23 Nov 2016 | Sin categorizar
La primera iniciativa, que ya fue lanzada en octubre, expresa la vitalidad y creatividad del nuevo Centro Evangelii Gaudiun (CEG) que, ya antes de la inauguración oficial, sale a vida pública con un curso para formadores, animadores y estudiantes de Teología pastoral misionera que fue titulado “Despierten al mundo”. Este nuevo Centro nace ahora de la sinergia entre el Instituto Universitario Sophia (IUS), y el Movimiento de los Focolares, en particular con los presbíteros, diáconos, seminaristas, religiosos, consagrados, Movimiento parroquial y Movimiento diocesano, quienes están directamente comprometidos en el ámbito eclesial. Un Centro ya abierto pero que el 11 de noviembre pasado festejó el día de su salida a vida pública, aprovechando la ocasión para decir el por qué de su nacimiento: dar impulso, contenido y dirección a la obra de renovación pastoral de la evangelización a la cual está llamada la Iglesia hoy. Tal es el compromiso que el CEG quiere asumir respondiendo a la invitación del papa Francisco, inspirándose en su exhortación apostólica Evangelii Gaudium. A través de cursos, congresos, seminarios, simposios, stage, laboratorios, encuentros científicos, el CEG quiere ser un “lugar donde se desarrolle el pensamiento”, sólidamente anclado en el formato sinodal, incluyendo todos los impulsos espirituales y experiencias despertadas por el carisma de la unidad de Chiara Lubich. Y quiere hacerlo concentrándose en la formación, en el estudio y en la investigación dentro del ámbito de la eclesiología, de la teología pastoral y de la misión, de la teología espiritual y de la teología de los carismas en la vida de la Iglesia hoy.
Fueron muy significativos los objetivos del CEG expresados por la Presidente de los Focolares, María Voce, en el saludo que envió y en la intervención del Copresidente Jesús Morán: promover y sostener proyectos y actividades de formación dentro del surco trazado por el Vaticano II, en comunión con los otros carismas de la Iglesia, en la perspectiva del diálogo ecuménico, interreligioso e intercultural. Estos objetivos encontraron profunda resonancia también en el mensaje de saludo que envió el secretario general de los obispos italianos, Mons. Galantino, y el Gran Canciller de Sophia, Mons Betori, Arzobispo de Florencia. Quienes abrieron los trabajos en el congreso de inauguración, fue el cálido saludo del Card. Joao Braz de Aviz, Prefecto de la Congregación para los Institutos de vida consagrada y el Arzobispo Vincenzo Zani, Secretario de la Congregación para la Educación Católica. El presidente del Instituto Universitario Sophia, el profesor Piero Coda, tuvo la función de describir los objetivos del nuevo Centro y a continuación tuvo su intervención la profesora Tiziana Merletti (ex superiora general de las hermanas Franciscanas de los Pobres). «El desafío es el de dar una contribución al cambio de paradigma de la cultura y de la relación entre comunidad eclesial y sociedad civil – declaró Piero Coda-, cambio que exige nuestro tiempo y del cual la profecía del Papa Francisco nos dice con fuerza que llegó el momento de actuar con fidelidad y creatividad». En la mesa redonda que hubo a continuación intervinieron expositores del mundo de la política y del deporte, como Massimo Toschi y Damiano Tommasi, quienes se expresaron sobre el esperado cambio histórico que vive en esta época la Iglesia, llamada a indagar y captar las expectativas y esperanzas de la sociedad de hoy. Anna Friso
20 Nov 2016 | Sin categorizar
