8 Feb 2016 | Sin categorizar
Educación, inclusión y solidaridad: ámbitos, prácticas y perspectivas es el título del Simposio Internacional que se realizará el 22 de abril en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. Los días 23 y 24 el CM Luminosa acogerá el Seminario Internacional Inclusión educativa y social: problemas, desafíos, estrategias. El objetivo que se plantea el Simposio, coordinado por los profesores Araceli del Pozo Armentia y Juan García Gutiérrez, es el de abordar el concepto de inclusión educativa desde la perspectiva de la fraternidad y la solidaridad. Para ello han promovido y abierto un original diálogo entre el Grupo de Investigación en Antropología y Filosofía de la Educación y la Red Internacional Educazione e Unitá (EDU). Además, en este Simposio Internacional colaboran también otras instituciones como la UNED, la UAM, New Humanity, la Red Sophia o la Fundación Igino Giordani.
Allegato: 201604_EDU_Madrid
7 Feb 2016 | Sin categorizar
(…) «El que de ustedes esté sin pecado, sea el primero en tirarle una piedra” (Jn. 8,7). Lo dijo Jesús a quienes querían lapidar a la adúltera. El punto central de los mandamientos de Jesús es siempre el amor. Por eso, Él no quiere que nosotros, cristianos, condenemos; de hecho advirtió: “No juzguen”, y proclamó: “Bienaventurados los misericordiosos”. Jesús quiere la misericordia. De su Palabra, sin embargo, podría deducirse que alguno podría arrojar la piedra: el que esté sin pecado. No se trata de nosotros, de ninguno de nosotros, ya que somos todos pecadores. Pero hay una criatura sin pecado. Lo sabemos: es la Madre de Dios. ¿Pero podría María arrojar la piedra contra alguien que ha errado? ¿Lo hizo alguna vez en su vida? Conocemos a nuestra Madre, sabemos lo que la Escritura afirma, lo que la Tradición transmite, cuál es el pensamiento del Pueblo de Dios respecto a Ella: María es amor hacia todos los hombres, es misericordia, es abogada de los más desgraciados. A Ella han siempre recurrido y recurren innumerables cristianos cuando han tenido la impresión que la justicia de Dios les amenazaba. María no arroja piedras. Antes bien, nadie como Ella, después de Jesús, difunde amor. Difunde amor: ¿Por qué? Porque es Madre. Una madre sólo sabe amar. Y el amor de una madre es tal porque ama a los propios hijos como a sí misma, porque realmente hay algo de sí misma en sus hijos. También nosotros debemos encontrar algo de nosotros mismos en los demás. Tenemos que ver a Jesús tanto en nosotros como en nuestros hermanos. ¿Por lo tanto, cómo actuaremos? Pues bien: frente a cada prójimo, en casa, en el trabajo, por la calle, con aquél de quien estamos hablando, con las personas con las que hablamos por teléfono, con aquellos para cuyo bien realizamos nuestro trabajo…, ante cada uno, en estos días, debemos pensar sencillamente: debo comportarme como si fuera su madre. Y obrar en consecuencia. Una madre sirve, sirve siempre. Una madre perdona, perdona siempre. Una madre espera, espera siempre. «Como si fuera su madre»: éste es el pensamiento que debe predominar en los próximos días». Chiara Lubich, Rocca di Papa, 3 de marzo de 1983 Fuente: Centro Chiara Lubich
6 Feb 2016 | Sin categorizar
«Promotor de una comunión activa entre los diversos grupos y realidades asociativas», con su «sensibilidad social, inteligencia y amor» se convirtió en «intérprete de los anhelos del card. Benelli y de Chiara Lubich» para la organización, en Florencia, a fines de los años ’70, del Centro Internacional de Estudiantes Giorgio La Pira. Es el Arzobispo de Florencia, el card. Giuseppe Betori, quien describe con estas palabras un tramo importante de su historia. Giorgo Martelli, quien nació en Pistoia, en la región de Toscana, dio un aporte decisivo en el nacimiento de esta obra, en colaboración entre la arquidiócesis de Florencia y el Movimiento de los Focolares, y que todavía hoy continúa en su compromiso hacia « jóvenes que provienen de todas las naciones del mundo, especialmente de aquéllas naciones subdesarrolladas, ofreciendo una acogida fraternal y promoviendo el diálogo entre personas de todas las culturas y credos». Pero esta actividad del Centro La Pira es una de las varias historias importantes que se entrelazan en la vida de Turnea (éste es el nombre que le dio Chiara Lubich para caracterizar su personalidad: Turris Eburnea, Torre de Marfil, recordando una de las letanías de la Virgen). Nace en una familia de obreros. Turnea es educado a vivir con una fe simple, con rectitud, y con sed de justicia. Desde joven está comprometido en la Acción Católica donde recibe una formación cristiana más sólida. Durante la guerra, junto con su padre, soporta dos operativos militares que lo obligan a hacer trabajos forzados, de los cuales logrará escapar. Después de la guerra comienza a trabajar en el sindicato siendo especialista en lo que se refiere a contratos de personal y controversias de trabajo y al mismo tiempo retoma los estudios y adquiere el diploma de perito industrial. En los años de la Acción Católica conoce a otros jóvenes comprometidos