3 Mar 2019 | Sin categorizar
Una Summer School ofrece una contribución del mundo académico con investigadores y profesores de nueve países de América y Europa. La igualdad es reconocida como la base de las sociedades democráticas. Sin embargo, las discriminaciones continúan en muchos países del mundo. Hablamos del tema con Paula Luengo Kanacri, psicóloga y profesora de la Universidad Católica de Chile, estudiosa del Centro de Investigación sobre Conflictos y Cohesión Social. Desde hace años se ocupa de exclusión social. ¿Qué la llevó a estos problemas?
Yo diría la historia de mi pueblo y la mía personal. Chile es un país con fuertes contrastes: un fuerte crecimiento económico y una considerable desigualdad. Además, mi madre venía de una familia rica y mi padre de una familia pobre. He experimentado el dolor de la iniquidad. Estudié psicología y, en contacto con los jóvenes de los Focolares, abracé la idea de otro mundo posible. Después de graduarme, comenzó mi interés por los comportamientos pro sociales (que van a favor del otro) y la empatía, que pueden promover la inclusión social. Una experiencia que me ha marcado fue la que se hice en Roma entre las personas sin hogar. He “tocado” el dolor de muchos que quedan marginados, no solo invisibles, sino invisibilizados. Para comprender los mecanismos que pueden favorecer o negar la inclusión, debemos pensar en ello desde diferentes perspectivas, disciplinas, saberes. Esto es lo que hemos intentado proponer a través de la Summer School “Desarrollo humano para todos y todas: ciencias sociales en diálogo para una sociedad inclusiva”, realizada recientemente en Chile. ¿Cómo nació la idea de la Summer School? Los movimientos estudiantiles chilenos, activos desde 2011, han logrado una reforma histórica que hoy ofrece educación universitaria gratuita a los más desfavorecidos. Pero también necesitamos una fuerza creativa del mundo académico. La Summer School nació dentro de mi participación en redes internacionales de investigadores y estudiosos en el campo de la psicología y la sociología, inspiradas en Chiara Lubich: “Psicología y Comunión” y “Social-One”. Tuvimos el apoyo del Centro de Investigación sobre Conflictos y Cohesión Social (COES) y la Universidad Católica de Chile. ¿Quién participó ¿Cómo se hizo?
La escuela reunió a 67 jóvenes y 21 profesores de 8 disciplinas sociales diferentes de 9 países de América y Europa. También participaron cuatro organizaciones de la sociedad civil chilena. Cuatro líneas de investigación: inclusión y equidad de género; inclusión y migración; inclusión y desigualdad; inclusión y violación de los derechos. Hemos propuesto 8 talleres sobre técnicas de encuesta para el estudio de la inclusión desde una perspectiva unitaria. El espacio dedicado al diálogo con la sociedad civil también fue importante. Más de la mitad de los jóvenes presentaron proyectos de investigación. La propia Escuela fue concebida como una experiencia de inclusión social, capaz de iniciar un diálogo de calidad científica y de ir más allá de las polarizaciones. Participaron personas con ideas y orientaciones, también políticas, diferentes. Tratamos de que los diferentes temas no se trataran de manera polémica o polarizada, sino en el camino común hacia la inclusión social y, por lo tanto, con el objetivo de combatir la discriminación y la segregación de género, raza, etnia y clase. Para una sociedad inclusiva, se necesitan respuestas que integren el nivel individual con los niveles micro, medio y macro social. La próxima Escuela nos gustaría hacerla considerando el tema ambiental en la reflexión sobre la inclusión.
