Movimiento de los Focolares

noviembre 2004

Oscuridad y luz: una oposición elocuente, habitual en todas las culturas y todas las religiones. La luz simboliza la vida, el bien, la perfección, la felicidad, la inmortalidad. La oscuridad remite al frío, lo negativo, el mal, la muerte.
El apóstol Pablo recuerda a los fieles de Roma que el cristiano no tiene nada que hacer con un pasado “oscuro”, hecho de impureza, injusticia, maldad, codicia, malicia, envidia, rivalidad, engaño… (Cf Rom 1, 24-31)

«Abandonemos las obras propias de la noche…

¿Cuáles son las “obras de la noche”? Por lo que dice Pablo son: embriaguez, lujuria, peleas, envidias, (Cf Rom 13,13) pero también olvido de Dios, traición, robo, homicidio, soberbia, ira, desprecio por el otro; y además: materialismo, consumismo, hedonismo, vanidad.
También es obra de la noche la facilidad con la que a menudo seguimos cualquier programa televisivo o navegamos por internet, leemos ciertas revistas, vemos ciertos filmes u ostentamos cierta indumentaria.
Nosotros, en el momento del bautismo, hemos aceptado que queríamos morir con Cristo al pecado cuando, por boca de nuestros padrinos, tres veces afirmamos que queríamos renunciar al demonio y a sus seducciones. Actualmente se prefiere no hablar del demonio, se tiende a olvidarlo y a decir que no existe, cuando en realidad está y sigue fomentando guerras, tragedias, violencias de todo tipo.
“Abandonemos”: una acción que implica hacerse violencia, cuesta, exige coherencia, decisión, valentía, pero que resulta necesaria si queremos vivir en el mundo de la luz. En efecto, la Palabra de vida continúa:

… y vistámonos con las obras de la luz»

No basta, entonces, con renunciar, “despojarse” del mal; es necesario “vestirse con las obras de la luz”, es decir, como explica Pablo más adelante, “revestirse del Señor Jesucristo”, dejando que sea él el que viva en nosotros. (Rom 13, 14) También el apóstol Pedro invita a “compenetrarse” de los mismos sentimientos de Jesús. (Cf 1 Ped 4,1)
Imágenes fuertes, sin duda, porque dejar vivir a Cristo sabemos que no es fácil, quiere decir reflejar en nosotros sus mismos sentimientos, su modo de pensar, su forma de actuar; significa amar como él ha amado y el amor es exigente, requiere lucha continua contra el egoísmo que está dentro de nosotros.
Pero, como recuerda la primera carta de Juan, no hay otro camino para llegar a la luz: “El que ama a su hermano permanece en la luz y nada lo hace tropezar. Pero el que no ama a su hermano, está en las tinieblas y camina en ellas, sin sabe a dónde va, porque las tinieblas lo han enceguecido” (1Jn 2, 10-11).

«Abandonemos las obras propias de la noche y vistámonos con las obras de la luz»

Esta Palabra de vida es una invitación a la conversión, a pasar continuamente del mundo de las tinieblas al de la luz. Repitamos entonces nuestro no a Satanás y a todas sus lisonjas, y volvamos a decir nuestro sí a Dios, tal como lo hemos pronunciado el día del bautismo.
No tendremos que realizar grandes acciones; basta que cada una de las que hagamos esté sugerida y animada por el amor verdadero.
De este modo contribuiremos a que a nuestro alrededor se irradie una cultura de la luz, de lo positivo, de las bienaventuranzas. Será construir el paraíso ya desde esta tierra, para poseerlo eternamente en el Cielo. Sí, porque el paraíso es una realidad, nos lo ha prometido Jesús, y es como una casa, que se construye aquí para habitarla allá. Y su regalo será: felicidad plena, armonía, belleza, danza, felicidad sin fin, porque el Paraíso es el amor.
Nos da testimonio de ello la experiencia vivida por Mary, de Perú. Madre de tres hijas pequeñas, cuando conoce la Palabra de vida encuentra a Dios, encuentra la luz; se involucra totalmente y en su vida se produce un cambio radical.
Poco tiempo después se le diagnostica una enfermedad grave. Internada en el hospital, se entera de que le queda poco más de un mes de vida. La nueva intimidad con Jesús que ahora experimenta la anima a hacer una oración en la que pide cinco años de tiempo para consolidar su conversión y poder también cambiar la vida a su alrededor.
Los médicos no se explican cómo es que la salud de Mary mejora y le dan de alta en el hospital. Vuelve a casa, se prepara con su compañero al matrimonio, que celebra en la iglesia, y pide el bautismo para las hijas.
Pasados cinco años, el mal se agudiza de improviso y en apenas dos semana concluye su vida en la tierra.
Antes de morir, logra ocuparse de cada detalle con respecto al futuro de las hijas y a trasmitirle esperanza a su esposo. “Ahora voy al Padre que me espera. Todo ha sido maravilloso, él me ha dado los cinco años más hermosos de mi vida, desde cuando lo conocí en su Palabra que da la Vida”.

