Movimiento de los Focolares
Igino Giordani:  desde el parlamento italiano al mundo

Igino Giordani: desde el parlamento italiano al mundo

48-3-1-09Giordani

Desde Montecitorio al mundo: este camino de Igino Giordani comenzó hacia fines de los años Cuarenta, cuando Igino llegó a una etapa de su vida un poco problemática. El mundo lo reconoce como a un gran intelectual cristiano, un brillante estudioso de los Padres de la Iglesia, un escritor apologista y coherente, pero él advierte que está viviendo un cierto “aburrimiento en el alma”. Su fe y su caridad se despiertan con el encuentro con Chiara Lubich, la fundadora del Movimiento de los Focolares.

El encuentro entre los dos fue algo extraordinario y lo dicen las circunstancias especiales en las que ocurre: Igino Giordani era un hombre casado, tenía 54 años y 4 hijos ya adultos.

Chiara era una joven que tenía más o menos la mitad de su edad y le había pedido audiencia para una necesidad concreta: encontrar un apartamento en Roma.

Giordani, había sido miembro de la Asamblea Constituyente; era también un diputado de la Democracia cristiana, de aquellos “históricos”, porque estuvo entre los primeros – ya desde los años Veinte- que trabajó por el naciente Partido Popular, el partido de inspiración cristiana fundado por el sacerdote Luigi Sturzo.

Chiara era una joven laica, y el encuentro ocurrió bastante antes del Concilio Vaticano II, cuando normalmente no era frecuente que a las señoritas laicas se les reconociera algún rol en la Iglesia.

Sin embargo, a pesar de estas enormes diferencias, el encuentro con Chiara transformó a Giordani, y desde ese momento él llevó el Ideal de la Unidad a la política. Su mensaje llegó a un parlamento donde el contraste ideológico era fuertísimo. El 16 de marzo de 1949 estaba en juego el Pacto Atlántico.

«Precisamente hacía pocos meses que conocía a Chiara – son palabras de Giordani- y había una discusión sobre el Pacto Atlántico, se habían formado dos bloques: uno que estaba de acuerdo con América, con los Estados Unidos, otro que estaba de acuerdo con Rusia; se estaba en los momentos preliminares de una nueva guerra, una masacre, la guerra definitiva. Y un día había una álgida discusión en la Cámara; me acuerdo que ese día estábamos tan enojados en la Cámara que yo temía que alguien sacara una pistola y disparara, tanto era el que había entre los dos grupos.

Yo había pedido la palabra y me acuerdo que antes de hablar toma asiento cerca mío un diputado cristiano, católico: Pacati, el excelentísimo Pacati. Entonces me dijo: ‘Tengamos Jesús en medio ahora que hablas’. Y tomé la palabra. Al principio había ruido, gritos, etc.; poco a poco se fue haciendo silencio, al final parecía que la Cámara se había convertido en una iglesia, existía un silencio perfecto y yo expresaba las ideas que nosotros aprendemos en nuestro Movimiento, es decir que la guerra no sirve para nada, que la guerra es la mayor estupidez, que la guerra sirve para la muerte; que nosotros no queremos la muerte, nosotros queremos la vida y la vida está en el amor, en buscar el acuerdo. (…)

Todos nosotros debemos reaccionar, de cualquier parte del país que procedamos, de cualquier partido al que pertenezcamos o fe que profesemos, porque se trata verdaderamente de volver a descubrir el rostro del hombre, en el cual se refleja el rostro de Dios, que está debajo de tantas lágrimas, debajo de la fealdad acumulada por la guerra y el barro.

El secretario parlamentario concluyó su relato de la discusión describiendo los aplausos y las felicitaciones que de todos los sectores del hemiciclo llegaron a donde estaba Giordani.

Muy pronto, alrededor de Igino se reunieron numerosos parlamentarios con el deseo de seguir el ideal de la unidad. Recordamos sólo algunos nombres: Gaetano Ambrico, Palmiro Foresi, Tarcisio Pacati, Enrico Roselli, Angelo Salizzoni y Tommaso Sorgi, quien se convertirá en el principal biógrafo de Giordani. Con ellos, Giordani realizó actividades que iban contra la corriente de aquélla época. Por ejemplo, en 1951 trabajaron en el «Acuerdo interparlamentario para la defensa de la paz», junto con otros 40 parlamentarios pertenecientes al partido liberal, al republicano, al socialdemócrata y al democristiano.

