22 Feb 2020 | Sin categorizar
Con una declaración del 1 de marzo, el Comité Organizador de «La Economía de Francesco» ha aplazado el evento a noviembre. El evento paralelo, programado en Perugia para finales de marzo, se aplazará del 20 al 22 de noviembre.
¿Por qué realizar un evento paralelo? Cuando se produce una “cita con la historia”, hay que apoyar la misión de alguna manera. Detrás de los currículums de los jóvenes que han respondido con entusiasmo a la invitación del Papa no hay solo perfiles brillantes, investigaciones y proyectos innovadores. Tienen el claro objetivo de rediseñar juntos la teoría y la práctica del sistema económico, invirtiendo la tendencia mundial. Este desafío global es demasiado serio e importante como para limitarse a ser espectadores pasivos. El encuentro paralelo que tendrá lugar en Perugia del 20 al 22 de noviembre de 2020, es una oportunidad, para todas las personas que no pueden participar directamente en «The Economy of Francesco» (debido a limitaciones de edad y logística) pero quieren ser parte de este proceso, de seguir y apoyar de cerca el trabajo de los jóvenes reunidos en Asís. La misma estructura se mantendrá para el mes de marzo, reprogramando la reunión, en apoyo a la labor de los jóvenes, desde el viernes 20 de noviembre hasta el domingo 22 de noviembre de 2020 (desde la noche del jueves 19 de noviembre hasta el almuerzo del domingo 22 de noviembre): las inscripciones están abiertas de nuevo, para proceder de la mejor manera posible con la organización de los trabajos y continuar en nuestro camino con la energía y la responsabilidad depositadas hasta ahora. Promovido por la Economía de Comunión, el evento paralelo es un espacio abierto a todas las personas que creen que hace falta cambiar la economía: un lugar inclusivo en el que se dará voz a múltiples realidades. Con la conciencia de que la economía actual muchas veces fracasa, puesto que puede funcionar bien para algunos, pero no funciona en absoluto para (muchos) otros, amenazando el ecosistema social y medioambiental, se producirá un diálogo entre jóvenes y adultos y entre culturas y ambientes distintos, viviendo tres dimensiones generativas: sentir-idear-actuar. Alternando sesiones plenarias con sesiones paralelas / de grupo, se quiere mostrar la importancia de crear redes, aprender de los fracasos y convertir ideas en acciones. Bajo la guía de facilitadores (de forma parecida a lo que ocurrirá en Asís) y con la contribución de algunos importantes ponentes, se abordarán los mismos12 macro-temas sobre los que trabajarán los jóvenes en la ciudad franciscana, poniendo el foco en algunos conceptos clave en tensión entre sí, como riqueza/pobreza y otros. Al igual que en Asís, en Perugia también se compartirán visiones, deseos y competencias para un compromiso personal y colectivo. Sí, porque la economía, antes que beneficios, es vocación. Quien cree en algo alternativo, debe hacer oír su voz, y después ponerla en relación – potenciándola – con la de otros, para que se convierta en colaboración y cree, a su vez, comunidad. Una comunidad capaz de generar impacto, poniendo en marcha un proceso necesario: Este es el punto de mira de la Economía de Francisco en Asís y esta es la causa que se apoya en Perugia. Para alcanzar el objetivo no basta poner de moda palabras como ética y sostenibilidad, sino que hay que dar un paso de discontinuidad con el pensamiento dominante. The Economy of Francesco dejará huella por su juventud, pero a su alrededor se producirá un eco heterogéneo que reforzará el proceso que comenzará y alimentará el terreno del cambio.
Francesca Giglio
Fuente www.edc-online.org
________________________________________ Descarga el cartel (1.06 MB) Para más información: edcperugia2020@gmail.com
Para las solicitudes de inscripción: https://www.umbriasi.it/pacchetto/side/
21 Feb 2020 | Sin categorizar
Kevin e Trish Bourke viven en Myrtleford, una pequeña ciudad rural de 3.500 habitantes en el Estado de Victoria. Él es bombero voluntario. Nos relatan sobre los daños provocados por los desastrosos incendios todavía en curso, pero también muchos episodios de valentía y solidaridad.
