Movimiento de los Focolares
Después de la graduación de Sophia

Después de la graduación de Sophia

Sophia_IUS_01Sophia y la inserción en el mundo laboral: ¿es una relación más o menos difícil con respecto a otros itinerarios académicos? Ocho años después de la inauguración del Instituto Universitario Sophia (IUS), la italiana Licia Paglione, que da clases de Métodos de investigación social, fue la primera en realizar una investigación a partir de estos interrogantes. Algunas observaciones tomadas de los reportes de la investigación. El target lo constituían los primeros 80 graduados en el IUS, es decir quienes cursaron y concluyeron uno de los cursos bienales de Maestría y sacaron el título antes del 2014. En los primeros dos meses del 2015 a ese grupo se le invitó a que respondiera un cuestionario semi-estructurado, elaborado para recopilar alguna información esencial, relativa a la trayectoria profesional y a la vida emprendida al finalizar los estudios en Sophia. Sobre el total de los jóvenes graduados respondieron 61 (el 75% del total) provenientes de 30 países del mundo; su colaboración permitió analizar el peso que estudiar en Sophia ha tenido a la hora de buscar un trabajo. El primer dato indica que los estudios se concluyeron en los dos años previstos en el 91% de los casos; el 81% de los graduados encontró trabajo menos de 6 meses después de la graduación, el 96% en ese año. Hoy el 51% de los graduados tiene trabajo fijo, el 26% tiene un trabajo interino; en el 62% de los casos se trata de un trabajo de tiempo completo, el 26% trabaja medio tiempo, mientras que el 13% de los casos tienen una segunda actividad. La mayoría de los graduados (63%) actualmente se desempeña en cargos de responsabilidad en las empresas, en la administración pública, en universidades y otros centros de cultura, en organizaciones no lucrativas: el 28% trabajan de forma independiente, o son empresarios o consultores; el 7% son directores y funcionarios de altos cargos, el 28% trabaja en el ámbito científico-cultural, en la formación y la investigación. La eficacia de la formación, con respecto a la actual posibilidad de encontrar trabajo parece confirmada: más de dos tercios de los graduados (68%) piensa que la formación ofrecida por el IUS concuerda con el trabajo que realiza. Dicha eficacia se pone en relación con algunas capacidades transversales específicas, que los graduados consideran haber obtenido o reforzado en el período de estudios en Sophia. En especial se refieren a la capacidad de interactuar en contextos “plurales” en el aspecto cultural y disciplinario; de considerar los problemas integrando perspectivas y competencias distintas; de manejar situaciones de conflicto trabajando en sinergia con los otros actores sociales y culturales, promoviendo soluciones innovadoras. En fin, hay que resaltar que ninguno de los graduados se arrepintió del itinerario elegido, el 72% estaría de acuerdo en volver a hacerlo, mientras que el 28% repetiría la experiencia sugiriendo algunas modificaciones. Entre ellas, se pone de relieve la falta de pasantías accesibles a lo largo del bienio. Una prioridad que las personas de la administración del Instituto pusieron en la mira. Interesante también el análisis de las fortalezas –comenta Licia Paglione – : estudiar en Sophia significa sobre todo involucrarse en un camino de descubrimiento y maduración de la propia identidad ‘en relación’, un camino que incluye y valora los recursos intelectuales y al mismo tiempo incide en la dimensión psicológica y afectiva, espiritual y operativa, y promueve en todos el compromiso«.  