Claudia Di Lorenzi
1 Mar 2019 | Sin categorizar
“Una vida por la unidad”: éste es el título de la noticia con la cual el Movimiento de Schönstatt anuncia el fallecimiento del Padre Michael Johannes Marmann, que fuera su presidente general, acaecido la noche del 26 de febrero de 2019. Con el Padre Marmann este movimiento apostólico, nacido en 1914 en Alemania, pierde una figura central. Había nacido en 1937 en Berlín y era el mayor de tres hermanos. Después de estudiar Filosofía y Teología se ordenó sacerdote en 1963 en Colonia y continuó con ulteriores estudios en Tubinga y Ratisbona. En 1973 concluyó un doctorado bajo la guía del entonces profesor Josef Ratzinger. La relación del papa Benedicto XVI con sus ex-alumnos, y también con el Padre Marmann, duró toda la vida. Se encontraban, de hecho, cada año – últimamente a menudo en el Centro Mariápolis de Castelgandolfo – para profundizar temas teológicos de actualidad. En el contexto de su ordenación sacerdotal, el Padre Marmann conoció el Movimiento de Schönstatt y a su fundador, el Padre Josef Kentenich, que en ese momento se encontraba aún en el exilio en Milwaukee (USA) por orden de las autoridades eclesiásticas. Tras un encuentro personal con él, el Padre Marmann decidió entrar en el instituto secular de los Padres de Schönstatt, pasando más tarde a ser el padre espiritual de la rama de las jóvenes. Luego, trabajó activamente en la pastoral para sacerdotes, familias y madres y desde 1983 a 1991 llegó a ser responsable del Movimiento en Alemania. En 1990 los Padres de Schönstatt lo eligieron superior general, una tarea a la que está vinculada también la función de la presidencia del presidio general. El Padre Marmann realizó estos servicios con gran apertura al diálogo y atención a las relaciones tanto dentro del Movimiento como fuera. Su compromiso por la unidad de la grande y diversificada obra de Kentenich se extiendió luego de manera natural a la comunión con otros Movimientos: primero en la Iglesia de Alemania y luego sobre todo en la red de “Juntos por Europa”. Nacieron relaciones de profunda amistad y unidad espiritual con representantes de otros movimientos entre los cuales Helmut Niklas del YMCA (Asociación Cristiana de Jóvenes) de Munich, Andrea Riccardi de la Comunidad de Sant’Egidio y Chiara Lubich. En su mensaje de condolencia, Maria Voce, presidenta del Movimiento de los Focolares, recuerda las muchas «etapas importantes de este camino», como en 1999 la Alianza de amor expresada por Chiara Lubich, Andrea Riccardi y el P. Marmann en el Santuario de Schönstatt, en la tumba del Padre Kentenich, y expresa la certeza de que «María, Madre Tres veces Admirable, lo habrá acompañado al feliz encuentro con Cristo en Su Reino de paz».
Joachim Schwind
28 Feb 2019 | Sin categorizar
En la vida personal y social respiramos una atmósfera de creciente hostilidad y competitividad. Como cristianos podemos dar un testimonio contracorriente empezando por reconstruir vínculos dañados o rotos. Separación Después de dos años de matrimonio, nuestra hija y su esposo decidieron separarse. La acogimos nuevamente en nuestra casa y en los momentos de tensión tratábamos de mantener la calma, manteniendo el perdón y la comprensión en el corazón, conservando una relación abierta con ella y su marido, sobre todo tratando de no juzgar a nadie. Después de tres meses de continua escucha, de ayuda discreta, de tantas oraciones, volvieron a estar juntos con una nueva conciencia, confianza y esperanza. (M.L. – Malta) Un signo de perdón Pensaba que había hecho mi deber de cristiano, como Alcalde de mi ciudad y como padre. Pero cuando mi primogénito, de 33 años, casado y padre de dos niños pequeños fue asesinado durante un asalto, me rebelé contra Dios. ¿Por qué había sucedido esto? Después empecé un camino de verdadera conversión, durante el cual entendí que Dios mismo había dado a su Hijo por amor nuestro. Cinco años después se abrió el proceso. Estando en la Corte evitaba mirar a los imputados, pero cuando crucé la mirada con el más joven de los asesinos, me acerqué a él y le tendí la mano para estrechar la suya, en signo de perdón. (C.S. – Italia) Nueva atmósfera en el departamento Son el responsable de un departamento de una empresa y al final del año tenía que entregar un informe con la evaluación de mis subalternos. Una dependiente había ofrecido pocos elementos para ser evaluada, por lo que le pedí un coloquio, gracias al cual descubrí que no conocía muchas cosas de ella. Este encuentro me abrió los ojos y me empujó a cambiar las cosas, promoviendo varias iniciativas para valorar a los empleados, festejar sus cumpleaños, organizar fiestas con sus familias. No sólo mejoró el ambiente de trabajo, sino que también aumentó el rendimiento. (M.T. – Hungría) La pelota Tenemos dos niños muy vivaces. Una mañana vi que Nathan lloraba y Claire tenía su pelota en las manos. Enseguida la tomé para devolvérsela, pero entonces ella empezó a llorar. Entonces la llevé aparte para explicarle que Jesús nos enseñó a amar y a compartir. Aunque ella es todavía una niña lo entendió y le dio la pelota a su hermanito. Hay tantas situaciones en las que he estado por castigarla, pero logro encontrar en mí el amor y la paciencia. Ahora ella siempre está dispuesta a ayudarme. (J.N.J. – Filipinas)
