23 Feb 2013 | Sin categorizar

- 500 detenidos fueron beneficiados por el proyecto, donde se vio el desarrollo de 300 procesos penales: se trata de personas que probablemente estarían todavía en espera de la sentencia, pesando en el sistema carcelario.
- 300 estudiantes de derecho intervinieron en el proyecto
- 350 familias de los detenidos fueron atendidas por estudiantes y trabajadores de la salud y trabajadores sociales.
- Más de 200 ciudadanos fueron liberados.
- Más de 1000 detenidos fueron beneficiados por asistencia a través de ropa, juguetes para sus hijos y elementos para la higiene personal
- Artículos escritos, exámenes y premios recibidos.
Estos son solo algunos de los resultados conseguidos (entre el 2001 – año del nacimiento del proyecto- y marzo del 2012) por el proyecto de Adopción Jurídica de Ciudadanos Arrestados. Este proyecto fue presentado por la prof. María Perpétua Socorro Dantas Jordäo, coordinadora del mismo y por el prof. Paulo Muniz Lopes, rector de la universidad, en el Convenio organizado por CeD, Fraternidad, derecho y transformación social (que se realizó en la Mariápolis Ginetta, del 25 al 27 de enero de 2013) Es un proyecto que enfrenta la problemática del sistema penitenciario en el Estado de Pernambuco, dirigido a los presos –que están esperando la sentencia- y que deberían ser asistidos por la Defensa Pública.

Son historias de vida, de abandono jurídico, de hombres sin defensa, pero sobretodo necesitados de una mirada de esperanza. Acercar al estudiante de derecho a esta realidad es un desafío constante del Proyecto, sobre todo porque los presos “adoptados” cometieron o se involucraron en crímenes graves. Asumiendo la fraternidad como principio político y jurídico y considerándolo dentro de la perspectiva de los derechos humanos, ¿en qué dirección debe formarse el futuro defensor de la justicia?
Partiendo de la mirada académica sobre una humanización profesional del derecho, se verifica que: por un lado el preso encuentra un instrumento por el cual consigue el respeto de los derechos humanos, a menudo violados (a causa también del hacinamiento: donde deberían vivir 98 personas hay 1400) y por otro lado el futuro profesional desarrolla el sentido crítico y toma conciencia de su capacidad de transformación de la sociedad. Pero sobre todo se establece entre estudiante y preso una dimensión de fraternidad, que –asociada a la libertad y a la igualdad- permite a ambos experimentar plenamente la ciudadanía.
El Proyecto de adopción jurídica de detenidos comenzó en el 2001, como fruto de un acuerdo entre la Facultad ASCES, el Tribunal de Justicia del Estado de Pernambuco, y la Secretaría Estatal de Justicia y Ciudadanía. En este contexto la fraternidad fue gradualmente considerándose como principio pedagógico para formar a los estudiantes de derecho. El grupo de investigación prepara a los estudiantes para las actividades de acompañamiento en el proceso judicial con lecciones teóricas y técnicas de defensa ante el jurado. La metodología aplicada continúa con entrevistas a los detenidos, a sus familias y existe también un trabajo de sensibilización en las escuelas a través de los medios de comunicación.
Se pasa así, de la asistencia a la población carcelaria al debate sobre la fraternidad, se capta que los derechos humanos y la fraternidad están estrechamente vinculados, por los valores democráticos de base, pero sobre todo se difunde una cultura de paz. El trabajo en estos once años de actividad, demuestra la posibilidad de crear un sistema de protección de los derechos humanos, sociales y legales de los detenidos, trabajando a través de la distribución de los bienes producidos por la cooperación social.
22 Feb 2013 | Sin categorizar

Del 10 al 13 de mayo de 2013 la “ciudadela Piero”, en Nairobi (Kenya), hospedará la Escuela de Inculturación, un taller que este año tiene como tema principal “la persona” en las varias tradiciones africanas. Un grupo de jóvenes participará además en la primera etapa del Proyecto “Sharing with África”. Seguidamente presentamos la narración del Giuglia, después de su experiencia en Uganda.
«Aeropuerto de Malpensa, 2 de agosto de 2011: destino “Kampala – Uganda”. La emoción es mucha, si bien no puedo imaginar que esas cuatro semanas se convertirán en una de las experiencias más bellas y más importantes de mi vida. Durante un mes comparto mi casa y mi cotidianidad con otra chica italiana y tres ugandesas y esto me obliga desde el primer momento a dejar de lado toda costumbre “occidental”, los hábitos y la forma de pensar, para abrirme a ellas y a su vida: pero esos que al inicio eran pequeños sacrificios, pronto se convierten en una riqueza, una nueva forma de pensar y de relacionarme con quien tengo alrededor.
