13 Sep 2021 | Sin categorizar
Más allá de la valla de la libertad y de la igualdad. A veinte años de la caída de las Torres Gemelas, las palabras de Chiara Lubich sobre el atentado que cambió el destino del mundo están más vigentes que nunca, y nos recuerdan cuál es el único camino por recorrer hacia la paz. Al día siguiente del 11 de setiembre muchos de nosotros advertimos la exigencia de reflexionar a fondo sobre sus causas, pero sobre todo de comprometerse por una verdadera, responsable y decidida alternativa al terror y a la guerra. (…) De modo análogo hoy, en Nueva York como en Bogotá, en Roma como en Nairobi, en Londres como en Bagdad, muchos nos preguntamos si es posible vivir en un mundo de pueblos libres, iguales, unidos, donde no solamente unos respeten la identidad de los otros, sino que también se interesen por las respectivas necesidades. (…) Desde muchos puntos de la tierra se eleva hoy el grito de abandono de millones de refugiados, de millones de hambrientos, de millones de explotados, de millones de desocupados que son excluidos y como ‘amputados’ del cuerpo político. Esta separación ̶ y no solamente las carencias y las dificultades económicas ̶ es la que los hace aún más pobres, que aumenta –si es que todavía puede aumentar– su desesperación. (…) La libertad y la igualdad no bastan por sí solas para los retos del presente y del futuro de la humanidad. Nuestra experiencia nos enseña que se necesita, creemos, un tercer elemento, olvidado desde hace tiempo en el pensamiento y la praxis política: la fraternidad. (…) Es la fraternidad la que puede hacer florecer proyectos y acciones en el complejo tejido político, económico, cultural y social de nuestro mundo. Es la fraternidad la que hace salir del aislamiento y abre la puerta del desarrollo a los pueblos que todavía están excluidos. Es la fraternidad la que indica cómo resolver pacíficamente las discordias y que relega la guerra a los libros de historia. Es por la fraternidad vivida que se puede soñar e incluso esperar en alguna comunión de bienes entre países ricos y pobres, ya que el escandaloso desequilibrio que existe en el mundo es una de las causas principales del terrorismo. La profunda necesidad de paz que la humanidad expresa actualmente, dice que la fraternidad no es solamente un valor, no es solamente un método, sino que es un paradigma global de desarrollo político. Por eso, un mundo cada vez más interdependiente tiene necesidad de políticos, de empresarios, de intelectuales y de artistas que pongan a la fraternidad –instrumento de unidad– como centro de sus acciones y de sus pensamientos
Chiara Lubich
(Chiara Lubich, Mensaje a la Primera Jornada Mundial de la Interdependencia, Filadelfia, EE.UU., 12 de septiembre de 2003 en Discorsi in ambito civile ed ecclesiale, por Vera Araujo, Città Nuova, Roma, 2020, pp. 111-113)
11 Sep 2021 | Sin categorizar
La solidaridad compartida el 11 de septiembre por católicos y musulmanes en Indianápolis (EEUU) continua. Los días después de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001, muchos musulmanes estadounidenses fueron víctimas de un contraataque agresivo y a veces violento por parte de sus compatriotas, porque los hombres que ese día pilotearon los aviones de la aerolínea eran extremistas musulmanes. El Nur-Allah Islamic Center de Indianápolis fue objeto de muchas amenazas de atentado los días después de los sucesos del 11 de septiembre. Por eso, cuando los musulmanes del centro se reunieron para la oración del viernes después de los ataques, sabían que ellos también podrían ser víctimas de un ataque. Pero no estaban solos.
Ese día se unieron a ellos algunos amigos católicos que eran miembros de los Focolares, un movimiento de la Iglesia, eclesial, internacional y laico, que entre otras cosas promueve una mayor unidad de la familia humana. “Fue una experiencia muy emocionante”, dijo un miembro del Nur-Allah David Shaheed, quien también es juez del condado de Marion desde 1996. “Se sintieron vinculados a nosotros. