Movimiento de los Focolares
Focolares y Río +20

Focolares y Río +20

Río +20, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el desarrollo sostenible que tuvo lugar en Río de Janeiro Brasil, del 13 al 22 de junio de 2012, lleva este nombre porque se efectúa 20 años después de la «Cumbre de la Tierra» de Río de Janeiro de 1992. A partir de entonces se ha solicitado la participación de todos los sectores de la sociedad, siguiendo el principio de que el desarrollo sostenible no puede ser alcanzado sólo por los gobiernos, sino que se necesita la presencia de la sociedad civil. A estos grupos se les solicitó que participaran en forma activa y que contribuyeran concretamente para alcanzar los objetivos de la Conferencia.

La participación del Movimiento de los Focolares tuvo carácter institucional, a través de la ONG New Humanity – que tiene estatus consultivo en el Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC) –, con el apoyo de la editorial brasileña Cidade Nova y el Movimiento Humanidad Nueva. La delegación estaba compuesta por 28 expertos en el campo del desarrollo, de la ecología, de la política, del arte, de la comunicación, de la economía, del deporte, provenientes de varias regiones de Brasil, Argentina y Alemania. La delegación participó en 4 citas:

  • «La fuerza de los negocios al servicio de la sociedad, una conferencia que se realizó el 16 de junio en el “Foro sobre emprendimiento social en la New Economy”, durante un evento paralelo, se presentó, entre otras cosas, la Economía de Comunión con la experiencia del empresario brasileño Glaison José Citadin.
  • En la Cumbre de los Pueblos (un evento promovido, el 16 de junio, por la sociedad civil contemporáneo con la Conferencia Río +20) se presentó la escuela de formación del Movimiento Político por la Unidad (Escuela Civitas), en colaboración con otras organizaciones, se habló del Mppu y de la Economía de Comunión.
  • Una mesa redonda sobre el tema del ambiente, el 19 de junio, dentro de la conferencia «The human being: the core of a sustainable city» (El ser humano, centro de una ciudad sostenible), organizada por la ONG AVSI. Se discutió sobre el papel de la espiritualidad en la construcción de un mundo sostenible.
  • Una celebración ecuménica promovida por el Consejo Nacional de las Iglesias Cristianas (Conic), para poner en evidencia el compromiso de las iglesias cristianas con la protección del ambiente.
  • En el evento “The human being: the core of a sustainable city” (El ser humano, centro de una ciudad sostenible), el 19 de junio, se presentó la experiencia de más de 20 años de la ONG AVSI en el sector urbano de los países en vías de desarrollo.
  • Finalmente la participación, del 20 al 22 de junio, en el Riocentro Convention Center, en la serie de discusiones y presentaciones en donde la sociedad civil afrontó cuestiones prioritarias de la agenda internacional para el desarrollo sostenible. Estos eventos se realizaron contemporáneamente con las sesiones plenarias y los encuentros oficiales de  los jefes de Estado y de gobierno.

Fueron muchos los temas tratados en el marco del desarrollo sostenible: pobreza y ambiente, el papel de las mujeres, energía alternativa, estrategias para combatir el proceso de desertificación, seguridad alimenticia, desocupación, acceso a la información, colaboración científica internacional, poblaciones indígenas.

Fueron varias las consideraciones al final de la Conferencia: perplejidad ante el documento final, The Future We Want, por los objetivos poco claros, pero interés por la participación de la sociedad civil y del sector empresarial. “La cuestión de la sostenibilidad es la más grande oportunidad de pensar en la humanidad contemporánea en su conjunto y no en un mundo fragmentado, en conflicto y en constante competencia» declaró Adriana Rocha, brasileña, artista y pintora, presidente de la ONG Afago (San Pablo) y miembro de la delegación. Y Andrés Porta, químico argentino, profesor e investigador de la Universidad de La Plata y miembro de EcoOne dijo: “Según mi parecer lo que todavía falta es escucha y diálogo entre las posiciones de los países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo, entre las ideas y los valores del pensamiento capitalista y de las poblaciones indígenas y otras minorías”. La propuesta para mejorar: seguir trabajando con las escuelas de formación para jóvenes, como aporte para crear una base de diálogo también en vista de encuentros internacionales a vasta escala.

Focolares y Río +20

Un amor que quiere abrazar al mundo!