Me impresiona mucho la concepción que los africanos tienen de la persona: para ellos el centro de todo está en la persona, en el otro, y no en el tiempo, en la prisa, en los compromisos. Entonces, por ejemplo, una reunión empieza cuando todos llegan, y no cuando lo dice el reloj, y el autobús arranca cuando está lleno y todos subieron y no según un horario preestablecido. “¿Cómo pueden ustedes occidentales basar sus jornadas en la forma como transcurre el tiempo, que nos les pertenece y no pueden controlar de forma alguna?”: es una pregunta que todavía resuena dentro de mí cuando me dejo arrastrar por el frenesí de las jornadas, corriendo el riesgo de ignorar a las personas que tengo alrededor.
El concepto de “Ubuntu” es típico del África subsahariana, es una expresión que puede ser traducida como “Yo soy lo que soy por mérito de lo que somos todos”. A propósito de esto Nelson Mandela dijo: “Ubuntu no significa pensar en sí mismos; significa más bien preguntarse: ¿quiero ayudar a la comunidad que tengo a mi alrededor a mejorar?”. ¡Cuánta sabiduría en estas palabras! Y no se trata sólo de palabras sino de vida auténtica, de cotidianidad vivida en la perspectiva del “nosotros” y no sólo del “yo”: todo en común, todo hecho juntos, los hijos de los vecinos son como los tuyos y también el huésped más desconocido que llega por error a tu casa se convierte inmediatamente en parte de la familia.
Nunca olvidaré la conmoción que sentí cuando fui invitada a almorzar donde una familia de una de mis compañeras de apartamento: en una casa sin baño en una zona no muy diferente de un barrio marginal; sin embargo habían preparado un banquete y comida abundante. Porque no importa cuánto sacrifico cueste invitar a almorzar a las amigas de la hija: la hospitalidad, la reciprocidad, el compartir con el otro cuentan más que cualquier otra cosa.

Volví de Uganda sintiéndome más rica que antes. Durante semanas fui la extranjera, la que tenía un color de piel diferente, idioma diferente, costumbres diferentes; sin embargo siempre fui acogida, siempre encontré una sonrisa y un apretón de mano, nunca me sentí discriminada o fuera de lugar.
Ahora, encontrando por la calle a muchos emigrantes que viven en mi ciudad, me parece que los veo con ojos nuevos: trato de ponerme en su lugar. Esta parte de África que todos los días desembarca en Europa merece esa misma gran acogida que yo, en primera persona, aun siendo extranjera y blanca, recibí en Uganda: es compartir, es reciprocidad, es Ubuntu, es algo que va mucho más allá del simple respeto por quien “es diferente”. Que después, ¿es distinto de quién? Pocas horas de avión y “el distinto” eres tú, por otra parte te das cuenta de que todos somos mucho más similares de lo que creemos».
18 Feb 2013 | Sin categorizar
“En la cosmovisión andina, el pasado se ubica adelante. Es luz para avanzar. ¡Me dejaron tanta luz para el camino en estos días! Un fuerte abrazo a cada uno y buen viaje”, saludaba Dami Adanto de Rueda (Directora de la Escuela Aurora), en su rol de anfitriona a los 50 participantes del 6° Encuentro Latinoamericano de Artistas, organizado por Clarté (artistas que se inspiran al carisma de la unidad).
Santa María de Catamarca es una ciudad al noroeste de Argentina, de 20.000 habitantes, a orillas del río del mismo nombre. Fue asiento de culturas milenarias y formó parte del Imperio Inca. Un lugar encantador, arqueológicamente rico, con el paisaje de las primeras estribaciones al pié de la Cordillera de los Andes.
Artistas de toda la Argentina, de Colombia, de España y con la presencia de Michel Pochet (artista Belga que reside en Roma y animador de Clartè) se dieron cita, durante la última semana de enero, en esta antigua ciudad de Santa María.
“Las dificultades para llegar y las largas distancias recorridas, sólo fueron una razón más para disfrutar del encuentro entre nuestras almas, sin resistencias, sin máscaras”, explica Claudio Villarreal. Y Cristina Críscola agrega: “Compartimos momentos para conocernos entre nosotros, para acercarnos a la cultura andina, para trabajar en talleres de producción. Todas ocasiones de fiesta, aún para los que estaban atravesando dolores profundos”.
