19 Nov 2018 | Sin categorizar
El 20 de noviembre es el día en el que la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó, en 1959, la Declaración de los derechos del niño, y aprobó, en 1989, la Convención internacional sobre los derechos de la infancia y adolescencia. Construida armonizando distintas experiencias culturales y jurídicas, la Convención enuncia por primera vez, de forma coherente, los derechos fundamentales que se deben reconocer y garantizar a todos los niños del mundo. Son cuatro los derechos fundamentales explicitados en el documento: a la no discriminación, al interés superior, vida, sobrevivencia y desarrollo y finalmente a ser escuchados en todos los procesos decisionales. La Convención prevé también un mecanismo de control sobre lo realizado en los Estados, los cuales deben presentar un informe periódico sobre el cumplimiento en el propio territorio. Según Unicef, cada año millones de niños siguen siendo víctimas de violencia: abusos, abandono, explotación, guerras, discriminaciones. Ya se ha hecho mucho, pero hay mucho todavía por hacer para alcanzar una real aplicación de estos principios.
17 Nov 2018 | Sin categorizar
«Si dos o tres, reunidos en nombre de Jesús, invocan a Jesús, Cristo está en medio de ellos, y ciertamente componen una sociedad perfecta: dos personas y el Hombre Dios, es el embrión de la sociedad humano-divina: la Iglesia. Pero es importante señalar que es Él quien pide esta reunión, es decir pide que nos pongamos juntos; este “diálogo” como dice la filosofía social de hoy. Cuando uno está en sí mismo, individualmente segregado de los demás, sucede como cuando un polo de la luz no hace contacto con el otro, no genera luz. También la gracia de Dios necesita medios humanos para pasar, y también medios naturales; como el agua (Bautismo), pan (Eucaristía), etc., casi como para promulgar y repetir la encarnación, del mismo modo, poniendo junto al hombre al hermano, hace que surja el amor, enciende en la tierra la luz, que es Cristo, el Amor, y abre el acceso a la fuente. Venido para romper el aislamiento, que acrecienta la angustia del exilio, Jesús no constituyó individualidades, sino una sociedad, es decir una convivencia orgánica, mediante la cual, como en toda forma de vida, tiene lugar, como ley, el amor. Para amar, es necesario ser al menos dos; y para asociarse es necesario amar. Y como «el amor viene de Dios» (1 Jn. 4, 7) amar es hacer vivir en nosotros a Dios, es poner a Dios en medio nuestro. Amar por lo tanto es poner en común (comunicar) la propia alma con el alma de la persona amada, no para sentir alegría y paz o para darle paz y alegría a la otra persona, sino para que entre las dos almas viva Dios, y por lo tanto el ápice del amor es hacerse uno, el Uno que es Cristo; así se llega a construir en quien ama y en quien es amado el Cristo místico. Con esta construcción nosotros esperamos alcanzar la plenitud de Cristo, conformar el Cristo total. Por eso quien ama a una persona, en Cristo, permite que se ponga en circulación el Espíritu Santo, entre sí y el otro; el mismo Espíritu que circula entre el Padre y el Hijo. Por lo tanto vive entre ellos la vida de la Santísima Trinidad. Y entonces vemos que, durante las veinticuatro horas del día, nosotros realizamos contemporáneamente una obra misteriosa, inmensa, por la profundidad del Espíritu, la construcción, ladrillo tras ladrillo, de la Iglesia, Cuerpo místico de Cristo; y de esta forma colaboramos con Dios mientras usamos nuestras fuerzas y vivimos la vida, realizamos la comunión de los santos. En una empresa así, cada uno es Cristo para su hermano, y cada hermano es Cristo para cada uno. Esta sociedad con la Trinidad es la Iglesia; amarse en Cristo es vivir con la Iglesia, vivir la Iglesia y al mismo tiempo completarla, llegando a la plenitud de ella. La perfección del cristianismo está en el comprender y sobre todo vivir el Cuerpo místico, de cuyo funcionamiento ordenado depende, proporcionalmente, la salud de todos sus miembros, si se genera salud también todos los hermanos gozan; pero si se inoculan toxinas, también todos los demás sufren. No son los discursos, ni los lamentos los que curan los males en el cuerpo de la Iglesia, sino la propia santidad, es decir los glóbulos sanos, que cada célula infunde en todo el aparato circulatorio. El Cuerpo místico reacciona en el cuerpo social como el alma en el cuerpo. Todo el bien que el Cuerpo místico realiza en la tierra es el espíritu de Dios que se injerta en la humanidad, es Dios que vive entre los hombres y los recupera para sí. Realmente la Iglesia es el medio para devolver la creación al Creador.» Igino Giordani, La divina avventura, Città Nuova, Roma, 1993, pp.47-64.
