20 Oct 2012 | Sin categorizar
“Carlos me llama una noche de agosto mientras me encuentro descansando en un pueblito de los Pirineos. Su situación es desesperada: perdió el trabajo desde hace algunos mes, las deudas se acumularon, será desalojado a la brevedad, no tiene donde ir….
Nos conocemos desde hace años, desde cuando elegimos –junto con muchos otros en aquélla época jóvenes como nosotros- el tratar de poner en práctica las palabras de Jesús. Su vida, sin embargo, no fue fácil: un matrimonio que fue en crisis después de 15 años. Dos hijos ya independientes y que siguen siendo el principal motivo de vida de Carlos, que ahora se quedó solo.
¿Qué puedo hacer, en pleno verano? Nos comunicamos por celular y skype con algunos amigos y logramos conseguir que él pueda usar una casita que está deshabitada hace tiempo. La arreglamos con la ayuda de un amigo de Rumania, y logramos conseguir la cantidad necesaria para cubrir los gastos para poder re estructurarla.
Mientras tanto se presenta un trabajo para Carlos. Considerando la crisis actual y sus 61 años se puede decir que es un hecho sorprendente: está dentro de las “sorpresas” a las que no nos acostumbramos nunca, y sin embargo son los frutos “normales” de tratar de vivir el Evangelio en lo cotidiano. Encontró un trabajo duro: es de noche y tiene que descargar cajas por horas y horas. Sufre dolor de espalda, pero no se puede permitir rechazarlo. Después de algunos días, se le abre una nueva posibilidad como agente comercial, ¡su trabajo de siempre! Un nuevo “hecho sorprendente” que nos hace sentir cercano el amor de Dios.
A mediados de septiembre Carlos se muda a la casita arreglada para él. De repente me llama, muy alterado, para decirme que al día siguiente se tendría que presentar ante el juez, con la orden de pagar 5.000 € de alquileres atrasados. Trato de tranquilizarlo, pero la situación se presenta dramática. Nosotros, sus amigos, ya habíamos agotado nuestros pobres recursos y no podemos alcanzar esa cifra. Nos queda la fe en el amor de Dios que no puede abandonar a Carlos.
Mientras estoy en una reunión de trabajo me llega un sms: “Hay novedades, ¡fue mucho mejor de lo previsto!” Después de haber puesto su situación sobre la mesa – dijo que siempre había pagado los gastos fijos, que mantuvo una óptima relación con los dueños del apartamento, pero que luego había perdido el trabajo y no pudo más responder a los compromisos mensuales; pero dijo también que estaba dispuesto a devolver lo que debe en el tiempo y límite de su actual posibilidad, dado que ahora tiene un buen trabajo – el juez decide reducir la deuda a solo 1.500 € a condición de que los pague antes del 30 de octubre, de lo contrario se apelará a otra sentencia más grave.
Ahora hay que superar el último escollo: encontrar los 1.500 € se hace más posible. Estamos en octubre. La Palabra de vida nos recuerda de “lanzar la red” donde la habíamos ya lanzado sin éxito. Probamos otra vez a lanzar la red con fé renovada y una persona que antes nos había dicho que no, frente a esta cantidad reducida, ¡acepta anticipar la cifra! Carlos con su trabajo podrá ahora, poco a poco, devolver esta última deuda”.
(Juan, Barcelona)
19 Oct 2012 | Sin categorizar
“Una linda noticia”. Un título realmente adecuado para el convenio internacional que se realizó el 18 de octubre en el Municipio de Roma. Con el intendente, Gianni Alemanno, Roma ofrece a sus ciudadanos una jornada de careo y diálogo sobre la nueva evangelización. Los huéspedes son algunos padres sinodales de la asamblea organizada por Benedicto XVI justamente sobre la nueva evangelización y algunos laicos auditores del mismo Sínodo: María Voce, presidente del Movimiento de los Focolares, Francesco Miano, presidente de la Acción católica italiana y Chiara Amirante, fundadora y presidente de la Comunidad Nuovi Orizzonti.
