El valor de ser y decirse cristianos
¿Es todo falso? Soy la única en la clase que participa en la hora de religión. A menudo mis compañeros literalmente me bombardean con preguntas poniendo en tela de juicio muchos puntos de nuestra fe. Después de la publicación del libro “El Código da Vinci”, sobre todo una compañera no perdía ninguna oportunidad para repetirme que todo en lo que creo es falso. Yo sabía que no tenía razón, pero era incapaz de responderle con los argumentos apropiados. Hablando de mi problema con otras muchachas que como yo quieren vivir el Evangelio, decidimos profundizar juntas la figura de Jesús, tratando de entender cómo responder a las preguntas de mi compañera. Fue una experiencia bellísima. Si antes para mi sólo estaba claro que mi compañera se equivocaba, ahora verdaderamente tenía argumentos para responderle. (L. – España) ¿Ir o no ir? Me encontraba en la iglesia con mis compañeros de la escuela para el precepto pascual. Durante la celebración todo iba ok, pero en el momento de la comunión empecé a pensar si levantarme o no de la banca. De hecho ¡ser cristianos ciertamente no está de moda! Es más, para ellos los cristianos son personas débiles, por lo que me daba vergüenza hacerme ver en la fila para la comunión. Temía que se burlaran de mí y este temor me repetía continuamente: “No vayas”. Pero después tomé valor: ¡era más importante seguir mi fe, que las ideas de mis compañeros! Regresando a mi lugar, me sentía sereno por cómo había actuado y feliz por haber recibido a Jesús. Por el hecho de conocer otros muchachos que viven como yo, gracias a su amor y a su amistad, he adquirido más seguridad en mí mismo y en aquello en lo que creo. (M. – Italia)
Semana Mundo Unido 2007 Fraternidad universal: labores en curso
«Mira a tu alrededor para entender las necesidades de los demás. ¿Puedes hacer algo? Ve más allá de los rencores y los prejuicios, perdona a quien te ha hecho daño. Orfanatos, hospicios, hospitales, las ideas pueden ser tantas, ¡la ciudad es la tuya!» Así resuena la invitación de los Jóvenes por un Mundo Unido en uno de los tantos puntos del globo en los que se ha puesto en marcha la Semana Mundo Unido 2007 (SMU). La undécima edición de esta propuesta, que nació después del Genfest 1995, y es conocida como SMU, está dirigida a jóvenes de todo el mundo, a las instituciones nacionales e internacionales, públicas y privadas, a todos, para valorar las iniciativas que promueven la unidad en todo nivel. Fecha de inicio: domingo 14 de octubre. Pero muchas iniciativas se desarrollaron ya desde el sábado 13. Cientos de eventos en todo el mundo mediante los cuales miles de jóvenes proponen su estilo de vida: comprometerse día tras día a superar las barreras que nos separan – compartiendo ideas, bienes y experiencias.
Conexión planetaria: sábado 20 y domingo 21 de octubre. El ápice de la semana es una conexión telefónica entre los jóvenes involucrados, en más de 100 ciudades del mundo, con un mensaje de Chiara Lubich a los jóvenes del mundo y un intercambio de experiencias desde los puntos más candentes del planeta. Este año, por primera vez, también desde Nepal y de Siria. Pero hagamos un rápido giro del mundo, tocando algunos de los puntos vivos de la SMU: Asia
Filipinas Manila – Osar el amor: Actividad en el centro social Bukas Palad (link), para recoger fondos para la educación de los niños y para la promoción social de las familias del lugar. El 20 de octubre: “U-Nite” (unite + youth at night): música, experiencias, fraternidad. El 22 de octubre el concierto “Step Up”, con un conjunto de los Jóvenes por un Mundo Unido junto con artistas filipinos. África Congo En Lubumbashi, una ciudad a 2000 Km. de Kinshasaandare los Jóvenes por un Mundo Unido irán a visitar a los niños y adolescentes de un orfanato. Juegos, canciones, danzas para festejar a estos muchachos, dispuestos a decir con algunas experiencias el secreto que los anima.
Para el 18-19 de octubre un campo de trabajo en la diócesis para trabajar con otros jóvenes en la construcción de algunas aulas y poner un poco en orden el terreno adyacente a la basílica. América Venezuela Caracas: concierto en la Universidad Simón Bolívar para la inauguración de la SMU. Seguidamente, foro sobre la no violencia y la fraternidad en la política. Europa Irlanda En Dublín sábado 13 de octubre: “Intercultural Exchange” – samba brasileña, danza del dragón china, artes marciales y buen humor irlandés: todo esto y más en una feria multicultural que tendrá lugar en el Dublin University College. Objetivo: celebrar en una jornada, lo mejor de las muchas nacionalidades que conforman hoy a Irlanda, un país que se está volviendo cada vez más multicultural. Dentro del Intercultural Exchange se realizará también un taller dedicado a los derechos de los trabajadores (workers and tenants legal rights) – www.cinews.ie
Octubre de 2007 – La importancia del otro
Es necesario hablar, a todos, siempre.