26 Feb 2019 | Sin categorizar
La imagen de un país impregnado de disputas políticas e ideológicas, ampliamente difundidas por los medios de comunicación brasileños en general, tiende a esconder la realidad de quienes actúan por el bien común, afrontando las divergencias de opinión a través del diálogo y con acciones concretas de solidaridad. Aun marcado por una fuerte polarización político-ideológica, Brasil cultiva, muchas veces en silencio, los gérmenes de una sociedad renovada, abierta al diálogo, solidaria, que tiende a la construcción de relaciones de fraternidad. En los espacios político y socio-cultural más amplios. Tras haber contado las iniciativas puestas en acción por los varios organismos – eclesiales y de otro tipo – para promover una reflexión política fundada sobre el diálogo (entendida como respuesta a la demanda creciente de una nueva cultura democrática y participativa) queremos ahora poner en luz el compromiso de muchos en el campo de la solidaridad y del voluntariado. A menudo, en efecto, la acción política está guiada por un sentido de solidaridad con los que sufren. Desde 2016, cuando el Gobierno del Estado de Río de Janeiro empezó a atrasarse en el pago de los sueldos de los empleados públicos, además de la lucha en la Justicia y de los numerosos actos políticos de protesta contra esa medida, surgió una red de solidaridad en favor de los trabajadores y sus familias que más sufrieron por esa situación. Los gestos se multiplicaron en todo el Estado, tanto por parte de las personas individualmente como de la colectividad. Para ayudar a las familias en dificultad una serie de organizaciones se movilizaron para recoger recursos y preparar viandas de alimentos básicos, comprar medicamentos y satisfacer otras necesidades primarias. La Arquidiócesis y las demás diócesis católicas de Rio de Janeiro, como así también las otras Iglesias, actuaron en colaboración con el llamado Movimiento Unificado de Funcionarios Públicos de Estado (Muspe).
Una situación similar vio a cerca de 40 entidades brasileñas, entre religiosas y civiles, trabajar juntos para acoger refugiados provenientes sobre todo de Venezuela. Algunos de esos entes llevan a cabo acciones de emergencia (ofrecimiento de alimentos y medicamentos, tratamientos médicos y psicológicos), mientras otros ayudan a obtener la residencia en Brasil a través del acceso a la documentación necesaria, cursos de lengua portuguesa, alojamiento y trabajo. Estas entidades han sido particularmente activas en la región de frontera entre los dos países, pero también en otras regiones adonde fueron enviadas familias de refugiados en el intento de ofrecerles mejores oportunidades de trabajo y vivienda. Iniciativas de este tipo reflejan el deseo de muchos brasileños de “llegar” siempre a quienes tienen más necesidad de ayuda. Tal vez es este impulso lo que justifica los datos de la consulta «Other Forms of Work», elaborada en 2017 y publicada recientemente por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE). Según esta investigación, 7,4 millones de personas hicieron voluntariado este año, el equivalente al 4,4% de la población de 14 años o más. Por voluntariado los investigadores entienden el trabajo no obligatorio, realizado al menos una hora a la semana, sin recibir una retribución o beneficio en cambio, por personas que no viven en la misma familia del voluntario. Siempre según la investigación, el perfil de los voluntarios en Brasil describe principalmente a mujeres que junto con la actividad de voluntariado se ocupan de trabajo profesional y doméstico. Otro ejemplo que viene del Movimiento de los Focolares es Milonga, un programa que pone en contacto las organizaciones no gubernamentales de carácter social de siete países con jóvenes que quieren integrar su formación humana con el voluntariado, donando su tiempo y su trabajo. En octubre de 2018, 75 voluntarios del proyecto trabajaron en 19 organizaciones en Brasil, Argentina, Bolivia, México, Paraguay, Venezuela, Uruguay, Kenya y Jordania. «Aprendí que la esencia de la vida no es tener, sino ser. A veces estamos llenos de muchas cosas, pero lo que cuenta realmente son esas cosas que quedan en la eternidad del momento presente», dijo Rarison Gomes, 30 años, originario de Manaus. La experiencia del voluntariado coincide con un cierto protagonismo juvenil en crecimiento entre chicos brasileños que desean pasar de la reflexión política a la acción. Un ejemplo significativo es la experiencia del Colectivo Juventude Campo Cidade, nacido hace más de diez años de una conversación entre amigos en la pequeña ciudad de Poço Redondo, en el Estado de Sergipe, en el Nordeste de Brasil. Algunos de esos jóvenes eran