Movimiento de los Focolares

Maria, motor de acción social

https://vimeo.com/258422297 Hemos preguntado a María Voce de qué modo Chiara Lubich sigue inspirando su vida. La presidente del Movimiento de los Focolares da un pequeño adelanto de su intervención y explica que – como decía Chiara – María, Madre de Dios, es la forma y el modelo de toda acción social en el Movimiento.   Maria Voce: Veo a Chiara siempre a mi lado, no con los ojos naturalmente, pero la siento presente siempre, realmente. A veces me preguntan: ¿Tú te inspiras en lo que Chiara dijo? Verdaderamente  digo: no. No me inspiro en lo que Chiara dijo; me inspiro en ella y me pregunto: ¿Qué diría Chiara ahora? ¿Qué haría Chiara ahora? ¿Qué respuesta inventaría para este problema que se le presenta? Trato de escuchar al Espíritu Santo,  intento hacerlo con la misma atención y profundidad que lo hacía ella, y reacciono. Chiara nos decía que conoció a María de un modo muy especial cuando descubrió su grandeza como Madre de Dios. Descubrió así una María que –  como ella misma decía –no había conocido nunca antes: no era la jovencita o la niña pura de Nazaret, o la sencilla mujer de su casa, sino una María grande, una María tan grande que Dios la eligió para ser madre de su Hijo, del Verbo hecho carne, por tanto, de Dios mismo. Y esta María,  que le ha gustado a Dios por  su humildad, puede darle gloria  por lo que obra en Ella, y en Ella realiza esas cosas grandes que Dios quiere obrar como son: la igualdad de todos los hermanos de la familia humana, la distribución justa de las riquezas de este mundo, que todos puedan beneficiarse de los bienes que Dios creó para todos, que todos se reconozcan hermanos entre sí; María sabe hacer esto porque es madre. Pienso que las características de estas obras sociales que nacen del carisma de Chiara tienen precisamente la particularidad de estar hechas por una madre que ama a todos sus hijos, para los que desea el máximo bien y, en primer lugar, quiere que todos se unan entre ellos, que estén unidos por el amor recíproco y que sea este amor el motor de sus relaciones sociales. En fin, una nueva sociedad animada por el amor evangélico con una madre que es Ella, María.

Trazar sobre la multitud estelas de luz

Trazar sobre la multitud estelas de luz

ChiaraLubich_3marzo2018 « He aquí el gran atractivo de nuestro tiempo: penetrar en la más alta contemplación y permanecer mezclado con todos, hombre entre los hombres. Diría aún más: perderse en la muchedumbre para impregnarla de lo divino, como se empapa un trozo de pan en el vino. Diría aún más: Hechos partícipes de los designios de Dios sobre la humanidad, trazar sobre la multitud estelas de luz y, al mismo tiempo, compartir con el prójimo la injuria, el hambre, los golpes, las breves alegrías. Porque el atractivo del nuestro, como el de todos los tiempos, es lo más humano y lo más divino que se pueda pensar, Jesús y María: el Verbo de Dios, hijo de un carpintero, la Sede de la Sabiduría, ama de casa» Chiara Lubich (Del libro Escritos Espirituales/1 pág 27)

Evangelio vivido: “Participar en la vida de Dios”

Recomenzar de cero Mi padre nos abandonó cuando yo era muy chico. Mi madre sufrió una severa depresión y comenzó a beber. Fui educado por mi abuela materna. Cuando mi madre falleció, yo era adolescente y alimentaba dentro de mí un deseo de venganza. Casi enseguida conocí a una joven que me introdujo en su comunidad parroquial. A través de estas personas, poco a poco descubrí a Dios, la vida interior y reencontré la paz y el equilibrio. Cuando me casé, podía decir que esa comunidad era mi familia. Un día, en el lugar donde trabajaba, llegó un hombre que se presentó como mi padre. Él estaba desolado y tenía miedo de mi reacción. A pesar de la sorpresa, lo recibí cálidamente, le hablé de nuestra hija recién nacida y lo invité a casa. Después de una semana vino junto con su compañera. Mi esposa y yo los recibimos con gran alegría y afecto. Más que abuelos, ellos nos parecían dos hijos adoptados. Desde ese momento la vida de nuestra familia cambió, y también la de ellos. El pasado es como si no existiera. Existe sólo la voluntad de recomenzar desde cero. P.P. – Serbia La caricatura Un compañero dibujó mi caricatura; la fotocopió y después la repartió por toda la escuela. ¡Me hubiera gustado pegarle! Después decidí acercarme a él y hablarle con calma. Es más, le propuse que viniera a mi casa, que podíamos hacer juntos las tareas escolares y después ir a ver una película. Cuando me preguntó por qué había reaccionado de ese modo, le respondí que había aprendido a ver a Jesús en cada prójimo, sabiendo que todos nos podemos equivocar. Sorprendido, quiso saber más. Ahora también él trata de poner en práctica las palabras del Evangelio. Daniel – Brasil La humanidad de Jesús Los primeros síntomas de mi enfermedad, una esclerosis múltiple, aparecieron cuando mi esposa Susi esperaba a nuestra hija Tecla. Yo, que estaba acostumbrado a trabajar, a hacer deporte y me encontré que tenía una dificultad cada vez mayor para hacer las cosas, para moverme, hasta llegar a la total inmovilidad. Sin embargo, desde el comienzo de la enfermedad, advertí en mí, un despertar a una sed de valores verdaderos. Ya pasaron muchos años desde aquella época. Estar enfermo, ver que las piernas no responden más, depender de los demás en todo, sufrir, conocer la humillación, sentirme distinto. Todo esto lo he experimentado. Pero el sufrimiento me ha ayudado a comprender mucho más que antes la “humanidad” de Jesús. Renato – Italia La florista Era una tarde muy fría. Una aciana florista trataba de vender sus flores. Tenía encima una vieja frazada y parecía resignada a ver pasar a la gente, apurada e indiferente. Pensé que si estuviera en su lugar desearía tomar algo caliente. No había ninguna cafetería cerca, pero encontré a un joven que vendía postres dulces caseros. Compré uno para la señora. Cuando lo recibió me agradeció, sin decir muchas palabras, con la emoción en los ojos. Retomé mi camino, sintiendo durante mucho tiempo su mirada. Szidi – Rumania .  

Nueva página web  para Sophia

Nueva página web para Sophia

SophiaUniversityLa nueva página web está renovada en la gráfica y en la configuración, aparece en dos idiomas (inglés e italiano) y expresa la vocación del Instituto Universitario Sophia de convertirse en una realidad cada vez más global. Y no solamente por la naturaleza multidisciplinaria de sus trayectorias de estudio y por la comunidad cosmopolita de estudiantes y docentes que la integran, sino también por la apertura, próximamente, de dos nuevos polos formativos que se agregarán al ateneo de Loppiano (Florencia, Italia). Desde hace diez años (fue en 2008 la inauguración del primer curso, precedido durante años de experimentación e investigación) Sophia ha llevado adelante el diálogo y la interacción entre los diversos campos del conocimiento, un método innovador para superar la fragmentación, la abstracción y el aislamiento de los diversos ramos del conocimiento. Con el objetivo de proveer a una visión abierta a las diversas disciplinas y a la posibilidad de confrontar y combinar sus contenidos, métodos y resultados. Al día de hoy, han pasado por las aulas de Sophia 450 estudiantes y docentes, procedentes de 50 países de 4 continentes. Conoce la nueva página