29 Oct 2018 | Focolare Worldwide
Soy médico internista y pertenezco a la Iglesia Ortodoxa rusa. Como persona y como creyente fui formada por mi párroco y por la espiritualidad de Chiara Lubich. Era muy joven cuando conocí a las focolarinas de Moscú, advertí el llamado a seguir a Dios de forma radical y desde hace siete años vivo en el focolar de Belgrado (Serbia). En Serbia hay una tradición especial, única: la fiesta de la Slava, que las familias celebran el día del santo protector de cada familia: para el pueblo serbio, la Slava es tan antigua como el cristianismo mismo. Ninguna nación cristiana tiene este tipo de celebración, con excepción de los ortodoxos serbios. Para una familia serbia la Slava es casi tan importante como la Pascua y la Navidad. Los misioneros cristianos ortodoxos, que convirtieron a los serbios a la santa fe ortodoxa, cristianizaron también sus costumbres. Al convertirse en cristianos ortodoxos, los serbios aceptaron al santo o los santos del día en que eran bautizados. Por lo que respecta a la cultura serbia, la Slava es un elemento único e ininterrumpido en toda la historia del pueblo serbio ortodoxo. Debido a que los serbios se encuentran en una región geográfica que está entre el Oriente y el Occidente, entre culturas distintas, la Slava se convirtió en una fiesta que se identifica con su nombre y con su existencia. También las organizaciones culturales y sociales, las ciudades e incluso los comandos militares, la celebran. Todos los parientes se reúnen ese día junto a amigos y conocidos; la casa permanece abierta para todos los que lleguen. Nuestro focolar está compuesto por focolarinas católicas de varias naciones y por mí. Desde hace tiempo sentíamos el deseo de hacer nuestra esta bellísima tradición del pueblo serbio y vivirla junto a nuestros hermanos y hermanas. Para elegir el santo protector, en un espíritu ecuménico, nos ayudó un monje amigo nuestro, el padre Djordje, quien nos propuso celebrar a las santas mujeres “mironosice” (las “mujeres que fueron al sepulcro con los aromas”), a las cuales la Iglesia ortodoxa dedica una semana entera a partir del segundo domingo de Pascua. Así, desde hace cuatro años empezamos a celebrar la Slava del focolar. Muchos de nuestros amigos ortodoxos se mostraron entusiastas con nuestra decisión y nos ayudan a preparar lo necesario para la fiesta. Cada año, para el domingo de las santas mujeres del sepulcro, acogemos en el focolar a nuestros amigos de varias Iglesias, entre los cuales también nuestros vecinos, algún colega del trabajo, obreros o médicos. El momento principal –el rito del corte del pan de Slava- lo celebra nuestro amigo el padre Djordje, delante del ícono de las mujeres del sepulcro. Empieza con una oración profunda, acompañada por cantos, después con conmoción, tomados de la mano, rezamos según la tradición de la fiesta de la Slava. Al darnos la bendición la primera vez, el padre Djordje nos señaló a las mujeres del sepulcro como modelos y protectoras del focolar, animándonos a seguir el ejemplo de las mujeres que siguieron a Jesús, y ser “como la sal que transforma la sociedad y a todos alrededor”. Después del rito sigue el ágape, con varias especialidades culinarias, en una atmósfera de fiesta y comunión, como en una familia. Una persona conocida nos dijo que ve en este paso “una auténtica inculturación que aprecia y hace propia la cultura del otro: un cristianismo auténtico”. Fuente: NU, Nuova Umanità, n. 231, p. 75.