Muchas veces la Palabra de Vida nos invita a vivir, a ser el amor. Pero también es necesario trasmitir la Palabra, anunciarla, comunicarla, hasta involucrar a los demás en una vida de donación, de fraternidad.
Las últimas palabras de Jesús fueron: “Vayan por todo el mundo, anuncien la buena noticia1”.
Esa era la pasión que impulsaba a Pablo a viajar por el mundo entonces conocido y a dirigirse a personas de culturas y creencias diferentes: “Si anuncio el Evangelio, no lo hago para vanagloriarme; al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!2”
Haciéndose eco de las palabras de Jesús y confirmado por su propia experiencia, Pablo recomienda también a su fiel discípulo, Timoteo, y a cada uno de nosotros:
“Proclama la Palabra…”
Para que el hablar resulte eficaz es necesario que antes –cuando es posible– se construya una relación con las personas a las que nos dirigimos.
Incluso cuando no se pueda hablar con palabras, se lo puede hacer con el corazón. A veces la palabra sólo puede expresarse en un silencio respetuoso, a través de una sonrisa, o bien interesándonos por el mundo del otro, por lo que le preocupa, por sus problemas, dirigiéndonos al otro por su nombre, de manera que advierta que él o ella es importante para nosotros. Y efectivamente lo es: el otro no nos resulta nunca indiferente.
Esas palabras sordas, cuando son oportunas, no pueden dejar de abrir una brecha en los corazones y muchas veces el otro se interesa por nosotros y nos pregunta. Ahora bien, ése es el momento del anuncio. No hay que dejarlo pasar, hay que hablar claramente, aunque quizás con pocas palabras, pero hablar y comunicar el porqué de nuestra vida cristiana.
“Proclama la Palabra…”
¿Cómo vivir esta Palabra de Vida y decir, aunque sea sólo con nuestro paso, el Evangelio? ¿Cómo darlo a todos? Amando a cada uno, sin distinción. Si somos cristianos auténticos, que viven lo que el Evangelio enseña, nuestras palabras no sonarán vacías.
El anuncio será aún más luminoso si sabemos dar testimonio del corazón del Evangelio, de la unidad entre nosotros, conscientes de que “en esto todos reconocerán que ustedes son mis discípulos: en el amor que se tengan los unos a los otros”3.
Este es el hábito de los cristianos comunes que pueden transmitir varones y mujeres, casados o no, adultos y niños, enfermos y sanos, para dar testimonio siempre y en todas partes, con la propia vida, de Aquél en quien creen, de Aquél a quien quieren amar.
por Chiara Lubich
1) Cf Evangelio de Marcos 16, 15; Evangelio de Mateo 28, 19-20;
2) Primera carta de Pablo a los corintios 9, 16;
3) Evangelio de Juan 13. 35.
Septiembre 2007
“Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad”
¿Cómo hacer para vivir todas estas virtudes en la vida cotidiana?
Es posible que parezca difícil ponerlas en práctica una por una. ¿Por qué, entonces, no vivir el presente con la radicalidad del amor? Si uno vive el presente en la voluntad de Dios, Dios vive en él, y si Dios está en él, en él está la caridad.
Quien vive el presente es, de acuerdo a las circunstancias, paciente, perseverante, manso, pobre de todo, puro, misericordioso, porque tiene el amor en su expresión más alta y genuina; ama de verdad a Dios con todo el corazón, toda el alma, todas las fuerzas; es iluminado interiormente, es guiado por el Espíritu Santo y por consiguiente no juzga, no piensa mal, ama al prójimo como a sí mismo. Tiene la fuerza de la locura evangélica de “poner la otra mejilla”, de “caminar dos kilómetros…” (1) con el que te pide que lo acompañes uno.
“Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad”
Esta exhortación está dirigida a Timoteo, fiel colaborador de Pablo, su compañero de viaje y amigo, confidente al punto de ser casi como un hijo. “Hombre de Dios – le dice el apóstol, después de haber denunciado orgullo, envidias, peleas, apego al dinero – huye de todo esto”, y lo invita a tender a una vida donde resplandezcan las virtudes humanas y cristianas.
