18 Sep 2011 | Sin categorizar
Chiara Lubich y sus primeras compañeras, durante la guerra, tomaron la costumbre de encontrarse en los refugios antiaéreos, apenas sonaba la sirena que anunciaba un nuevo bombardeo. Era demasiado fuerte el deseo de estar juntas, de descubrir formas siempre nuevas de ser cristianas, de poner en práctica el Evangelio, después de la intuición fulgurante que las llevó a poner a Dios en el centro de sus intereses, en el centro –único y absoluto– de sus jóvenes vidas. «Cada acontecimiento nos impactaba profundamente –comentará años más tarde Chiara. La lección que Dios nos ofrecía mediante las circunstancias era clara: todo es vanidad de vanidades, todo pasa. Sin embargo, al mismo tiempo, Dios ponía en mi corazón, para todas, una pregunta y con ésta la respuesta: “¿Existirá un ideal que no muera, que ninguna bomba pueda destruir al que podamos donarnos completamente?”. Sí, Dios. Decidimos hacer de Él el ideal de nuestra vida» En el 2000 Chiara escribe: «Dios. Dios, que en medio del furor de la guerra, fruto del odio, bajo la acción de una gracia especial, se manifestó por lo que realmente es: amor. La primera idea central sobre la que el Espíritu ha construido esta espiritualidad ha sido: Dios Amor (Cf. 1 Jn. 4,8).
¡Qué transformación produce en las personas esta verdad, comprendida de manera completamente nueva, al contacto con el carisma del Movimiento! La vida cristiana practicada anteriormente, aún siendo coherente, en comparación parecía ensombrecida de orfandad. Ahora, de hecho, habíamos descubierto que Dios es amor, Dios es Padre. Nuestro corazón, habiendo vivido en el exilio de la noche de la vida, se abre y sube y se une con Aquel que lo ama, que piensa en todo, que cuenta incluso los cabellos de nuestra cabeza.
Las circunstancias alegres o dolorosas adquieren un significado totalmente nuevo: todo está previsto y es querido por el amor de Dios. Ya nada puede darnos miedo. Es una fe apasionada, que fortifica, que nos hace exultar. Es una fe que conmueve a quien la experimenta por primera vez. Es un don de Dios que nos hace gritar: «Nosotros hemos creído en el amor (1 Gv4,16). Con la elección de Dios, que es amor, como ideal de la vida, se definía el primer punto cardinal, el primer paso de esta nueva espiritualidad que brotaba en nuestros corazones. En consecuencia, habíamos encontrado por quién vivir, Dios amor».
17 Sep 2011 | Sin categorizar
11 Sep 2011 | Sin categorizar
La espiritualidad de la unidad se desarrolla en doce puntos, entrelazados uno en el otro.
- Dios Amor
- La Voluntad de Dios
- La Palabra
- El hermano
- El amor recíproco
- Jesús Eucaristía
- La unidad
- Jesús abandonado
- María
- La Iglesia
- El Espíritu Santo
- Jesús en medio.
La espiritualidad de la unidad de Chiara Lubich, en cada uno de sus puntos, no es la formulación de un proyecto madurado en su mente, de una reflexión, de un aspecto de la teología espiritual. Se trata más bien de algo que suscita la vida, de una espiritualidad que requiere una inmediata adhesión, decidida y concreta. En la riqueza de la historia de la Iglesia, de sus miembros, de sus santos y de sus comunidades, existe una característica constante: es la persona que camina de manera individual hacia Dios. Esto también es así en la espiritualidad de la unidad, en el sentido de que la experiencia que el individuo hace con Dios es única e irrepetible. Sin embargo, junto a esta indispensable experiencia espiritual personal, la espiritualidad que contiene el carisma de la unidad, confiado por el Espíritu a Chiara, acentúa la dimensión comunitaria de la vida cristiana. No es, en absoluto, una novedad, ya que el Evangelio es eminentemente comunitario. Existen en el pasado experiencias que subrayan este aspecto colectivo de la peregrinación hacia Dios, sobre todo en las espiritualidades que ponían el amor como base de la vida espiritual, como por ejemplo, San Basilio y sus comunidades. La espiritualidad de Chiara Lubich conlleva una forma original, comunitaria, de ir hacia Dios: ser uno en Cristo, según las palabras del Evangelio de Juan: “Como tú, Padre, estás en mí y yo en ti, así estén también ellos en nosotros” (Jn. 17, 21). En Chiara esta frase se convierte en un estilo de vida. Una “espiritualidad comunitaria” había sido augurada para nuestra época por teólogos contemporáneos y a ella se refiere el Concilio Vaticano II. Karl Rahner, por ejemplo, hablando de la espiritualidad de la Iglesia del futuro, la veía en la «comunión fraterna en la que sea posible hacer la misma experiencia fundamental del Espíritu». El Vaticano II, orienta su atención sobre la Iglesia como cuerpo de Cristo y pueblo reunido en el vínculo del amor de la Trinidad. Si Santa Teresa de Ávila, doctora de la Iglesia, hablaba de un “castillo interior”, la espiritualidad de la unidad contribuye a edificar también un “castillo exterior”, donde Cristo esté presente e ilumine todas sus partes.