Los recientes incendios han sido devastadores. Nuestro pequeño distrito ha perdido por el fuego 102.000 hectáreas de parque nacional, bosques de pinos y fértiles terrenos agrícolas, además de ganado y pastizales. Pero somos afortunados, porque sólo perdimos una casa y no ha habido ninguna víctima. Los incendios en toda Australia han afectado todos los Estados y territorios. Empezaron en agosto de 2019 y todavía continúan. La altura de las llamas ha alcanzado en algunos casos los 40 metros, alimentadas por vientos de hasta 100 kilómetros por hora. Algunos incendios están amenazando una serie de áreas, entre las cuales los confines meridionales de Canberra, la capital. Hasta ahora se han incendiado 19 millones de hectáreas (alrededor de dos tercios del área total de Italia) y han perdido la vida 35 personas, miles de casas y actividades comerciales han quedado destruidas, cientos de miles de animales domésticos y salvajes han muerto. También en esta situación, las personas han demostrado un grandísimo deseo de ayudar de todas las maneras posibles a quienes se han visto afectados. Muchos, especialmente en las ciudades principales, decían sentirse “impotentes” y no lograban entender qué podían hacer desde ahí donde estaban, porque la mayor parte de los incendios ha sido en las áreas rurales. Pero también en estos momentos las personas nos han ayudado de muchas maneras, a veces simplemente dándonos aliento a través de las redes sociales, otras veces haciendo donaciones de dinero. Hemos visto a personas que consolaban a otras, que quizás sólo tenían necesidad de ser escuchadas. Los servicios de emergencia que llegan a las áreas afectadas, y que menudo han tenido que recorrer miles de kilómetros, están formados en su mayor parte por voluntarios, que, para ayudarnos, se han costeado sus gastos económicos. Algunos bomberos han atravesado el océano, han llegado de Canadá, Estados Unidos y Nueva Zelandia. El ejército, la marina y la fuerza aérea han aportado tropas y equipo, para combatir los incendios, pero también para garantizar agua, comida, estructuras sanitarias y alojamientos de emergencia de mejor calidad. Las organizaciones comprometidas con las ayudas, como la Asociación de San Vicente de Paúl, la Cruz Roja, el Ejército de Salvación, han recibido donativos de músicos, actores, deportistas y ciudadanos comunes. Hoy día este fondo suma medio billón de dólares australianos. Algunos agricultores provenientes de áreas que no se han visto afectadas, han ofrecido el forraje para el ganado de quién perdió su reserva. Por ejemplo, un grupo de agricultores manejó más de 3.000 kilómetros para donar a los agricultores 140 camiones llenos de heno, una cantidad que tenía un valor superior al millón de dólares. Los vecinos se ayudan recíprocamente para proteger las casas y los terrenos. A los ancianos y a las familias con niños se les ha ofrecido un apoyo extra para asegurarse que puedan evacuar en caso de necesidad. En algunos casos, los ancianos han tenido que evacuar para escapar del humo peligroso que les provocaba dificultades respiratorias y ardor en los ojos. Nos parece que podemos decir, a partir de tantos episodios que hemos asistido, que las personas han demostrado una sincera preocupación recíproca. Nosotros le prestamos nuestro remolque a un agricultor que tenía que trasladar su ganado. Dado que estaba en una zona que había quedado bloqueada por el tráfico y en la que, por lo tanto, no se estaba recogiendo la basura, algunos vecinos utilizaron nuestro remolque para recoger nuestros bidones y los de muchos otros del vecindario y llevarlos al centro de reciclaje. Algunas familias donaron ropa y comida a quienes tuvieron que evacuar sin tener la posibilidad de hacer maletas; otras acogieron a quienes tenían necesidad de alojamiento. Los transportistas de caballos trasladaron gratuitamente los animales que había que llevar a lugares más seguros. En la ciudad muchas empresas ofrecieron alojamientos de emergencia gratuitos. Un día, mientras estábamos trabajando para apagar los incendios, un voluntario fue a comprar el almuerzo para la comida de mediodía para todos. En la tienda, una pareja que no conocíamos, mientras esperaba que la atendieran, cuando se dio cuenta de que la comida era para los bomberos, pagó todo el importe. A petición de los niños, que querían ayudar a los bomberos a apagar los incendios, algunos abuelos entregaron el equivalente de los regalos de Navidad que sus nietos habrían recibido. Les respondimos con tarjetas y fotografías para expresar nuestra gratitud. Nuestro pueblo ha asistido a mucho sufrimiento después de las calamidades naturales. En la mayor parte de los casos los incendios han sido provocados por rayos caídos en zonas áridas. No podemos culpar a nadie, pero el recuerdo de este desastre permanecerá en muchos de nosotros para toda la vida. A menudo se dice que dependiendo de la forma como reaccionamos ante ciertas situaciones, se comprende quienes somos. Estamos orgullosos de decir que aquí las personas han reaccionado con amor y compasión y que también esto será recordado para siempre.
