7 Jul 2020 | Sin categorizar
«Discovering Gen Rosso», para ir a las raíces de la historia del conjunto artístico internacional La llegada del coronavirus y, en consecuencia, el lockdown han puesto en crisis las costumbres de todos. Incluso el conjunto artístico internacional Gen Rosso tuvo que reinventar sus días permaneciendo encerrado en casa.
“Este encerramiento nos ha dado a cada uno de nosotros la oportunidad de profundizar aún más en los mensajes que hemos estado cantando durante más de 50 años, dice Massimiliano Zanoni, gerente de producción. Acostumbrados a viajar por el mundo, conocer gente y llevar música a los escenarios de los 5 continentes, nos encontramos encerrados dentro de las cuatro paredes de nuestra casa. En lugar de ciudades, mares y montañas, ahora teníamos una computadora y algunas ventanas para mirar hacia afuera. En lugar de las miles de personas que conocimos en cada gira, ahora teníamos tres, cuatro que viven con nosotros. No podíamos encontrarnos los 25, para trabajar, crear y tocar juntos como lo habíamos hecho durante 53 años”. Y así, después de una primera serie de transmisiones en vivo llamada “Gen Rosso a casa tua”, con la que entraron en las casas de las personas, pensaron en volver a las raíces con algunos shows históricos en vivo. Nació el proyecto “Descubriendo al Gen Rosso” para traer a la gente a la casa del conjunto.
“Muchos no saben que no solo hacemos conciertos – continúa Massimiliano Zanoni –, sino también proyectos con las escuelas o el Village, que son semanas de convivencia con artistas jóvenes para hacerlos vivir la experiencia de la unidad en la creación artística”. Entonces, como cuando invitas a alguien a casa por primera vez y, como una señal de bienvenida, le haces conocer la casa, nosotros con Discovering Gen Rosso queríamos mostrar algunas páginas de nuestro álbum de recuerdos, como el musical una historia que cambia o Streetlight, haciéndolos partícipes de nuestros proyectos actuales, como los proyectos Village y Fuertes sin violencia, revelando algunas pequeñas ideas para el futuro”. Descubriendo al Gen Rosso es un nuevo paso hacia esa evolución que ha permitido al conjunto internacional ser constructores de unidad en todo el mundo, en muchos años de historia. Aquí están los próximos eventos en la página de Youtube del conjunto: el 16 de julio, una transmisión dedicada al Village (cursos artísticos realizados por el Gen Rosso); el 28 de julio el lanzamiento del nuevo single “Shock of the World”. De hecho, hablar de “single” es un poco reductivo porque hay un nuevo álbum en proceso que se revelará pronto. Finalmente, el 2 de agosto, se concluirá con la transmisión en vivo del concierto LIFE, la última producción del Gen Rosso, desde Loppiano.
Lorenzo Russo
6 Jul 2020 | Sin categorizar
Las estadísticas que nos mantienen diariamente informados sobre la propagación de la pandemia en el mundo y las imágenes que nos llegan de los países mayormente afectados suscitan en nosotros sentimientos similares a los expresados en la siguiente oración de Chiara Lubich. También nuestro planeta, que sufre cada vez más, llama y espera nuestro amor concreto y decidido. Señor, dame a todos los que están solos… He sentido en mi corazón la pasión que invade el tuyo por el abandono en que está sumido el mundo entero. Amo a todo ser enfermo y solo, hasta las plantas que sufren me dan pena…, incluso los animales solos. ¿Quién consuela su llanto? ¿Quién llora con ellos su muerte lenta? ¿Quién estrecha contra su propio corazón el corazón desesperado? Haz, Dios mío, que yo pueda ser en el mundo el sacramento tangible de tu Amor, de tu ser Amor: ser tus brazos, que estrechan a sí y convierten en amor toda la soledad del mundo.