Siempre contra corriente, en pleno clima de guerra fría, su pacifismo lo llevó en 1949, junto con un parlamentario socialista, Calosso, a promover la primera ley sobre la objeción de conciencia. Es de imaginar las dificultades que encontró Giordani, cuando, como relator, ¡presentó la propuesta en la Cámara! Pero sus convicciones eran muy firmes: matar al hombre, hecho a imagen y semejanza de Dios, significa cometer un deicidio.

«Nace una nueva conciencia cívica, escribe Giordani – la cual abate las divisiones entre los partidos o las facciones o corrientes y entre los privilegios de casta, de raza, de clase, y, dilatándose, supera las fronteras estatales. El impulso comunitario que se despierta por el amor cristiano y que lleva hasta integrar a Jesús en la sociedad, es un despertar religioso y social, que, como nosotros creemos, si se logra, cambia la historia de la humanidad»

Cierto proclamar hoy día ideales de amor y de comunión en política podría parecer algo temerario… pero también era algo temerario (o quizás más) en los tiempos de Giordani. Sí, Giordani vivía en la profecía, y aun viviendo con profundo compromiso los desafíos de la época, no quedaba atrapado por ellos.

Su profecía era fuerte debido a un Ideal inmenso, el de la unidad, sostenido por una espiritualidad moderna y cautivadora, que Chiara Lubich donó al mundo, y que Igino Giordani vivió también en la política.

Alberto Lo Presti (Director del Centro Igino Giordani)

 

 

 

Brasil: periferias violentas y potencia del amor

Brasil: periferias violentas y potencia del amor

20150311-02«Ayer asesinaron de 13 balazos a un hombre». Es lo que cuenta la primera persona que les abre su puerta a algunos chicos que, en el fin de semana entre el 20 y el 22 de febrero, llegaron a su casa sólo con una sonrisa. La escena se ubica en las periferias de Juiz de Fora, en el Estado de Minas Gerais, en Brasil, en un barrio marginado. Después de algunas horas transcurridas juntos, la misma persona les dijo a los jóvenes: «Si ayer experimentamos el terror, hoy sentimos el amor».

Son jóvenes del Movimiento de los Focolares, de la Renovación Carismática, de Shalom, jóvenes de grupos parroquiales; en total un centenar. Durante algo más de un año, visitaron 10 ciudades, se encontraron aproximadamente con 5000 familias con las que compartieron alegrías y dolores, anunciándoles con valor que Dios los ama inmensamente. La gente expresó su alegría por su presencia; de hecho los sacerdotes son escasos y no logran visitar a todos los que lo necesitarían.

«Todo empezó durante la Jornada Mundial de la Juventud 2013 y el encuentro de millones de jóvenes con el Papa en la playa de Copacabana – cuentan los Gen de Minas Gerais –. Durante la Misa conclusiva, una chica de nuestro grupo sintió resonar fuerte en el corazón el mensaje central de la JMJ: “Vayan y hagan discípulos a todos los pueblos”».

Regresando a Juiz de Fora, su ciudad, Leticia – así se llama – comunica a los demás gen lo que sintió y juntos deciden que sería oportuno hablar con su arzobispo, Mons. Gil Antônio Moreira.

Leticia lo va a visitar animada por sus amigos. El arzobispo, por su lado, había rezado para que la JMJ no se quedara sólo en un gran evento, sino que tuviera continuidad esa intensa experiencia espiritual vivida de forma colectiva por muchos jóvenes de todo el mundo.

20150311-01Nace así el proyecto “Jóvenes Misioneros Continentales”, nombre propuesto por el mismo arzobispo, con el objetivo de lanzar a los jóvenes al encuentro de los demás, para vivir una Iglesia que pone en práctica el “salir, juntos y preparados”. Tres palabras que se traducen en los tres puntos principales del proyecto: misión, oración y formación.