El tema eje fue: “En la diversidad: la unidad”. Palabras que se se fueron realizando de a poco entre todos a medida que pasaban los días.
Pintores que decían “No voy a poder trabajar. No estoy acostumbrado a hacerlo con gente alrededor. No es mi estilo”. Al pasar los días, en lugar de buscar aislamiento, optaban por los lugares comunes y compartían el mate, la charla en los descansos. Enriqueciéndose también en el contacto con otros artistas.
El penúltimo día los escritores, en una experiencia espontánea y novedosa, realizaron un “asalto poético”, regalando una experiencia poético teatral de la que todos (músicos, pintores, actores) aceptaron participar en pequeños grupos y que dio lugar a profundas comuniones que venían del alma. Alguien dijo: “Pocas veces tengo el corazón tan… que estalla”.
El último día se hizo una muestra con los trabajos realizados: pintura, música, teatro y letras, del cual también participaron algunas personas de la comunidad de los Focolares de Santa María.
“Santa María de Catamarca, nos has cambiado la vida -se expresa José, otro de los participantes-. Congreso de arte inolvidable, con gente de todas partes de Argentina, Latinoamérica, europeos. Yo te siento, Santa María, el centro del País, su más profundo ser: con tu cultura milenaria y sabia, tu dignidad sin límites. Tus mujeres dulces y valientes. No nos sueltes de la mano que naufragamos en la banalidad y la estupidez. Gracias por hacernos un nido para que volvamos a nacer”.
16 Feb 2013 | Sin categorizar
En una carta a Benedicto XVI, escriben los responsables centrales del Movimiento Familias Nuevas de los Focolares, Alberto y Anna Friso.
“El anuncio de la renuncia del Santo Padre ha provocado en las familias de los Focolares esparcidas en el mundo una profunda conmoción.
Recordamos con gran nitidez aquel día en que Usted quiso dar solemnidad al 40° del Movimiento Familias Nuevas recibiéndonos en audiencia especial en la Sala Clementina, el 3 de noviembre de 2007.
Sus palabras han marcado una línea luminosa en el camino de nuestro movimiento y para todo el mundo de la familia.
Seguros de que el amor por la familia continuará en Su corazón, ¡las “Familias Nuevas” desean expresarLe su más sentido gracias!”
14 Feb 2013 | Sin categorizar
En el período de verano austral el número de las familias que viven en la Mariápolis Lía creció notablemente. Además de las que forman parte de la ciudadela de manera estable, durante el mes de enero, como ya se ha hecho habitual desde hace diez años, llegaron a compartir esa experiencia de unidad otras diez familias de Perú, Chile, Paraguay y Argentina. En total, entre padres e hijos, 50 “ciudadanos” más, desde un año y medio hasta cincuenta. Distintas procedencias, edades, culturas que enriquecieron con su variedad la convivencia característica de la Mariápolis.
El objetivo convocante era el de sumergirse en la propuesta comunitaria y en la rutina de sus actividades, el trabajo, la oración, la fiesta,
mientras reflexionaban, dialogaban y compartían sus vivencias sobre los temas específicos propios de la familia afrontados con los instrumentos propios de la cultura de la unidad. Lo que se dice, una escuela de vida, desde el sentido más genuino del matrimonio.
El programa, como en años anteriores, incluyó momentos de reflexión sobre puntos fundamentales, aspectos e instrumentos de la espiritualidad, con su aplicación a la vida de familia, complementada con amplio espacio para el diálogo y la comunión en pareja y en el grupo.
Para que cada familia pudiera revalorizar desde esa perspectiva su vida ordinaria, además de contar con una casa propia, tenía la posibilidad de hacer su ritmo cotidiano de compras, tareas del hogar, comidas, trabajo en alguna actividad de la ciudadela, descanso y también cultivar la amistad con el resto en reuniones espontáneas, fiestas en conjunto –cumpleaños, aniversarios- compartiendo costumbres, comidas, folklore de las distintas culturas, enriqueciéndose día a día como una verdadera «familia de familias».
Los hijos, distribuidos por edades, tuvieron también su espacio de actividades con talleres y juegos, apuntando a experiencias que luego compartían con sus padres.
