Movimiento de los Focolares

“Mi Líbano”, la iniciativa de los jóvenes de Beirut

Líbano: un grupo de jóvenes de los Focolares a través de un mercadillo apoya la iniciativa Lebnenele, que significa “Mi Líbano”. Nacida durante las protestas de octubre de 2019, esta iniciativa de jóvenes estudiantes tiene como objetivo ayudar a algunas de las familias más necesitadas. En Líbano, los Jóvenes por un Mundo Unido del Movimiento de los Focolares decidió apoyar a las familias de compatriotas más necesitadas. Lo hicieron colaborando con una iniciativa llamada Lebnenele (mi Líbano), apoyada por estudiantes universitarios y nacida tras las protestas de octubre de 2019. En ese contexto, miles de personas, entre ellas muchos jóvenes, salieron a las calles para manifestarse contra la imposición de nuevos impuestos del gobierno. Se trataba de bienes y servicios como gasolina, tabaco y telefonía online. Las protestas llevaron a la renuncia del primer ministro Saad Hariri, el 29 de octubre de 2019. Durante una manifestación, un grupo de jóvenes, que luego fundaría Lebnenele, se dio cuenta de que una persona necesitada estaba distribuyendo pañuelos a otros necesitados. De ahí nació la idea de hacer algo. Joelle Hajjar, una joven que colaboró ​​de inmediato con el proyecto Lebnenele, dice: “En ese momento empezamos a mirar a nuestro alrededor, a buscar familias necesitadas. Decidimos ayudarlos a través de donaciones que habíamos recibido de amigos o a través de las redes sociales”. Después de la explosión en Beirut el 4 de agosto de 2020, hecho que causó daños considerables a la población, el grupo de jóvenes decidió llevar adelante la iniciativa Lebnenele expresando afecto y cuidado por su país en dificultad. El objetivo era recolectar suficientes bienes para entregar paquetes de comida a 50 familias para Navidad. Gracias a la solidaridad construida a su alrededor, lograron superar la meta inicial, ayudando a 76 familias. Esto les confirmó: esta iniciativa no se detendría, sino que seguiría creciendo para poder ayudar a más familias. Y así fue: las actividades de recaudación de fondos para comprar bienes para las familias necesitadas continúan hoy. George y Salim, dos jóvenes del grupo Jóvenes por un Mundo Unido, dicen: “Decidimos ayudar a Labnenele creando un mercado de segunda mano en el que vendemos muchos artículos recogidos de lo que ya no necesitamos y que todavía está en buen estado. Había bolsos, camisas, vestidos, corbatas, libros, bisutería… todo en excelentes condiciones. Gracias a la venta de estos productos, recaudamos dinero que luego usamos para comprar alimentos de primera necesidad que donamos a Lebnenele. De esta forma sabemos que la mercadería llegará a muchas familias libanesas en dificultad”. Joelle concluye: “Los jóvenes de los Focolares han sido de gran apoyo en muchas actividades: nos han ayudado donando dinero que habían recaudado a través de su mercado, y ayudándonos a preparar el material para entregar a las familias. Junto a ellos siempre hemos tenido el deseo de difundir el ideal de unidad a estas familias, de crear entre nosotros una solidaridad y una unidad que aún hoy está presente”.

Laura Salerno

https://youtu.be/zXS2fl4ytYU  

Chiara Lubich: ¡Sirvamos a todos!

