Renacer cada día
(Igino Giordani, Il Natale come rivoluzione, Città Nuova, Rome 1974, n.24, p.18)
(Igino Giordani, Il Natale come rivoluzione, Città Nuova, Rome 1974, n.24, p.18)
Con gestos concretos las encíclicas del papa Francisco sobre el cuidado de nuestra casa común Laudato si’ y Laudate Deum. En Formia, Italia, surge la idea de desarrollar formas de energía renovables fomentando una mayor eficiencia energética. “En algunos lugares se están desarrollando cooperativas de energía renovable, lo que permite la autosuficiencia local e incluso la venta del exceso de producción. Este simple ejemplo indica que, si bien el orden mundial existente se muestra incapaz de asumir responsabilidades, la instancia local puede marcar la diferencia”. Estas son las palabras del papa Francisco en la encíclica Laudato si’ sobre el cuidado de nuestra casa común, publicada en 2015. Tras la publicación de esta carta y a la luz de la nueva exhortación apostólica Laudate Deum del pasado 4 de octubre, muchas comunidades en todo el mundo se sintieron animadas a hacer algo concreto para cuidar el medio ambiente, cambiar sus estilos de vida y por tanto hacer algo contra el cambio climático. En Formia, Italia, la comunidad de los Focolares decidió intervenir eficazmente en el cuidado de las personas y del medio ambiente, sintiendo esta responsabilidad. A principios de 2023, tras un breve proceso organizativo, nació una Comunidad de Energías Renovables en torno a una parroquia de su municipio. Una agregación de múltiples entidades con el objetivo de producir, auto consumir, vender y compartir electricidad. Y todo nació del deseo de concretar lo que el Papa Francisco propuso en Laudato si’. Siempre el Papa, refiriéndose a las comunidades locales, afirma que es precisamente allí donde “puede nacer una mayor responsabilidad, un fuerte sentido de comunidad, una capacidad especial de cuidado y una creatividad más generosa, un amor profundo por la propia tierra, además de pensar en aquello que se deja a los hijos y nietos”. De ahí la idea de desarrollar formas de energías renovables y poco contaminantes fomentando una mayor eficiencia energética. No solo. Si por un lado existe el deseo de prestar más atención a la solución de la crisis medioambiental, por otro lado, también intentamos intervenir en las dificultades que algunos ciudadanos tienen para pagar sus facturas de energía. Sin embargo, la comunidad energética involucra una variedad de sujetos: desde la parroquia hasta las familias, desde las instituciones educativas hasta las actividades comerciales. Juntar diferentes sujetos probablemente genera diversos malentendidos o visiones diferentes. Por eso, desde el principio intentamos implicar a todos y explicar los objetivos del proyecto para tomar conciencia del camino que teníamos que afrontar. Para ello se llevaron a cabo varias reuniones para comprender las motivaciones, superar dudas y dificultades. Por lo tanto, la comunidad local participó en una licitación pública para recibir fondos. Los subsidios fueron diseñados específicamente para comunidades de energías renovables. Los aportes que recibieron les permitieron comenzar con el proyecto.
Lorenzo Russo
Una Navidad fuerte, audaz, no tibia, en una “familia” grande como la humanidad
¡Todos uno! Es una meta.
Un día el cielo se abrió, porque el Verbo se hizo hombre, creció, enseñó, hizo milagros, recogió discípulos, fundó la Iglesia y antes de morir en la cruz le dijo al Padre: «Que todos sean uno».
No se dirigió a los hombres, quizás no lo hubiesen entendido. Se dirigió hacia el Padre, porque el vínculo de esta unidad es Dios, y nos obtuvo la gracia de poder ser entre nosotros una sola cosa.
Sabemos que somos hermanos, sabemos que nos une un vínculo, pero no nos comportamos como hermanos. Pasamos unos al lado de otros sin mirarnos, sin amarnos. Pero entonces, ¿en qué consiste nuestra fraternidad?
Dios (…) quiere que abramos los ojos y nos miremos y nos ayudemos y nos amemos.
Es culpa nuestra. Nos hemos olvidado de lo esencial. Tenemos los ojos ciegos por los bienes, por los negocios, por los afectos, por las ideas personales, por el egoísmo. Nada posponemos a Dios.
Dios existe. Sí, también está Dios, pero es una de las muchas cosas. Nos acordamos de Él en ciertos momentos, cuando lo necesitamos.
Como cristianos, debemos vivir de otra manera. Debemos poner a Dios en su lugar y posponerlo todo a Él. Y Él nos enseñará cómo debemos vivir, y nos repetirá sus palabras: «Ámense».
Entonces cambiarán muchas cosas. Mi familia será la humanidad, como dijo Jesús: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios”.
Y pasando por las calles del mundo, nos daremos cuenta de que los hombres no son solo seres humanos, sino hijos de Dios.
¡Todos uno!
Hacer de la tierra una sola familia, donde la norma de toda norma sea el Amor.
Chiara Lubich (de Città Nuova – Anno XVI – n°24 – 25 de diciembre de 1972)
Un sueño de paz y fraternidad al que aspiran todos los pueblos de la tierra. Un deseo de esperanza para estas Fiestas en las palabras de Margaret Karram, Presidente del Movimiento de los Focolares.