Sabía todo «Como sacerdote, creía que sabía dar una opinión sobre cualquier tema. Un día fui invitado a celebrar la misa en el retiro de algunos jóvenes comprometidos, que durante la celebración hicieron explícitamente el pacto de estar dispuestos a dar la vida el uno por el otro. Me quedé impactado: ¿Sería yo capaz de hacer una cosa así? Todo lo que sabía me pareció, no digo inútil, sino insuficiente para ser un verdadero cristiano. ¡Cuántas cosas que descuidé a causa del estudio, cuántas omisiones justificadas por algún compromiso que consideraba importante…! Esos jóvenes me cambiaron la vida» (R. P. – Francia) Antes del ofrecimiento «Después de mudarnos al nuevo pueblito, nació una amistad con una familia de vecinos que nos ayudó mucho a integrarnos en el nuevo ambiente, a ubicar a los niños en la escuela… La estima era recíproca; los hijos de esa familia nos llamaban tíos, y lo mismo hacían nuestros hijos con ellos. Lamentablemente, pasando el tiempo, algo se deterioró y los hijos de los vecinos comenzaron a saludarnos con un “buen día, señores”. No podíamos seguir así, también porque integrábamos la misma comunidad parroquial. Un domingo en la misa, el Evangelio que se leyó nos recordaba que antes de llevar tu ofrenda al altar es bueno reconciliarse con el hermano… Mi esposa y yo nos miramos y decidimos proceder como decía el Evangelio. Saliendo de la misa, fuimos hacia nuestros vecinos y les pedimos perdón si los habíamos ofendido en algo. Después de un incómodo momento de sorpresa, nos abrazamos» (A.T. – Hungría) Era otra persona «En el hospital donde trabajo como ginecóloga se internó una mujer conocida como prostituta. Las otras pacientes y también alguna enfermera trataban de evitarla. Notando su aislamiento, le presté una atención especial, y esto animó también a las otras a dirigirle la palabra, a brindarle ayuda. El mismo relato de su triste vida les llamó la atención y despertó su benevolencia. Después de pocos días ya parecía otra persona. Cuando fue dada de alta, decía: «La verdadera curación no es física… Mi vida recomienza de otro modo» (M. S. – Polonia)
19 Nov 2016 | Sin categorizar
«Ho imparato ad essere aperto, a non nascondere la polvere sotto il tappeto». È il commento di uno dei 170 seminaristi di Pune (India) soddisfatto per aver partecipato al workshop sulle dinamiche di gruppo progettato sui principi della spiritualità dell’unità, tipica dei Focolari. «Ho capito che devo pensare positivo in tutto ciò che faccio – dichiara entusiasta un altro seminarista – ho fatto nuove amicizie, anche con compagni più anziani di me». Colpisce lo sprint di questi giovani. Sorprende anche che in India – una regione dai mille riti e divinità, patria dell’induismo e del buddismo – ci sia un seminario cattolico con così tanti giovani. E che, come testimonia il direttore spirituale del seminario, Padre George Cordeiro, siano fortemente motivati e decisi per il sacerdozio. Il rapporto dei Focolari col seminario pontificio dell’India risale al 1980; da allora, in varie occasioni i focolarini sono stati invitati a presentare ai seminaristi la loro spiritualità. Molti di questi, diventati sacerdoti o vescovi, continuano a promuovere – nella loro non facile azione pastorale – la dimensione comunitaria del messaggio cristiano. In questo 2016 hanno chiesto al Movimento di organizzare un workshop di tre giorni sulle dinamiche di gruppo. Era la prima volta che i focolarini di Mumbai si trovavano di fronte ad una simile impresa, ma hanno accettato la sfida. Con un team di 12 persone, uomini e donne, fra cui alcuni esperti nel campo psicologico e relazionale, si sono dedicati al progetto organizzando un workshop su misura per seminaristi. Un lavoro impegnativo, anche per la diversità delle culture dei partecipanti, originari di ogni parte dell’India, e per i loro differenti percorsi di studio: dal ginnasio agli studenti di teologia e filosofia. Obiettivo del workshop era di mettere in mano ai seminaristi gli strumenti per costruire la comunità. E di farlo, questa era la richiesta specifica, attingendo a quegli elementi della spiritualità dell’unità che più hanno a che fare con la relazione interpersonale: il “farsi uno” con l’altro, l’ascolto profondo, il patto dell’amore scambievole, la condivisione delle esperienze, il dialogo, ecc. In pratica, si dovevano presentare ai seminaristi i vari modi di andare incontro all’altro, privilegiando i rapporti. Con tali caratteri come paradigma culturale, declinati in chiave psicologica e relazionale, ne è uscito un mix con brevi relazioni, scenette, giochi di ruolo, testimonianze (di laici e sacerdoti), esercitazioni pratiche per provarne su se stessi l’efficacia.
Fin dall’inizio il laboratorio è stato seguito con entusiasmo e sostenuto con una vivace partecipazione, che ha aiutato al continuo passaggio “dall’io al noi” che i ragazzi andavano facendo. Un processo che diventerà molto utile a loro quando si ritroveranno a lavorare in gruppo e quando saranno chiamati a suscitare e condurre gruppi di altre persone. Mettendo così in atto quella cultura dell’incontro e del dialogo tanto sottolineata da papa Francesco. Padre George ha definito il workshop “un’autentica esperienza di Dio fra gli uomini”. L’intuizione di tradurre la spiritualità in vita e le idee in fatti quotidiani, si è rivelata vincente. Lo attestano i numerosi feedback scritti dai partecipanti: «Posso fare tutto, ma ad una condizione: che in me ci sia sempre l’attenzione agli altri». «L’incoraggiamento a mettere in pratica il vangelo e non soltanto a studiarlo, ha provocato un cambiamento radicale della mia vita». «Questo workshop è stato un trampolino di lancio per la mia vocazione e le mie interazioni sociali. Le storie di altre persone sono state per me una grande lezione». «Un’esperienza estremamente feconda di addestramento ad essere comunione. Nuove strade si sono aperte davanti a noi. È una grazia poter offrire la spiritualità di comunione nel contesto odierno».
17 Nov 2016 | Sin categorizar

Jesús Morán © Fabio Bertagnin – CSC Audiovisivi
«Hace veinte años en esta prestigiosa sede, Chiara Lubich describía la relación entre la cultura de la unidad y la paz, presentando la experiencia del Movimiento de los Focolares en el mundo. Esta experiencia – decía- estaba al servicio del mutuo reconocimiento de la dignidad de cada uno, favorecía un estilo de vida comunitario, derribaba las barreras artificiales que producían desconfianza, hostilidad y enemistad, y sobre todo presentaba la idea clave para un nuevo orden mundial basado en la visión de la paz: la Humanidad como familia, con Dios Padre, fuente de amor infinito para todos y cada uno. Y mientras se levantaban vientos de guerra en la Humanidad de entonces, Chiara Lubich ponía en evidencia las muchas iniciativas y experiencias que evidenciaban el camino de la búsqueda de la unidad entre las personas, las comunidades, los pueblos. Hace veinte años el mundo era distinto. Estaba afectado por numerosos conflictos, que se presentaban de manera más bien localizada e implicaban a unos determinados grupos beligerantes. La guerra es, hoy día, un drama de mil rostros. A las guerras entre los Estados se añaden las guerras en el interior de los Estados, entre las etnias, entre los grupos políticos y comunidades religiosas. […] También los instrumentos de la guerra han cambiado. Es evidente que actualmente las guerras se manifiestan con frecuencia en los inéditos campos de batalla de los mercados financieros y económicos, para la obtención de las materias primas y de los recursos energéticos, para conquistar nuevos mercados. La aparición y el desarrollo de nuevos conflictos exige también a las culturas de paz, encontrar respuestas nuevas y actuales. […] La espiritualidad de Chiara Lubich, centrada en la unidad, puede aportar una contribución a las actuales culturas de paz. El Movimiento de los Focolares está comprometido, junto a otras organizaciones, en estos ámbitos. Está presente en aproximadamente 180 Países del mundo, y en muchos de ellos representa una especie de ‘escuadrón’ que trabaja por la unidad y la paz. Permítanme recordar aquí, que actualmente existe una comunidad de los Focolares en Alepo, en Siria, que ofrece espacios para compartir y solidaridad recíproca a una población martirizada por la guerra. […] Nadie puede salvarse por sí mismo, nadie puede esperar ser feliz solo. 
