Movimiento de los Focolares

[:en]A Christmas of Peace

Para que la humanidad siga viviendo

tenemos que tener el valor de “inventar la paz”.

Seguramente nos hemos preguntado:

De dónde nace la radicalidad

de la terrible elección de los kamikasis?

Nosotros deberíamos ser capaces

de dar nuestra vida

por el gran ideal del amor a Dios y a los hermanos.

Un amor posible para todos,

porque el amor fraterno

es el ADN de cada hombre.

Florecería por doquier esa fraternidad

que Jesús ha traído a la tierra

haciéndose hermano nuestro

y haciéndonos hermanos.

Quizás la providencia divina

se sirve de las situaciones de destrucción

para suscitar transformaciones morales inesperadas

y energías insospechadas

para construir “ex-novo” la paz

y volver a dar aliento a la humanidad.

Chiara Lubich

Tomado de la Editorial Cittá Nuova del n° 24/2003

[:en]May 2015 be the Year of our «Yes»

Que sea el Año del Sí

«Mi augurio de una Navidad rica de dones y de alegría, sobre todo, de dones del Cielo.

¡Con la gratitud en el alma por el año que termina, deseo que el 2015 sea “el año del Sí!”, que significa: frente a cada situación decir un sí gozoso, pleno. Un sí repetido infinitas veces: sí a Dios que nos pide algo imprevisto, sí a ese prójimo que tiene necesidad de nuestro amor concreto, sí a un dolor inesperado, sí a Jesús que espera que lo acojamos en la humanidad, trasformando el dolor en alegría, en vida y resurrección. Sí siempre. Que este año se eleve, de todos nosotros, un “coro de sí” para hacer que el mundo sonría con esa alegría que Jesús nos dona. ¡Muchas felicidades a todos!».

Maria Voce (Emmaus)

 


Que sea el Año del Sí

Que sea el Año del Sí

Emmaus_es

«Mi augurio de una Navidad rica de dones y de alegría, sobre todo, de dones del Cielo.

¡Con la gratitud en el alma por el año que termina, les deseo a todos que el 2015 sea “el año del Sí!”, que significa decir un sí gozoso y pleno frente a cada situación . Un sí repetido infinitas veces: sí a Dios que nos pide algo imprevisto, sí a ese prójimo que tiene necesidad de nuestro amor concreto, sí a un dolor inesperado, sí a Jesús que espera que lo acojamos en la humanidad, trasformando el dolor en alegría, en vida y resurrección. Sí siempre. Que este año se eleve, de todos nosotros, un “coro de sí” para hacer que el mundo sonría con esa alegría que Jesús nos dona. ¡Muchas felicidades a todos!».

Maria Voce (Emmaus)


[:zh]全年都說『願意』

Que sea el Año del Sí

«Mi augurio de una Navidad rica de dones y de alegría, sobre todo, de dones del Cielo.

¡Con la gratitud en el alma por el año que termina, deseo que el 2015 sea “el año del Sí!”, que significa: frente a cada situación decir un sí gozoso, pleno. Un sí repetido infinitas veces: sí a Dios que nos pide algo imprevisto, sí a ese prójimo que tiene necesidad de nuestro amor concreto, sí a un dolor inesperado, sí a Jesús que espera que lo acojamos en la humanidad, trasformando el dolor en alegría, en vida y resurrección. Sí siempre. Que este año se eleve, de todos nosotros, un “coro de sí” para hacer que el mundo sonría con esa alegría que Jesús nos dona. ¡Muchas felicidades a todos!».

Maria Voce (Emmaus)

 


[:fr]Que cette année soit l’Année du Oui

Que sea el Año del Sí

«Mi augurio de una Navidad rica de dones y de alegría, sobre todo, de dones del Cielo.

¡Con la gratitud en el alma por el año que termina, deseo que el 2015 sea “el año del Sí!”, que significa: frente a cada situación decir un sí gozoso, pleno. Un sí repetido infinitas veces: sí a Dios que nos pide algo imprevisto, sí a ese prójimo que tiene necesidad de nuestro amor concreto, sí a un dolor inesperado, sí a Jesús que espera que lo acojamos en la humanidad, trasformando el dolor en alegría, en vida y resurrección. Sí siempre. Que este año se eleve, de todos nosotros, un “coro de sí” para hacer que el mundo sonría con esa alegría que Jesús nos dona. ¡Muchas felicidades a todos!».

Maria Voce (Emmaus)

 


[:pt]Que seja o Ano do Sim!

Que sea el Año del Sí

«Mi augurio de una Navidad rica de dones y de alegría, sobre todo, de dones del Cielo.

¡Con la gratitud en el alma por el año que termina, deseo que el 2015 sea “el año del Sí!”, que significa: frente a cada situación decir un sí gozoso, pleno. Un sí repetido infinitas veces: sí a Dios que nos pide algo imprevisto, sí a ese prójimo que tiene necesidad de nuestro amor concreto, sí a un dolor inesperado, sí a Jesús que espera que lo acojamos en la humanidad, trasformando el dolor en alegría, en vida y resurrección. Sí siempre. Que este año se eleve, de todos nosotros, un “coro de sí” para hacer que el mundo sonría con esa alegría que Jesús nos dona. ¡Muchas felicidades a todos!».

Maria Voce (Emmaus)