Movimiento de los Focolares
Pueblo de Dios en camino

Pueblo de Dios en camino

image007Contenido: Este libro recoge las catequesis del papa Francisco sobre la Iglesia pronunciadas entre el 18 de junio y el 3 de diciembre de 2014. Hablar de la Iglesia es hablar de nuestra familia, dice. Y en verdad este papa tiene una capacidad especial para tratar temas complejos con la mayor profundidad y a la vez del modo más sencillo y atrayente. Francisco conversa directamente con su auditorio, repite alguna frase con la gente para ayudar a interiorizar el mensaje, manda tareas para casa, sazona su enseñanza con recuerdos personales y ejemplos de la vida corriente. Así se va dibujando en el alma el rostro de esta Iglesia que todos amamos, que yo amo: una gran familia donde aprendemos a vivir como discípulos de Jesús, siempre en camino bajo la guía del Espíritu Santo, el cual impulsa a la Iglesia derribando las defensas que nos impiden abrir un diálogo con los demás. Añadimos en apéndice las principales intervenciones del Papa en sus viajes apostólicos a Corea, a Albania y a Turquía, que subrayan la apertura de la Iglesia de hoy y el papel destacado de los laicos en su vocación misionera. Un material idóneo para la meditación y la formación cristiana de jóvenes y adultos, laicos y consagrados… Un pequeño gran tratado sobre la Iglesia, de lectura profundamente espiritual y amena, fácil de entender y que impulsa a vivir. Sobre el autor Francisco, primer papa latinoamericano, nació en Buenos Aires en el año 1936. Jorge Mario Bergoglio, jesuita, fue ordenado obispo el 27 de junio de 1992 y años más tarde, fue nombrado (1998) Arzobispo de Buenos Aires. Juan Pablo II lo creó Cardenal con el título de San Roberto Bellarmino en el año 2001. Participó en el cónclave que eligió como sumo pontífice a Benedicto XVI y en el último Cónclave, salió elegido como sucesor, tomando para sí el emblemático nombre de Francisco. Editorial Ciudad Nueva (Madrid) Otros títulos de este autor » 100 días » La fe de la Iglesia » Los sacramentos y los dones del Espíritu

Aparición del Señor a los Magos

Aparición del Señor a los Magos

20150106-01La estrella nos invita a ponernos en camino; la estrella quiere liberarnos de las cadenas que nos mantienen atados a nosotros mismos o a un sistema puro y simple; quiere animarnos a andar, quiere encaminarnos hacia un lugar en donde nunca hemos estado. Esto quiere la estrella. La naturaleza de esta estrella es ir más allá, aunque también se detiene. Atraviesa el desierto y atraviesa las distancias más remotas, pero después se detiene encima de la casa. ¿De qué casa? Encima de mi escuela, por ejemplo, o de mi oficina, o sobre el lugar donde trabajo normalmente. Allí se detiene la estrella y dice: “Éste es el lugar: ¡aquí!”. Y después, cuando regreso a casa, se detiene sobre mi casa, sobre mi pequeño mundo: allí se detiene la estrella. Es en el lugar donde estoy donde debo encontrar lo más precioso, Aquello que más vale. Pero lo más precioso, lo más importante, lo encuentro aquí a mi lado sólo cuando descubro que la estrella se detiene también sobre la casa de mi prójimo. Es allí donde puedo encontrar a Jesús.   (K. Hemmerle, La luce dentro le cose. Meditazioni per ogni giorno. (La luz dentro de las cosas. Meditaciones para cada día). Città Nuova, Roma 1998

Enzo Fondi, la última voluntad de Dios

Enzo Fondi, la última voluntad de Dios

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«Un alma enamorada». Enzo, «estaba constantemente ante la presencia de Dios, unido a Él. Siempre». Quien habla así de Enzo Fondi es Chiara Lubich, poco después de su inesperada muerte, que tuvo lugar el 31 de diciembre de 2001, silenciosamente, serenamente. «Enzo Fondi nació al Cielo», escribió Chiara a todos los miembros del Movimiento: «Gran alegría, a pesar de que en nuestra vida nunca […] hemos vivido un dolor tan agudo. Gran alegría porque no podemos decir que Enzo ha muerto, sino que pasó dulcemente de una “habitación” a otra. La expresión con la que lo encontraron, después del Te Deum, era de una serenidad sin sombra de preocupación u otra cosa, dicen que fue “acogido” por María, nuestra Madre, a quien amaba en forma especial, con extrema dulzura. Appassionato costruttore d’unità, una frase in particolare del Vangelo gli era stata da guida: «Come tu Padre sei in me ed io in te, siano essi uno in noi [Gv 17,21]».

Enzo Fondi nació en Velletri en 1927; era médico, de familia acomodada. En 1951, entró a formar parte del primer focolar romano. Fue el primero de un grupo de médicos que a principios de los años ‘60 pasó la frontera del bloque socialista, para trabajar como asistente de cirugía en el hospital católico de Lipsia, en Alemania orientale. Desde allí la espiritualidad de la unidad se difundió a todo el Este de Europa. En el ‘61 fue ordenado sacerdote al servicio del Movimiento. Después fue a los Estados Unidos.