Si alguien pensaba que el cristianismo era algo aburrido, en cambio, aquí pudo sentir alegría; quien consideraba que la evangelización fuese la imposición de prohibiciones de una religión del tipo “no se puede hacer”, vio en cambio que el Evangelio vivido lleva consigo una fuerza transformadora; y si alguien creía que la religión era un hecho privado se habrá dado cuenta que ser laicos comprometidos quiere decir cambiar la vida personal e incidir también en la sociedad. Y si alguien creía que el Sínodo era un encuentro para “algunos” que se desarrollaba dentro de los muros del Vaticano y allí terminaba, hoy pudo experimentar que el Sínodo llegaba también a la ciudad.
El tema ciudad se evidencia fuertemente. Esta Roma, que con sus monumentos, sus antiguas basílicas muestra las raíces milenarias del cristianismo, testimonia por sí sola la belleza también a aquél que llega de lugares donde el Evangelio no es aún conocido, pero se precisa que todo esto no quede como en un “museo”, como sugiere padre Lombardi, director de la Radio vaticana y de la Sala de Imprenta Vaticana, es necesario que se comprenda cómo “la evangelización que da esperanza no es un tema extraño en una gran ciudad como Roma”
Un tema este, que aparece también en la intervención de María Voce, quien además de relatar cómo el Movimiento de los Focolares nació del Evangelio y del Evangelio extrae el sentido profundo de su acción en los más variados ámbitos del obrar humano en todas las latitudes, recuerda que la misma Chiara Lubich, cuando recibió en enero del 2000 la ciudadanía honoraria de Roma, dio impulso a una obra de evangelización de la ciudad, esa evangelización que fue llamada Operación Roma Amor.
Francesco Miano testimonia en qué medida la fe es motor del cambio de la vida cotidiana, personal, familiar, social, política. La revolución que la fe introduce en la existencia de quien ha llegado hasta su fondo, “el infierno”, lo cuenta Chiara Amirante, testigo de verdaderas y propias “resurrecciones”, re-nacimientos de personas que fueron tocadas por el amor de Dios, y que vieron que es posible experimentar la plenitud de la alegría.
La alegría: tal vez es el término más repetido en las distintas intervenciones y no es solo un concepto explicado, es una experiencia de vida. Y entonces se comprende porqué quien tiene una linda noticia no puede conservarla para sí mismo, sino que son varias las modalidades de expresarla, sea en Europa como en Africa, en América Latina, en Asia, como cuentan los distintos padres sinodales presentes y hoy son nuevos los instrumentos y el lenguaje por el mundo digital en que vivimos.
Fuente: Città Nuova – 18-10-2012
19 Oct 2012 | Sin categorizar
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“Nos sentimos llamados a ser protagonistas en la construcción de Sophia, un proyecto que no está concluido, sino que necesita el aporte de cada uno de nosotros”. Dijo Inés Da Silva, portuguesa y representante en el Consejo universitario, portavoz de los estudiantes en la inauguración del quinto año académico del Instituto Universitario Sophia, que tuvo lugar el 18 de octubre en Loppiano. Hoy día los estudiantes que han sacado la maestría en “Fundamentos y perspectivas de una cultura de la unidad” son 49; actualmente hay 80 inscritos en distintos años, énfasis y grados de especialización de 27 naciones distintas.
Llegó puntual el mensaje de saludo de la Vice Gran Canciller, María Voce, Presidente de los Focolares, quien no pudo estar presente por estar comprometida en el trabajo del Sínodo de los Obispos. Indicando la condicio sine qua non de la experiencia de Sophia, afirmó que: “el proyecto es audaz y no por ello menos apasionante: exige reciprocidad, capacidad de escucha, compartir profundamente los objetivos, una fe renovada en la intuición original, una mirada común dirigida hacia un futuro por construir juntos. En una palabra, exige todavía más decididamente a todos nosotros el amor, vivir, ser uno por amor al otro”.