16 Nov 2018 | Sin categorizar
El domingo 18 de noviembre se celebrará la segunda Jornada Mundial de los Pobres, instituida por el Papa Francisco en el 2016, para la conclusión del Jubileo de la Misericordia, con el título “Este pobre grita y el Señor lo escucha” (Sal 34,7). Escribe el Papa, en el texto preparado para la ocasión: «Este Salmo nos permite hoy también a nosotros, sumergidos entre tantas formas de pobreza, comprender quienes son los verdaderos pobres hacia quienes estamos llamados a dirigir nuestra mirada. […] ¿Qué expresa el grito del pobre sino su sufrimiento y soledad, su desilusión y esperanza? Podemos preguntarnos: ¿por qué este grito, que sube hasta Dios, no logra llegar a nuestros oídos y nos deja indiferentes e impasibles? En una Jornada como esta, estamos llamados a hacer un serio examen de conciencia para entender si realmente somos capaces de escuchar a los pobres». Con ocasión de la II Jornada de los Pobres se repite la invitación a abrir la propia casa, compartiendo la mesa en forma sencilla y fraterna, como signo de la cercanía y del alivio a las muchas formas de pobreza que están bajo nuestra mirada.
15 Nov 2018 | Sin categorizar
Desde el 2002, cada año se dedica a la Filosofía, una Jornada Mundial, que tiene lugar el tercer jueves de noviembre. La UNESCO, al proclamarla, subrayó el valor del desarrollo del pensamiento humano. Así dijo Irina Bokova, ex Directora General: “La reflexión filosófica es un llamado a la humildad, a la reflexión y al diálogo razonado, para construir juntos soluciones a los desafíos que escapan a nuestro control. […] Mayores son las dificultades, más útil es la Filosofía para dar un sentido a las preguntas sobre la paz y sobre el desarrollo sostenible”. En esta Jornada, todos los integrantes de la UNESCO – gobiernos nacionales, instituciones y organizaciones públicas, ONG, universidades, escuelas, pero también los ciudadanos y las asociaciones – están llamados al ejercicio colectivo de la libre reflexión razonada e informada sobre los desafíos de nuestro tiempo. El valor auténtico de la Filosofía – afirmó Moufida Goucha, ex Responsable de la Sección “Seguridad humana, Democracia y Filosofía”, en ocasión de la primera Jornada – es el de “establecer un diálogo sobre lo esencial, que no se debe interrumpir nunca”, con el objetivo de restituirnos “una gran parte de la dignidad humana, cualquiera sea nuestra condición”.
11 Nov 2018 | Sin categorizar
El 11 de noviembre se recuerda el centenario del final de la Primera Guerra Mundial, a la que siguió la Conferencia de paz de París (18 de enero de 1919 – 21 de enero de 1920). Pero por otros cinco años al menos en toda Europa continuaron las revoluciones y violencia de todo tipo. Desde Finlandia hasta Anatolia, desde el Cáucaso hasta Irlanda, de Alemania a Grecia. “Las guerras son siempre trágicas”, afirmó el Presidente de la República italiana Sergio Mattarella, el pasado 4 de noviembre. Y haciendo propias las palabras del escritor Claudio Magris, dijo: «“Cada país pensaba dar una pequeña bella lección al enemigo más cercano, sacando una ventaja territorial o de otro tipo. Ninguno lograba imaginar que la guerra pudiera ser tan tremenda, y prolongarse tanto”. En nuestro presente nuevamente surcado por vientos de guerra, que el recuerdo del centenario sea un llamado a perseverar en el proceso de integración y unificación europea, únicas garantías de una paz duradera».