En 1977, año en el que Chiara Lubich recibió el Premio Templeton por el progreso de la religión, se le confió a Enzo el desarrollo del diálogo interreligioso de los Focolares, al cual dió un fecundo aporte, junto a Natalia Dallapiccola, una de las primeras focolarinas. «Con cuánta sencillez Enzo nos ha donado las “normas del arte de amar” y nos ha hecho comprender la universalidad de la obra de Chiara llevándonos al punto de tener el milagro de la unidad a nuestro alcance, ¡cotidianamente!», escriben el día después de su muerte, entre otros, los amigos musulmanes de Argelia. Además, durante años, Enzo fue el encargado –siempre junto a Natalia- de la formación espiritual de los miembros del Movimiento de los Focolares. Se conservan respuestas, escritos y discursos de él, mediante los cuales ayudó a muchos a tener una mayor compresión del carisma de la unidad.

EnzoFondi_ChiaraLubich«Enzo transcurrió sus últimos años en la cruz», escribe siempre Chiara. De hecho una grave enfermedad varias veces lo puso en peligro de muerte. «Pero había acogido ese rostro de Jesús abandonado –a nuestro criterio- en forma perfecta. Sin ningún momento de impaciencia, ni el más mínimo lamento con los hermanos; su drama era una cosa sólo de él, entre él y Jesús. A mí me hablaba confidencialmente, en raras ocasiones, de sus condiciones de salud, pero sonriendo. Y así, en este último tiempo, su vida, fue una escalada sin pausa, que se enriqueció con las virtudes y Dios le dio la gracia de la unión con Él».

Lo testimonia el último don de Enzo, que tiene como fecha 15 de diciembre de 2001: «La última voluntad, el testamento. Para mí es la última voluntad de Dios, lo que Él quiere de mí. No hay otra. Dejar hecha perfectamente la última voluntad de Dios, cualquiera sea, esa es mi última voluntad. Realmente no sé cual será la última voluntad de Dios que realizaré en la vida. Pero sé una cosa: que, al igual que para la de este momento, tendré la gracia actual que me ayudará a realizarla en la medida que me ejercito a aprovechar esta gracia viviendo bien el presente». Pocos días después, el 31 de diciembre, dejaba esta tierra haciendo Su última voluntad.

 

 

Enzo Fondi, la última voluntad de Dios

Tikkun ‘Olam, contribución común de hebreos y cristianos

20141230-03«No fue un congreso, sino una experiencia y, utilizando una expresión más precisa y mejor enmarcada en el contexto del evento, lo definiría una experiencia de tikkun, la reparación, como explica la tradición hebraica», escribió Roberto Catalano, del Centro para el diálogo interreligioso de los Focolares a su regreso de Salerno.

Las tres jornadas de “estudio, escucha, oración” (24-26 de noviembre), tocaron varios temas, desde el antisemitismo a lo largo de los siglos, al Reconocimiento de Israel, la Shoah, el cambio en las relaciones hebraico-cristianas a partir del Concilio Vaticano II, y el Camino hacia el Tikkun Olam. Todas las ponencias eran a dos voces: cristiana y hebraica. Estas jornadas fueron las primeras de este tipo en Europa y marcaron un paso adelante en la «reparación de relaciones entre la tradición hebraica y la cristiana que en estos dos mil años conocieron momentos trágicos», sigue Catalano. «Las relaciones entre hebreos y cristianos se vieron afectadas durante siglos por este pasado que guió la historia hacia tragedias de la humanidad culminadas en la Shoah. Recientemente, como sabemos, la declaración conciliar Nostra Aetate y, además, personas como Juan Pablo II y el card. Martini, varias veces mencionado por hebreos, sobre todo retomaron la línea de una relación y contribuyeron de parte cristiana a un decidido acercamiento».

20141230-02El congreso había sido pensado inicialmente para obispos y delegados diocesanos para el ecumenismo y diálogo interreligioso, se abrió luego a todos los coordinadores de diálogo, y no sólo, hebreos y cristianos, laicos y religiosos. Los presentes eran más de 400, entre los cuales unos 50 sacerdotes: los cristianos procedentes sobre todo de Italia; los hebreos de Italia, Israel y EEUU.

«El congreso de Salerno fue un paso relevante de este camino. Se habló con extrema transparencia de parte y parte sin hacerles concesiones a la historia y con realismo optimista. Impresionaba ver sacerdotes católicos, obispos y cardenales sentados a lado de rabinos. Las kippah hebraicas se mezclaban con las birretas rojas de los obispos. La fraternidad fue la reina de estos días: la impresión era la de haber empezado un proyecto común. Hablando con Joseph Levi, rabino jefe de Florencia, comentábamos que incluso hace sólo diez años hubiera sido impensable un momento de este tipo.

20141230-01La historia va adelante y, contrariamente a lo que los medios de comunicación nos quieren vender o a lo que trágicamente sucede en varias partes del mundo en estos tiempos, la tikkun del mundo empezó o, tal vez avanza porque se enriqueció de una dimensión nueva, la contribución común de cristianos y hebreos. Es necesario el deseo de trabajar juntos en la fraternidad: recomponer esa familia a la que todo pertenecemos. Lo afirmó de forma muy eficaz Nostra Aetate: “Todos los pueblos forman una comunidad, tienen un mismo origen, puesto que Dios hizo habitar a todo el género humano sobre la faz de la tierra, y tienen también un fin último, que es Dios” (NA 1)».