«Es hermoso salir juntos, jóvenes de parroquias y Movimientos distintos, pero como hermanos – explica Vinicius – respetando las diversidades de cada uno, en la forma de rezar y de hablar en la intimidad con Dios. Es importante también el diálogo que se genera con algunas familias de otras religiones».

«Llegando a las casas de las personas (son muchos los que nos abren la puerta y nos invitan a entrar) – agrega Ana Paula – descubrimos tesoros bellísimos, como cuando encontramos a una mujer cristiana evangélica quien había perdido a su esposo pocos días antes. Después de haber estado juntos, nos dijo: “No puedo permanecer en la tristeza, porque él está con el Padre, en el Paraíso”».

«Vamos a las periferias de las ciudades sin saber qué encontraremos – concluye Cristiano – pero confiando en Dios; sentimos que Él nos repite aun hoy “Ámense recíprocamente como Yo los he amado”. En especial tratamos de amar a aquellos que más necesitan, incluso cuando estamos cansados o nos equivocamos. ¡Siempre se puede volver a empezar!».

 

Chiara Lubich: Políticos por la unidad

Chiara Lubich: Políticos por la unidad

Invitation_(fr)La primera manifestación en orden cronológico tendrá lugar en Italia, Roma, el 12 de marzo, en el Aula del Palacio de los Grupos Parlamentarios de Montecitorio. Durante la mañana 300 jóvenes de los Focolares, de varias partes del mundo, cristianos, pertenecientes a otras religiones y de convicciones no religiosas, presentarán testimonios individuales y colectivos sobre la situación socio-política de sus países, y sobre la fraternidad vivida como respuesta a los conflictos en curso. Entablarán un diálogo con la presidente de la Cámara de Diputados, Laura Boldrini, Pasquale Ferrara, secretario general del Instituto Universitario Europeo y Luigino Bruni, profesor de Economía política de la LUMSA de Roma. En la tarde otras 300 personas comprometidas en la vida política y en la administración pública tomarán parte en un congreso de reflexión, testimonio y diálogo a la luz de las principales líneas de pensamiento de Chiara Lubich.

En Francia, en Estrasburgo, se realizará un seminario de tres días, del 13 al 15 de marzo, para reflexionar sobre el tema de la fraternidad como categoría política, con énfasis en los asuntos vinculados a la ciudad: participarán Jean-Louis Sánchez, delegado general del ODAS (Observatorio Nacional de la Acción Social), Jo Spiegel, alcalde de Kingersheim y Antonio Baggio, politólogo y docente del Instituto Universitario Sophia (Loppiano).

mppu-madrid-2015En Madrid, España, se realizarán dos eventos, el 13 y 14 de marzo. El primero se realizará en el mismo lugar donde habló Chiara Lubich el 3 de diciembre de 2002: en la sede del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea, en el marco del Seminario sobre El papel de la Unión Europea en la promoción de la paz y la justicia mundial. Al día siguiente, en la sede del Centro Mariápolis se profundizarán algunas temáticas, entre las cuales La elección de los “últimos”, como criterio prioritario para la actividad política.

En Seúl, Corea del Sur, el 14 de marzo se realizará un encuentro en la sede del Parlamento, entre diputados y personas comprometidas en la administración pública para hacer un balance del camino realizado hacia una política de fraternidad, emprendido hace 10 años.

El mismo día en Curitiba, Brasil, diputados, alcaldes y simples ciudadanos darán vida al foro de reflexión sobre El pensamiento y la acción política de Chiara Lubich. Intervendrán, entre otros, el Alcalde de la ciudad, Gustavo Fruet, el diputado federal Luiz Carlos Hauly; el Secretario de Justicia y Derechos Humanos del Estado de Acre, Nilson Mourão y el Alcalde de Sorocaba (San Pablo), Antônio Carlos Pannunzio.

Se realizarán congresos también en Canadá, Colombia, Honduras, Alemania, Portugal, la República Checa, Irlanda, Tanzania, Hungría, Estados Unidos y otros más.