Chiara Lubich
Escrito del 1 de septiembre de 1949. En Escritos Espirituales 1, Ciudad Nueva, Madrid, 1995. Pág. 35
3 Jul 2020 | Sin categorizar
“Para alcanzar los objetivos de los padres y las madres que fundaron una verdadera alianza en la que la confianza recíproca se vuelve fuerza común, debemos hacer las cosas bien, juntos, y con un solo gran corazón, no con 27 pequeños corazones”. Así se expresaba Ursula Von der Leyen, Presidente de la Comisión Europea, en una carta a la ONG internacional New Humanity y al Movimiento Poítico por la Unidad. En efecto, los responsables de la ONG New Humanity y de su sección política MPPU, componentes civil y político del Movimiento de los Focolares, habían escrito a la Presidente de la Comisión Europea para alentar el trabajo común en afrontar el impacto de la pandemia COVID-19 y para garantizar el apoyo a las ideas y al proyecto, incluso ya en la fase de la construcción de la Conferencia sobre el futuro de Europa. La Presidente Von der Leyen destacó en la respuesta que la Unión Europea ha garantizado la mayor respuesta que se ha dado a una situación de crisis y de emergencia en la Unión, con la movilización de alrededor de 3,4 trillones de Euros. La Presidente afirmó también que “el actual cambio del contexto geopolítico ofrece a Europa la oportunidad de reforzar su rol único de liderazgo global responsable” cuyo éxito “dependerá la adaptación en esta época de disgregación rápida y de retos crecientes, al haber cambiado la situación, permaneciendo fieles, a pesar de todo, a los valores y los intereses de Europa”. Europa, en efecto, recalca la Presidente, “es el principal dispensador de ayuda pública al desarrollo, con 75,2 miles de millones de Euros en el año 2019. En su respuesta global a la lucha contra la pandemia, la Unión Europea se comprometió también a garantizar un aporte financiero a los países que son partners por un importe superior a los 15,6 miles de millones de euros, a disposición para la acción externa. Ello incluye 3,25 miles de millones de euros para África. La Unión Europea sostendrá a Asia y el Pacífico también con 1,22 miles de millones de euros; 918 millones de euros para apoyo a América Latina y Caribe y 111 millones para los países de ultramar”. Además, prosigue la Presidente de la Comisión UE, “la Unión Europea y sus partners han lanzado el Coronavirus Global Response, que registra hasta ahora compromisos por 9.8 miles de millones de euros de donantes de todo el mundo, con el objetivo de aumentar ulteriormente la financiación para el desarrollo de la investigación, los diagnósticos, los tratamientos y las vacunas contra el Coronavirus”. La carta de la Presidente Ursula Von der Leyen a New Humanity y Movimiento Político por la Unidad concluye con la invitación a la confianza recíproca entre los países de la Unión Europea y a ser un solo gran corazón.
Stefania Tanesini
3 Jul 2020 | Sin categorizar
La historia de Ofelia, quien migró junto a su familia de Venezuela a Perú, y está comprometida junto a la comunidad de los Focolares a ayudar a sus connacionales en dificultad, ahora agravada por la pandemia. En el contexto de la campaña solidaria que como Movimiento de los Focolares llevamos adelante con los migrantes venezolanos en Perú, en este período tenemos que encontrar nuevas estrategias para llegar hasta sus casas.
Constatamos que más que cualquier cosa tienen necesidad de ser escuchados. A veces no es fácil porque no se trata de una o dos familias sino de tantas y aumentan todos los días. La Palabra de vida del mes me ayuda porque me impulsa a ir hacia el hermano recordando que en cada uno encuentro a Jesús mismo. Una mañana me llamó una mujer venezolana y llorando me contó de su hija. Tenía que dar a luz en los próximos días pero la estaban desahuciando. La escuché durante una hora hasta que se calmó. Quería decirle algo, pero después pensé: “Sólo tengo que amarla, ella tiene necesidad de desahogarse”. Al final me dijo: “Bien, me pude descargar”. A ese punto pude orientarla para que buscara la ayuda que necesitaba. Creía que durante la cuarentena nuestro compromiso a favor de los migrantes se habría detenido, en cambio ha sido todo lo contrario. Por ejemplo el trabajo que llevamos adelante con la CIREMI (Comisión Interreligiosas para los Migrantes y los Refugiados), nos ha comprometido bastante y ha sido la ocasión para conocernos más. De esta comisión forman parte algunos religiosos escalabrinianos, cristianos de distintas denominaciones, la Comunidad Judía, algunos musulmanes, una religiosa católica y nosotros de los Focolares.