La Palabra de Vida para este mes de septiembre nos invita a ser servidores de todos. Es la condición necesaria para ser el primero. Si queremos ser grandes, debemos hacernos pequeños ante el hermano, atender sus necesidades, estar a su lado. Si Jesús que es el Señor y el Maestro, lavó los pies (una acción reservada a los esclavos), también nosotros si queremos seguirlo, –sobre todo si tenemos determinadas responsabilidades–, estamos llamados a servir a nuestro prójimo con la misma concreción y entrega. Es una de las paradojas de Jesús. Se la comprende solo si se piensa que la actitud típica del cristiano es el amor, ese amor que lo lleva a ponerse en el último lugar, que lo hace pequeño delante del otro, tal como hace un papá cuando juega con su hijo más pequeño, o ayuda en las tareas de la escuela al mayor. Vicente de Paul llamaba “mis patrones” a los pobres y los amaba y los servía como tales, porque en ellos veía a Jesús. Camilo de Lellis se inclinaba sobre los enfermos, lavando sus llagas, acomodando su cama, “con ese afecto –escribe él mismo– que una madre amorosa suele tener por su hijo único enfermo”[1]. Y cómo no recordar, más cercana a nosotros, a santa Teresa de Calcuta, que se agachó junto a millares de moribundos, haciéndose “nada” ante cada uno de ellos, los más pobres de los pobres. “Hacerse pequeños” ante el otro quiere decir tratar de entrar lo más profundamente posible en su alma, hasta compartir sus sufrimientos y sus intereses, aunque a nosotros nos parezcan poca cosa, insignificantes, pero que sin embargo constituyen el todo de su vida. (…) “Vivir el otro”, por lo tanto, y no llevar una vida encerrada en uno mismo, llena de las propias preocupaciones, de las propias cosas, de las propias ideas, de todo lo que se considera nuestro. Olvidarnos de nosotros, posponernos para tener presente al otro, para hacernos uno con cualquiera hasta descender con él y ayudarlo a elevarse, hacer que salga de sus angustias, de sus preocupaciones, de sus dolores, de sus complejos, de sus limitaciones, o simplemente para ayudarlo a salir de sí mismo e ir hacia Dios y hacia los hermanos y así encontrar juntos, la plenitud de la vida, la verdadera felicidad. También los hombres de gobierno, los administradores públicos (“quien gobierna”), a cualquier nivel, pueden vivir su responsabilidad como un servicio de amor, para crear y custodiar las condiciones que permiten que todos los amores florezcan (…). Desde la mañana, cuando nos levantamos, hasta la noche, cuando nos acostamos, en casa, en la oficina, en la escuela, en la calle, siempre podemos encontrar una oportunidad para servir, y para dar gracias cuando por el contario somos servidos. Hagamos todo por Jesús en los hermanos, no descuidando a nadie, más aún, siendo nosotros los primeros en amar. ¡Sirvamos a todos! ¡Solo así somos “grandes!”.

Chiara Lubich

(Chiara Lubich, en Parole di Vita, por Fabio Ciardi, Opere di Chiara Lubich, Città Nuova, Roma, 2017, pp. 717-719) [1]     Cf. Scritti di San Camillo, Il Pio Samaritano, Milano-Roma 1965, p. 67.

El papa Francisco a los obispos de varias Iglesias, amigos de los Focolares: La unidad es el “sueño” de Dios

El papa Francisco a los obispos de varias Iglesias, amigos de los Focolares: La unidad es el “sueño” de Dios

Una llamada decisiva a “tener la audacia de ser uno” en la situación de fragmentación que el mundo está viviendo; a proseguir el camino de amistad emprendido, así el Santo Padre a la delegación de obispos de diversas Iglesias cristianas.

© Vatican Media

“Frente a las ‘sombras de un mundo cerrado’, donde muchos sueños de unidad ‘se hacen pedazos’ donde falta ‘un proyecto para todos’ y la globalización navega ‘sin una ruta común’ donde el flagelo de la pandemia corre el riesgo de exasperar las desigualdades, el Espíritu nos llama a ‘tener la audacia de ser uno’ como evoca el título de su encuentro. “Atreverse a la unidad”. Estas las palabras del papa Francisco que concluyó el congreso “Atreverse a ser Uno. El don de la unidad en un mundo dividido” (23-24 de septiembre) de los obispos amigos de los Focolares pertenecientes a varias Iglesias. Esta mañana los recibió en audiencia en la Sala de los Papas en el Vaticano: estuvieron presentes 10, mientras que 180 de 70 Iglesias siguieron la audiencia  conectados a través de la Web. Los exhortó a vivir la unidad, corazón del Carisma de Chiara Lubich, un carisma: “crecido atrayendo a hombres y mujeres de toda lengua y nación con la fuerza del amor de Dios que crea unidad sin anular las diversidades, más aún, valorizándolas y armonizándolas”.

© Vatican Media

Luego explicó que la unidad que nos ha dado Jesucristo “no es humanismo, no es estar de acuerdo a toda costa. Obedece a un criterio fundamental, que es el respeto a la persona, el respeto al rostro del otro, especialmente del pobre, del pequeño, del excluido”. Finalmente, es importante la llamada a continuar el camino ecuménico emprendido, que debe ser -dice el Papa Francisco-: “siempre abierto, nunca exclusivo” y concluye con una nota de afecto: “sigan sonriendo, que es parte de su Carisma”. Presentes, junto con la delegación de los obispos, el Card. Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, además  de Margaret Karram y Jesús Morán, presidenta y copresidente de los Focolares.