En la pluralidad de manifestaciones, que en todo el mundo componen el evento, ha sido propuesto un diálogo que pretende poner en evidencia el valor esencial de la unidad, que no es homologación sino el fruto del intercambio. «Yo tengo un sueño –afirmaba Chiara Lubich-. Piensen cómo sería el mundo si, además de los individuos, también entre los pueblos, las etnias, los Estados se pusiera en práctica la regla de oro: y por ejemplo se amara la patria del otro como la propia». Sus palabras encuentran un eco en la vida personal y en la acción política de cuantos, en todo el mundo, han hecho propio este sueño.

«El próximo aniversario nos dará la posibilidad de poner en evidencia muchas experiencias positivas en curso en todo el mundo –afirma la presidente de los Focolares María Voce- donde políticos, administradores y ciudadanos trabajen juntos al servicio del bien común».

Y desea que «tanto los jóvenes –quienes a menudo miran la política con temor o desinterés- como los adultos, descubran en la política una vocación alta, que ensancha el corazón a todas las personas, a las más desatendidas, las más solas, quienes están en dificultad o son marginadas, no sólo del propio país, sino de la humanidad». «Que la participación en estos eventos –concluye en su mensaje- marque para todos un compromiso nuevo y más consciente, que nos anime a trabajar, personalmente y junto a tantas otras personas de buena voluntad, por la construcción de un mundo mejor, un mundo nuevo».

En el sitio oficial del evento www.politicsforunity.com será posible seguir en directo algunos de los congresos. Está disponible un mapa en línea de las manifestaciones y una síntesis de textos de Chiara Lubich seleccionados por el Comité Científico. El hashtag del evento es #politics4unity.

El 7º aniversario de la muerte de Chiara, sucedida en 14 de marzo de 2008, será recordado con diversidad de expresiones. Desde la bienal de arte Chiara Lubich en Maracaibo, Venezuela, a la lectura del carisma de la unidad a través de algunas obras de arte europea en Cremona, Italia, a la 3ª edición del Chiara Lubich Memorial Lecture en Durban, República Sudafricana. Serán muchas las celebraciones eucarísticas de agradecimiento y sufragio por Chiara Lubich, cuya causa de beatificación fue abierta el 27 de enero pasado.

 

8 de marzo, jornada internacional de la mujer

8 de marzo, jornada internacional de la mujer

MariaVoce_2014_aEn este día, ninguno dejará de evocar en su corazón las innumerables figuras de mujeres que han caracterizado el curso de su vida, a partir de aquella que le hizo nacer, para pasar enseguida a la esposa, novia, hermanas, abuelas, tías, niñeras, maestras, religiosas, catequistas, compañeras de escuela, profesoras, enfermeras, cajeras, domésticas y ahora incluso astronautas. Hoy queremos celebrar a la mujer reflexionando juntos con algunos pensamientos de Maria Voce, Presidente de los Focolares, recogidos en dos entrevistas que ella ofreció a la red brasileña TV Nazaré y a la revista Cidade Nova, en abril de 2014, con motivo de su viaje a Brasil.

 

«El papel de la mujer en la Iglesia empezó con María en la primera comunidad de Jerusalén, donde tenía un rol muy particular entre los Apóstoles. Recorriendo la historia de la Iglesia hemos visto después una prevalencia del sexo masculino, sobre todo en las funciones de gobierno, también por la exclusividad del ministerio sacerdotal en los hombres. Esto ha hecho que los sacerdotes se identificaran particularmente con la jerarquía de la Iglesia y que la mujer representase, en cierto modo, una presencia menos importante en la misma.

Desde entonces ha habido una evolución, no solamente en la Iglesia, sino en la humanidad, en la sociedad, por la cual las mujeres poco a poco han conquistado roles importantes. Quizás en algunos contextos y culturas ya le eran reconocidos, pero en la cultura occidental la mujer ha tenido que abrirse camino sola».

«Dios creando al hombre a su imagen lo creó hombre y mujer, lo cual significa que no ha creado a una sola criatura, única, sino a dos criaturas distintas. Las ha creado para que fuesen complementarias la una de la otra y testimoniasen, aun en la diversidad de las funciones, en la diversidad de los roles, la filiación divina, por lo tanto con la misma dignidad. Me parece que esto esté emergiendo poco a poco en la política, en la sociedad. Nunca como en este periodo asistimos al surgir de figuras importantes que asumen la presidencia de Estados y de Países importantes.