cristianamente, entre éstos Bruno Venturini y Vitaliano Bulletti, también ellos futuros focolarinos. Él mismo escribe sobre este período: «Había dos aspectos de la vida cristiana que se me presentaban alternativamente: uno más personal, de búsqueda de la relación con Dios, el otro más social de necesidad de fraternidad entre los hombres, de justicia y de luchas para alcanzarlas. Pero ¡ estaban separados el uno del otro!». En enero de 1950 tiene lugar su primer encuentro con Graziella De Luca, quien había viajado a su ciudad para hablar con algunas personas sobre la experiencia del Movimiento de los Focolares, que recién nacía. En los meses siguientes viaja varias veces a Roma donde conoce a Chiara y a los primeros y primeras focolarinas. Después de algunos meses de lucha interior, decide ser uno de ellos y después de cortar con su novia y dejar a sus padres – en medio de fuertes incomprensiones- se muda a Roma, y vive en el primer focolar masculino romano. Los años sucesivos los pasa en varios focolares de Italia y Holanda. En 1968 Chiara lo llama para que sea el primer responsable de la recién nacida rama de los Voluntarios de Dios. En los congresos de los voluntarios, Turnea favorece los momentos de diálogo sobre problemas y preguntas que se relacionan con la forma de concretar la espiritualidad de la unidad en la vida de todos los días. Repite a menudo lo que Chiara afirmaba: los Voluntarios deben, en el día de hoy, imitar a los primeros cristianos. Durante muchos años se dedica al aspecto interno de los Focolares que se define como armonía y ambiente y que se refiere a las construcciones, a las ciudadelas, a los Centros Mariápolis, al arte, a las obras sociales. Una tarea que él vivió de forma apasionada, con amor y dedicación, realizando también numerosos viajes y visitas a varias naciones. Turnea también dedicó todas sus fuerzas, su tenacidad y amor en muchos otros ámbitos: en los comienzos del Movimiento de Jóvenes por un Mundo Unido, acompañando al Centro de Audiovisuales Santa Chiara y a la banda internacional Gen Rosso. Desde 2008 libre de tareas específicas, continúa dando su aporte con consejos y contribución de ideas. Como sacerdote sabe estar muy cercano a muchos focolarinos, sobre todo con aquellos que más sufren, por quienes celebra con regularidad la Santa Misa. En el año 2012 sufre una enfermedad que le provoca la invalidez motriz, que soporta con coraje y con su amor a Jesús crucificado y abandonado. Bruno Venturini, un amigo de toda la vida, cuenta así su último período: «Juntaba toda su fuerza para tratar de estar activo, disponible. Ocurría que, aún después de una difícil jornada, lograba levantarse y lo encontraba en la computadora controlando el correo. Y al mismo tiempo, en cada momento aceptaba con serenidad, como algo que Dios le pedía, la falta de fuerza, la inactividad. Nunca resignado. Recibía con alegría a todos los que venían a visitarlo; hablaba con lucidez, a menudo con esfuerzo, tocando los argumentos más variados que le podían interesar a la otra persona, sin descuidar un pensamiento profundo que expresaba su estado de ánimo, su plena adhesión a la voluntad de Dios. Pensamientos de cielo» El 26 de enero de 2016 Turnea concluye su camino en la tierra. Entre los primeros focolarinos, como escribe la presidente de los Focolares Maria Voce, «otro gigante». Maria Chiara de Lorenzo
5 Feb 2016 | Sin categorizar
El programa previsto para los 5 días es verdaderamente intenso y será posible seguir la mayor parte en streaming desde cualquier lugar del mundo. El equipo de comunicación del congreso lleva días trabajando para que también este aspecto funcione lo mejor posible. Se ha generado una playlist en youtube; accediendo a ella se podrá elegir el horario correspondiente a la emisión en directo o ver una grabación ya emitida. Incluimos en este enlace el programa completo del congreso y la lista resumida pero completa de las intervenciones previstas en streaming. sito eoc-asia EdC online
2 Feb 2016 | Sin categorizar
Salvo, ¿Puede ayudarnos a hacer un balance de este año? «Recibimos una gracia muy fuerte que tocó incluso amplios estratos de la Iglesia, además de incidir, lógicamente, en todos los consagrados. El papa Francisco, también a través de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica (CIVCSVA), ha animado este año dedicado a nosotros con contenidos y eventos muy inspiradores. Ciertamente todavía es temprano para hacer un balance, pero estoy convencido de que se profundizó mucho y de que los frutos se verán en el transcurso del tiempo». ¿Qué rol tuvieron los Religiosos vinculados a los Focolares? «La especial sensibilidad a la unidad, característica del carisma de Chiara Lubich, ofrece a las personas del Movimiento una especie de know how que impulsa a privilegiar las relaciones y a convertirlas en comunión. Las y los religiosos pertenecientes a los Focolares se comprometieron en iniciativas de sus comunidades y diócesis, o también en actividades nacionales y de la Iglesia universal, llevando el sello de la comunión. Es un espíritu que toda la Iglesia