Mientras nos preguntábamos como apoyar a los más vulnerables empezaron a llegarnos solicitudes de ropa y cobijas. No pudiendo salir mandamos con un taxi la ropa que nos había donado la comunidad de los Focolares de Lima, hasta un punto de la ciudad donde podían ir a recogerla. Y precisamente en el momento justo llegó también ropa para bebés para dos familias con niños recién nacidos. Con las cobijas que llegaron de ACNUR (Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados), un ente con el cual hay una estrecha colaboración, logramos cubrir otras necesidades. Es sorprendente ver cómo llega lo que las personas nos piden, ¡a Dios no se le escapa nada! Un día me llamó por teléfono Carolina, dirigente de la Comunidad Judía, y me comunicó que algunas familias judías que se estaban yendo a Israel y le habían dejado ropa y otros objetos. Cuando ella supo que nuestro Centro recoge estos objetos para los venezolanos, se puso feliz porque no sabía a quién dar lo que tenía en el depósito. No sólo, ella misma quiso pagar el taxi para mandarnos todo. Durante la llamada telefónica empecé a interesarme en ella, le pregunté por sus gemelas y nació una conversación que me hizo venir a la mente un párrafo de la Palabra de vida: “Es una amistad que se convierte en una red de relaciones positivas que tienden a hacer realidad el mandamiento del amor recíproco, que construye la fraternidad”. En el intercambio con esta hermana judía advertía que esto se realizaba entre nosotros. Es bello ver que la fraternidad es contagiosa, porque después las personas a las que les enviamos la ropa y las cobijas nos envían fotos y nos escriben: “Mi vecina tenía necesidad de ropa y compartí con ella una parte de lo que me mandaron”. Se crea así una cadena y todos piensan en las necesidades del otro y de este modo la fraternidad va adelante también durante la cuarentena.
de Ofelia M. recogida por Gustavo Clariá
1 Jul 2020 | Sin categorizar
Un diagnóstico deja sin esperanza a una mamá que valientemente decide decir no a la eutanasia. Pero, ¿cómo explicar esta decisión a su hija que tiene dos años y medio? En sus últimos días de vida le escribe una carta a su hija, que la leerá cuando sea grande. Hoy esta mamá no está más, la familia, que en esta experiencia encontró ayuda también en la espiritualidad de los Focolares, permite la publicación de sus palabras ofreciéndolas como testimonio y punto de reflexión sobre una temática compleja, dolorosa y de gran actualidad. «Mi dulzura: Hace mucho que no te escribo. Han sucedido muchas cosas en este período y lamentablemente muchas son malas. Mi salud ha empeorado en solo un mes. Estaba esperando algunos resultados, pero la enfermedad progresa evidentemente. Estoy internada en el hospital desde hace tres semanas y perdí por completo el uso de las piernas. Esto que te escribo es comprometedor. Se trata de un tema difícil, que es la eutanasia. Te lo quiero dejar para cuando seas grande y quizás tú misma te preguntes sobre la muerte y sobre cómo morir. La próxima semana haré una última quimioterapia pero al parecer no está dando resultados y quizás una cirugía podría permitirme volver a comer, porque ya no logro hacerlo. Si esta operación no funciona no habrá mucho por hacer. Las opciones que restan me permiten decidir cómo y dónde morir. Te cuento rápidamente que decidí morir en casa. No entro en detalles que pueden ser muy dolorosos, pero es la forma en la que me siento más a gusto. Todo el resto te lo explicará tu papá cuando serás más grande. Vuelvo al tema sólo para decirte que decidí no aceptar la eutanasia para morir. Lo pensé mucho pero al final decidí que dejaré que Dios me acompañe en este viaje y que si hay que pasar por la muerte, ese es el modo, sin atajos, sin cobardía. Estoy convencida de que Dios nos enseña algo en ese momento del pasaje y que debemos afrontarlo como se afronta el nacimiento. Te lo escribo, porque me pregunto si también a ti te vendrán a la mente pensamientos parecidos cuando te pondrás a razonar sobre estos hechos de la vida y como yo tardé tanto tiempo en analizar todo desde distintos puntos de vista, quizás alguno de los míos podría servirte de ayuda. Todo empezó al sentir que la muerte estaba cerca, si era así ¿por qué tenía que esperar tanto tiempo? Si ya no había esperanza de curación, ¿por qué dejar sufrir a un ser humano abandonándolo a un juego sin empatía? Porque aprendí que este es un proceso, es un proceso preparatorio, sin él no estaremos en grado de dar el paso que debemos dar después y donde nos llevará. Dejémonos guiar por Dios que todo lo sabe. Últimamente he pensado que las personas que no lograron realizar correctamente este pasaje están como perdidas en el limbo, entre nuestra vida terrena y el más allá, incapaces de dar un paso hacia el paraíso ni de regresar a la tierra, entre sus seres queridos. Por eso al final me di cuenta de que el camino de la eutanasia no era para mí. Tengo miedo de morir en medio del dolor y le pido a Dios que sea clemente y misericordioso cuando llegue el momento. Esperemos que me lleve aliviándome de los dolores y del cuerpo. Y esta es la parte que a mí se refiere, lo que solo yo tengo que enfrentar. Es aquí donde me encuentro mi amor, es un camino difícil. Sin embargo cuento con el apoyo de muchísimas personas que me ayudan, a mí y a mi familia. El soporte espiritual que recibo de un amigo sacerdote es muy fuerte. Pero los momentos de temor y de desánimo están presentes. Aunque tengo que decir que no son como los habría imaginado. Me siento sostenida por una fuerza que no sé de donde viene. Veo con claridad el final de mis días y sin embargo no me siento abatida. Obviamente no es fácil vivirlo, pero el temor no forma parte de mi jornada”.