Palabra de Vida – Febrero 2016

¿Quién no ha visto llorar a un niño y echarse en los brazos de su madre? Suceda lo que suceda, sea cosa pequeña o grande, la madre le seca las lágrimas, lo cubre de cariño y al poco rato el niño vuelve a sonreír. A él le basta con sentir su presencia y su afecto. Así hace Dios con nosotros, comparándose con una madre. Con estas palabras Dios se dirige a su pueblo que ha vuelto del exilio en Babilonia. Después de haber visto demoler sus casas y el Templo, después de haber sido deportado a tierra extranjera, donde ha experimentado decepción y desánimo, el pueblo vuelve a su patria y debe volver a empezar a partir de las ruinas que ha dejado la destrucción sufrida. La tragedia vivida por Israel es la misma que se repite para tantos pueblos en guerra, víctimas de actos terroristas o de explotación inhumana. Casas y calles en ruinas, lugares símbolo de su identidad arrasados, saqueo de bienes, lugares de culto destruidos. Cuántas personas secuestradas, millones se ven obligadas a huir, miles encuentran la muerte en el desierto o en el mar. Parece un apocalipsis. Esta Palabra de vida es una invitación a creer en la acción amorosa de Dios incluso donde no se percibe su presencia. Es un anuncio de esperanza. Él está al lado de quienes sufren persecución, injusticias y exilio. Está con nosotros, con nuestra familia, con nuestro pueblo. Conoce nuestro dolor personal y el de la humanidad entera. Se ha hecho uno de nosotros hasta morir en la cruz. Por eso sabe comprendernos y consolarnos. Precisamente como una madre, que sienta al niño en sus rodillas y lo consuela. Hace falta abrir los ojos y el corazón para «verlo». En la medida en que experimentemos la ternura de su amor, conseguiremos transmitirla a todos los que viven inmersos en el dolor y en la prueba; seremos instrumentos de consuelo. Así lo sugiere el apóstol Pablo a los corintios: «consolar nosotros a los demás en cualquier lucha mediante el consuelo con que nosotros mismos somos consolados por Dios» (2 Co 1, 4). Es también la experiencia íntima y concreta de Chiara Lubich: «Señor, dame a todos los que están solos… He sentido en mi corazón la pasión que invade al tuyo por todo el abandono en que está sumido el mundo entero. Amo a todo ser enfermo y solo. ¿Quién consuela su llanto? ¿Quién llora con él su muerte lenta? Y ¿quién estrecha contra su pecho el corazón desesperado? Haz, Dios mío, que sea en el mundo el sacramento tangible de tu amor: que sea tus brazos, que abrazan y transforman en amor toda la soledad del mundo»[1]. FABIO CIARDI [1] C. Lubich, Meditaciones, Ciudad Nueva, Madrid 1964, 200710, p. 22. Ed. en catalán en Escrits espirituals/1, Ciutat Nova / Publicacions de l’Abadia de Montserrat 1982, p. 33.

Chiara Lubich: santidad de pueblo

Chiara Lubich: santidad de pueblo

Tras la solicitud presentada por el Movimiento de los Focolares el 7 de diciembre de 2013 al Obispo de Frascati, Mons. Raffaello Martinelli, el 27 de enero del año pasado se abrió la Causa de Beatificación de Chiara Lubich. «Nuestro único deseo es ofrecer a la Iglesia y a la humanidad el don que Chiara ha sido para nosotros y para muchísimas personas», había dicho en esa ocasión la presidente de los Focolares, Maria Voce. «Acogiendo el carisma que Dios le daba (…) Chiara se ha prodigado para que muchos pudieran recorrer este camino de vida evangélica con una determinación siempre renovada, para ayudar, a cuantos encontraba, a poner a Dios en el primer lugar y “hacerse santos juntos”. Su mirada y su corazón estaban movidos por un amor universal, capaz de abrazar a todos los hombres más allá de toda diferencia, siempre orientado a realizar el testamento de Jesús: “Ut omnes unum sint” (Que todos sean uno)». Chiara Lubich_Philip PotterDurante este año, el Tribunal Diocesano ha escuchado a decenas de personas, consideradas en grado de contribuir a que se conozca la vida y el carisma de Chiara, lo más plenamente posible. Entre los testimonios hay muchos de los primeros y de las primeras compañeras de Chiara, autoridades religiosas y civiles, familiares, personas de otros Movimientos, de otras Iglesias y de otras convicciones. Recordamos este primer aniversario con un fragmento de la intervención que Chiara pronunció en Loppiano, el 14 de mayo de 1987, en el que subraya la “santidad de pueblo” o “santidad colectiva” que nace del carisma de la unidad. «Estamos siempre en camino para realizar nuestra santificación. Sin este objetivo, además, la vida tendría poco sentido porque Dios, que nos ha creado, también nos ha llamado a la santidad. Todas las personas deben perseguir esta meta. De hecho, la llamada a la santidad es universal. […] Todos deberían alcanzar la propia perfección. Y quien pone en ello todo su empeño alcanza dicha meta caminando por caminos diferentes. ChiaraLubich_Loppiano_bTambién nosotros tenemos el camino. […] Para nosotros es voluntad de Dios caminar por un camino de santidad colectiva. Y para realizar esto es necesario tener presentes dos elementos de nuestra espiritualidad, de los que no podemos prescindir. Nosotros sólo podemos hacernos santos manteniendo vivo al Resucitado en nosotros y al Resucitado entre nosotros. Estamos en medio del mundo y, para cualquier parte nos giremos, encontramos algo que está en antítesis con Cristo y con su mentalidad.  En el mundo, por doquier, se respira aire de consumismo, de hedonismo, de materialismo, de secularismo. ¿Cómo llevar eficaz y constantemente, y de un modo cada vez más amplio, la presencia de Dios a la sociedad de hoy? ¿Cómo defenderse de las acechanzas del mundo, siempre dispuestas a atacarnos y desanimarnos? ¿Cómo mantener los propósitos que hacemos en los momentos de gracia? La Virgen con su Obra nos ha ofrecido una posibilidad fabulosa: ha construido por todas partes, de distintos modos, pequeñas o no tan pequeñas comunidades que tienen como vocación tener a Jesús presente en medio de ellas. Pide, por lo tanto, no sólo superar las dificultades personales abrazando a Jesús Abandonado, para que el Resucitado esté en nosotros, sino también construir la unidad con los hermanos, para que el Resucitado esté en medio de nosotros. Ella sabe que solos, en un mundo como el nuestro, sería difícil que lográsemos. Por eso ha “inventado” esta espiritualidad que llamamos colectiva, precisamente, porque son muchas las personas que la viven juntas […]».