ya activos en movimientos sociales en el Alto Sertão Sergipano, como se la llama a esa región. Motivados por el proceso electoral de 2008, estos muchachos decidieron hacer nacer un programa de formación política para los jóvenes de la región. Aun sin recursos y con escaso apoyo, el grupo organizó un curso en 11 etapas de la duración de un año y medio. En el origen del proyecto, una clara toma de conciencia: era necesario formarse, conocer la realidad, para asumir el protagonismo social en la región. “Teníamos la sensación de querer transformar la sociedad y eso se fue consolidando en todas las etapas del curso», dice Damião Rodrigues Souza, uno de los que idearon la iniciativa. Al terminar el primer curso, los jóvenes llegaron a la conclusión de que la experiencia iniciada allí tendría que continuar, basándose en tres pilares: formación, organización y lucha. El último de estos pilares se concretizó en una serie de iniciativas que produjeron resultados eficaces: la instalación de un campus de una universidad pública federal en la región; la construcción de un teatro popular con una capacidad para 200 personas en la ciudad de Poço Redondo (construido por los mismos jóvenes); la concesión por parte del Gobierno Federal de un pedazo de tierra, hasta ahora inactivo, que se destinará al cultivo de productos biológicos por parte de los jóvenes. Aunque aislados y dispersos a lo largo de los más de ocho millones de kilómetros cuadrados de Brasil, éstos y muchos otros ejemplos de diálogo y participación política, así como de acción concreta para la construcción de una sociedad justa y fraterna, dan testimonio de un cuadro mucho más sano que el de la simple polarización política adonde fue conducida gran parte de la sociedad brasileña. Para los protagonistas de estas acciones, la esperanza está en la convicción de que los ejemplos y los frutos concretos están en condiciones de capturar “seguidores” y potenciar ese protagonismo, que es fundamental para unir a las personas en favor del bien común más allá de las diferencias político-ideológicas.
Luís Henrique Marques
26 Feb 2019 | Sin categorizar
Un Brasil impregnado de disputas políticas e ideológicas es la imagen que parecería prevalecer hoy en el mundo, por efecto de la lectura mediática. Luís Henrique Marques, jefe de redacción de Cidade Nova nos acompaña en un viaje por la sociedad brasileña, para descubrir la realidad, a menudo desconocida, de los muchos que actúan por el bien común. A juzgar por lo que los medios de comunicación comerciales divulgan a diario, Brasil parece sumergido en la polarización político-ideológica, como sucede también en varias regiones del globo. Pero lo que los medios mainstream no muestran es que la realidad brasileña no está hecha sólo de disputas políticas e ideológicas. La performance silenciosa de muchos “pioneros” de esta democracia aún joven e inexperta revela que hay un potencial capaz de hacer que las relaciones políticas sean un espacio de diálogo y un lugar para la construcción de la ciudadanía. La revista Cidade Nova es uno de los vehículos comprometidos en mostrar esta otra cara de la realidad brasileña, aún acaso tímida, limitada a hechos aislados, pero que – en su conjunto – muestra un Brasil que está más allá de la polarización político-ideológica. Espacios para el diálogo Ante todo, tenemos que reconocer que a pesar de la crisis creada por las posiciones polarizadas en el debate político-ideológico, muchos analistas tienden a mirar con optimismo y esperanza el actual escenario brasileño. El motivo principal es que muchos ciudadanos brasileños se han interesado en comprender y discutir cuestiones políticas y referidas a la administración pública, convencidos de la necesidad de asumir su rol de ciudadanos conscientes y participativos respecto de la “cosa pública”. Se han multiplicado e intensificado los llamados grupos de diálogo, promovidos por parroquias o grupos pastorales de la Iglesia católica, grupos de otras Iglesias cristianas y otras religiones (incluso iniciativas ecuménicas e interreligiosas), organizaciones no gubernamentales, colectivos y otras entidades de la sociedad civil. El objetivo es promover la reflexión política a través del diálogo y el intercambio de experiencias, que se ha intensificado sobre todo en la segunda mitad de 2018 tras el período electoral. Son pequeñas “islas”, pero reflejan el potencial de participación democrática de los ciudadanos brasileños. Es el caso de los grupos del Movimiento de los Focolares, esparcidos en diversas regiones del Brasil. Motivados por un tema específico, jóvenes y adultos de distintas convicciones religiosas y políticas y de distintas condiciones sociales han iniciado un proceso de diálogo acerca del escenario político actual, sus obstáculos y sus posibilidades. Muchos de estos encuentros fueron más allá de la discusión sobre el proceso electoral, y se abrieron a acciones concretas para la promoción de políticas públicas que favorezcan la comunidad local.