Chiara Lubich definió a las Gen4 como los “brotecitos” del gran árbol del Movimiento de los focolares. En 1988 dio el lanzamiento a este evento único: su congreso internacional.

Este año eran más de 400, que aterrizaron sin ningún miedo, a pesar de su edad (desde los 4 a los 9 años), de Argentina,  Panamá, Venezuela y varios países de Europa. Un verdadero y auténtico congreso: dos empresarios de la “Cooperativa Loppiano Prima” explican como viven ellos por una “nueva economía”  respondiendo a varias preguntas que les hicieron las Gen4. A través de juegos y concursos ven con profundidad la vida de los primeros cristianos. Además  está el gran juego de “La ciudad invadida por el Amor”: clown,  empleados, concursantes, banqueros, intendente y muchos más, se encuentran mancomunados por una única ley, tratar de “ver a Jesús en el hermano” y comprender cual podrían ser las necesidades de esta ciudad tan especial.

“El que me pasa al lado es Jesús” y “Lo han hecho a mi”, son los slogan de estos días. Prepararon dos canciones especialmente para el congreso. Las cantan, inventan escenas y se crea un mini musical que presentan el viernes de mañana, cuando la presidente de los Focolares, María Voce, va a verse con ellas. Le hacen algunas preguntas, ansiosas de saber  lo que dirá:

“Hola, Emmaus, ¿cómo es el Paraíso y cómo es el Infierno?”, “¿Por  qué Dios creó el mundo?”, “A través de la vida de los primeros cristianos hemos conocido a los mártires. También hoy, ¿tenemos que ser mártires por Jesús?”, “¿Cómo comprendió Chiara que Jesús está entre nosotros?”. “¿Podrías explicarnos que es el Focolar?” Y otras preguntas más.

Una de ellas, el primer día nos dice: “Tengo en mi corazón una gran alegría, porque he soñado que Jesús, venía a este congreso, que estaba aquí con nosotros, en medio nuestro”. Un sueño que se hizo realidad en los días siguientes. A pesar de los idiomas y culturas distintas, se comprenden, hablan, inventan juegos que juegan juntas, se intercambian regalos. Durante la Misa del último día le ofrecen a Jesús los actos de amor de cada una: centenares de hojas coloreadas llenan las canastas colocadas en el palco. Hay también canastas donde se recoge su comunión de bienes para los pobres, es el Evangelio que se hace vida.

Antes de irse, escriben muchas cartas, hacen dibujos para Jesús, para Emmaus. Cada una se expresa a su manera: “Gracias Emmaus, la jornada del viernes en el Centro Mariápolis fue fantástica. Espero que el año próximo  si se hace el Congreso en Castel Gandolfo tu vengas. Estos días me divertí mucho aunque el viernes estaba de verdad conmovida”. “Soy Miriam de Bélgica, tengo cinco años y medio y es mi primer congreso Gen4, es la primera vez que vengo a Roma! Me gustó cuando te saludamos” “Me gustó el día pasado contigo, sentí la alegría en el corazón! Muchísimos saludos!” “Gracias por haber venido a vernos y respondido nuestras preguntas! También yo quería saber porqué Dios creó el mundo y tu respuesta me gustó mucho. Te saludo con afecto! Eva de Polonia”. Un gen de 5 años: “No vi nunca a Chiara, pero ella está en mi corazón”.Otra: “El 27 de mayor por primera vez recibí la Comunión.  Cuando Jesús vino a mi corazón sentí una gran alegría. Ahora siempre que voy a la Iglesia trato de comulgar. Estoy muy contenta de estar aquí y de amar a Jesús siempre, un abrazo”

“Querido Jesús, yo te quiero mucho, tanto como un universo! Tu eres mi mejor Amigo!”, “Querido Jesús, quisiera que el congreso comenzara de vuelta, pero no se puede hacer. Pensaba que podía ser aburrido y difícil dormir sin mi mamá, pero no fue así!” “Gracias Jesús, hice muchos actos de amor, hice 7 en total. Gracias por la Misa”; “Querido Jesús, te llevaré a mi ciudad y en mi corazón, y cuando alguien pelee los frenaré”; “Hola Jesús, te escribo desde la tierra. El amor es algo importantísimo porque tu eres importantísimo. Tu eres el Rey de la paz y te queremos mucho porque has dado tu vida por nosotros”; “Jesús, es realmente verdad, que el que pasa a mi lado eres tu? Chau, nos veremos en el Paraíso!!!”; “Gracias Jesús, por este magnífico congreso, disculpa si estuve un poco rezongona y un poco difícil”; “Te quiero mucho Jesús, mucho, y quisiera estar siempre al lado tuyo y no quisiera dejarte nunca”

Escrito por el Centro Gen4

Focolares y Río +20

Son 400 con las manos en la masa!

