Palabra de vida Julio 2002
Estas palabras de Jesús son tan importantes, que el Evangelio de Mateo las cita dos veces (Mt 13, 12; 25, 29). Ellas muestran claramente que la economía de Dios no es como la nuestra. Sus cálculos son siempre distintos de los nuestros, como, por ejemplo, cuando paga lo mismo al obrero de la última hora que al de la primera (Cf Mt 20, 1-16).
Estas palabras Jesús las dijo respondiendo a los discípulos que le preguntaban por qué a ellos les hablaba abiertamente, mientras que a los otros se dirigía con parábolas, de manera velada. A sus discípulos Jesús les daba la plenitud de la verdad, la luz, precisamente porque lo seguían, porque para ellos él era todo. A ellos, que le habían abierto el corazón, que estaban plenamente dispuestos a darle acogida, que ya tenían a Jesús, a ellos Jesús se da en plenitud.
Para comprender esta manera de actuar suya, puede resultar útil recordar otra Palabra semejante, que cita el Evangelio de Lucas: “Den y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante” (Lc 6, 38). En las dos frases, según la lógica de Jesús, tener (al que tiene se le dará) equivale a dar (a quien da, será dado).
Estoy segura de que también tú has experimentado esta verdad evangélica. Cuando ayudaste a una persona enferma, cuando consolaste a alguien que estaba triste, cuando estuviste al lado de quien se encontraba solo, ¿no te ha sucedido a veces probar una alegría y una paz que no sabías de dónde venían? Es la lógica del amor. Cuanto más uno se dona, tanto más se enriquece.
Entonces, la Palabra de este mes, la podríamos leer así: a quien tiene amor, a quien vive en el amor, Dios le da la capacidad de amar más todavía, le da la plenitud del amor hasta hacerlo ser como él, que es Amor.
«A quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.»
Sí, es el amor el que nos hace ser. Nosotros existimos porque amamos. Si no amáramos, o cada vez que no amamos, no somos, no existimos (“se le quitará aún lo que tiene”).
Entonces, no nos queda otra cosa que amar, sin ahorrarnos nada. Sólo así Dios se dará a nosotros y con él llegará la plenitud de sus dones.
Demos concretamente a quien está a nuestro alrededor, seguros de que dándole a él le damos a Dios; demos siempre; demos una sonrisa, un acto de comprensión, un perdón, una escucha; demos nuestra inteligencia, nuestra disponibilidad; demos nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestras ideas, nuestra actividad; demos la experiencia, las capacidades, los bienes para compartir con los demás, de manera que nada se acumule y todo circule. Nuestro dar abre las manos de Dios que, en su providencia, nos llena con sobreabundancia para poder dar más todavía, y mucho, y volver a recibir, y poder así ir al encuentro de las inmensas necesidades de muchos.
«A quien tiene, se le dará más todavía y tendrá en abundancia, pero al que no tiene, se le quitará aún lo que tiene.»
El don más grande que Jesús quiere hacernos es él mismo, que quiere estar siempre presente en medio de nosotros: esta es la plenitud de la vida, la abundancia de la cual quiere colmarnos. Jesús se da a sus discípulos cuando lo siguen unidos. Por lo tanto, esta Palabra de vida nos recuerda también la dimensión comunitaria de nuestra espiritualidad. Podemos leerla de esta manera: a los que tienen el amor recíproco, a los que viven la unidad, se le dará la presencia misma de Jesús en medio de ellos.
Y se le dará más todavía. A quien tiene, a quien ha vivido en el amor y de esta manera se habrá ganado el céntuplo en esta vida, también se le dará, por añadidura, el premio: el Paraíso. Y en abundancia.
En cambio el que no tiene, el que no tendrá el céntuplo porque no ha vivido en el amor, tampoco gozará en el futuro del bien y de los bienes (parientes, cosas) que tuvo en la tierra, porque en el infierno no habrá más que pena.
Amemos, entonces. Amemos a todos. Amemos a tal punto que también el otro ame a su vez, y el amor sea recíproco: tendremos la plenitud de la vida.
Chiara Lubich

Este encuentro ha sido una experiencia espiritual, no sólo un ejercicio académico. Todos hemos experimentado la cercanía de Dios. Hemos sido introducidos en la tradición cristiana que ya conocíamos algo, pero en modo especial la experiencia espiritual de Chiara, su experiencia de Dios, nos ha enriquecido, porque es muy similar a la que han experimentado nuestros santos”. Es lo que ha declarado en una entrevista a la Radio Vaticana, la prof. Kala Acharya, directora del Instituto de Cultura Sanskriti Peetham de la Universidad Somaiya de Vidyavihar (Bombay), entre los promotores de este simposio Hindú-cristiano, que en su inauguración contó con la presencia del Card. Iván Díaz, de Bombay, y de Mons. Felix machado, encargado de las relaciones con el Hinduismo en el Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. “Los diversos estudiosos han expresado con profundidad sus tradiciones y convicciones, en un clima de gran apertura y fraternidad –dijo el Prof. Giuseppe Zanghì co-responsable del Centro del Diálogo Interreligioso del Movimiento de los Focolares, que ha organizado el simposio con la Prof. Kala Acharya. “Todo se desarrollo a un nivel fuertemente académico, pero impregnado y nutrido por una fortísima espiritualidad. Ha sido un verdadero enriquecimiento recíproco. Por nuestra parte ha sido un entrar en una cultura milenaria que ciertamente tiene riquezas humanas, pero también divinas –no tengo miedo de afirmarlo- que son notables y que debemos hacer nuestras, para que el diálogo sea un diálogo sincero”. �Perspectivas para el futuro? El Prof. Shantilal K. Somaiya, Presidente de la homónima Universidad, hijo del fundador del Ateneo, responde: “Chiara vendrá a visitar la India a partir del 8 de enero. En la relación con nosotros hay un progreso continuo, una profunsa unidad y amor recíproco. El diálogo está a la orden del día en el tercer milenio. Estoy seguro que las Religiones aprenderán a vivir juntas, a comprenderse y a trabajar conjuntamente para el beneficio de la humanidad. Ésta es la finalidad”. La Kala Acharya: “Lo que hemos iniciado ciertamente tendrá una continuidad y estoy segura que florecerá”. Para el Prof. Zanghì se llevará adelante este encuentro: “Se ha abierto una ventana, una realidad que tendrá desarrollos importantes”. Un fruto notable: estaba presente, como observador, un japonés del Movimiento budista Rissho Kosei-kai. Y juntos se ha proyectado para el 2003 un encuentro análogo con los budistas. En audiencia con el Papa Miércoles 19, los participantes en el Simposio estaban presentes en la audiencia general en el Aula Pablo VI, donde el Papa los saludó y se detuvo para hacer una foto de recuerdo. �Quién es el Papa para los hindúes? Prof. Somaiyav: Es un gran jefe espiritual. Prof. Kala Acharya: Para los hindúes, los Santos so los Santos, es algo que va más allá de la religión. Nosotros somos muy abiertos… Y el Papa es el gran Santo que yo respeto. (de una entrevista de la Radio Vaticana)