A cargo de Anna Lisa Innocenti
29 Jun 2020 | Sin categorizar
Cuántas personas, incluso de prestigio, han señalado en estos meses que uno de los efectos de la pandemia es que nos ha puesto a todos frente a lo esencial, a lo que vale y permanece. ¿Cuántos de nosotros han perdido a parientes o amigos y han palpado la cercanía de la muerte. El siguiente escrito de Chiara Lubich toca estos dos argumentos tan cercanos a lo que estamos viviendo en el mundo. (…) El comienzo de la aventura divina de nuestro Movimiento (…) está ambientado (…) en una circunstancia especial: la guerra; la guerra con sus bombas, sus ruinas y sus muertos. (…) Pienso que para nosotros no será posible vivir con perfección e intensidad nuestro Ideal, mas que teniendo siempre presente aquel clima, aquel ambiente, aquellas circunstancias. Y el Señor, todavía hoy, después de más de cuarenta años, no deja que nos falten las ocasiones: las frecuentes «partidas» de los nuestros (…) son una continua llamada al «todo pasa», al «todo se derrumba», marco necesario para comprender lo que vale verdaderamente. Lo que nos quieren comunicar con insistencia estos hermanos nuestros «a punto de partir» da impresión (…) En las situaciones en que se encontraban, vieron más lejos, como cuando en la noche, se pueden ver las estrellas. Comprendieron, por una luz especial, el valor absoluto de Dios y lo pusieron de manifiesto como amor. Nosotros también, mientras estamos aquí abajo, si queremos que nuestra vida sea un verdadero Santo Viaje, debemos tener, como ellos, las ideas claras: considerar todo aquello que no es Dios como algo transitorio y pasajero. Sin embargo, nuestra fe y nuestro Ideal no se detienen al llegar la muerte. El gran anuncio del cristianismo es: «Cristo ha resucitado ». Y nuestro Ideal nos llama siempre a ir «más allá de la llaga» para vivir el Resucitado. Estamos llamados, por tanto, a pensar sobre todo en el «después». Y es en este «después», el misterioso pero fascinante «después», en el que quisiera detenerme en esta ocasión. Con bastante frecuencia me pregunto (quizá les sucede también a ustedes): ¿Dónde estarán los nuestros? (…) Me vienen estos pensamientos, porque hasta hace poco sabía dónde estaban aquí en la tierra, lo que hacían. Ahora todo esto lo desconozco. La fe nos da ciertamente respuestas a estos interrogantes y nosotros las conocemos. Por otra parte, en estos últimos días una palabra de Jesús me ha dado luz y consuelo, un gran consuelo. Jesús la dijo al buen ladrón: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso»[1]. Hoy, por lo tanto enseguida, enseguida después de la muerte. (…) ¿Qué consecuencias tenemos que sacar de estos pensamientos? Tratemos de vivir de manera que también a nosotros se nos diga este «hoy»: «Hoy estarás conmigo en el Paraíso». Pero ya lo sabemos: se le dará a quien tiene: «A quien tiene se le dará»[2]. Si somos aquí en la tierra, por amor a Dios, un paraíso para nuestros hermanos; si somos alegría, consuelo, aliento, ayuda, para cada uno, para nuestra Obra, para la Iglesia, para el mundo, el Señor nos dará el Paraíso. (…)
Chiara Lubich
(En una conferencia telefónica, Rocca di Papa, 10 de mayo de 1990) Extraído de: “Ser causa de alegría para todos”, en: Chiara Lubich, Santificarse juntos, Ciudad Nueva, Madrid 1994, pp. 37-40 [1] Lc 23, 43. [2] Mt 13, 12.