El jardín del Centro Mariápolis de Castel Gandolfo es un inmenso parque de juegos pleno de banderines, cintas de papel coloreado, globos. Dentro hay niños alegres que tienen mucho que hacer. Se mueven en equipos, todos juntos, todos sudados. Pero apenas los frenas para preguntarles quienes son, de donde vienen, porque están allí y si están contentos, te miran fijo, fijo en los ojos y te abren el corazón sin palabras rebuscadas. Con ellos están también  chicos un poco más grandes los Gen 3 y los asistentes. Hay también algunos padres.

Este es un fragmento del congreso Gen4 que se desarrolló desde el 14 al 17 de junio. Asistieron 400 niños provenientes de toda  Italia, de distintos Países europeos y una rica y vital representación de Corea.  Gustó mucho a todos el slogan del encuentro: “Un hermano, dos hermanos….muchos hermanos”. Porque lo gritan a menudo y todos juntos, pero sobre todo porque lo comprendieron viviéndolo en primera persona.

No hay ambiente de escuela sino de familia. Y de verdad, el encuentro se realiza con muchas voces. También en el palco, el micrófono pasa espontáneamente de los adultos a los niños, a los muchachos. Todos tienen voz en capítulo, desde los más pequeños a los más grandes. Todos dan una contribución: unos presentando, otros haciendo juegos de prestidigitación, otros que cuentan algo, como en una verdadera familia. También las focolarinas del Centro Mariápolis asisten a este gran juego de la vida, ellas cuentan como construyen el congreso no tanto en lo visible sino desde un sector más oculto.

“Es un gimnasio para convertirse en campeones en el amor…”. Fue el augurio que  Maria Voce les mandó a los Gen 4 reunidos en el congreso. Y así fue. La apuesta es alta pero ellos están para recorrer el camino en cuatro etapas: descubrirnos hermanos, darnos una mano, recomenzar, encontrar a Jesús en todos.

“Hice una cometa de papel y me había salido muy bien – cuenta Nicolá – Pero me encontré con un niño que no tenía cometa, se la regalé y me sentí feliz”. Y Marco cuenta: “Estaba solo delante del  arco y en lugar de hacer el gol le pasé la pelota a otro Gen4 para que lo hiciese él”

En las primeras filas, asistiendo a sus jornadas, están algunos de los primeros compañeros de Chiara Lubich, Bruna Tomasi, Marco Tecilla y Bruno Venturini. Hay también chicos más grandes de la “Escuela Gen de Loppiano”.  Futuro, presente y pasado se entremezclan con armonía como las raíces y la copa de un árbol: los Gen 4 les hacen preguntas incisivas como por ejemplo la de Luca de Trento: “Desearía mucho que no existiesen guerras y hambre, ¿qué podemos hacer nosotros Gen4?”, o la de Francesco de Seúl: “¿Ustedes han encontrado Dios de verdad y directamente en vuestra vida?”

En el programa, está la Misa como el “encuentro con Jesús”. Y dentro del respeto de la liturgia, el sacerdote encuentra el modo y el espacio para que los Gen4 puedan presentar sus actos de amor, las canciones animadas y hay muchos momentos para hablar con Jesús de tú a tu. “Jesús es un punto de referencia, un amigo que está siempre al lado”, dice con seriedad un Gen4 enganchado en un juego de equipo.

Tuvieron gran éxito los numerosos workshop pensados e ideados con un nuevo acercamiento a la formación integral de la personal. “El consumismo –explican los responsables del Centro Gen4 al presentar los grupos de trabajo- deforma a los niños desde los primeros años de vida. Por esto es necesario realizar actividades que ayuden a la persona a ser protagonista, a expresar en forma creativa, a saber superar los  obstáculos, a tener acceso a su interioridad y a desarrollar el sentido del bien común”.  

Y aquí brotan propuestas: construir un instrumento musical y aprender a tocarlo, cantar y bailar, experimentar mezcla de colores distintos y componer juntos mandalas, modelar un pedazo de madera para que nazca un delfín, quedar encantados frente a las infinitas posibilidades de componer mosaicos y usar material reciclado para construir aviones, cometas y paracaídas.

