Movimiento de los Focolares

[:fr]Pour un Noël de Paix

Para que la humanidad siga viviendo

tenemos que tener el valor de “inventar la paz”.

Seguramente nos hemos preguntado:

De dónde nace la radicalidad

de la terrible elección de los kamikasis?

Nosotros deberíamos ser capaces

de dar nuestra vida

por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos.

Un amor posible para todos,

porque el amor fraterno

es el ADN de cada hombre.

Florecería por doquier esa fraternidad

que Jesús ha traído a la tierra

haciéndose hermano nuestro

y haciéndonos hermanos.

Quizás la providencia divina

se sirve de las situaciones de destrucción

para suscitar transformaciones morales inesperadas

y energías insospechadas

para construir “ex-novo” la paz

y volver a dar aliento a la humanidad.

Chiara Lubich

Tomado de la Editorial Cittá Nuova del n° 24/2003

[:it]Per un Natale di pace[:de]Damit die Menschheit am Leben bleiben kann, müssen wir den Mut haben, „den Frieden zu erfinden“.

Para que la humanidad siga viviendo

tenemos que tener el valor de “inventar la paz”.

Seguramente nos hemos preguntado:

De dónde nace la radicalidad

de la terrible elección de los kamikasis?

Nosotros deberíamos ser capaces

de dar nuestra vida

por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos.

Un amor posible para todos,

porque el amor fraterno

es el ADN de cada hombre.

Florecería por doquier esa fraternidad

que Jesús ha traído a la tierra

haciéndose hermano nuestro

y haciéndonos hermanos.

Quizás la providencia divina

se sirve de las situaciones de destrucción

para suscitar transformaciones morales inesperadas

y energías insospechadas

para construir “ex-novo” la paz

y volver a dar aliento a la humanidad.

Chiara Lubich

Tomado de la Editorial Cittá Nuova del n° 24/2003

[:pt]Votos de um Natal de paz

Para que la humanidad siga viviendo

tenemos que tener el valor de “inventar la paz”.

Seguramente nos hemos preguntado:

De dónde nace la radicalidad

de la terrible elección de los kamikasis?

Nosotros deberíamos ser capaces

de dar nuestra vida

por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos.

Un amor posible para todos,

porque el amor fraterno

es el ADN de cada hombre.

Florecería por doquier esa fraternidad

que Jesús ha traído a la tierra

haciéndose hermano nuestro

y haciéndonos hermanos.

Quizás la providencia divina

se sirve de las situaciones de destrucción

para suscitar transformaciones morales inesperadas

y energías insospechadas

para construir “ex-novo” la paz

y volver a dar aliento a la humanidad.

Chiara Lubich

Tomado de la Editorial Cittá Nuova del n° 24/2003

[:de]Für ein Weihnachten des Friedens

Para que la humanidad siga viviendo

tenemos que tener el valor de “inventar la paz”.

Seguramente nos hemos preguntado:

De dónde nace la radicalidad

de la terrible elección de los kamikasis?

Nosotros deberíamos ser capaces

de dar nuestra vida

por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos.

Un amor posible para todos,

porque el amor fraterno

es el ADN de cada hombre.

Florecería por doquier esa fraternidad

que Jesús ha traído a la tierra

haciéndose hermano nuestro

y haciéndonos hermanos.

Quizás la providencia divina

se sirve de las situaciones de destrucción

para suscitar transformaciones morales inesperadas

y energías insospechadas

para construir “ex-novo” la paz

y volver a dar aliento a la humanidad.

Chiara Lubich

Tomado de la Editorial Cittá Nuova del n° 24/2003

Por una Navidad de Paz

Por una Navidad de Paz

Chiara_es

Para que la humanidad siga viviendo

tenemos que tener el valor de “inventar la paz”.

Seguramente nos hemos preguntado:

De dónde nace la radicalidad

de la terrible elección de los kamikasis?

Nosotros deberíamos ser capaces

de dar nuestra vida

por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos.

Un amor posible para todos,

porque el amor fraterno

es el ADN de cada hombre.

Florecería por doquier esa fraternidad

que Jesús ha traído a la tierra

haciéndose hermano nuestro

y haciéndonos hermanos.

Quizás la providencia divina

se sirve de las situaciones de destrucción

para suscitar transformaciones morales inesperadas

y energías insospechadas

para construir “ex-novo” la paz

y volver a dar aliento a la humanidad.

Chiara Lubich

Tomado de la Editorial Cittá Nuova del n° 24/2003