[:it]Dopo l’incontro con Gesù, quale il segreto per non perderlo più?
Por una convivencia fraterna entre pueblos y religiones
�Es posible la convivencia pacífica en nuestra sociedad, cada vez más multicultural, multiétnica, multirreligiosa? El diálogo entre las religiones será el centro del “Festival por un mundo unido”. Jueves 18 de agosto, a las 8.00 p.m., en el Friedenspark, el ‘Parque de la Paz’ de Colonia, jóvenes de varios países –Israel, Egipto, Siria, Líbano, Colombia, Argentina, Brasil, Madagascar, Alemania, Austria y Bélgica- darán su testimonio de fraternidad vivida en ambientes a menudo caracterizados por tensiones sociales y políticas, por la indiferencia y el individualismo. Se desarrollará en el ámbito del “Colourdome”, uno de los aportes de los Jóvenes por un mundo unido, de los Focolares, a la Jornada Mundial de la Juventud 2005. Un anticipo: Ossama es egipcio. Trabaja en la oficina de una agencia de transporte. Casi todos sus colegas son musulmanes… Es un reto. Los primeros días se siente asaltado por una sensación de inseguridad. Se esfuerza por vivir en base a la “regla de oro” que tantas religiones tienen en común: “Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti” (Mt. 7, 12). Empieza con gestos muy pequeños, como preparar el té para los obreros que regresan cansados después de haber cargado los camiones. Poco a poco caen todas las barreras y nace una verdadera amistad. Ages, del Sureste asiático. En Asia los cristianos son una minoría entre los budistas, hindúes y musulmanes. Y no se puede dar por descontado que se sabe dialogar: es un arte que se debe aprender. Para ello Ages ha ido a Tagaytay, la ciudadela del Movimiento de los Focolares en Filipinas. Allí tienen lugar los cursos de la “Escuela para las Religiones Orientales”, en los que participan jóvenes de religiones diversas provenientes de Corea, Japón, Hong Kong, Singapur, Indonesia y Tailandia. También acciones concretas en el ámbito político pueden contribuir al acercamiento entre las religiones De ellas habla Sylwin de Cebú. Reaccionando ante la difundida apatía política, los jóvenes de los Focolares, de Filipinas, se han comprometido en la promoción de una participación activa en las próximas elecciones presidenciales: desde el año pasado, han hecho nacer el “White Forum”. Usan todos los medios de comunicación: TV, radio, prensa, contactos en las parroquias, en las escuelas, involucrando así varias organizaciones juveniles. También los jóvenes de otras religiones se han unido a su proyecto.
«Hemos empezado a rezar»
Roxana y Susan, la primera es médico, la segunda ingeniero: ambas chiítas iraníes, han conocido el Movimiento de los Focolares en 1990 y desde entonces colaboran con el mismo. La de ellas es una historia singular, así narrada por Roxana: «Cuando estalló la revolución en nuestro país, teníamos 12 años y nos lanzamos con entusiasmo a trabajar por la paz y para que ya no hubiesen más pobres en nuestra sociedad. Pero nos sentíamos pequeñas ante una problemática tan grande: incluso nuestra fe vacilaba y poco a poco nos fuimos alejando de la práctica religiosa y de Dios. Después de graduarnos nos transferimos a Italia para continuar los estudios».
«Después del encuentro con los Focolares –cuenta Susan- hemos descubierto una nueva relación con Dios, nunca antes experimentada. Ese Dios, un tiempo tan lejano, ahora estaba vivo y nos acompañaba en cada momento. Poco a poco nació en nosotros el deseo de profundizar en nuestra religión. Hemos empezado a rezar».
Roxana describe con detalles el redescubrimiento del Islam que siguió: «Fue como si nuestra religión y la cultura de nuestro pueblo se iluminaran bajo una luz nueva. Por ejemplo, volviendo a leer algunas poesías escritas a lo largo de los siglos, hemos encontrado allí la presencia de Dios-Amor: esas palabras, tantas veces repetidas de memoria en la escuela y nunca entendidas, ahora adquirían pleno significado. Rumi, un poeta nuestro, escribe una bellísima poesía: “Con el amor las espinas se transforman en flores… con el amor, el dolor se convierte en alegría”. Un día pensé en escribir una carta a mi tío. Le hablé de cómo me sentía amada por Dios, no obstante los problemas que nunca faltan. Poco tiempo después recibí su respuesta: escribía que era bello sentir a Dios tan cerca y que en el Corán está escrito que Dios está dentro de nosotros como las venas de nuestro cuerpo. Me vinieron a la mente las palabras del Profeta (que la paz esté con Él) quien entre otras cosas dice: “A quien trata de acercarse a mi un palmo, lo acercaré codo; a quien se acerque un codo, yo me acercaré dos pasos, si alguien camina hacia mí, yo correré hacia él”. Me parecía que sólo había caminado hacia Dios y Él había corrido hacia mí, llenándome de su alegría y plenitud ».