Jesús Morán © Fabio Bertagnin – CSC Audiovisivi
[…] En el centro de nuestra experiencia no se encuentra una entidad colectiva, no existe un “nosotros” impersonal, sino una persona: la persona de Jesús. Por tanto, es Jesús quien lleva su paz. Es más, Jesús nos indica la medida radical con la cual tendríamos que actuar para curar cada herida, para sanar cada problema, para resolver cada conflicto. Amar como Él nos ha amado, hasta subirse a la cruz por amor a la Humanidad. […] No hay otra solución salvo iniciar procesos de diálogo que involucren diferentes culturas, diferentes credos, distintas concepciones del mundo, orientados al mutuo reconocimiento, a la cooperación internacional, a la promoción de la solidaridad y del bien común. Éstas son las características de una comunidad fundada sobre un estilo de vida que busca la unidad. […] Ésta es la cultura de paz que nace de la unidad. Su eficacia se puso en evidencia el pasado mes de septiembre en Asís, en el encuentro de diálogo entre las religiones y las culturas, después de treinta años del primer y gran encuentro deseado por San Juan Pablo II. El Movimiento de los Focolares está al servicio de esta prospectiva, que actualmente se considera determinante para pacificar un mundo cada vez más interdependiente. La profecía del mensaje de Chiara Lubich, que fue premiada hace veinte años por la UNESCO, resuena hoy día eficaz y más actual que nunca». Lee el discurso integral
14 Nov 2016 | Sin categorizar
Cincuenta años de vida, pero con la misma frescura y con el mismo ideal de los inicios. Son los Gen, la nueva generación de los Focolares, que del 17 al 20 de noviembre se reunirán en Castel Gandolfo para su Congreso. Un millar, provenientes de todas las latitudes. No es un Congreso ordinario, sino una gran fiesta para celebrar sus 50 años de vida.

La joven Chiara Luce Badano beatificada en el 2010
Era el 1966 cuando Chiara Lubich lanzó un llamado a los jóvenes del Movimiento de los Focolares, para que reunieran al mayor número posible de coetáneos para realizar el testamento de Jesús, “que todos sean uno”. Hoy los Gen están esparcidos por todas partes, pertenecen a varias creencias religiosas, hablan todas las lenguas e idiomas del mundo, pero tienen el mismo entusiasmo y radicalidad evangélica de antaño. Una GEN ha sido la primera persona que, viviendo la espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich, ha alcanzado los honores de los altares. La jovencísima Chiara Luce Badano, muerta en 1990 a los 18 años y beatificada en el 2010, se ha convertido para todos, no sólo para los jóvenes, en un ejemplo de cómo se pueda dar testimonio de fe en el amor de Dios incluso en situaciones de enfermedad y sufrimiento. El 29 de octubre de cada año, la joven beata es venerada en todo el mundo.