Kevin e Trish Bourke
19 Feb 2020 | Sin categorizar
El presidente Mattarella participó en el Centro Mariápolis de Cadine en el evento “Trento se encuentra con Chiara”. https://vimeo.com/389530800
17 Feb 2020 | Sin categorizar
El congreso internacional titulado “Un carisma al servicio de la Iglesia y de la humanidad”, que reunió, primero en Trento y luego en Loppiano, a 7 cardenales y 137 obispos, amigos del Movimiento de los Focolares de 50 países, permitió vislumbrar interesantes perspectivas para el Iglesia. Ha sido una escena simbólica y solemne: en el santuario de Theotokós de Loppiano, es decir, en una iglesia dedicada a María, Madre de Dios, rodeados por los habitantes de esta ciudadela del Movimiento de los Focolares que representaban al pueblo de Dios, una gran asamblea de cardenales y obispos se han declarado recíprocamente el compromiso de vivir el amor fraterno según el mandamiento de Jesús, dispuestos a compartir alegrías y dolores, a amar la comunidad del otro como la propia, en resumen, a amarse hasta dar la vida el uno por el otro. Este “pacto” solemne, formulado el martes 11 de febrero, fue la culminación de un congreso internacional titulado “Un carisma al servicio de la Iglesia y de la humanidad” que reunió, primero en Trento y luego en Loppiano, a 7 cardenales y 137 obispos, amigos del Movimiento de los Focolares, que representaban a 50 países.
Nunca antes la asistencia a este congreso anual había sido tan numerosa. Esto se debe también al hecho de que ha tenido lugar en el año centenario del nacimiento de Chiara Lubich. El programa reflejaba el lema elegido para el Centenario: “Celebrar para encontrar”. La primera parte del congreso, que tuvo lugar en Trento, la ciudad natal de la fundadora de los Focolares, de hecho, se dedicó a la celebración de este evento: la visita a la exposición “Chiara Lubich Ciudad Mundo” en la Galería de Trento; el saludo de las autoridades en la sede de la provincia autónoma de Trento; la celebración eucarística en la catedral de la ciudad y la evocación artística “Del Concilio tridentino a Chiara tridentina”, celebrada en la iglesia de Santa Maria Maggiore, que fue la sede conciliar y en la que Chiara Lubich recibió el bautismo. Momentos de celebración que no se caracterizaron por el simple recuerdo nostálgico de una figura histórica, sino que abrían la mirada hacia la actualidad del carisma de Chiara, como su dimensión mundial, eclesial y ecuménica. Una actualidad fuertemente subrayada por un largo mensaje del papa Francisco que se alegraba calurosamente por este congreso, expresando “gratitud a Dios por el don del carisma de la unidad a través del testimonio y la enseñanza (…) de Chiara Lubich”. La invitación del Papa a los obispos para “volver siempre a la escuela del Espíritu Santo” y vivir los puntos cardinales de la espiritualidad de Chiara Lubich, encontró una primera realización en la segunda parte del programa celebrado en la ciudadela internacional de los Focolares en Loppiano, cerca de Florencia. El contexto de una pequeña comunidad de 800 habitantes que ve en el mandamiento del amor recíproco de Jesús la ley de su convivencia, ha estimulado a los prelados a hacer lo mismo. Las escenas de comunión y de compartir han sido conmovedoras, partiendo de pequeñas cosas: ayuda mutua, escucha profunda, acogida atenta de necesidades, de las ideas de cada uno. Verdaderos “ministros” al servicio los unos de los otros.
En el marco de un análisis profundo y rico del contexto histórico en el que Chiara Lubich vivió y actuó, presentado por Andrea Riccardi de la Comunidad de San Egidio, se profundizó en las dimensiones eclesiales que nacen del carisma de Chiara: una Iglesia que se hace diálogo; la “mística del nosotros” que se realiza en una Iglesia-comunión; la dimensión ecuménica; los diferentes itinerarios formativos ofrecidos por el Movimiento de los Focolares para ahondar y difundir estas dimensiones. Las experiencias de vida de los obispos de todo el mundo han ilustrado la posibilidad de su realización en la vida personal de los obispos y en su servicio a la Iglesia. “No ha sido una retrospectiva”, dijo un obispo africano al final del congreso, “sino una obertura, es decir, un comienzo y una apertura al futuro”. El “pacto” que los obispos hicieron en Loppiano, en la iglesia de la Madre de Dios, había sido firmado, en el mismo lugar, también por el papa Francisco junto con los habitantes de la ciudadela durante su visita a Loppiano. Es un pacto que, firmado con el apoyo del pueblo de Dios que continuamente lo practica y obtiene fuerzas, también puede ser un comienzo, un punto de partida, una obertura para los obispos que permite vislumbrar nuevas notas en el camino del diálogo, nuevas armonías en el camino de la comunión de la Iglesia del futuro.