© Vatican Media

Mons. Brendan Leahy , Obispo católico de Limerick (Irlanda), coordinador de los Obispos amigos de los Focolares, presentó al Papa los dos días del congreso, definiéndolos “extraordinarios” , mientras que el Obispo Christian Krause (Alemania), ex presidente de la Federación Luterana Mundial, presentó al Santo Padre el compromiso de los obispos de “ampliar el círculo de estos encuentros entre obispos de varias Iglesias” para contribuir a la curación de las heridas de un mundo dividido, de jóvenes que tienen miedo de afrontar el futuro. También anticipó el deseo de llevar encuentros similares al continente africano y otros. El Metropolita Chrysostomos, de la Iglesia Ortodoxa de Kyrenia (Chipre), destacó con fuerza la experiencia de unidad vivida durante los días del congreso: “(…) nos hemos redescubierto ‘uno’ como en la primera Iglesia cristiana, con el amor evangélico entre nosotros. Hemos compartido experiencias, admitiendo nuestros errores; hemos compartido preocupaciones y juntos hemos querido abrazar a Jesús en la cruz,  solución para todo tipo de desunión; hemos rezado para ir más allá de estas divisiones. Queremos contribuir a la difusión de la luz de Cristo, así las personas no se verán privadas de esperanza”.

Stefania Tanesini

 

El “eje central” del camino ecuménico

El “eje central” del camino ecuménico

Segunda jornada del encuentro de los Obispos de varias Iglesias amigos de los Focolares bajo el signo de la unidad. La penumbra de las catacumbas se ilumina a la luz de las candelas y llegan desde los pasillos personas de varias Iglesias que caminan mientras resuenan las palabras de una oración de los primeros cristianos. Se reúnen alrededor del altar de la pequeña capilla donde la comunidad unida compartía el pan. Tomados de la mano, con una oración espontánea piden en don de la unidad. Es un anticipo del “pacto” de amor recíproco que se renueva en cada encuentro de los Obispos amigos de los Focolares. “El pacto refuerza nuestra unidad, nuestra alianza y nos empuja a mantenerla en nuestras relaciones con hermanos y hermanas, en nuestros países o dondequiera que estemos”, dijo poco antes el obispo Nelson Leite de la Iglesia metodista de Brasil. Y agregó: “El pacto ha cambiado mi vida, me ha motivado y me ha llevado a aceptar las otras personas, a vivir con ellas, a aprender a escucharlas y a poder instaurar un diálogo, aunque seamos diferentes”. Un momento sagrado, conmovedor, que simbólicamente recogió, como en una capilla, a los 170 Obispos de varias Iglesias cristianas que participaron en el congreso “Dare to be one” esparcidos en todo el mundo. No se sentían las distancias ni los dispositivos electrónicos que permitían la conexión y las mismas candelas de las catacumbas iluminaban el nuevo compromiso de unidad. “Queremos que el Mandamiento Nuevo de Jesús sea el fundamento de nuestras relaciones, “ese amarnos recíprocamente”, queremos que sea el fundamento de nuestras relaciones fraternas”, subrayó Brendan Leahy, Obispo de Limerick (Irlanda), uno de los moderadores del encuentro. Con la conciencia de que, si se pone en práctica, Jesús puede cumplir su promesa: “Donde dos o más se reúnen en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18,20). “Nosotros queremos que Jesús pueda darnos este don -afirmó Leahy – y por eso quisiéramos prometerLe que queremos seguir viviendo en el amor el uno hacia el otro, y amar la diócesis y la comunidad del otro como la mía, amar la Iglesia del otro como amo la mía”. Si existe amor recíproco entre los cristianos, es el testimonio más fuerte y creíble que se puede dar al mundo que nos rodea. Fue lo que dijo Jesús Morán, Co-presidente de los Focolares, “sí, nuestra unidad, la unidad de todos los cristianos, podría ofrecer un aporte decisivo para la transformación del mundo. Se trata de un imperativo ético impostergable”. Fue Margaret Karran, la Presidente de los Focolares, quien concluyó estos dos días, recogiendo el deseo expresado por muchos de los participantes de seguir avanzando, “de crear una gran red que nos ayude a conectarnos entre todos, como células vivas unidas en el nombre de Jesús. ¡Quién sabe cuántas iniciativas podrán nacer para renovar la vida de nuestras Iglesias en la única Iglesia de Cristo…!”. Y así invitó a todos a unirse para pedir a Dios Padre que ilumine el camino por recorrer recitando el Padre Nuestro. Las palabras de la oración enseñada por Jesús se fueron entremezclando en tantos idiomas, como una sinfonía que se eleva al cielo e inunda los corazones y las mentes de cada uno sellando así el pacto de unidad que se había hecho poco antes.

