Movimiento de los Focolares

Chiara Lubich: creer en la Palabra de Dios

En este periodo de Navidad, la Palabra de Vida de diciembre de 2021 nos invita a vivir palabras dedicadas a María: “Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor” (Lc 1,45). También el texto que sigue está dedicado a la Madre de Dios. En el mismo, Chiara Lubich nos invita a tener, como María, una disponibilidad total a creer y poner en práctica lo anunciado de parte del Señor. En María hay un vínculo estrecho entre fe y maternidad, como fruto de la escucha de la Palabra. Y Lucas aquí nos refiere algo que tiene que ver también con nosotros. Más adelante, en su Evangelio, Jesús dice: “Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica” (Lc 8, 21). Casi como anticipando estas palabras, Isabel, movida por el Espíritu Santo, nos anuncia que todo discípulo puede volverse “madre” del Señor. La condición es que crea en la Palabra de Dios y la viva. (…) María, después de Jesús, es la que mejor y más perfectamente supo decir “sí” a Dios. Esta es, sobre todo, su santidad y su grandeza. Si Jesús es el Verbo, la Palabra encarnada, María, por su fe en la Palabra, es la Palabra vivida, siendo criatura como nosotros, igual a nosotros. El rol de María, como madre de Dios, es excelso y grandioso. Pero Dios no llama solo a la Virgen a generar a Cristo en sí misma. Si bien de otra manera, todo cristiano tiene un rol semejante: el de encarnar a Cristo hasta repetir, como San Pablo: «Ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí (Gal 2, 20). Pero ¿cómo hacerlo realidad? Con la actitud de María hacia la Palabra de Dios, es decir, con total disponibilidad. Creer, por tanto, con María, que se verificarán todas las promesas contenidas en la Palabra de Jesús y, afrontar como María, si fuera necesario, el riesgo del absurdo que a veces su Palabra comporta. Grandes o pequeñas, pero siempre maravillosas, son las cosas que le suceden a quien cree en la Palabra.

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, en Parole di Vita, a cura di Fabio Ciardi, Opere di Chiara Lubich, Città Nuova, 2017, pag. 610-612)

Navidad: hacer que sobre los establos florezcan las estrellas

Acoger al Niño Jesús en la fría cueva de nuestro corazón; dar hospitalidad a aquella Luz que no había encontrado lugar en otro sitio y decidió brillar sobre nosotros, haciendo nuevas todas las cosas. En pocas palabras, Igino Giordani nos narra la Navidad. Jesús nació en un establo para mostrarnos que puede nacer también en nuestro corazón, que es un lugar no muy distinto. Y cuando nace en nuestro corazón, como en la cueva, los ángeles se levantan a cantar, la luz brilla en la noche, y la paz llueve sobre la tierra. Jesús, con su Navidad, inició una Revolución: sacó al hombre de los establos y lo elevó a las estrellas. Esclavo del más fuerte, hizo de él un hermano, un igual. No se puede reducir todo a canciones y velitas. No puede uno burlarse de Dios. El Padre nuestro en el Cielo reclama el pan nuestro en la tierra. Está claro: permanece la acción de quien quiere nuevamente esclavizarnos; volver a quitarnos la libertad. Y esto con distintas formas de presión (…). Desvanece la libertad y desvanece la caridad: y de ese modo se vive según la carne, y en vez de servidores voluntarios de nuestro hermano, nos convertimos en sus explotadores. En cambio, esta es la ley, esta es la justicia: tratar al hermano como me trato a mí. Servicio recíproco, donde justicia y caridad son una cosa sola. Son Dios que vive en nosotros: el Verbo – la Razón – que se encarna entre nosotros, y hace que sobre los establos florezcan las estrellas.