Sacado de: Islam – Historias italianas de buena convivencia, de Luigi Accattoli, Ediciones Devoniane, Bolonia 2004, pp. 222
«Lanzar semillas de fraternidad y de paz para una más profunda comprensión de las riquezas de los demás »
Chiara Lubich en contacto con el Islam
Presidente, seis mil musulmanes participan en las actividades, es más forman parte –si entendí bien- de los Focolares: ?no teme que su Movimiento pueda recibir una influencia no controlable?
«No lo pienso. La participación en las actividades del Movimiento, sobre todo el formar parte en diversos modos, no es una improvisación. Ésta exige un serio entrenamiento de vida, compartir objetivos en modo fuerte, atento y participativo. Esto crea entre los miembros del Movimiento, más allá de las diferencias, una profunda unidad espiritual, radicada sobre grandes y reales valores sinceramente compartidos. Unidad que no cancela las diferencias sino que hace de ellas, por el contrario, elementos de enriquecimiento recíproco y –paradójicamente- lleva a una apertura y a una comprensión más profunda de las riquezas de los demás y también de las propias ».
Juzgando por el número de musulmanes involucrados en sus iniciativas, se diría que el Islam constituye hoy – para ustedes – un interlocutor privilegiado, respecto a las otras religiones…
«No diría. Son numerosos también los hebreos con los cuales mantenemos relaciones muy vivas y cordiales. Además tenemos interlocutores en el mundo hindú y en el mundo budista, sobre todo en Tailandia y en Japón –pensemos, por lo que respecta a éste último, a la gran amistad espiritual con el vastísimo Movimiento de la Rissho Kosei-Kai. Y no quiero olvidar los numerosísimos participantes en el espíritu y en las actividades del Movimiento, en África, de las religiones tradicionales: están involucrados grupos tribales enteros, como en Camerún. Los contactos con estas realidades espirituales y culturales tienen lugar a varios niveles: desde el compartir de los aspectos concretos de la vida cotidiana, dolores y alegrías, al poner en común los bienes espirituales y la repartición de los bienes materiales; hasta los encuentros de expertos alrededor de las verdades profesadas por cada uno, para conocerse mejor y conocer las riquezas que Dios siembra en las culturas del hombre. A propósito de esto, en el mes de Abril tendremos, en nuestro Centro internacional de Castelgandolfo (Rm), dos simposios con intelectuales hindúes (con ellos es ya el segundo que realizamos) y budistas respectivamente. Sucesivamente lo tendremos con un grupo de hebreos ».
Quizás el espíritu de los Focolares es el más manso entre los espíritus que soplan en la gran familia católica: ?cómo es que los más mansos han ido a elegir el interlocutor más agresivo?
«Con respecto a la mansedumbre del Movimiento, me parece justo precisar que la misma no es fácil aceptación o irenismo, sino obediencia a una de las bienaventuranzas evangélicas: esa mansedumbre, porque es caridad y no sentimiento, es también fuerza. Por otra parte, no hemos sido nosotros quienes hemos elegido los interlocutores. Nosotros decimos: ha sido Dios quien ha llevado adelante nuestro camino. Después por lo que se refiere a la agresividad en general, me parece que no se debe olvidar la violencia de la que nosotros cristianos hemos sido portadores, y por la cual Juan Pablo II sigue pidiendo perdón. Después, por lo que respecta a la agresividad del Islam, pienso que no debemos en ningún modo generalizar. Conocemos musulmanes fuertemente amantes de la paz, personas de exquisita y auténtica vida espiritual, muy capaces de dialogar. Son precisamente ellos quienes nos hacen ver el Islam bajo una luz diversa de esa con la cual, demasiado a menudo y superficialmente, éste es percibido. Después hay otro punto que hay que tener presente: la mansedumbre en uno de los dos interlocutores, antes o después suscita la mansedumbre en el otro ».
En una carta de 1980 a los Focolarinos, usted daba esta consigna: «Si en sus ciudades hay una mezquita o una sinagoga o algún otro lugar de culto no cristiano, sepan que allí está su lugar ». Repetiría esa indicación después de haber oído las palabras violentas que provienen de las mezquitas?
