18 Ene 2016 | Sin categorizar
En el sitio de la Conexión CH, los días previos a la cita, estará disponible el resumen de las noticias. En el mismo sitio es también posible acceder a las ediciones íntegras y a las noticias particulares de las Conexiones CH anteriores. https://vimeo.com/154703542
18 Ene 2016 | Sin categorizar
Entre el centenar de comunidades que, en el transcurso de los años, se formaron en cada ángulo del mundo en torno a la espiritualidad de los Focolares, la de los Emiratos Árabes tiene su originalidad y particularidad. Se trata, de hecho, de un grupo integrado por personas del Movimiento pero ninguno de ellos es nativo del lugar. Son personas, a menudo familias enteras, que proceden de varios países de Asia o de Medio Oriente, pero también de Europa y América Latina, que llegaron al Golfo Pérsico por motivos de trabajo y que, al finalizar sus contratos, dejarán esta parte del mundo. Los extranjeros, en efecto, constituyen casi el 90% de la población de los Emiratos. Ellos son una presencia fluctuante y el grupo de las personas que viven la espiritualidad de los Focolares es parte de esta porción del país. En uno de los hoteles de esta capital mundial de las finanzas, se reunieron – el viernes 15 de enero- unas ochenta personas. Entre ellas se encontraban las profesiones y los empleos más diversos: ingenieros civiles, empleados de embajadas, maestros y profesores de liceos, enfermeras,ingenieros de informática, investigadores universitarios y también trabajadores, tal vez, de posición más modesta. Algunos viven en Dubai desde hace varios años, crecieron en este mundo y han visto su desarrollo vertiginoso, otros volverán pronto a sus países de origen. Los motivos de estos traslados están a menudo vinculados a situaciones difíciles bajo el punto de vista económico de los países de donde proceden. Ahora reciben sueldos que nunca hubieran podido esperar en sus naciones de origen. Una situación compleja, a menudo subrealista, una vida hecha de trabajo, en el centro de un mundo que es el ápice del consumismo.
Aquí los cristianos se reencuentran según las comunidades idiomáticas y según los países de procedencia y, sobre todo, se reúnen en las iglesias de Dubai, cada viernes, día de fiesta tratándose de un país musulmán. Las personas que se reunieron en estos días provenían también de otros puntos de la zona: de Doha en Qatar o de Abu Dhabi, Sharja y Fujera, siempre dentro de los Emiratos, de Omán y de Bahrein. La ocasión para este encuentro, fue el paso de María Voce y de Jesús Morán, al comienzo de su viaje a India. Un momento para compartir con esta original comunidad. La mañana transcurrió velozmente, entre la presentación de la historia de las personas del Movimiento presentes, caracterizada también por visitas de focolarinos de Paquistán, de India o de Filipinas o por otros focolarinos de Medio Oriente. Continuaron después con algunas experiencias que manifestaron la verdadera realidad de cómo se vive en este aparente paraíso del consumismo dominante, lejos de la propia cultura, corriendo el peligro de ser absorbidos por una mentalidad impregnada de comodidad, ganancia e intereses. Tuvieron que dejar aparte las experiencias vividas en los años de la juventud cuando fueron inspirados por la espiritualidad de comunión para reencontrar, inesperadamente y en momentos de grandes dificultades, a otros hermanos y hermanas que comparten el carisma de Chiara Lubich. Dificultades de relaciones laborales, pero también el riesgo de familias que se vuelcan por el camino del consumismo y se alejan de los valores del país de origen. Sienten soledad. Sin embargo, también en esta parte del mundo un grupo de personas continuó encontrándose en torno a la Palabra de Vida gracias al espíritu del Focolar.
A partir de aquí, llegaron a un segundo momento de diálogo con María Voce y Jesús Morán que se centró en estos desafíos y sufrimientos, sobre los riesgos que se corren y sobre la necesidad de una comunidad viva que sepa ser cuna de los valores de comunión, fraternidad y sobriedad evangélica. La presidente y el copresidente de los Focolares recordaron que las primeras comunidades cristianas estaban dispersas en el gran imperio romano y que los cristianos, a menudo solos y aislados, lograron resistir las tentaciones del mundo gracias a sus comunidades también pequeñas. La imagen de las flores del desierto a menudo se repetía en el transcurso del diálogo, recordando que fue la misma Chiara quien en los años noventa expresó con esta imagen a los primeros miembros del Movimiento que se encontraban viviendo en los Emiratos Árabes. Y, luego, recordaron la necesidad de ser los primeros en amar en un ambiente que pone en primer lugar valores muy distintos. Surgió el desafío de permanecer bien enraizados en el presente. No se puede pensar de modo distinto, comentaba María Voce en la conclusión del diálogo. El país no da garantías sobre largos plazos, los contratos de trabajo pueden terminar, un empleo puede desvanecerse por movimientos financieros. Entonces, es importante poner profundas raíces también para aquéllos que vendrán después, tal vez cuando los que viven hoy en los Emiratos ya no estén. Esta comunidad debe continuar. En la conclusión de la mañana transcurrida impresionaba ver en muchos rostros la conmoción y también la alegría y el entusiasmo: el haber encontrado o reencontrado a una familia espiritual y saber que también aquí forman parte de esta gran familia mundial.
18 Ene 2016 | Sin categorizar
Igino Giordani fue un precursor del ecumenismo. Su sensibilidad ecuménica nace cuando, en el lejano 1927, se embarcó en una nave hacia los Estados Unidos de América, para estudiar Biblioteconomía, por indicación del Vaticano. Aquí descubrió aquello que todavía no conocía: a los cristianos de varias denominaciones, y quedó impresionado de su religiosidad. En muchos de sus escritos posteriores Giordani afirmó que el diálogo, y por lo tanto, el diálogo ecuménico, tiene su modelo en las relaciones trinitarias, es decir coloca a todos en el mismo plan de amor. La comunión llama a todos al diálogo, de la misma manera hay que donarse para construir la unidad. «Para eliminar las divisiones, en el pasado, se polemizaba; hoy se prefiere el intercambio respetuoso de las ideas, se busca la convergencia, la reconciliación. Hoy se comprende mejor que la unidad no es algo estático, sino que es dinámico, y crece en cantidad y calidad. Por lo tanto con el diálogo, que marca una “transformación histórica innovadora, se termina la polémica, los choques, la excomunión, y en cambio comienza la comprensión, y la conquista de la verdad y el conocimiento de las virtudes de los otros. El diálogo por el cual se encuentran expositores de dos o más iglesias, no es propaganda ni academia. La posesión de la verdad no impide la penetración en los inagotables misterios, ni el real progreso de los dogmas. El dogma se profundiza, se reinterpreta.
«El diálogo ecuménico no nace de las diferencias doctrinales que existen entre dos (o más) partes, sino de la unidad que ya existe entre ellos, del patrimonio común de todos. El clima psicológico del diálogo es la simpatía, o mejor dicho, la caridad. Dice Maritain: “Una perfecta caridad hacia el prójimo y una perfecta fidelidad a la verdad son no sólo compatibles sino que se atraen mutuamente” Por la función profética del Pueblo de Dios, el cristiano debe comunicar las verdades que posee y acoger las verdades que posee el otro. Por tal función profética, el cristiano no debe limitar el diálogo al aspecto teológico (y hacer el trabajo de un especialista). La unidad no es sólo un problema técnico y teológico sino que es problema de caridad. «Los interlocutores deben tratarse de igual a igual. Mantener la estima mutua, nada de supuestos ni engaños, ninguna palabra ofensiva. Esta paridad no significa confusión o equiparación de doctrinas. Significa conciencia de pertenecer ambos al Cuerpo Místico de Cristo. Deben aceptar el pluralismo, reconociendo cada diversidad como legítima. Son más fuertes las cosas que unen a los fieles que aquellas que los separan (Gaudium et Spes, 92). De lo contrario el diálogo se reduce a monólogos alternados. Todos los cristianos están llamados a ejercitar el diálogo. Pueden gozar así de cada encuentro (de trabajo, de turismo, de estudio, etc). No se admiten barreras entre una confesión y la otra, sino que se abren todas las puertas para llegar al encuentro y al diálogo. La tarea es larga y difícil, pero Dios la quiere».