La “Escuela de la Ciudadanía”, promovida siempre por los Focolares, es un curso online cuyos temas responden a la demanda difundida de una nueva cultura democrática y participativa. El primer bloque de clases tuvo como tema justamente el diálogo. (www.focolares.org.br/escoladecidadania). Otra iniciativa fue el fruto de la acción conjunta de distintas organizaciones de la sociedad civil brasileña, entre las cuales el Movimiento Político por la Unidad (MPpU): el “Pacto por la democracia”. La iniciativa nació con el objetivo de afirmar el pluralismo, la tolerancia y la convivencia con la diversidad en el espacio público, y actúa en tres direcciones: reafirmar el diálogo para una confrontación virtuosa de las ideas; defender elecciones limpias que puedan representar eficazmente la ciudadanía y restituir las bases de confianza y legitimidad al contexto político; realizar una amplia reforma política al terminar el proceso electoral. Por último, la tradicional Campaña de Fraternidad, promovida anualmente por la Conferencia Episcopal de los obispos de Brasil (CNBBB) durante la Cuaresma, también se presenta como un espacio de diálogo y promoción de acciones concretas en las comunidades parroquiales sobre cuestiones religiosas, culturales, sociales, económicas y políticas de la sociedad brasileña. Para este año, la Campaña propone que los fieles reflexionen sobre el tema “Políticas públicas y fraternidad». (continúa)
Luís Henrique Marques
24 Feb 2019 | Sin categorizar
El proyecto “Why fai il bullo?” (“¿Por qué eres un matón?”) enseña a los adolescentes a ayudar a sus coetáneos a afrontar este fenómeno con acciones y prevención a partir de las causas que lo generan.
Un abuso sistemático, con ofensas y hostigamiento realizado por chicos en relación con sus coetáneos. Esto es el bullying, un fenómeno creciente entre adolescentes, tanto a nivel personal como a través de la web. En el mismo se ven involucrados los chicos matones, las víctimas y los grupos de amigos que a menudo participan asustados o cómplices. ¿Qué hacer? Un proyecto de la asociación bNET, promotora de la “Red Proyecto Paz”, una red internacional de escuelas, instituciones y asociaciones que colaboran para promover una cultura de paz. El objetivo es responsabilizar a los chicos, que ellos mismos, oportunamente formados, ayuden a sus coetáneos a salir del bullying. Hablamos al respecto con el Presidente de la asociación Marco Provenzale. – ¿Qué es el proyecto «Why fai il bullo”? (¿Por qué eres un matón?) Todo episodio de bullying nace de un conflicto. Nosotros creemos que haciendo entender a los chicos su origen y dándoles los instrumentos para comprender los conflictos y resolverlos ayudándose entre pares es la mejor forma de resolver el fenómeno. El corazón del proyecto es la creación en cada escuela de un grupo de estudiantes, el “Grupo de Mediación entre Pares”, en el cual los chicos adquieren las competencias para manejar y resolver los conflictos, reconociendo en la vida cotidiana de la clase cuando se verifican potenciales situaciones de peligro antes de que degeneren en tensiones más graves. Después el Grupo ofrece un servicio de mediación a través de una “ventanilla” que se abre en cada escuela. Los chicos con los que trabajamos tienen entre 11 y 15 años. Se trata de un proyecto europeo, nacido en el 2015 después de que algunas asociaciones participaron en la convocatoria “Joining Forces to Combat Cyber Bullying in School”, pero podría realizarse también en otros países.
– ¿El proyecto también prevé actividades paralelas? Si, mediante encuentros formativos mensuales y eventos anuales entre los cuales un viaje intercultural y humanitario. Están previstos momentos de formación también para los docentes y los padres de familia. Consideramos que esta co-participación de varias asociaciones, la escuela y las familias es uno de los valores agregados de la iniciativa. – El proyecto es promovido por la Asociación bNET, líder de la “Red Proyecto Paz”, ¿cuáles son sus objetivos? La “Red Proyecto Paz” lleva adelante desde hace casi treinta años una formación integral para los chicos. Favorece la colaboración entre instituciones educativas y asociaciones, a nivel local e internacional; desarrolla la capacidad reflexiva en los jóvenes sobre temáticas de actualidad; promueve experiencias de voluntariado; valora los talentos artísticos y expresivos, las capacidades de liderazgo y las habilidades tecnológicas también para un uso positivo de los medios. Para mayores informaciones: visitar el sitio www.reteprogettopace.it o escribir a direttivo@reteprogettopace.it.
Anna Lisa Innocenti