instituciones, y se pueden crear sinergias y conexiones que aumenten de forma exponencial la eficacia y la difusión de estas buenas prácticas. Al final me encontré entre las manos la realización de una frase que leí hace un tiempo y que me impresionó muchísimo… “Tu verdadero trabajo es crear belleza, tu verdadera acción social es crear conciencia”.
Autor: Paolo Balduzzi
Fin de la V parte…continuará)
4 Nov 2012 | Focolare Worldwide
El 19 de octubre, después de un atentado en Beirut, murió el jefe de la policía libanesa y quedaron destruidas 40 casas del barrio de Achrafieh. Por lo tanto muchas personas quedaron sin casa y se necesita mucha ayuda. Jacques, un Joven por un Mundo Unido (JMU) que estuvo en el Genfest de Budapest –una manifestación que reunió en la capital húngara a más de 12.000 jóvenes con el título “Let’s bridge” – tuvo la idea de realizar un concierto para recoger fondos, precisamente para quien perdió la casa y para dar un mensaje de paz.
Todo empezó a partir de una conversación por WhatsApp … Jacques es el presidente del Music Club de su universidad. Después de chatear con algunos Jóvenes por un Mundo Unido y otros amigos del Music Club decidieron hacer el concierto. En el arco de poco tiempo más de 2500 jóvenes confirmaron por Facebook su presencia. Un tam tam que se repitió por televisión donde se fue para hablar sobre el concierto, en interminables entrevistas por radio, artículos en los periódicos.
Los JMU de Libano escriben la vigilia del concierto, organizado junto a otras ONG libanesas: “Está sucediendo algo mucho más grande de nosotros, pero contamos con la ayuda de Dios. Sentimos que Él está haciendo milagros, porque en este momento hay demasiadas divisiones políticas en Líbano, que se han vuelto más fuertes después de la explosión. Muchos jóvenes están molestos por las declaraciones de los políticos. Este concierto es como una luz en medio de esta gran oscuridad; un mensaje de esperanza, de paz, de unidad entre los libaneses. Con este concierto queremos dar testimonio de nuestro ideal, y de que los jóvenes libaneses están unidos”.
El emblema distintivo del concierto era el blanco, como signo de paz. En la entrada se distribuyeron cintas blancas, precisamente como las que se usaron en el Genfest, como símbolo del compromiso de construir la paz. “El concierto dejó una estela de entusiasmo, sentimos que el Genfest continua”, escriben.
Ha sido por lo tanto un evento importante, en línea con el United Word Project lanzado en Budapest, y que toma forma mediante estos pequeños o grandes fragmentos de fraternidad como este de Líbano, que hacen que sea viva la construcción de un mundo más fraterno también en los lugares más delicados o en riesgo.
1 Nov 2012 | Sin categorizar
«Soy empleada de una tienda de ropa. Es un trabajo que me gusta porque me permite construir buenas relaciones con los clientes. Había una señora que venía con frecuencia. Compraba vestidos para su hija que vivía en Australia. Quería que yo me los probara, pues decía que yo era parecida a su hija. Me hablaba de ella, me hacía muchas confidencias.
Un día, como de costumbre, la vi llegar, pero enseguida me di cuenta que su rostro era distinto. Triste, apagado. Había venido a hablarme. Se había enterado que su hija en Australia tenía una relación con un hombre mucho mayor que ella. Junto con su marido deseaban que la hija volviera a casa, pero pocos días antes, por teléfono, les había comunicado que estaba embarazada y que quería abortar. La señora estaba confundida, enojada, llena de rencor. Pensaba sin embargo, que deshacerse del niño era la única solución posible. En el fondo esperaba que antes o después la hija volviera a casa.
Hasta ese momento, yo había tratado siempre de que hacer que estuviera contenta, al fin y al cabo ella era una clienta. Pero en ese momento sentí que le tenía que decir lo que de verdad pensaba. Deseaba ayudarla concretamente, no sólo compartir su pesar. Le pedí el número de teléfono de la hija. Decidí hablarle. Recé para encontrar las palabras justas. Con gran sorpresa, la chica estuvo feliz de hablar conmigo. Me dijo que quería abortar, pero era porque esperaba morirse también ella. Era demasiado grande el peso del dolor que sentía que ella otorgaba a su familia después de todo lo que sus padres habían hecho por ella. Pero dentro de todo ese dolor advertí una pequeña luz de esperanza, junto con un sincero arrepentimiento por haber hecho sufrir a sus padres. Hablé luego con la madre, explicándole que la hija estaba arrepentida y dispuesta a recomenzar.
Posteriormente conocí personalmente a esta chica y a su compañero. No realizaron el aborto, al contrario ahora tienen intenciones de casarse para darle a su hijo una familia. Y también los futuros abuelos estarán eternamente agradecidos»
(Twinette, Zimbabwe)
Extraído de Una buona notizia. Gente che crede gente che muove – Editorial Città Nuova, 2012
1 Nov 2012 | Sin categorizar
En un estrecho diálogo con personas de convicciones no religiosas, Chiara Lubich, en 1995, se encontró explicándoles porqué, sin los no creyentes, los Focolarinos perderían su identidad.