El teólogo Piero Coda, rector del IUS
Después al recién reelegido rector del IUS, el teólogo Piero Coda, le tocó indicar las directivas de los próximos cuatro años. Ya empezaron tres nuevas especializaciones en Economía y Gerencia, Ontología trinitaria y Estudios políticos; una comisión está trabajando en la revisión de los Estatutos que rigen el Instituto en vista de su aprobación definitiva. Además, con el fin de concretar más y mejor esa “unidad de vida y de pensamiento” característica, se presentó la propuesta de la constitución de un Senado académico como punto de convergencia de los representantes de todas las áreas y de un Consejo para la vida de la comunidad estudiantil que apoye al consolidado Consejo Académico.
Finalmente, el preámbulo de este año le fue confiado al prof. Pasquale Ferrara, docente del IUS, diplomático de larga trayectoria y Secretario General del Instituto Universitario Europeo. Con un amplio excursus histórico-político, Ferrara trató el tema de la “paz constituyente” que recientemente recibió una autorizada y legítima confirmación con el otorgamiento del Nobel por la Paz asignado a la Unión Europea.
18 Oct 2012 | Sin categorizar

El Movimiento de los Focolares -presente en cinco continentes en 194 países, en los más diferentes estratos de la población, de todas las edades, en ambientes religiosos o laicos, a menudo en zonas de frontera-, se ha comprometido, junto a toda la Iglesia, en la nueva evangelización con un nuevo impulso y ardor.
Convencido de la importancia de ser evangelizado para evangelizar, cuida la formación de sus miembros con objeto de que puedan ser luz, levadura, sal. “Células de ambiente”, formadas por dos o más en un mismo lugar, llevan la presencia viva del Resucitado a todas partes, en las casas, las fábricas, los lugares de administración pública, los hospitales, las escuelas y las universidades. A nivel territorial, las “comunidades locales” hacen que sean visibles en los barrios y las ciudades las relaciones de fraternidad generadas por el Evangelio.
Por su carisma propio, el de la unidad invocada por Jesús en su testamento (Jn 17,21), el Movimiento prefiere las formas de testimonio colectivo, como las jornadas o encuentros internacionales, las Mariápolis y las Ciudadelas, donde la ley de los habitantes es el mandamiento nuevo. Se sirve también de la prensa, como Ciudad Nueva, y de los nuevos medios de comunicación y redes sociales.
Un camino privilegiado es el de los diálogos: ecuménico, interreligioso, con quienes no se reconocen en ninguna creencia religiosa y con la cultura contemporánea, donde el Movimiento ofrece su contribución para iluminar con luz cristiana los distintos ámbitos culturales de la sociedad.
17 Oct 2012 | Sin categorizar
Una velada de intercambio y testimonio, en el marco del trabajo sinodal sobre la nueva evangelización, entre 27 de los obispos participantes en el Sínodo y unos treinta laicos. La introdujo el presidente de la Conferencia Episcopal de Tailandia, el arzobispo de Bangkok Francis X. Kriengsak, moderador de los obispos amigos del Movimiento de los Focolares. “¡Nuestras palabras son escuchadas si son expresión de nuestra vida!, empezó diciendo. Por lo tanto autenticidad y coherencia en “hombres y mujeres que han hecho la experiencia de Dios, íconos vivos del amor de Dios para la gente”. ¿Dónde? En los lugares más comunes: el trabajo, la escuela, la sanidad, el deporte, la familia, el barrio, Internet.
Refiriéndose a su itinerario personal en una sociedad casi completamente budista, Mons. Kriengsak concluyó “pero no basta nuestro testimonio personal, aunque sea heroico”. Para que el Evangelio sea eficaz y convincente “es necesario dar origen a pequeñas células de vida evangélica, ser nosotros obispos parte viva de una comunidad alegre y atractiva”, “la Iglesia atrae cuando vive en comunión”.
Sobre los Movimientos eclesiales como “Palabras” que evangelizan intervino Anna Pelli, del Centro de Estudios del Movimiento de los Focolares y responsable ante éste del diálogo con las diversas realidades eclesiales. Presentó la Iglesia en su riqueza carismática, siguiendo la imagen inédita mediante la cual Chiara Lubich describe a la Iglesia como “un magnífico jardín en donde florecen todas las Palabras de Dios”: ahí “florece Jesús, Palabra de Dios, en todas sus más variadas manifestaciones”(1). A partir de allí la relación “de unidad y distinción” entre las varias espiritualidades, frutos “de la creatividad del Espíritu, dones suyos a la Iglesia de hoy para abrir nuevos caminos de comprensión y de actuación de la verdad infinita de Dios”. Y por ello la exigencia de actuar “con creciente plenitud de vida” la propia realidad específica, para hacer de la Iglesia “un Evangelio vivo”, “un pueblo evangelizador”.