28 Oct 2018 | Sin categorizar
Han pasado 53 años desde cuando, el 28 de octubre de 1965, el Papa Pablo VI, recientemente declarado santo, firmó la histórica “Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas”, conocida como Nostra Aetate (En nuestro tiempo). En la Declaración se afirma que «La Iglesia católica no rechaza nada de aquello que es verdadero y santo en estas religiones. Ella considera con sincero respeto las formas de actuar y de vivir, los preceptos y la doctrinas que, a pesar de que difieren en muchos puntos con lo que ella cree y propone, frecuentemente reflejan un rayo de esa verdad que ilumina a todos los hombres». Pero subraya que la Iglesia «debe anunciar que Cristo es el “camino, verdad y vida” (Jn. 14, 6), en donde los hombres pueden encontrar la plenitud de la vida religiosa y a cuyo Dios ha reconciliado en sí mismo todas las cosas». La Declaración anima a los cristianos «para que, con prudencia y caridad, por medio del diálogo y de la colaboración con los fieles de otras religiones, y siempre dando testimonio de la fe y la vida cristiana, reconozcan, conserven y hagan progresar los valores espirituales, morales y socio-culturales que se encuentran en ellas». Lee el texto integral
26 Oct 2018 | Sin categorizar

Foto de archivo: Pasquale Foresi con jóvenes del Movimiento de los Focolares.
Las páginas evangélicas de referencia son las del capítulo 17 del Evangelio de Juan. Son páginas densísimas, apuntaladas por expresiones que tienen muchos significados, cuya lectura lleva a Chiara Lubich a comprender que ésta es su misión. Una misión que comparte enseguida con sus primeras compañeras “de aventura”. Transcribimos un párrafo del comentario que el Padre Foresi realizó en 1979. «Para que todos sean una sola cosa. Como Tú, Padre, estás en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que Tú me has enviado» «Para que todos sean una sola cosa». Es una frase vinculada al versículo precedente, donde Jesús reza también por aquéllos que por la palabra de los apóstoles creerán en Él. Es por lo tanto la Palabra lo que lleva a la unidad. Unidad de pensamiento en torno a la potencia unificadora de la Palabra que es Cristo. En el curso de los siglos, esta Palabra pasará por las culturas más diversas, podrá abrirse a muchas interpretaciones, pero permanecerá siempre una y transformará en uno a todos aquéllos que la reciban. Otra característica de esta unidad es que mientras que, por ejemplo, para permanecer unidos en las escuelas filosóficas era suficiente con no apartarse de las intuiciones fundamentales del maestro, en el caso de la unidad cristiana es algo vital. Es unidad de la mente y del corazón. Es familia.. «Todos». Indica la más absoluta y amplia universalidad sin excepciones […]. En el versículo, la palabra “todos” está vinculada a «una cosa sola». Son dos las características de la Iglesia: la catolicidad y la unidad. Pablo recalca esta vocación cristiana a la unidad cuando escribe a los Efesios: «Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la esperanza a la cual fueron llamados, la de su vocación. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo. Un solo Dios Padre de todos, que está por encima de todos, actúa a través de todos, y está presente en todos» (Ef 4, 4-6) Pasquale Foresi, Luce che si incarna. Comentario a los 12 puntos de la espiritualidad de la unidad. Editorial Città Nuova, 2014 p. 131
25 Oct 2018 | Focolare Worldwide
«Durante los meses de verano participé en el programa de pasantía empresarial de la red de empresas que adhieren a la Economía de Comunión en Estados Unidos. De esta forma, como complemento del bienio en Economía y Gestión que estoy estudiando en el Instituto Universitario Sophia, en la ciudadela internacional de Loppiano, en Italia, estuve en Indiana en los meses de julio y agosto. Pensaba que sería solamente una experiencia de investigación científica. Por el contrario me encontré inmersa no sólo en una serie de actividades, sino también en una apasionante aventura personal. Un pro-memoria para las próximas veces: ¡qué necesario es desarmar nuestras expectativas para acoger profundamente cada experiencia! El programa de la pasantía para jóvenes se llevaba a cabo en la empresa Mundell & Associates Inc.con sede en Indianápolis. Pero este año había algo más: los que realizaban la pasantía también podían transcurrir algún tiempo y compartir sus competencias profesionaes dentro de Project Lia , otra empresa de Economía de Comunión que se desempeña en dos vertientes: impacto social e impacto ambiental. Fue un verdadero extra-bonus haberme podido acercar a este sector de los negocios también. Y no me dejé escapar la oportunidad que se me presentó.