«¡Esto es absolutamente cierto! Porque nosotros tenemos, como Movimiento, como nueva Obra surgida en la Iglesia, una vocación universal.
Por eso nuestro lema es: “Que todos sean uno”. Ahora bien, en el ‘todos’ estáis dentro también vosotros. No podemos prescindir de vosotros, porque estáis en el ‘todos’, de lo contrario dejaríamos fuera a medio mundo o por lo menos a un tercio, y lo excluiríamos, mientras que nosotros decimos: “Que todos sean uno”.
Por supuesto debemos “ser uno” como podemos: seremos uno en los valores, seremos uno en otras ideas, seremos uno en algo concreto».
Chiara Lubich a los amigos de convicciones no religiosas, Loppiano 7 de mayo de 1995
Publicado en DiaLogos 02, CNx, septiembre del 2012
31 Oct 2012 | Sin categorizar
Una experiencia de Iglesia comunión, fue lo que vivió María Voce en el Sínodo, «tanto en las intervenciones en el aula, como en los momentos de intercambio fraterno». Lo declaró ella misma en una entrevista para el periódico Avvenire como conclusión de las tres semanas de trabajo, agregando: «Realmente agradecí a Dios por pertenecer a una Iglesia así». «Juntos – prosiguió – nos estamos dando cuenta de los defectos humanos que obstaculizan la nueva evangelización y hemos tomado conciencia de la necesidad de purificarse del pecado, para volver a encontrar la radicalidad del testimonio evangélico. Se habló mucho de la credibilidad del anuncio, que proviene sobre todo de la coherencia de vida de quienes están llamados a evangelizar, empezando por los pastores. Sin embargo, del trabajo de estas tres semanas, emergió que a pesar de los pecados de los hombres que han desacreditado el camino de la Iglesia en varias partes del mundo, incluidas Italia y Europa, el clima general que se respira en nuestras comunidades no es de desaliento, porque existe la certeza de que la Iglesia es sostenida por Dios y por lo tanto también nuestros errores se pueden superar. En definitiva del Sínodo emergió una Iglesia con más confianza en sí misma, por tener más confianza en el Señor».
Es una valoración general la que se reportó en el diario católico, pero fueron varios los temas afrontados en otras entrevistas a la presidente de los Focolares. Desde el papel de la mujer en el Sínodo y en la Iglesia, como en la campaña sobre los derechos de las mujeres del Tg2: «¿Puede ser el de los Focolares un ejemplo de esa ‘cuota de género’ en la Iglesia?». María Voce no se sintió reflejada en esa expresión: “La nuestra –afirmó- es una presencia eclesial, en donde la mujer tiene su papel, la presidencia femenina es un signo».
Mientras que el Vatican Insider le preguntó sobre el tema del Islam, después de la proyección en el aula del Sínodo de un video al respecto que había suscitado alguna perplejidad. «Ha sido una posibilidad para poner el tema en el tapete – afirmó María Voce, quien fue grabada también por el Washington Post -. Sirvió para manifestar un rostro dialogante de la Iglesia, una Iglesia que sale al encuentro de los demás, de las culturas y de todo lo que nos rodea –por lo tanto también el Islam, visto como personas que viven junto a los cristianos, que también tienen problemas y que juntos los pueden resolver ». ¿Muchos cristianos ven “con temor” el incremento del Islam? «Dios conduce la historia –prosiguió- por lo tanto no tenemos que tener miedo de estos cambios. Quizás el Islam crece en una parte del mundo, mientras que en otra crece el cristianismo. Lo importante es que la humanidad crezca en humanidad, es decir que las personas crezcan en su relación con Dios y en su capacidad de relacionarse las unas con las otras». ¿Los católicos pueden aprender algo de los musulmanes? «Durante diez años viví en Turquía, un país que es en su mayoría musulmán. Aprendí el respeto por la religión, la fidelidad a la observación de los propios deberes, la capacidad de perdonar en el período del Ramadán. Quizás para nosotros es sólo una palabra, pero para ellos es un período sagrado en donde se condonan las deudas, en donde se renuevan las relaciones familiares. Sobre todo, pienso que se puede aprender una actitud de fidelidad a Dios y a sus mandamientos».

Entrevista de la agencia Rome Reports
(video en inglés)
Sobre el aporte de los laicos y de los Movimientos a la nueva evangelización, se refirieron las preguntas de Telepace, Rome Reports y Radio Vaticana: «Me parece que es una gran alegría reconocernos todos Iglesia –respondió María Voce al respecto -. También los pastores se están dando cuenta, pero me parece también muy importante respetar la especificidad que aporta cada uno de los carismas porque son dones de Dios y no se pueden mezclar sin distinción. Al mismo tiempo es necesario saber que cada uno de estos dones sirve para la construcción del conjunto y por lo tanto el don específico que aporta el Movimiento de los Focolares, o que ofrece la Comunidad de San Egidio, o que aporta el carisma de un obispo, debe integrarse con todos los otros carismas precisamente para poder construir el Cuerpo de Cristo que es la Iglesia».
Para las otras entrevistas a María Voce sobre el Sínodo ve a
https://www.focolare.org/area-press-focus/it/news/category/segnalazioni/