Los obispos quisieron escuchar también la palabra de los laicos animados por la espiritualidad de comunión como la viven los Focolares, jóvenes y no, creyentes y no, comprometidos en el ámbito social y eclesial. Fue significativa la expresión de un científico ruso no creyente, referida por Franz Kronreif, de los Focolares: “Si un día me dijeras que ya no crees en Dios estaría triste por ti y por mí. Me sentiría más pobre”.
En la tarde se presentó una conclusión que expresó el arzobispo Francis Kriengsak: el mundo espera ver realizados “espacios del Resucitado”, lugares que le den “visibilidad a una humanidad forjada por el Evangelio, donde reina la comunión de los corazones y de los bienes”. “No se puede pensar que los obispos solos logren renovar la Iglesia. Es necesario que los laicos estén en primera fila”, comentó un prelado de Corea presente.
Después los participantes se trasladaron a la basílica de S. Bartolomé, en la isla Tiberina, y fueron acogidos cálidamente por la comunidad de San Egidio, para la celebración de la oración y un momento de convivencia enseguida después.
(1) C. Lubich, Escrito citado en «Nuova Umanità», 3-4(1997), p.389.
A cargo de Victoria Gómez
13 Oct 2012 | Sin categorizar

Chiara Lubich e la Plaza San Pedro con un grupo de evangélicos-luteranos de Alemania (1965)
El 11 de octubre de 1962 el Papa Juan XXIII inauguró el Concilio Vaticano II. Cincuenta años después, la misma fecha fue elegida para una solemne conmemoración y para la apertura del Año de la fe, proclamado por Benedicto XVI con la carta apostólica Porta fidei “para redescubrir el camino de la fe” e “iluminar siempre con mayor relieve la alegría y el renovado entusiasmo del encuentro con Cristo” (n. 2)
Para el Movimiento de los Focolares los años del Concilio coinciden con una especial aceptación de su espiritualidad entre cristianos de distintas Iglesias. Ya en 1961 Chiara Lubich había sido invitada cinco veces a Alemania para compartir la vida del Evangelio vivido por el Movimiento con hermanos y hermanas de Iglesias evangélicas. Es el año en que funda en Roma el Centro “Uno”, la secretaría para el ecumenismo del Movimiento de los Focolares que en 1962 organiza un primer encuentro ecuménico en Roma. Se continúan muchos otros encuentros y el 9 de junio de 1965 por primera vez un grupo de evangélicos-luteranos es nombrado oficialmente en una audiencia pública en San Pedro. Pablo VI dice entre otras cosas: “La visita de ustedes nos honra y nos llena de alegría”. Los evangélicos hablan de un “profundo encuentro en Cristo”.
En su actividad ecuménica Chiara Lubich fue constantemente alentada por el cardenal Agostino Bea –en aquélla época presidente del Secretariado para la unión de los cristianos en el Vaticano.

1964: El canónico Bernard Pawley con su esposa Margaret e hijos en visita al Centro Mariápolis de Rocca di Papa, recibidos por Chiara y algunas primeras focolarinas.
Algunos de los ‘observadores’ enviados por las diversas Iglesias al Concilio Vaticano II, quisieron encontrarse con Chiara para profundizar en el conocimiento de la espiritualidad de la unidad. Entre ellos el canónico anglicano Bernard Pawley, que quedó impresionado por la fuerza renovadora de la espiritualidad de Chiara, por él definida como un “manantial de agua viva, que brota del Evangelio”. Está convencido de que el rol del Movimiento de los Focolares es el de hacer de “puente evangélico” sobre el cual anglicanos y católicos puedan encontrarse y se prodigó para que todos la conozcan. En la segunda sesión del Concilio Vaticano II (1963), junto con otras actividades, organizó un almuerzo con los otros “observadores” durante el cual Chiara se encontró con el teólogo reformado Lukas Vischer del Consejo ecuménico de las Iglesias, con quien comenzó una larga amistad y luego se produjo una primera invitación al CEC en Ginebra en 1967. Se establecieron relaciones también con otros representantes, entre ellos el padre Vitalj Borovoj de la Iglesia ruso-ortodoxa.