También en Iringa, Tanzania, hace pocas semanas, los Gen organizaron una fiesta para proponerla como modelo de vida. Reunido a un centenar de jóvenes y proyectaron el video de Chiara Luce en lengua swahili, acompañado de experiencias y danzas típicas. «He aprendido muchas cosas, por ejemplo que debo amar siempre a quien está cerca de mí. Y aquí he visto que en el amor se puede estar juntos a pesar de nuestras diferencias». «Lo que me ha impresionado es la paciencia de Chiara Luce. Ella ha aceptado todo lo que le ha pedido su enfermedad, viviendo cada momento sin lamentarse». A pesar de los obstáculos, no se detienen. Desde hace 50 años. Unstoppable generation. Chiara Favotti
https://vimeo.com/191033570 https://vimeo.com/191033565 https://vimeo.com/191033568 https://vimeo.com/191033569 https://vimeo.com/191039964 https://vimeo.com/191033564
13 Nov 2016 | Sin categorizar
«Cuando se habla de Iglesia de los pobres, se alude a dos contenidos específicos: la Iglesia debe ser pobre como Cristo si quiere anunciar el reino de Dios, si quiere que su mensaje sea eficaz; y pobres de espíritu tendrán que ser todos los cristianos que adhieren profundamente a la vida de la Iglesia; el mensaje de salvación es aceptado con más facilidad por los pobres, mientras que para un rico es difícil entrar en el reino de los cielos como para un camello pasar por el ojo de una aguja. Pero pensar en una Iglesia pobre y en una Iglesia de los pobres no nos puede hacer creer que esto tenga una fácil transposición sociopolítica en la vida actual. De hecho, cuando se habla de pobres, Jesús entendía decir aquellos que, estando bajo pruebas, siendo humildes, faltos de un sostén y de un apoyo externo en que confiar, se dirigen a Dios justo y benefactor. Los traductores griegos de la Biblia han comprendido muy bien que no se trata sólo de miseria material; ellos, de hecho, para traducir la palabra hebrea anaw (pobre), no han traducido ‘indigente’ o ‘necesitado’, sino que han preferido la palabra praus, que hace referencia a quien es manso y resignado incluso en las pruebas. (…)
Estos pobres, según el Evangelio, se encuentran también entre las clases acomodadas. Mateo nos habla de José de Arimatea: “hombre rico, que era también discípulo de Jesús” (27, 57). También él se había desprendido de sus bienes, también él era humilde y pobre. (…) Tertuliano en la Apologética indicaba a los cristianos de su tiempo como a aquellos que no aspiraban y no luchaban por encargos políticos, ni siquiera de poca monta, porque no estaban movidos por ambiciones personales. Por otra parte notamos en cambio que muchos, que están en condiciones de indigencia económica, dirigen su mirada a mensajes que llegan de fuera de la Iglesia y adhieren a ellos. (…) Por eso los Papas y el Concilio nos invitan a reflexionar sobre nuestra vida cristiana. ¿Es verdaderamente auténtica? ¿Lleva el signo visible de la humildad y de la pobreza? La pobreza debe ser fruto de la caridad. Será el amor el que nos haga poner nuestros bienes a disposición de la comunidad y de las personas indigentes y necesitadas. Es la caridad cristiana la que nos lleva a eliminar el egoísmo y hace nacer la comunión. (…) La Iglesia de los pobres se convierte así en la Iglesia de la comunión entre ricos che se hacen pobres y pobres que donan su indigencia para construir juntos la Iglesia (..) Si queremos que la Iglesia de los pobres vuelva a asumir un valor de testimonio en la evangelización, hace falta que, en todos los niveles, nos volvamos a sumergir en la auténtica vida cristiana, empezando desde cada punto de la Iglesia, desde lo alto y desde la base, desde la periferia hasta el centro. (…) Esto tendrá un reflejo también en el plano social y político con reformas nuevas, que serán fundamentalmente cristianas si se inspiran en la libertad. (…) Algunos de los espíritus más sensibles no están satisfechos y gritan todavía que la Iglesia tiene que ser más pobre. (…) Cuando se nos pide una cosa justa, aunque sea dicha desordenadamente y de mala forma, hace falta meditar profundamente si lo que se nos dice no sea un punzón que hace acelerar ese proceso de renovación sin el cual la Buena Nueva no puede llegar a todos los hombres de la tierra, si no queremos que sea con poca eficacia. (…) Querer la paz, la pobreza, una comunión de bienes que sea signo visible de la comunión de los espíritus, no son éstas las protestas que tememos, más aún, son las que nos alientan a seguir la vía del Evangelio». De Pasquale Foresi – Problematica d’oggi nella Chiesa – 1970 – Città Nuova Editrice