Chiara Lubich

[:it]A Vienna per “Educarsi ed educare attraverso lo sport”[:fr]Le sport au service de la paix[:pt]Esporte pela paz

[:it]A Vienna per “Educarsi ed educare attraverso lo sport”[:fr]Le sport au service de la paix[:pt]Esporte pela paz

  Un deporte para la paz Sportmeet 21/10/2004

Por una cultura del deporte orientada a la fraternidad universal �Qué pueden tener en común una maestra de esquí y un periodista deportivo, un médico del deporte y un trabajador social, un entrenador y un docente de pedagogía? Los une el proyecto de Sportmeet, una joven realidad internacional del Movimiento de los Focolares, nacida en el mundo del deporte, para contribuir, cada uno desde el propio ámbito específico, a elaborar una cultura del deporte orientada a la construcción de la fraternidad universal.

En Viena para “Educarse a educar a través del deporte”. Para ello se dieron cita en Viena, a mediados de septiembre para un congreso internacional (130 participantes de 17 naciones, 6 extra-europeas) sobre el tema Educarse y educar a través del deporte. La Unión Europea ha designado el 2004 como Año Europeo de la Educación a través del Deporte, considerándolo, tal como se lee en los documentos comunitarios, «un componente esencial de nuestra sociedad”, capaz de transmitir “todas las reglas fundamentales de la vida social” y de ser portador de valores educativos fundamentales como la “tolerancia, el espíritu de equipo, la lealtad”. Cuando el deporte puede llenar de tensión moral Pero ante las contradicciones del deporte de hoy �se le puede realmente conceder al mismo tal crédito?“Como otras actividades humanas el deporte es poliforme y ambivalente: -admitió, en el discurso de apertura, Paolo Crepaz, especialista en medicina deportiva y coordinador de Sportmeet- es una liberación de energías psicofísicas latentes, pero también es servilismo ante los ídolos del prestigio y de la ganancia; es don de sí, pero también es ocasión de egoísmo y de engaño; es lugar de encuentro pero también de desencuentro”. La educación del cuerpo implica favorecer que la corporeidad, expresión emblemática del deporte, esté en capacidad de mostrar y acreditar el espíritu. Pero �cuándo estará el deporte en capacidad de encender el espíritu? “Cuando será capaz de conferir, a quien lo practica, dominio de sí, -explicó Crepaz- de sus actos, una meta siempre en devenir, y cuando sea capaz de teñir la acción del atleta con la tensión moral”. Chiara Lubich: el deporte es capaz de revelar dimensiones esenciales del hombre Este es el concepto subrayado por Chiara Lubich en el saludo que dirigió a los participantes: “El deporte puede revelar la dimensión esencial del hombre sea como ser finito ante las dificultades y las derrotas, sea como ser llamado al infinito, capaz de superar los propios límites”. Pero �quién sabe educar en este modo? “Así como es necesaria la primavera para que florezca un jardín –concluyó Chiara Lubich-, del mismo modo es necesario el calor del amor para hacer germinar las verdades que están grabadas en el hombre. En una atmósfera de amor recíproco, hasta experimentar las palabras de Jesús: “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, yo estoy en medio de ellos”, les deseo que puedan hacer la experiencia que Él mismo, Jesús, sea su maestro, también en el deporte”. Una inversión de tendencia ya en acto en el deporte. La lección de los más jóvenes De los participantes se tuvo la confirmación que quien cree en los valores del hombre, aunque no esté unido a referentes religiosos, puede compartir y experimentar cuán educativo puede ser una actitud de confianza recíproca, sincera y profunda, entre quien educa y quien es educado a través del deporte. En este sentido, numerosas reflexiones y testimonios concretos, han revelado una inversión de tendencia ya viva y difundida en el deporte, sobre todo entre los más jóvenes.