Al hacer el último balance, una joven esposa hablaba de haber descubierto y podido “cambiar las coordenadas de base para ser el otro. Conozco el ideal de la unidad, pero me parece tan nuevo ahora vivirlo así, con mi esposo…”. O bien Alejandra, peruana de 17 años: “Hoy siento muchos deseos de crecer en familia, pero sé que no voy sola en este camino, porque vamos de la mano con mis padres, mi hermano, con todas las familias de la Escuela Loreto y sabiendo que cerca o lejos, en Perú, Chile, Paraguay o Argentina hay quienes quieren llegar a la misma meta, que quizás caen y recomienzan, pero que creen en el amor”. “Hubiéramos querido tener más días… -fue una sensación general-. Sentimos ser como un rompecabezas en manos de Dios, que nos desarmó y nos volvió a armar con todo su amor”, afirma Jorge, de Chile. “Nos llevamos una mochila de experiencias, que algunas ya las hemos puesto en práctica aquí y otras las pondremos en práctica día a día”, dice Gustavo, de Argentina. Y Nicolás, de 9 años: “Me gusta mucho el lugar, hay mucha naturaleza y es perfecto para andar en bicicleta. Los amigos que me hice son de distintos países, se descubren nuevas culturas y cuando te juntas con los demás conoces cosas nuevas, por ejemplo, Chiara Luce, que no conocía, y que fue un niña que sabía recomenzar y supo ver el paraíso y a mí me gustaría también poder ver el paraíso. Y (cuando sea más grande), voy a venir a hacer la experiencia de un año en la Escuela Gen”.
13 Feb 2013 | Sin categorizar
Al cristiano no le está permitida la desesperación; no le está permitido dejarse abatir. Pueden caer sus casas, esfumarse sus riquezas: él se eleva, sigue luchando: lucha contra toda adversidad. Los espíritus perezosos, agazapados en sus propias costumbres fáciles y cómodas, se asustan ante la idea de la lucha. Pero el cristianismo existirá en la medida en que resista la fe en la resurrección. La resurrección de Cristo, que en sí misma nos injerta y nos hace partícipes de Su vida, nos obliga a no desesperarnos nunca. Nos da el secreto para levantarnos después de cada caída. La cuaresma es –y debe ser- también un examen de conciencia, mediante el cual podemos contemplar las realidades sofocadas que se agitan en el fondo de nuestra alma y de nuestra sociedad, donde se aferra la miseria de un cristianismo que para muchos está hecho de “ordinaria administración”, sin brío y sin el latido del corazón, como una vela sin viento. La resurrección de Cristo debe ser el motivo del renacimiento de nuestra fe, esperanza y caridad: victoria de nuestras obras sobre las tendencias negativas. La Pasión nos enseña a vencer las pasiones funerarias para renacer. Renacer cada uno, renacer en unidad de afecto, con el vecino, con cada pueblo, en concordia con las obras, para establecernos en el Reino de Dios.
Esto se traduce en una constitución social, a través de un orden que mediante la autoridad, la ley y las sanciones, actúe por el bien de los hombres y llegue al cielo, pero a través de la tierra. Y éste se delinea según un orden divino. Su ley es el Evangelio, que comporta la unidad, la solidaridad, la igualdad, la paternidad, el servicio social, la justicia, la racionalidad, la verdad, y la consecuente lucha contra los atropellos, las enemistades, el error, la estupidez… Buscar el Reino de Dios es por lo tanto buscar las mejores condiciones para que se exprese la vida individual y social.
Y se entiende: donde reina Dios, el hombre es un hijo de Dios, un ser de valor infinito, y trata a los otros hombres y es tratado como hermano, y hace a los demás lo que quisiera que le hicieran a él. Y los bienes de la tierra son fraternalmente puestos en común, y circula el amor y el perdón, y no valen las barreras pues no tienen sentido para el amor universal. Poner como finalidad el Reino de Dios por lo tanto significa elevar la meta de la vida humana.
Quien persigue como primera cosa el reino del hombre persigue un bien sujeto a rivalidades y contestaciones. En cambio si el objetivo es divino lleva a los hombres a un plano superior a sus rivalidades y los unifica en el amor. Después, en esa unificación, en esa visión superior de las cosas de la tierra, también la cuestión de la comida, del vestir y de la diversión asume las proporciones justas, adquiere un nuevo sentido y se simplifica en el amor, se tiene la plenitud de la vida. En este sentido también para nosotros, Cristo ha vencido el mundo.
Igino Giordani Las Fiestas, Società Editrice Internazionale (S.E.I.), Turín, 1954.