Volviendo a casa, los Gen4 dejaron en Castel Gandolfo un signo concreto de amor y de solidaridad: más de 4000 juegos para entregar a los niños que viven en zonas de guerra.

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Un mensaje desde Belfast: confianza!

Un puesto de frontera, Belfast, con el recuerdo vivo de una división vivida durante años: los alambrados divisorios, los muros, en las calles principales los teatros de los “troubles”, los desórdenes de los años ‘70/’90. Justo en el escenario de esta historia, donde la lucha política se mezcló con la lucha de religión, tiene un gran impacto lo que se vivió en este 14 de junio.

En la Catedral de Santa Ana, corazón de la Iglesia de Irlanda (denominación oficial de la iglesia anglicana local) son casi 300 las personas que respondieron a la invitación del reverendo John Mann, Decano de la Catedral. Fue él quien le pidió a María Voce que visitara Belfast, extendiendo así los límites del Congreso Eucarístico. Estaban presentes los líderes de las 4 denominaciones cristianas representadas mayormente en la Irlanda del Norte: el presidente Metodista, Rev. Lindsay, el obispo anglicano de Connor (la diócesis en que se encuentra Belfast), el Rev. Abernethy; el moderador presbiteriano, Rev. Dr. Dunlop –que trabajó mucho por la paz en Irlanda del Norte, el obispo católico de Down & Connor, Mons. Treanor. Verlos juntos ya consistían en sí una realidad que hablaba sola. Fue importante el pacto solemne que suscribieron con el compromiso de amarse recíprocamente como Jesús mismo nos amó. Pidieron la gracia de la unidad, de ser capaces de considerar los dolores de los demás como si fueran propios y de compartir las alegrías.

Este “Pacto del amor recíproco” fue repetido por todos los presentes. Se habla de “sacramento del encuentro”. Ruth Patterson, ministro de la iglesia presbiteriana en Irlanda, para describir este momento dijo: “Me pareció que todo lo que decíamos estaba ya sucediendo. Es un paso adelante hacia la reconciliación”.

Nel En su intervención María Voce propuso vivir una cultura de la confianza, como base para construir relaciones de fraternidad: “En estos días escuché muchas anécdotas, he conocido a muchas personas. Muchos con las lágrimas en los ojos han venido a decirme su deseo de volver a sus casas con esta confianza hacia  el otro”. Para explicar como promover esta cultura María Voce se afirma en tres elementos, típicos de la espiritualidad de la unidad – el arte de amar que se puede descubrir en el Evangelio, el amor recíproco que brota del pacto, y Jesús Crucificado y Abandonado, modelo y llave del amor- iluminándolo con testimonios tanto de Irlanda como de varias partes del mundo.

¿Y cómo resuena entre los presentes esta “invitación” a convertirse en una cultura de la confianza? “Es el modo de progresar más allá de las barreras que nos hemos impuesto y que demasiado a menudo nos rodean” – declaró el reverendo Mann.

Conleth, 14 años. “Nosotros los jóvenes no estamos condicionados por el pasado, por lo tanto podemos vivir en primer lugar la cultura de la confianza hacia todos y sobre esto construir una sociedad mejor. Así como el ave fénix que renace de las cenizas, veo en esto una esperanza para Belfast y para Irlanda del Norte”

“Me voy de aquí con una gran y enorme gratitud hacia quien durante años ha vivido por esta esperanza, por quien ha construido puentes de caridad, de relación – declara el copresidente de los Focolares Giancarlo FalettiSeguramente esta no es todavía una obra  concluída, sino que es una obra profética, este es un lugar símbólico para Europa, para la humanidad”

Una de estas personas que ya ha  vivido la cultura de la confianza es Gerry Burns. Con su esposa Mary, en Armoy, un pueblito en el extremo norte de Irlanda, a partir de los años ’90, formó una asociación para unir a las personas más allá de las religiones y de la política. No se rindieron frente a las dificultades, ni siquiera cuando en el 2000 su sede fue quemada, ni tampoco cuando eran vistos como traidores por su misma comunidad. Ahora su centro es aún  más amplio, y las personas conviven pacíficamente. Son muchos los proyectos que tienen entre manos. “De la espiritualidad del focolar –cuenta Gerry – hemos aprendido no solo a superar las diferencias, sino que también hemos aprendido que podemos beneficiarnos en la diversidad”