Carlos Mana

«Cuando ya no tengamos miedo»

Mensajes del Cardenal Kurt Koch, Presidente del Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos, Justin Welby, Primado de la Iglesia Anglicana, y Bartolomé I, Patriarca Ecuménico de Constantinopla, a los Obispos de varias Iglesias amigas del Movimiento de los Focolares durante la conferencia «Atrévete a ser uno». “Permaneced en mí y yo en vosotros” (Jn 15, 4). Una imagen elocuente es la de la vid y los sarmientos que acompaña la invitación de Jesús a los suyos. Un llamado a “quedarse” para dar frutos, el mismo que impulsó el congreso internacional de los obispos amigos de los Focolares, de diferentes Iglesias cristianas, en estos días, en Castel Gandolfo con el título: “Atreverse a ser uno. El don de la unidad en un mundo dividido”. Recibir este don, en el contexto del compromiso ecuménico “forma parte de la misión de los obispos de estar al servicio de la unidad, pero no sólo de la unidad de la propia Iglesia, sino de la unidad de todos los bautizados, en el nombre del Dios Trino. El bautismo nos une a Cristo y nos hace miembros de su único cuerpo”, dijo el cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad de los cristianos, en su mensaje a este encuentro. Animando a los obispos de las Iglesias reunidas a recorrer el camino en el amor recíproco para afrontar los desafíos del mundo, subraya el papel fundamental que juega la oración: “los cristianos no somos capaces de lograr la unidad con nuestras propias fuerzas. Los cristianos somos capaces de producir divisiones, como lo demuestra la historia y, lamentablemente, también el presente. La unidad, por otra parte, solo se nos puede dar como un regalo. (…) Debemos reflexionar siempre sobre el hecho de que Jesús no ordenó la unidad a sus discípulos, ni se las pidió, sino que ha rezado por la unidad”. Apuntar a ser una sola cosa en Él y con el hermano es convertirse en una llama viva, un faro, una fuente de luz que atrae a quien está al lado. Este es el verdadero significado de este encuentro: dar luz al mundo. Una esperanza que también encontramos en las palabras del reverendo y honorable Justin Welby, arzobispo de Canterbury: “‘Atreverse a ser Uno’ toca la vida de muchos cristianos, animándolos también a crecer en comunión mutua. (…) Nunca antes el mundo ha necesitado la unidad de los cristianos como hoy. En tiempos de crisis ambiental y de pandemia mundial, sin mencionar los múltiples desafíos económicos y políticos que enfrenta el mundo, es cada vez más claro que nadie está a salvo hasta que todos estén a salvo, y que nuestras acciones realmente se influencian entre sí. La unidad entre los cristianos puede ser el cemento que consolida la solidaridad de los seres humanos, convirtiéndose así en el fundamento de soluciones duraderas”. Para que “todos sean uno”, por tanto, hay que tomar decisiones concretas, vivir el diálogo, cuidar del otro, reconociéndolo como hermano. El mensaje de saludo de Su santidad Bartolomé, arzobispo de Constantinopla-Nueva Roma, Patriarca Ecuménico, a los Obispos amigos de los Focolares, traza un rumbo que, gracias a las páginas del Evangelio de Mateo (Mt 14,24-33) da esperanza y consuelo: “En el transcurso de la historia, la barca de los discípulos de Jesús encuentra vientos y tormentas contrarias: e incluso entre los propios discípulos de Jesús se desatan a menudo oposiciones, enemistades, persecuciones. (…) En la parábola, Jesús camina sobre el agua yendo hacia los discípulos (…): “Ánimo, soy yo, no teman”. (…) Si tenemos valor – prosigue – entonces no tendremos miedo de dialogar con los demás, porque todos somos de Cristo (…). Cuando ya no tengamos miedo, no necesitaremos coraje, porque seremos uno en el Uno, reunidos en torno a un banquete con el Pan y el Vino del que nos dirá “Soy yo”.