Quisiera compartir un par de ideas. Como primera cosa, considero que uno de los aspectos más importantes en el momento de estudiar, observar, practicar y promover la Economía de Comunión es la voluntad de colaborar. Para entrar en las dinámicas relacionales de esta propuesta, hay que abrir el corazón, la mente y los ojos a esos pequeños detalles que hacen de cada jornada algo extraordinario: el aliciente recíproco y la acogida sonriente, el reconocimiento del valor y de la humanidad del otro, el encuentro con personas que nunca habías conocido, la capacidad de sorprenderse, la búsqueda de equilibrio entre los diversos aspectos de la vida, la elección de privilegiar toda ocasión de aprendizaje, asumir nuevas informaciones, reconocer y sostener el cambio concreto, participar en la transformación de conceptos obsoletos. Economía de Comunión (EdC) es una propuesta económica distinta de las demás, porque gestionada por personas distintas. No es el modelo en sí mismo, son las personas las que constituyen el centro de la acción. Mientras me preparaba para partir, concluyendo, me preguntaba: ¿cómo describiré esta expriencia? La pasantía fue muy exigente: el encuentro con Project Lia, innovadora experiencia empresarial, me dio mucho. Por otra parte, trabajando en estrecho contacto con Elizabeth Wallin, que fue la iniciadora del proyecto, me vi en el futuro afrontando y superando desafíos y momentos difíciles. Aprecio mucho el tiempo que tuve para conocer su historia: me permitió comprender el business, pero también contactarme con la esencia de una empresa que tiene una finalidad social. Constaté que encaminar una empresa o un proyecto, el startup, es un proceso muy enriquecedor.
No es un secreto que hacer una empresa es un continuo descubrimiento de cosas nuevas, una batalla. Observando a Elizabeth, día tras día, admiré su capacidad de navegar en un mar de cambios. Encaminar una empresa es una actividad que nace de la inteligencia, pero también del corazón. Para proyectar una sociedad EdC, hay que saber salir de la zona de confort para ir al encuentro de los demás, así como ellos son. Se necesitan paciencia, humildad, flexibilidad. Cuando se abra este camino para mí, me acercaré más a quien realmente soy». Fuente: sophiauniversity.org Leer también: Project Lía: transformar vidas
24 Oct 2018 | Focolare Worldwide
Del el 2 al 4 de noviembre se llevará a cabo en Castel Gandolfo (cerca de Roma) el evento internacional Prophetic Economy, organizado por varios movimientos e instituciones internacionales con el objetivo de crear nuevos caminos de colaboración entre change-makers o agentes de cambio (personas físicas, organizaciones privadas y públicas) de todo el mundo. Son “operadores o agentes de cambio” que, adoptando soluciones sustentables a nivel ambiental y social, trabajan y se comprometen en nuevas y creativas formas de “economía profética” al servicio de la gente, especialmente de los más necesitados, del ambiente y del futuro. “Nuestro mundo – afirman – afronta una crisis ecológica y social. Los cambios climáticos y el aumento de la desigualdad están alimentados por estructuras económicas injustas, políticas a corto plazo y prácticas de ayuda obsoletas. Mucha gente en todo el mundo cree, apasionadamente, en el desarrollo humano y en la sustentabilidad, trabajan incansablemente para cambiar las reglas y pedir justicia. Es tiempo de juntarnos y sumar en ese sentido”. El evento fue precedido por un concurso, Prophetic practices award 2018, en el que participaron 135 change-makers y organizaciones de 35 países. Las experiencias de los finalistas, elegidas por un jurado internacional de expertos, (Vandana Shiva, Jeff Sachs, Cristina Calvo y Stefano Zamagni), se presentarán en vivo durante el evento. Leer: Prophetic Economy