Igino Giordani, «La Via», 24.12.1949

ESCOCIA | Glasgow: grandes religiones, guardianas de la creación

Lorna Gold, presidente del Movimiento Laudato Si’, y Martin Palmer, fundador y presidente de  Faith Invest, explican de qué manera las grandes religiones pueden ser una fuerza impulsora de la sociedad civil en lo que se refiere a cambio climático. Durante la conferencia  COP26, los líderes religiosos presentes participaron en varios eventos que fueron ocasiones para conocerse y dialogar.  Entre éstos, un evento que se realizó en la Mezquita y otro que tuvo como anfitrión al Movimiento de los Focolares. Martin Palmer (Inglaterra) ha transcurrido toda su vida laboral comprometiéndose con las principales religiones de todo el mundo en lo relativo a cuestiones ambientales.  Ello empezó en 1986, cuando el Príncipe Felipe, Duque de Edimburgo –que era presidente internacional de World Wildlife Fund (WWF)– le pidió que reuniera a los representantes de cinco de las principales religiones del mundo para examinar la forma en la que en estos credos  entendían su lugar en la naturaleza. Crearon un programa completo para inducir a las religiones a que colaboraran  con los principales grupos ambientales, la ONU, el Banco Mundial y otros organismos. Lorna Gold es vicepresidente del Consejo del Global Catholic Climate Movement y  presidente del Movimiento Laudato Si’. Coordina el trabajo de éstos respecto de la acción por el clima que realizan las comunidades de fe y llevó adelante una acción para que la Iglesia Católica en Irlanda y a nivel global desinvierta de los combustibles fósiles. En nuestras entrevistas, hablamos de muchos temas que se referían a la COP26, a la crisis climática y a la situación actual… Naturalmente, no fue posible incluirlo todo en el servicio transmitido por la Conexión. Por ejemplo, Martin Palmer nos habló del período especial que estamos atravesando; nos dijo: “Pienso que estamos en el ápice de un gran cambio. El gran cambio es que en lugar de esperar a que sean los gobiernos los que den el ejemplo, es la sociedad civil, son los jóvenes y los ancianos quienes lo hacen.  Trabajo en ello desde hace 40 años.  Pienso en el ascenso de las organizaciones femeninas, que simplemente no estaban en 1997. Pienso en el rol de los indígenas, pienso en el rol de las comunidades de fe, del mundo de las ONG y del mundo de la educación.  Veo que ahora estamos en un momento de transformación. Todavía sigue habiendo muchas personas que piensan que si protestamos, podemos influir sobre los gobiernos… Debo decir que yo no lo creo». «Las religiones se están encontrando con el mundo financiero, con el mundo de la educación y están diciéndoles: ¿cómo podemos crear una colaboración? Allí donde tenemos el dinero, podemos influir. Tenemos las estructuras. Tenemos los medios para generar un cambio…”. Luego tuvimos un intercambio muy interesante con Lorna Gold acerca de lo que ella definió “ansiedad de clima”, y dijo: «Pienso que es algo que todos afrontaremos, en una medida u otra, porque una vez que aceptas que hay una crisis climática y que no todo  será tan “color de rosa” en el futuro –como habríamos querido– la perspectiva de un mundo unido está bastante lejos; si el cambio climático no puede resolverse… «(…) Trato de gestionar esta ansiedad. Una manera es transcurrir tiempo con la naturaleza.  La naturaleza es una gran sanadora.  Estar al aire libre, meditar en la naturaleza y encontrar a  Dios en la creación. Te hace entender que la naturaleza es bastante resiliente.  La vemos volver a generarse a nuestro alrededor». «Verdaderamente, creo que este momento que estamos viviendo es una crisis, pero también puede ser un  kairós. Un kairós, como dice el Papa Francisco, es una oportunidad, un momento oportuno para pensar, para convertirnos, para sufrir en nosotros esa profunda conversión ecológica y empezar a movernos en una dirección distinta.»   https://www.youtube.com/watch?v=CYuJpSFYyM8  

Chiara Lubich: compartir

Chiara Lubich en este pasaje nos invita a compartir con el prójimo lo que le falta para tener una vida digna. Es el mejor modo de prepararnos a la Navidad que festejaremos dentro de pocos días. La conversión del corazón, que se necesita para ir al encuentro de Jesús, no consiste en palabras bonitas o impulsos sentimentales, sino en hacer la voluntad de Dios y sobre todo, en amar a nuestro prójimo, en solidarizarnos concretamente y compartir con él cuando carece de lo necesario, nuestros bienes: comida, vestido, alojamiento, asistencia, etc. Es lo que Jesús enseñará más tarde. La vida cristiana, de hecho, no consiste principalmente en largas oraciones y penitencias agotadoras; no requiere cambiar de trabajo o profesión –a menos que esta sea mala en sí misma– sino vivir, en la actividad y en el estado de vida al que pertenecemos, el amor al prójimo. «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo». (Lc 3,11). (…) Estamos en el mes en el que se celebra la Navidad. La Navidad para la Iglesia no es una simple conmemoración de un acontecimiento pasado, sino que es la celebración de un misterio siempre presente, siempre actual: el nacimiento de Jesús en nosotros y en medio de nosotros. ¿Cómo prepararnos entonces para la Navidad? ¿Qué hacer para que Jesús nazca o renazca en nosotros y en medio de nosotros? Amando concretamente. Estemos atentos para que nuestro amor al prójimo no se detenga en declaraciones o en sentimientos, sino que siempre pase a la acción a las obras pequeñas o grandes.