La presencia de la mujer en la Iglesia debe crecer sobre todo en el testimoniar su carisma específico, que es el de demostrar que el amor es más importante que el gobierno; que no se puede gobernar sin el amor».

«Una mayor incidencia de la presencia femenina podría tener efectos positivos no solamente en la Iglesia sino también en la sociedad. En una empresa, por ejemplo, en un Estado, en un gobierno, cuando hay una presencia femenina se ve, precisamente porque ella pone en relación y construye en la complementariedad entre el don que es el hombre y el don que es la mujer. El Papa Francisco es un ejemplo de quien sabe apreciar la contribución femenina. La dulzura, la ternura a las que siempre se refiere, son características más femeninas que masculinas».

«La capacidad de soportar, de acoger, de donar, son típicas de la madre, que da al mundo un hijo y después, cuando es el momento lo deja ir. Y esta capacidad tanto de apego como de desapego influye positivamente también en el gobernar.

Alguien me ha preguntado: «Cómo conciliar el amor y el gobierno». He respondido que no se puede gobernar sin amor. No se puede. Cuando se ejerce el poder sin amor, no es gobierno, es opresión».

 

 

 

Vida consagrada, vocación profética

Vida consagrada, vocación profética

P1000614«Un grave accidente y terminé en el hospital. Era la primera vez que sentía un dolor así». Quien habla es Sor Felicitas que viene de Filipinas. Estaba enferma como todos los demás. Sin embargo precisamente en el hospital « experimenté el amor de Dios a través de las personas que vinieron a visitarme. Alguien me trajo la Eucaristía, que en ese momento era “todo” para mí. El capellán me manifestó su acogida y disponibilidad. Rodeada del amor de todos, respondí con mi amor. Se estableció una cadena de reciprocidad». La experiencia de Sor Felicitas subraya el impacto de la espiritualidad de comunión como posible respuesta a las exigencias de la vida de comunidad y de apostolado en medio del mundo: «Hay una extraordinaria coincidencia entre lo que la Iglesia y el mundo esperan de la vida consagrada», afirma Sor Antonia Moioli, responsable de las consagradas del Movimiento de los Focolares. «La semilla que Chiara ha plantado dentro de nosotros germina; a veces florece y se convierte en una voz profética que indica el camino de la humanidad desorientada y se convierte en un “castillo exterior” que irradia amor». «Crecer en la espiritualidad de la unidad y vivirla – es lo que pide el Card. João Braz de Aviz, prefecto de la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, a las religiosas y a los religiosos adherentes de los Focolares- porque cuando los carismas se encuentran toman vida y la Obra de María [Movimiento de los Focolares] hace brillar los carismas, los ilumina. No se necesitan palabras –prosigue- basta ser testigos del Evangelio vivido; éste es el camino del cambio. La vocación específica de los consagrados y de las consagradas es abrir caminos proféticos dando testimonio de los valores del Reino. Esto espera la Iglesia y la humanidad de hoy, por eso es necesario volver al propio carisma para vivificarlo». Giuseppe Zanghì (Peppuccio), estudioso y filósofo vio en Chiara Lubich a una portadora de luz, que sentó las bases para una nueva cultura, surgida de Jesús Abandonado: es Él el Dios del hombre contemporáneo. «Su reflexión–explica Sor Antonia- nos impulsa a ser faros en la noche, pequeñas señales que anuncian el mañana. ¿Será posible realizar la vocación profética propia de la vida consagrada? En el pasado, los monasterios y comunidades fueron centros prestigiosos de cultura y espiritualidad. ¿Es posible mirar también hoy como un desafío esta realidad antigua y nueva ?». «Aquí encontramos “un cofre” de dones –afirma María Voce, presidente de los Focolares-. Después, juntos, podemos donar estos tesoros a toda la Iglesia y al mundo entero, que tiene necesidad de ver cómo los cristianos se aman para creer en Cristo. Esta riqueza que Dios nos da, haciéndonos su familia, es para la humanidad. Éste es el sentido de ir hacia fuera que el Papa Francisco sigue subrayándonos». El Congreso de las consagradas se abre a un futuro por construir, no solas, sino junto a muchos, para ser testigos de un amor que desafía las diferencias.