Por la unidad de los cristianos

Por la unidad de los cristianos

PasqualeForesi_con giovani«Entre los cristianos pasó lo mismo que entre una pareja de esposos. En la vida de pareja, las dificultades son inevitables. Sin embargo, si hay amor, éstas sirven para mantener y hacer crecer la unidad. Cuando en cambio no hay amor, los problemas se vuelven un obstáculo insuperable y se indican como motivo de la separación. De tal suerte que, en realidad, no son los problemas los que destruyen la familia, sino la falta de amor. Lo mismo entre las Iglesias. La división se dio no sólo por motivos religiosos o teológicos, sino también – y a menudo sobre todo – políticos, económicos, culturales. En la medida en que crezca el amor, la desunidad se volverá insoportable y los problemas se superarán. Pienso que un día, cuando Dios quiera, las distintas Iglesias, sin abandonar la propia tradición y todas aquellas expresiones legítimas que han desarrollado a lo largo de la historia, podrán participar en un Concilio reunificador para hacer que la Iglesia sea una, aun conservando tantas expresiones. Tal vez ahora es prematuro, pero Dios puede hacernos vivir mil años en un día. Sería un acontecimiento que impresionaría profundamente también a todos los miembros de las grandes religiones». De “COLLOQUI”Pasquale Foresi Città Nuova 2009 – pag. 155-156-161

#riscaldiamolasiria

#riscaldiamolasiria

#riscaldiamolasiria_1«Una persona de la comunidad del Movimiento de los Focolares, cerca de los confines con Siria, nos puso al corriente de la crítica situación que están viviendo. Ahora, en Siria, hace mucho frío y no tienen cómo calentar las casas ni la ropa adecuada para soportar las temperaturas bajas. Ni siquiera tienen la posibilidad de adquirirla, tanto por las dificultades económicas como por el embargo que no deja que lleguen este tipo de indumentos. Después de un rápido intercambio entre nosotros, entendimos que podíamos, y queríamos, hacer en seguida algo por estos hermanos. A través de un grupo facebook, que une en red a los jóvenes de los Focolares en Italia, comunicamos a todos esta solicitud de ayuda, difundiéndola con el hashtag #riscaldiamolasiria. La solución más inmediata para ir al encuentro de sus exigencias, era la de enviar un paquete con la ropa adecuada. Empezamos nosotros jóvenes abriendo nuestros armarios hasta organizar puntos de acopio en toda Italia para recoger los indumentos. ¡La generosidad de cada uno no se hizo esperar! Así, en pocos días, con la ayuda también de la parte adulta del Movimiento y de todas las comunidades, muchos paquetes están llegando a Siria. Al inicio, nuestro entusiasmo para ayudarles, parecía frenarse por los altos costos de envío, pero logramos identificar la tarifa más económica y segura, gracias a las distintas noticias que llegaban de toda Italia en tiempo real. Nuestra ayuda quiere ir más allá. ¡Seguiremos estando presentes concretamente para ellos con todos los medios a nuestra disposición! Por ahora haremos llegar a Siria lo necesario, y todo lo demás lo entregaremos a quienes más necesitan en nuestras ciudades». Maria Chiara De Lorenzo

Aquisgrana – Premio Klaus Hemmerle 2016

Aquisgrana – Premio Klaus Hemmerle 2016

Dream_AwardEn la motivación del premio se menciona el reconocimiento a su trabajo y al de la comunidad de San Egidio en la lucha contra el SIDA. Además se subraya su excepcional capacidad, como mujer musulmana, de crear puentes entre cristianos y musulmanes, demostrando con su vida que es posible una convivencia pacífica y una colaboración eficaz entre cristianos y musulmanes. A la ceremonia de entrega, estará presente también Annette Schavan, embajadora alemana en la Santa Sede, quien pronunciará la Laudatio. En memoria de la persona y de la herencia espiritual del Obispo católico de Aquisgrana, Klaus Hemmerle (1929 – 1994) el Movimiento de los Focolari otorga un premio a personalidades que se distinguen como «constructores de puentes» de diálogo entre las iglesias, las religiones y visiones del mundo. El premio es asignado cada dos años. www.fokolar-bewegung.de Proyecto DREAM