desea para llegar a ser cada vez más “casa y escuela de comunión”. En una nación europea fueron justamente los religiosos y las consagradas del Movimiento quienes propusieron a la Conferencia de los Superiores la realización de un encuentro para los jóvenes consagrados. Los responsables apreciaron muchísimo esta iniciativa así como también apreciaron los contenidos y la modalidad de este encuentro, hasta el punto de asumir la propuesta como propia. Participaron más de 250 jóvenes religiosos, y las impresiones que dejaron del encuentro así como los frutos del mismo fueron de verdad muy significativos». Y, ¿qué nos puede decir de las iniciativas que propuso el Santo Padre y la Congregación de los Consagrados? Fueron muy importantes las invitaciones del papa Francisco de mostrar la alegría de vivir la consagración y de actuar proféticamente en las “periferias existenciales”, como lo escribió en su Carta Apostólica a todos los consagrados: “Espero que «despierten el mundo», porque la nota que caracteriza a la vida consagrada es la profecía”. Él subrayó así un proprium de la Vida Religiosa, que se caracteriza por ser portadora de carismas, es decir, dones para el bien de toda la Iglesia. La CIVCSVA desarrolló el pensamiento del papa Francisco a través de tres cartas. La primera dedicada a la Alegría que debe distinguir a los consagrados (Alégrense); la segunda a su capacidad de ser profecía para el mundo (Observen con atención) y la tercera acerca de la dimensión contemplativa de su vida (Contemplen). Estos tres documentos constituyen un punto de referencia para el futuro de la Vida Consagrada en la Iglesia. Como evento, recordamos sin duda, el encuentro de los jóvenes religiosos que tuvo lugar en Roma en el pasado septiembre. Un encuentro de gran impacto, con 5.000 participantes venidos de todo el mundo, quienes estuvieron juntos durante cuatro días. No es algo que se vea a menudo. Me impresionó también por su significado, el Coloquio ecuménico de religiosos y religiosas, realizado desde el 22 al 25 de enero de 2015. Se trató de una primicia absoluta, realizada en el Vaticano, deseada expresamente por el papa Francisco. Fue una señal del progreso en el camino entre los cristianos de distintos credos. La vida consagrada, dijo en ese encuentro el P. José M. Hernández, claretiano, es un llamado a “ser puentes y no zanjas” entre los cristianos. Me parece que es un lindo programa que expresa muy bien el camino que debemos recorrer».
29 Ene 2016 | Sin categorizar
«Soy africano y estoy estudiando en el norte de Italia. Hace algún tiempo leí en una revista, un artículo, en el cual el autor decía que una “noche” está penetrando en la cultura occidental en todos sus ámbitos, llevando a la pérdida de los auténticos valores cristianos. Sinceramente no había entendido mucho el sentido de este escrito, hasta que me sucedió una cosa que me hizo abrir los ojos. Era un sábado por la tarde. Algunos chicos, vecinos de mi casa, me propusieron que saliera con ellos para transcurrir la velada juntos. Querían hacer algo diferente. Éramos seis o siete. Para iniciar, fuimos a bailar a un local. Al principio me estaba divirtiendo, yo tengo la música en la sangre y sé bailar bien. Pero muy pronto me di cuenta de que a mi alrededor algunos bailaban sin tener ningún respeto ni hacia sí mismos ni hacia los demás. No bailaban para divertirse sino para pasar mensajes ambiguos. Dentro de mí advertí una voz sutil que me decía que tenía que ir contracorriente y bailar con dignidad y por amor. Después de algunas horas, mis compañeros me propusieron que fuéramos a otro local. Confié en ellos, a fin de cuentas eran mis amigos, y acepté. Entramos en el otro local. Y enseguida me di cuenta dónde estábamos, por la música a todo volumen, las luces psicodélicas y el olor agrio que me llegó a la nariz. Me quedé atónito. Ésta no era una discoteca normal, aquí las chicas se prostituían. Me sentía muy enojado y desilusionado. Sin decir una palabra di media vuelta y salí del local. Uno de mis amigos me siguió. Me insultó y me dijo que era un retardado. No le respondí nada.. Pocos minutos después salió otro, esta vez no para insultarme sino para darme la razón. Finalmente otro amigo salió del local y también él me dio la razón. Me quedé sorprendido, se había creado una cadena contracorriente. Sin hablar ni de los ideales cristianos en los que creo, ni de Dios, los otros me vieron y entendieron. Pasaron algunos meses. Ya no había vuelto a pensar en ese episodio. Un día un chico, que había estado con nosotros esa noche, vino a visitarme. Me dijo que se había arrepentido y que ya no quería frecuentar más ese tipo de locales. Me quedé sin palabras. Evidentemente Jesús había estado trabajando en su corazón. Esta experiencia me ha ayudado a entender más radicalmente la necesidad de arriesgarme y de decir ‘no’ a ciertas propuestas del mundo, porque es nuestro testimonio el que le llega a las personas, aunque a veces no nos damos cuenta». (Yves, Camerún) De “Una buona notizia, gente che crede gente che muove”, Chiara Favotti, Ed. Città Nuova 2012