No palabras, sino nuevos proyectos deportivos en acto El congreso permitió sobre todo dar a conocer numerosos proyectos deportivos con dimensión social ya desarrollados, en los diversos continentes, afines o suscitados por Sportmeet. Todo un equipo de fútbol de muchachos de una difícil periferia de Bogotá “adoptada” a distancia gracias a la ayuda de un club profesional del sur de Italia; el proyecto de promoción deportiva SportFontem, iniciado en el colegio de la ciudadela de Camerún donde el Movimiento de los Focolares está presente desde hace tiempo, Deporchicos, una “mini Olimpiada” con implicaciones deportivo-sociales en Buenos Aires, la planificación de la promoción deportiva como instrumento de rescate social en las regiones de San Pablo en Brasil y en especial en Jardim Margarida; el proyecto escolar Café con Leche, ya activo en una zona marginal de Santo Domingo, que se desarrollará con la construcción de una cancha. Pero Sportmeet ha dado espacio durante el congreso también a otros proyectos deportivo-sociales de valor, como el InterCampus, promovido por el Inter de Milán, o Vivas, Vivir los valores del deporte, surgido por la tenacidad de un profesor de educación física, en Piacenza, o El Gran Reto, de Verona, un evento deportivo que pone en evidencia la riqueza de los discapacitados.

Sports4Peace, en Austria involucra a 20.000 jóvenes Entre los tantos proyectos, el más interesante resultó ser Sports4Peace, realizado precisamente en Austria durante el último año escolar 2003 – 2004. Entraron en contacto con la iniciativa alrededor de 20.000 jóvenes de distintas escuelas superiores austriacas, quienes pudieron experimentar un deporte que no mueve solamente… balones, sino un deporte que es camino hacia una sociedad solidaria y orientada a la paz. Guiados por seis sencillas normas (juega seriamente, juega honestamente, no aflojes nunca, mantén los ojos abiertos a las necesidades de los demás, juega para jugar, haz tú la diferencia) impresas en las caras de un dado, expresiones de una única regla, la “regla de oro”, presente en toda religión: “Haz a los demás lo que te gustaría que te hicieran a ti”, los muchachos involucrados practicaron deporte, organizaron torneos, eventos deportivos y musicales y recogieron firmas por la paz olímpica. Todo evento o expresión deportiva vivida después de haber lanzado el dado, permitía a los muchachos coleccionar “anillos olímpicos”. En cambio, cada paso hacia la paz, a través de pequeñas o grandes acciones de comunión o de perdón, permitía conquistar “anillos de oro”. El objetivo final: llegar a los 51.000 anillos olímpicos y de oro y envolver así, simbólicamente, la superficie de 510 kilómetros cuadrados de la tierra con una red de paz. La iniciativa tuvo el patrocinio y el apoyo de las más grandes organizaciones deportivas y escolares austriacas y de diversos campeones deportivos, entre los cuales Ralf Schumacher, Hermann Mayer, Michael Walchhofer y otros, quienes aceptaron ser testigos, considerando la idea del dado muy original y eficaz. El proyecto de Sports4Peace si reveló particularmente contagioso: después del congreso Sportmeet se difundirá en otras naciones. Cultura – Deporte – Paz: el interés de docentes universitarios de Europa y de Brasil Los distintos proyectos deportivos presentados por Sportmeet han suscitado un interés especial en los 8 docentes universitarios, de distintas universidades (Viena, Innsbruck, Téramo, la Católica de Milán, Buenos Aires) y de diversas disciplinas en el campo del deporte, presentes en el congreso precisamente para profundizar la posible relación entre el deporte y la paz.