Maria Grazia Berretta

 

Up2Me, depende de mí

Up2Me, depende de mí

Streaming internacional en directo Sábado 25 de septiembre de 2021 traducido a seis idiomas para profundizar el curso de formación – del Movimiento de los Focolares – sobre la educación en sexualidad y afectividad, para un desarrollo armónico de la persona en todas sus dimensiones, dirigido a niños, adolescentes y padres.  “Up2Me me ha dejado una mayor conciencia de quién soy, en mi esfera emocional y física y en cuanto al proyecto de vida que me gustaría construir, así como la importancia de las relaciones con los demás”. “El programa me ha ayudado especialmente a relacionarme con las chicas. Me enseñó a respetarlas. Estoy más dispuesto a ayudar en la casa y estoy feliz de colaborar con mi madre y mi hermana sin sentirme inferior”. “Esta experiencia me permitió hablar con chicos de mi edad sobre temas que son importantes para nosotros, pude expresarme libremente, sin miedo a ser juzgado”. Estos son algunos de los testimonios de cientos de chicos que en diversas partes del mundo pudieron participar en Up2Me, el curso de formación en afectividad y educación sexual, que tiene como objetivo el desarrollo armónico de la persona en todas sus dimensiones. El programa se basa en la “persona-relación”. El estar en relación es la esencia de la persona humana, el fundamento ontológico para promover un crecimiento integral que ve a los niños y jóvenes, según las características de su edad, protagonistas de opciones conscientes y capaces de vivir relaciones positivas.   Sábado 25 de septiembre de 2021 a las 14.00 h. (hora italiana) será una oportunidad, para quienes lo deseen, para conocer un poco más a través de una transmisión en vivo en este este link, traducido a seis idiomas simultáneamente: inglés, francés, español, holandés, portugués, italiano. Nacido en el contexto del Movimiento de los Focolares, Up2Me se ha desarrollado en veintiocho países y responde a una clara solicitud de niños y adolescentes que se enfrentan a grandes temas (vida, salud, sexualidad, estilos de vida modernos, emociones, opciones para su futuro…) y no disponen de las herramientas adecuadas. Los padres a menudo no se sienten preparados para responder a estos requerimientos. En consecuencia, las redes sociales se convierten en la fuente principal, sin formar al valor de la persona en su conjunto. “Estas cosas nunca las he encontrado en Internet” fue el “estallido” de una chica al final de una sesión de Up2Me sobre el conocimiento de la belleza y delicadeza de su cuerpo. Up2Me pretende dar respuesta a estos retos y ayudar a los padres en esta fase de acompañar a los niños y adolescentes en un itinerario de formación integral. ¿Cuáles son los principales temas que se abordan? Para los niños: emociones; corporeidad; amistad; vida y muerte… Para preadolescentes y adolescentes: la belleza y delicadeza del propio cuerpo; la maravilla del nacimiento de la vida; respeto por la vida humana y el planeta; higiene personal; aborto; anticoncepción; técnicas de reproducción asistida; adicciones; pornografía; estudios de género; estilos de vida saludables (deporte, nutrición, descanso…); oportunidades y problemas de Internet; importancia del aspecto espiritual para el ser humano; medios de comunicación; bullying; amistad; emociones; enamoramiento; el proyecto de vida… Para padres de preadolescentes y adolescentes: educar en tiempos de crisis; autoridad; comunicar bien; adolescencia, edad de oportunidades; cómo hablar con los niños sobre sexualidad, adicciones (sustancias, pornografía, smartphones …), estilos de vida (alcohol, tabaquismo, nutrición…), las redes… El curso de formación también está dirigido a quienes quieran convertirse en “tutor Up2Me” a través de la participación en una escuela internacional con formación teórica y experimentación práctica. Up2Me está coordinado internacionalmente por un equipo central conectado con varios equipos locales. Cuenta con una comisión científica multidisciplinaria internacional, con profesores de psicología, pedagogía, medicina, teología y derecho.

Lorenzo Russo