Con el Patriarca Athenágoras en Istambul
Mientras transcurría el Concilio, el Padre Angelo Beghetto, ministro provincial de los Hermanos Conventuales de Oriente y Tierra Santa; cuando estuvo en Estambul, habló con el Patriarca Atenágoras I de la espiritualidad de la unidad que se estaba difundiendo en las diversas Iglesias. Preparó así los 25 encuentros que desde 1967 a 1972 Chiara Lubich tuvo con este gran profeta ecuménico.
En el 2004, en ocasión del 40º aniversario de la promulgación de la Unitatis redintegratio, el documento conciliar sobre el ecumenismo, Chiara Lubich fue invitada por el Pontificio Consejo para la unidad de los cristianos a hablar sobre la espiritualidad de la unidad; dice Chiara:“Habiendo puesto, en la base de nuestra vida y de todos nuestros encuentros fraternos, la mutua y radical, continua caridad –subrayó-, Jesús está así presente en medio nuestro para llevarnos a decir con san Pablo: ‘¿Quién nos separará del amor de Cristo?’ (Rm 8, 35). ‘Nadie podrá separarnos’ porque es Cristo quien nos une” Y continúa: “Diálogo del pueblo”, que no es un diálogo de la base, que se contrapone o yuxtapone al diálogo de las cúpulas o responsables de las Iglesias, sino un diálogo en el cual todos los cristianos pueden participar. Este pueblo es como una levadura en el movimiento ecuménico que reaviva entre todos el sentido de que, siendo cristianos, bautizados, con la posibilidad de amarnos, todos podemos contribuir a la realización del Testamento de Jesús”

Chiara Lubich con el Arzobispo Rowan Williams, Londres 2004.
Cincuenta años después del comienzo del Concilio, son muchos los frutos cosechados. Están presentes en el Sínodo sobre la Nueva Evangelización y en la celebración del 50º del comienzo del Vaticano II “delegados fraternales”, representantes de quince Iglesias. Honran los festejos Su Santidad el Patriarca Bartolomeo I y el arzobispo de Canterbury, Rowan Williams. Este último fue invitado a dirigir la palabra en el Aula Sinodal. En su intervención del 10 de octubre afirmó: “Nos hemos acostumbrado a hablar de la importancia decisiva del ecumenismo espiritual”, recordando, con este propósito, que “el imperativo fundamental en la espiritualidad de Chiara Lubich es el de ‘ser una sola cosa’, una sola cosa con Cristo crucificado y abandonado; una cosa sola, por medio de él, con el Padre; una cosa sola con todos aquellos que fueron llamados a esta unidad y, de esta forma, una cosa sola con las necesidades más profundas del mundo”

Chiara Lubich con el Patriarca Bartolomé I
El Patriarca Bartolomeo I, al final de la Misa de apertura del Año de la Fe el 11 de octubre en la plaza de San Pedro, evidenció con fuerza: “Prosiguiendo nuestro camino, damos gracias y alabamos al Dios vivo -Padre, Hijo y Espíritu Santo- porque la misma asamblea episcopal ha reconocido la importancia de la reflexión y del diálogo sincero entre nuestras ‘iglesias hermanas’. Nos unimos ‘en la espera que derrocado todo muro que separa la Iglesia occidental y la oriental, se hará una sola morada, cuya piedra angular es Cristo Jesús, que hará de las dos una sola cosa”.
Estos testimonios de ellos muestran que por un anuncio creíble del Evangelio de Jesucristo hoy, el mundo tiene necesidad de ver cristianos unidos en el nombre de Jesús, “a fin de que el mundo crea” (Jn 17)
Escrito por el Centro “Uno” secretaría internacional de los Focolares para el diálogo ecuménico.