En estas palabras resuena el eco del compromiso, asumido en el momento del bautismo, de renunciar al mal (“huye”) y de adherir al bien (“practica”). Del Espíritu Santo provienen, en efecto, la transformación radical y la capacidad y la fuerza de poner en práctica la exhortación de Pablo:
“Practica la justicia, la piedad, la fe, el amor, la constancia, la bondad”
La experiencia vivida con el primer grupo de jóvenes que en Trento, en 1944, dio vida al focolar, nos permite intuir cómo puede vivirse la Palabra de Vida, sobre todo la caridad, la paciencia, la mansedumbre.
No era fácil, sobre todo en los primeros tiempos, vivir la radicalidad del amor. Incluso entre ellas, en sus relaciones, se podía ir acumulando el polvo del ambiente, y la unidad podía decaer. Era lo que sucedía, por ejemplo, cuando se daban cuenta de los defectos, de las imperfecciones de la otra y se la juzgaba, por lo que se enfriaba la corriente de amor recíproco.
Para reaccionar ante esta situación, un día se les ocurrió hacer un pacto entre ellas, que llamaron “pacto de misericordia”.
Decidieron que cada mañana verían nuevo al prójimo con el cual se encontraban –en el focolar, en la escuela, en el trabajo, etc.– , totalmente nuevo, no recordando para nada sus defectos, sino cubriendo todo con el amor. Se trataba de acercarse a todos con esa amnistía completa en su corazón, con ese perdón universal.
Era un compromiso fuerte, tomado por todas de común acuerdo, que las ayudaba a ser siempre las primeras en amar, a imitación de Dios misericordioso, el que perdona y olvida.
Chiara Lubich
1) Cf Evangelio según San Mateo 5, 41.
Una política de escucha, compromiso a favor del bien común, prioridad ante los más pobres
“Dejar de lado las propias ideas preconcebidas y las propias convicciones políticas y volver a aprender a respetar al prójimo”. Sólo así es posible una política que conjugue la paz, la justicia, el bien común y exprese las aspiraciones y las expectativas de los jóvenes. De este modo los jóvenes, a través de su representante, Laurent Moesching – estudiante de 22 años, presidente del Comité compuesto por 14 jóvenes, que ideó el Politics-party.ch-, demostraron que habían acogido el reto que les lanzó Chiara Lubich, iniciadora del Movimiento Político por la Unidad (Focolares): “Si tienen el valor de asumir esta lógica de la escucha y del trabajo en común se pondrá en acción una nueva forma de vivir la política”. Es este nuevo estilo era la expectativa más sentida por parte de los jóvenes, como se puso en evidencia en el vivaz diálogo con los políticos presentes y en el intercambio de experiencias que tuvo lugar en Martigny, el 25 y 26 de agosto de 2007, con 300 participantes, de los cuales 100 jóvenes y muchos políticos comprometidos a nivel nacional, cantonal y comunal. Impactante una experiencia de Medio Oriente: Hand in Hand. Puso en evidencia cómo es posible la escucha y el trabajo en común también en situaciones de grave conflicto. Sonia Chason y Nebal Bakoey hablaron de su compromiso en el proyecto escolar “Hand in Hand” (De la mano) en Jerusalén: una escuela que parte de la idea de que la cultura árabe y hebrea tienen un valor importante. Todas las clases son preparadas por un profesor árabe y uno hebreo quienes juntos preparan el programa de los cursos. Nebal Bakoey explicó: “El respeto es el fundamento de todos nuestros intercambios. Esto no significa que siempre tengamos el mismo parecer, sino que le damos importancia a aquello que descubrimos juntos”.
El pilar más débil es el más importante – En el tema principal, Lucia Fronza Crepaz, Presidente del MppU a nivel internacional, presentó la fraternidad universal como “una categoría apta e inspiradora del compromiso político”, como base de la vida civil en una sociedad multicultural que presenta grandes desafíos. La ex – diputada italiana indicó en los pobres una prioridad política usando una imagen significativa: “Para valorar la firmeza de un puente, no es determinante la capacidad de resistencia del pilar más fuerte, sino del más débil”. Los miembros más débiles de nuestra sociedad deben tener la prioridad “no por piedad –agregó- sino porque los pobres, abandonados a sí mismos, no tienen voz en el cuadro de la democracia”. Música pop después de las intervenciones – Politics-party: así había sido anunciada esta cita. Después del politics se agregaba el momento del party: las intervenciones dejaban el lugar a la música pop y los debates a la danza. La organización estuvo en mano de los jóvenes, y también ésta simbiosis entre política y “fiesta” tuvo gran éxito.