Joachim Schwind – Anna Lisa Innocenti
14 Feb 2020 | Sin categorizar
Con toda su vida Jesús nos ha enseñado la lógica del servicio, la preferencia por el último lugar. Es la posición óptima para transformar la aparente derrota en una victoria no egoísta ni efímera, sino compartida y duradera. Alcohólico Conociendo la tragedia que vivían nuestras dos familias debido al alcohol, con mi novio había hecho un acuerdo claro. Él me juró que estaba comprometido. Por algunos años las cosas fueron bien. Pero cada tanto afloraban sospechas, algunas faltas en la economía, algún retardo injustificado… El auténtico drama no fue descubrir que desde siempre él había sido alcohólico, sino que nosotros, esposa e hijos, no habíamos podido sacarlo de ese círculo. Me sentí humillada. Cuando hablé del asunto con mi párroco, aun reconociendo la gravedad de un engaño que se había prolongado durante años, me preguntó si, por el bien de mis hijos, estaba dispuesta a volver a empezar. No sola, la comunidad me habría sostenido. Con una fuerza que en algunos momentos era heroica, me quedé al lado de mi marido, lo convencí que aceptara hacer el proceso de desintoxicación, lo apoyé en las crisis de abstinencia. Pasaron dos años. La familia resintió fuertemente estos sacudones, pero en mí y en mis hijos creció una fuerza nueva. La vida de cada día se ha vuelto un don maravilloso. (J.K. – Rumania) Refugiados La guerra en Ruanda nos quitó todo: la casa y algunos parientes. De Kigali nos transferimos a mi pueblo natal, después tuvimos que irnos a otro campo de refugiados, llevando con nosotros sólo pocas cosas, entre las cuales el ajuar para nuestro hijo que tenía que nacer. En el campo había una marea de gente desesperada y en la miseria. Después de que llegaron algunas religiosas, me ofrecí como voluntario para ayudar en los primeros auxilios. Me confiaron el servicio social, pero no había medios, ni nada para dar a los refugiados. En medio de un grupo de huérfanos había un niño de siete años, que había quedado separado de la familia. La madre lo encontró después de muchos días de caminar, pero había llegado al campo exhausta. A mí me quedaban 300 francos, más o menos un dólar, era una fortuna. Yo tenía necesidad, pero ella tenía más que yo. Se los di, convencido de que Dios habría pensado también en mi gente; así ella pudo comprar comida y una pequeña cabaña para protegerse. Poco después encontré a mi hermana mayor, quien desde hacía tres días giraba por el campo buscándonos, me traía 1000 francos. (C.E. – Ruanda) Cicatrices No era fácil saber cómo tratar a Marta, nuestra cuarta hija, que nos había sido confiada por el tribunal de menores. En ella había un rechazo total al sufrimiento después de un accidente que le había dejado en su cuerpo cicatrices que ella escondía a todos como si fueran una marca de la infamia. Sólo con amor paciente, diálogo y la colaboración de todos, en la familia, ella logró superar ese trauma, descubriendo y valorando al mismo tiempo los talentos que tenía. Así, poco a poco, la chica difícil se reconcilió con su cuerpo y con el ambiente que la rodeaba. Con alivio vimos madurar en ella el amor a la vida. Conforme esta experiencia iba adelante, fue posible comunicarle también el valor del dolor. Un día, en cuanto llegó a casa, Marta nos contó que una compañera, que había notado sus cicatrices, había hecho una mueca de desprecio; pero ella, en lugar de quedar mal, se había levantado la manga para mostrarle mejor las marcas, explicándole el origen. Ante lo cual la compañera le había pedido disculpas. Ahora se hicieron amigas. (O. N. – ltalia)
a cargo de Stefania Tanesini (tomado de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año VI, n.1, enero-febrero 2020)
12 Feb 2020 | Sin categorizar
A dos meses del evento mundial que reunirá en torno al Papa Francisco a centenares de jóvenes economistas, nos hemos reunido con el equipo que está organizando el evento. ¿Qué se esperan? Que el mundo cambie de dirección. https://vimeo.com/389529804