 De la enviada Maria Chiara De Lorenzo

 

Focolares y Río +20

Irlanda, el país de los arco iris

Curryhills (Prosperous, Kildare), 14 de junio de 2012  – Un diálogo a 360° sobre los temas que más tiene en su corazón el pueblo irlandés. El futuro y las nuevas generaciones, la crisis por falta de líderes, la realización de la persona humana y la experiencia del fracaso, el diálogo. Un coloquio cada vez más profundo hasta llegar al tema de la relación con la Iglesia y con sus instituciones jerárquicas, que se ha exacerbado en todo el país a raíz del escándalo por el abuso de menores.

Estamos en la Mariápolis Lieta, a 35 Km. de Dublín. Es aquí que María Voce y Giancarlo Faletti se encontraron con un centenar de personas de la comunidad y algunos responsables de varios aspectos del Movimiento, después de participar en el Congreso Eucarístico.

Ante la pregunta sobre la Iglesia, María Voce responde ampliando el horizonte, y recuerda la experiencia de Chiara Lubich: cuando las autoridades eclesiales estaban estudiando todo el Movimiento de los Focolares y el carisma donado por el Espíritu Santo no era reconocido, Chiara sin embargo seguía considerando a la Iglesia como su madre.

“En ella existía un amor de hija, que le permitía acoger también los momentos de sufrimiento y vivirlos con confianza, y ayudar a todos aquellos que la seguían a vivir así”. Prosigue enfocando la atención en el hoy: “Nosotros sentimos este dolor porque nos sentimos hijos. Y a todos nos hace sufrir el escuchar decir que tu madre es fea, que no entiende nada, que no sabe estar al paso con los tiempos. Nos sentimos heridos en nuestra carne, no en la de nadie más. Es por lo tanto una familia que sufre por estos defectos, pero que trata de curarlos. Esta “cosa fea” yo tengo que hacerla ser bella con mi vida. Estando dentro y no escapando. Sufriendo juntos y viviendo para que llegue a ser más bella”.

La invitación de María Voce es por lo tanto a creer, con Chiara Lubich. Que Dios Obra en su Iglesia, más allá de nuestra incapacidad de corresponder. Y el co-presidente, Giancarlo Faletti, sugiere que no hay que tomar como buenas todas las cosas que dicen los medios de comunicación, sino que hay que ir a fondo y documentarse, y después trabajar en favor de la verdad. Pero “sólo estando en la Cruz seremos capaces de decir la verdad”, de “llegar al corazón de las personas… y llevar un hilo de vida en este momento tan especial”. “Aunque tiemblen las estructuras tradicionales, esto no nos puede asustar –concluye Faletti- en todo caso tiene que poner en evidencia la primacía de la vida, la necesidad de la comunión”.

img_1771Prosigue en esta línea la última pregunta de la noche: “Fracasar puede ser tan constructivo como tener éxito. ¿Qué importancia tiene la experiencia de los límites personales”. María Voce responde: “Ay de nosotros si pensáramos que no nos equivocamos. También la experiencia del error nos hace bien, nos hace entender mejor los errores de los demás, nos da la capacidad de amar. Obviamente los tenemos que evitar, pero sin presumir que lo lograremos. Sin dejarnos abatir, de lo contrario quiere decir que ya no confiamos en el amor de Dios. Porque pensamos que Él nos mide con la medida que nosotros medimos a los demás, mientras que Su amor (a diferencia del  nuestro) es infinito”. Recuerda las fábricas de alfombras de Estambul, donde aprendió una cosa: “Las mujeres que las hacen dejan siempre un error, para demostrar que sólo Dios es perfecto. Una alfombra perfecta con un pequeño error”. Es la metáfora de la condición humana, creaturas maravillosas, pero frágiles e imperfectas. Esto nos permite hacer la experiencia del amor de Dios que va más allá de nuestros límites.

En estos días estamos haciendo juntos un viaje para entender cómo ser más Iglesia – afirma David Hickey responsable con Juanita Majury de los Focolares en IrlandaHoy hemos empezado un análisis que queremos llevar adelante”. Juanita prosigue: “La participación de los Focolares en el Congreso Eucarístico nos coloca en esta realidad de fe. Creer que tenemos algo que decir y que dar. Lo hacemos porque amamos la Iglesia”.

De la enviada María Chiara De Lorenzo