Una tarde transcurrida con los chicos del Instituto penal juvenil de Roma para un mensaje de esperanza y alegría. Casal del Marmo es una zona periférica de Roma. El barrio es famoso por la presencia de un instituto penal de menores que acoge a chicos provenientes de varias partes de Italia, muchos de los cuales son extranjeros. Con ocasión de la Missione di strada “Vivi per qualcosa di grande” (Misión en la calle – “Vive por algo grande”), organizada por algunas Asociaciones y Comunidades entre las cuales el Movimiento de los Focolares, el Gen Rosso atraviesa los umbrales del instituto. Al llegar había unos cuarenta huéspedes que los estaban esperando, pero la primera reacción, que no esperaban, fue bastante fría. En su mayoría son de lengua árabe. Pero Lito, un joven amigo del Gen Rosso, excelente dj, es egipcio y habla su lengua. Cuando se presenta lo hace como traductor. No esperaban algo así. Y mientras tanto el ambiente se vuelve más cálido, la música ayuda. El tiempo vuela entre ritmos, canciones, aplausos y profundas reflexiones. Ojos humedecidos, sonrisas sinceras. La simpleza de una tarde diferente dentro de esas paredes. El Gen Rosso logró transmitir un mensaje de esperanza, valiéndose de algunos trozos del Papa Francisco en sus charlas. “Por más que te equivoques, siempre podrás volver a levantar la cabeza y recomenzar, porque nadie tiene el derecho de robarte la esperanza”. Son las palabras del Papa cuando en 2019 se encontró con los jóvenes, en su viaje Apostólico a Bulgaria y a Macedonia del Norte. “¿Qué mayor adrenalina que comprometerse todos los días, con dedicación, en ser artesanos de sueños, artesanos de esperanza? – exhorataba el Papa– Los sueños nos ayudan a mantener viva la certeza de saber que otro mundo es posible (…). Los sueños más bonitos se conquistan con esperanza, paciencia y empeño”. Son palabras que resuenan en el instituto de menores. Ha llegado el momento de soñar con los ojos abiertos. Helanio reflexiona. Coge el micrófono: “Sabemos que algunos de vosotros saben cantar…”. Y entonces, saltan al escenario tres chicos rappers. Dos palabras a Ygor en la percusión y a Juan Francisco en la guitarra, y empieza un beat, un ritmo improvisado. Los tres chicos, que luego pasaron a ser cuatro, se alternan con estrofas improvisadas en árabe, francés, italiano y de nuevo en árabe. El público se desencadena y sigue el ritmo con las palmas. Y a continuación, de nuevo todos juntos, Gen Rosso y rappers para el gran final. Todos se han integrado: policía penitenciaria, detenidos, dirección. En los bailes se mezclan también las visitas que han organizado la iniciativa: Nuevos Horizontes, Focolares, Comunidad Emmanuel, Comunidad de la Fazenda de la Esperanza, Shalom, Casa del Menor, Misión Belén, los Centinelas de la Mañana de Pascua, Comunidad Lumen, Comunidad Anspaz, en sinergia con la Diócesis de Roma. Hay una esperanza en esos jóvenes, y también talentos. La Directora María Vittoria Menenti, sube al escenario, y desde el micrófono agradece a los chicos huéspedes del instituto de menores y al Gen Rosso, con la esperanza de que se pueda repetir en un futuro. El tiempo ha volado. Hay que marcharse. Siguen los saludos dándose la mano, con abrazos, golpes en la espalda, amplias sonrisas. ¡¡¡“Volved pronto”!!!” Al salir, muchos piensan en la frase del Evangelio, “donde dos o tres están unidos en mi nombre, yo estaré en medio de ellos” (Mateo 18,20): cuando tratamos de querernos, la presencia de Dios hace que sucedan cosas estupendas. Aún más cuando la vivimos en un sitio como éste, atravesado por el dolor, la rabia, el malestar, pero también y sobre todo por la esperanza. Los chicos vuelven a sus celdas. El Gen Rosso retoma un nuevo viaje. Cada uno lleva consigo algo profundo: todos fuertemente cargados de la misma fuente inagotable de alegría y esperanza.
Lorenzo Russo
Permanecer “en las encrucijadas de hoy” con la misma actitud confiada de María. Son los deseos del Cardenal Kevin Farrell, prefecto del Dicasterio para los laicos, la familia y la vida, en la homilía que ofreció en la Basílica de Santa la Mayor (Roma) durante la Santa Misa de acción de gracias del 7 de diciembre de 2023, con ocasión del 80º Aniversario del nacimiento del Movimiento de los Focolares.
Queridísimos, en el día en el que hace 80 años tuvo su comienzo el carisma focolarino, aquí, en la casa de María, cerca del pesebre y del misterio de su maternidad divina, agradezcamos al Señor por el don de Chiara Lubich y de la gran familia que alrededor de ella cobró vida. Os repito a vosotros las palabras del Ángel Gabriel a María: “¡No temáis!”. Vosotros también “¡habéis encontrado gracia delante de Dios!”. Con estas palabras el Cardenal Kevin Joseph Farrel, prefecto del Dicasterio para los laicos, la familia y la vida, alentó al Movimiento de los Focolares, presidiendo la Santa Misa que tuvo lugar en la Basílica de Santa María la Mayor, en Roma, el 7 de diciembre de 2023. A los 80 años del “Sí” de Chiara Lubich a Dios, el Cardenal Farrell, durante la liturgia con la que la Iglesia celebra la solemnidad de la Inmaculada Concepción, invitó a los presentes a recordar el encuentro con el carisma: “Es cierto que todos vosotros habéis abrazado el ideal focolarino como un gran regalo de gracia, como un favor de Dios”, impulsando a cada uno a seguir llevándolo con fidelidad al mundo. Para leer la homilía integral (Nuestra traducción)
a cura di Maria Grazia Berretta