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, en Parole di Vita, preparado por Fabio Ciardi, Opere di Chiara Lubich, Cittá Nuova, 2017, pag. 422-423)

Universidad Popular Mariana (UPM): El espacio de la conciencia

Universidad Popular Mariana (UPM): El espacio de la conciencia

Se ha inaugurado el 6 de noviembre de 2021 el ciclo de clases del nuevo curso de la Universidad Popular Mariana (UPM) del Movimiento de los Focolares, cuyo título es este año “Donde el hombre está solo con Dios: la conciencia”. Catherine Belzung, experta en neurociencia, y  Emanuele Pili, docente, relatores de la segunda lección, responden a algunas preguntas. La conciencia es el núcleo y el sagrario del hombre, en donde él se encuentra solo con Dios, cuya voz le resuena en la intimidad”. Las palabras que leemos en la Constitución Pastoral  Gaudium et Spes inspiran el título del nuevo curso de la UPM (Universidad Popular Mariana) de los Focolares, pensado para el año académico septentrional 2021-2022: “Donde el hombre está solo con Dios: la conciencia”. Un espacio “santo” es el de la conciencia moral, como explicó Renata Simon, co-responsabile para el aspecto de la sabiduría y el estudio del Movimiento de los Focolares, durante el primer encuentro de este recorrido, el 6 de noviembre de 2021: “La conciencia no encierra al hombre dentro de una impenetrable soledad, como en una celda aislada, sino que lo abre al llamado de Dios”. Analizar el tema en sus varias implicancias y en el contexto de la espiritualidad de la unidad, reflexionar sobre la capacidad de actuar según la responsabilidad de cada uno de entrar en diálogo consigo mismo y con esta voz, son sólo algunos de los objetivos que este curso se propone alcanzar. Un gran reto sobre todo en el mundo actual, como nos explican Cahterine Belzung, experta en neurociencia y docente del Departamento “Imagerie et Cerveau” de la Universidad François Rabelais de Tours (Francia) y Emanuele Pili, profesor adjunto en el Departamento de Teología, Filosofía y Ciencias Humanas del Instituto Universitario Sophia. Ambos serán relatores durante el segundo encuentro programado para el 18 de diciembre de 2021 cuyo tema es: La conciencia en un mundo plural, distintas perspectivas. La clase tratará los aspectos psicológicos relacionados con la conciencia moral, introduciendo de alguna manera la cuestión de la libertad y de sus posibles condicionamientos, materia de reflexión durante el tercer encuentro. Cada uno de nosotros se encuentra ante la situación de tener que escoger según una serie de valores, y ello lo vemos en varias perspectivas disciplinarias –explica Catherine Belzung–. Lo que varía a menudo son los conceptos y el lenguaje utilizado.  En las neurociencias hablamos de ‘mecanismos para tomar una decisión’, en otros campos se habla de ‘conciencia moral’. Hay que construir un diálogo para entender si las varias palabras utilizadas corresponden a un concepto común”. En la acción ¿estamos condicionados neurológicamente o somos libres? Somos personas completamente libres –afirma Catherine Belzung–. Algunas investigaciones han sido mal interpretadas e identifican al hombre como un títere en las manos del propio material genético y del propio cerebro.  En realidad nosotros no estamos determinados por nuestra biología”. Entender qué es lo que obstaculiza poderse escuchar y escuchar la voz de Dios en una realidad ruidosa como la que vivimos, pareciera ser el verdadero problema. “El tiempo en que vivimos –explica Emanuele Pili– es tan ruidoso y frenético que, a veces, se crea como una capa sofocante alrededor de nuestros deseos más íntimos y auténticos.  El hecho que la tecnología está omnipresente y todo lo invade cambia el proceso a través del cual se forma la identidad personal. Por lo tanto, el reto de escuchar nuestra interioridad es efectiva y  no simple de afrontar”. ¿Cómo salir de este callejón cerrado? Lo más importante, creo, es encontrar la forma de perforar la capa que tiende a obstaculizar la posibilidad de entrar en uno mismo – prosigue Emanuele Pili–.  Considero que mucho pasa por descubrir –ayudados también por la experiencia de la pandemia– las relaciones verdaderas y simples, vividas en su dimensión corpórea y emocional, capaces de dejar a un lado superficialidad y mediocridad. (…) Redescubrir la interioridad y el deseo que la inspira es el juego serio de la normalidad de la vida. Tal vez hoy perforar la capa que no nos permite acceder a la interioridad pasa también, y sobre todo, por saber escuchar este grito, a veces mudo o sofocado, del que los jóvenes, en el bien y en el mal, son el más vivo y eficaz testimonio”.

Maria Grazia BerrettaP

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