8 Sep 2011 | Sin categorizar
31 obispos de 18 países de 15 iglesias diferentes. Se trata del 30° encuentro ecuménico de los obispos promovido por el Movimiento de los Focolares, el primero tuvo lugar en 1982. Estamos en Welwyn Garden City, una pequeña ciudad a alrededor de 40 kilómetros al Norte de Londres. Es una ciudad jardín, surgida en medio de áreas verdes, con amplios prados más extensos que las mismas calles y que los laguitos. Fundada por Ebenezer Howard»>Sir Ebenezer Howard en 1920, cuenta con alrededor de 40 mil habitantes. Allí se erige el Focolare Centre for unity nacido después de la visita de Chiara Lubich a Inglaterra en 1983, cuando advirtió la necesidad de “una cuna”, un lugar para las actividades de los Focolares. El encuentro de los obispos es itinerante precisamente porque es la ocasión para conocer las realidades eclesiales del país anfitrión. Este año se profundiza en especial en el conocimiento de la Iglesia de Inglaterra. Es interesante un documento, llamado “The anglican communion covenant”, es decir la propuesta de un pacto para sostener la comunión y un acuerdo, preparado por un grupo de teólogos anglicanos, vinculante para las iglesias de la Comunión Anglicana que compromete a 44 iglesias anglicanas autónomas a reconocer principios comunes. Será un importante instrumento de comunión, que puede representar un vínculo también para las iglesias no anglicanas. La adhesión será siempre libre y no están previstas sanciones jurídicas para quien cambie de idea. El programa del Congreso se desarrolla también mediante la visita a lugares simbólicos del anglicanismo como el Lambeth Palace, la sede del Primado de la Iglesia de Inglaterra Rowan Williams, quien acogió a todos los participantes, la visita al santuario de San Alban, donde se conservan las reliquias del primer mártir inglés, y el encuentro en la catedral de Westminster con el arzobispo católico Vincent Nichols. El tema elegido este año es: “La Palabra de Dios y su fuerza transformadora”. María Voce, Presidente de los Focolares, intervino con un apasionante tema sobre la espiritualidad ecuménica de los Focolares nacida de la vida de la Palabra. Y recordó cómo la espiritualidad de los Focolares nació a partir del Evangelio leído a la luz de una vela en un oscuro sótano por Chiara y sus primeras compañeras durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.
«El sótano oscuro de hoy –explica María Voce- es el mundo con sus desafíos e interrogantes. La Verdad muchas veces es sustituida por muchas verdades, prevalecen los intereses económicos, el núcleo familiar pareciera no tener ya significado». «El sótano oscuro nos interpela a todos para que no tengamos otra cosa que el Evangelio. Es a partir de allí que tenemos que empezar para re-evangelizarnos a nosotros mismos y, después, a la humanidad que nos rodea». «Empezando por vivir la palabra, momento tras momento, y compartiendo las experiencias, los frutos de esta vida». Ya Martin Lutero escribía que: “Al alma le puede faltar todo menos la Palabra de Dios”. Y, en este momento “delicado –dice María Voce- por el paso del período de fundación” de los Focolares “al período de actualización y desarrollo, tenemos que volver a los orígenes y recordarnos que toda la vida del Movimiento explotó a partir del Evangelio vivido” Así nacieron comunidades centradas en la palabra, la espiritualidad de comunión y también vivir la palabra nos ha facilitado el diálogo ecuménico y a todo nivel. “El apego fiel al único Evangelio -está escrito en el documento “Caminos hacia la comunión”, redactado por la Iglesia Católica y la Federación Luterana Mundial- es un paso indispensable hacia la plena unidad”. Unidad que se ha de perseguir no sólo con los cristianos pertenecientes a otras iglesias, “sino también –agregó María Voce- para abrir el diálogo con personas de otras religiones y en el encuentro con personas de convicciones no religiosas o con las diversas expresiones culturales actuales”. Del enviado Aurelio Molè [nggallery id=68] Más informaciones:
6 Sep 2011 | Sin categorizar
«Encontré la solución para mi vida». «Es un privilegio ver como el carisma de la unidad transforma a las personas». «Cada uno era verdaderamente feliz». Una jornada así no se olvida fácilmente en la historia de los Focolares de Gran Bretaña. Los quinientos provenientes de Inglaterra, Escocia, Galles y una representación de Irlanda se reunieron alrededor de la presidente María Voce y del co-presidente Giancarlo Faletti en el marco de la Friend’s Meeting House de los Cuáqueros de Londres en el sector de Euston. Hay quien necesitó hasta diez horas de viaje con tal de no faltar a la cita. Lesley, una focolarina anglicana, en su introducción a un documental que ilustró las visitas de Chiara Lubich al Reino Unido, recordó el shock vivido por la reciente revuelta en los barrios londinenses, enmarcándola en la época de una cultura secularizada, de “exaltación del