15 Ene 2016 | Sin categorizar
A raíz de los viajes realizados por Chiara Lubich en 2001 y en 2003, la presidente del Movimiento de los Focolares Maria Voce y el co-presidente Jesús Morán estarán en la India desde el 15 de enero al 10 de febrero de 2016 para visitar las comunidades de los Focolares en algunas regiones del país. Nueva Delhi, Bangalore, Trichy, Coimbatore y Mumbai son las principales etapas previstas. La dimensión del diálogo interreligioso, iniciado por la fundadora de los Focolares, acompañará también la actividad de esas semanas.
10 Ene 2016 | Sin categorizar
«Hay una experiencia vivida en el primer focolar que ha sido la aplicación de este “ser los primeros en amar”. En los primeros tiempos, especialmente, no era fácil para un grupo de chicas vivir la radicalidad del amor. Éramos personas como las demás, si bien estábamos sostenidas por un don especial de Dios. Y también entre nosotras, en nuestras relaciones, a veces se depositaba el polvo y la unidad podía languidecer. Esto sucedía, por ejemplo, cuando nos dábamos cuenta de los defectos, de las imperfecciones de las demás, y las juzgábamos, y como consecuencia se enfriaba la corriente de amor recíproco. Para reaccionar ante esta situación un día nos propusimos estrechar un pacto entre nosotras, que llamamos “pacto de misericordia”. Decidimos ver al prójimo que encontrábamos cada mañana (en el focolar, en la escuela, en el trabajo, etc.) nuevo, novísimo, sin recordar sus faltas, sus defectos, sino cubriendo todo con el amor. Nos acercábamos a todos con esta completa amnistía en el corazón, con este perdón universal. Era un compromiso fuerte, tomado por todas juntas, que nos ayudaba a ser siempre las primeras en amar, a imitación de Dios misericordioso, que perdona y olvida. Ahora estamos seguras de que, si no hubiera existido este pacto cotidiano de perdón, el Movimiento no habría ido ni siquiera de Trento a Rovereto; prácticamente, no habría tenido la energía necesaria para difundirse». Chiara Lubich, El amor al prójimo, Encuentro con los amigos musulmanes, Castel Gandolfo, 1 de noviembre de 2002 (fragmento).
8 Ene 2016 | Sin categorizar
La fecha tradicional para la celebración de la Semana de oración por la unidad de los cristianos, en el hemisferio norte, es del 18 al 25 de enero. En el hemisferio sur, como enero cae en el período de vacaciones, las iglesias celebran la Semana de oración en otra fecha, por ejemplo en el período de Pentecostés. Aquí se pueden encontrar los textos preparados por un grupo de trabajo mixto de Letonia, nombrado por la Iglesia católica y por el Consejo ecuménico de Iglesias. Las Iglesias cristianas invitan a «encontrar oportunidades en el transcurso de todo el año para expresar el grado de comunión que ya se ha alcanzado entre las iglesias y para rezar juntos para llegar a la plena unidad que es la voluntad de Cristo», según la oración de Jesús al Padre: “para que todos sean una sola cosa”. (Jn. 17) El Movimiento de los Focolares en el mundo está comprometido en promover y sostener los distintos eventos locales que se han programado para celebrar la semana de oración, también a través del testimonio directo de la vida ecuménica entre sus miembros. La frase elegida para la Semana de oración de 2016 también inspira la Palabra de Vida del mes de enero: «Llamados a proclamar las obras maravillosas del Señor» (cfr 1 Pedro 2, 9)