«La siento más actual que nunca. Ella es, en síntesis, una respuesta a la invitación de Jesús de hacerse todo a todos. Por otro lado, no creo que se pueda decir que desde todas las mezquitas provienen palabras de violencia. Además, nuestra experiencia dice que, si estas palabras son acogidas por espíritus amantes de la paz, a menudo pueden ser redimensionadas, y regresar a quien las ha dicho liberadas precisamente de la violencia, hasta cambiar el ánimo de quien las ha pronunciado».
En Pakistán ustedes han edificado incluso una ciudadela islamo-cristiana, en Dalwal, entre Lahore y Islamabad: ?sobrevivirá al incendio anti-cristiano que acecha en ese país ?
«Lo espero. De todos modos, el futuro está en las manos de Dios. A nosotros nos interesa, viviendo el momento presente, lanzar semillas de fraternidad y de paz. Y si alguna de estas semillas debe morir, esta es una enseñanza evangélica y, según las palabras de Jesús, precisamente por ello podrá dar fruto de esa vida que no pasa ».
?Han recibido críticas externas o desaprobaciones internas –después del 11 de septiembre- por el comentario mensual en idioma árabe, redactado por una teóloga iraní, que paragona pasajes del Corán y del Evangelio?
«Ningún desacuerdo o crítica, que yo sepa. Es más notamos un aumento en las solicitudes, y un ofrecimiento de participación en este tipo de trabajo por parte de otros expertos musulmanes».
Luigi Accattoli
Entrevista publicada en el Corriere della Sera, 13.02.2004
Qué futuro para una sociedad multicultural, multiétnica y multirreligiosa después de los hechos terroristas?
Qué futuro para una sociedad multicultural, multiétnica y multirreligiosa?
Es éste un interrogante inquietante que se plantea no sólo Inglaterra, sino toda Europa y no sólo, después de los atentados terroristas que el 7 de julio afectaron el corazón de Londres, la ciudad más cosmopolita del Viejo Continente y el 23 de julio Sharm el Sheikh en Egipto.
Es también el título de la Mariápolis, el típico encuentro veraniego promovido por los Focolares en varias partes del mundo, que empezó el domingo 24 de julio en Lake District Windermere, en el Norte de Inglaterra, donde participan 600 personas, entre las cuales un grupo de musulmanes.
Ante este interrogante sobre el futuro de la sociedad multicultural había dado una respuesta, hoy de gran actualidad, Chiara Lubich, en su último viaje a Londres precisamente hace un año, el 19 de junio de 2004 en el Westminster Central Hall, ante más de 2000 personas, presentes también personalidades musulmanas, budistas, sikhs, hindúes. Un mensaje que ahora se vuelve a proponer mediante el vídeo en las Mariápolis.
No un choque entre civilizaciones, sino el nacimiento de un “mundo nuevo”. Ante los temores por el futuro Chiara Lubich presenta la visión de San Agustín en el período de las migraciones de los pueblos. Indica el diálogo como una prevención ante el terrorismo y el camino para actuarlo, en la “regla de oro” común a muchas religiones: “No hagas a los demás lo que no quisieras que te hicieran a ti”, en ese amor que sabe hacerse escucha hasta el punto de “entrar en la piel del otro, hasta penetrar en el sentido que tiene para él ser budista, musulmán, hindú”. Es éste el camino para inculturarse recíprocamente y suscitar una sociedad donde “las culturas se abran unas a otras en un profundo diálogo de amor”. Propone a las religiones una estrategia de fraternidad para sanar las diferencias entre ricos y pobres e imprimir un vuelco en las relaciones internacionales.
Son muchos los ecos llegados a través del e-mail de varios países, de cristianos, musulmanes y seguidores de otras religiones que han participado en las Mariápolis hasta ahora realizadas en estos meses de verano. En Los Ángeles, donde estaba presente un grupo de amigos musulmanes seguidores de W.D. Mohammed, líder de los afro-americanos, escriben: “Escuchar juntos este mensaje de fraternidad universal, enseguida después de haber sabido de los atentados, ha sido un verdadero signo de esperanza. Para todos ha sido fuerte ver la fraternidad universal ya en acto entre nosotros”. En la Mariápolis de St Vith en Bélgica, estaban representadas 18 nacionalidades. “Lo que más ha impresionado a los musulmanes ha sido la experiencia de Dios en medio de la comunidad, presente por el amor recíproco vivido”. Así mismo en Ammán, en Jordania, donde estaba presente también un grupo proveniente de Irak y en Estambul. Un ex-militar musulmán, ahora docente dijo: “Aquí he visto que la fraternidad ha asumido otra dimensión. Todo lo que hemos escuchado me lleva a los pensamientos de Mevlana (gran místico musulmán turco)”. Y una señora musulmana: “Aquí las diversidades se transforman en unidad. Hemos experimentado el arco iris de la paz, coloreado de amor”.