yo”, que a menudo conduce a consecuencias desastrosas. Y subrayó como Gran Bretaña contiene las semillas de una cultura diferente sembrada hace más de 40 años, y cuyas raíces han penetrado profundamente a través del mensaje de Chiara Lubich quien vino a Liverpool en 1965, en la primera de sus ocho visitas que dejaron una huella en la historia de todo el Movimiento de los Focolares, cuando a través del Reverendo Canónico Bernard Pawley fue invitada a hablar de la espiritualidad de la unidad en la catedral anglicana para empezar a remover la montaña de incomprensiones y encaminar el diálogo ecuménico. Siguieron los testimonios de Eddie de Escocia, de Lucy y David de Gales, de Ann de Inglaterra. Aun siendo historias de ámbitos muy diferentes –diálogo ecuménico, diálogo interreligioso, cuidado espiritual de los ancianos- incidieron por la profundidad y concreción. Una pareja del Congo, que ahora vive en Inglaterra, en cambio, recorrió su propia aventura hecha de fugas por la guerra, dificultades para integrarse y de su relación de pareja superada y vivida en el descubrimiento siempre nuevo del amor recíproco propuesto por el Evangelio vivido. En la tarde el momento clou con la intervención de María Voce y Giancarlo Faletti, quienes respondieron a las numerosas preguntas de los participantes, tocando muchos puntos neurálgicos del país. Sobre todo se refirieron a cómo dar un nuevo impulso al ecumenismo. «Quizás – dijo – María Voce – se necesita un impulso» e invitó a cada uno a despertar en su propia iglesia de pertenencia «el deseo de experimentar el don que Dios nos ha hecho y suscitar el deseo, la sed de fraternidad». En sus viajes por todo el mundo María Voce y Giancarlo Faletti han encontrado que por lo general el Movimiento ecuménico avanza aun en medio de las diferencias. En Budapest, Chicago, incluso en Tanzania, se pueden citar episodios de experiencias positivas de ecumenismo y la gratitud por parte de los representantes de las varias iglesias hacia los Focolares por su apoyo y compromiso. El otro gran tema fue el de los desórdenes, los saqueos, la revuelta iniciada en la periferia de Londres y extendida a todo el país. Después de años de trabajo para construir la unidad a algunos les parecía haber perdido todo, como si la violencia hubiese borrado todo avance positivo. ¿Cómo mantener esperanza en esta situación? «A pesar de todo – subrayó con confianza María Voce – yo sigo teniendo esperanza. Me parece que la violencia lo que manifiesta es un gran vacío, una necesidad de amor, es una necesidad extrema que ha de ser considerada, a pesar de que han recurrido a medios equivocados». En suma, se trata de un desafío, «y si respondemos con nuestro amor podremos crear un bien más grande», tal y como ha sido para «tantas personas que hay reaccionado y que se han unido para transmitir señales positivas. «La sociedad – prosiguió Giancarlo Faletti – se debe cuestionar acerca de cuáles valores y modelos culturales está proponiendo y nosotros podemos aportar nuestros valores. Es una invitación a dar más».
Parecía que las preguntas no se agotaban nunca: se habló del rechazo de Dios por parte de la sociedad y María Voce: «Nunca he encontrado a nadie que diga que no quiera ser amado. Se puede dar a Dios sólo a través del amor». «Estamos llamados a dar juntos este testimonio, para todos los hombres, todas las religiones, también para los no creyentes. Los valores que consideramos válidos los ponemos a disposición de los demás para construir la fraternidad». Otra cuestión muy importante se refiere al tema del sacrificio: la idea del “saber perder”, presente en la espiritualidad de la unidad, puede asumir para la cultura anglosajona connotaciones negativas. En la espiritualidad focolarina «se habla del saber perder- explicó María Voce- , pero también de plenitud. Si donas algo, pierdes, pero como hiciste un acto de amor te enriqueces. Quien da gana. La matemática de Dios no se deja vencer en generosidad». La alegría en la sala era tangible y María Voce habría querido que «de todo el mundo vinieran a ver esta célula viva de los Focolares para saborear los frutos, la fidelidad, la preciosidad que ha sostenido en más de 40 años a todo el Movimiento. La familia del focolar está viva en el amor y con la presencia de Jesús entre nosotros, podemos llevar el Amor de Dios al mundo». Muchos se acercaron a María Voce y Giancarlo Faletti para un saludo, un beso, un abrazo, una foto de recuerdo. «Es una nueva fase, hay un futuro», «la explicación del significado del sacrificio personal me iluminó acerca de un accidente que tuve siendo joven y que nunca comprendí», «a veces me siento pesimista, pero el optimismo de María Voce y de Giancarlo Faletti me contagiaron», «será una nueva primavera». Son algunas de las impresiones de los participantes. del enviado Aurelio Molè [nggallery id=64] Mayor información Servicio de Informaciones Focolares:
6 Sep 2011 | Sin categorizar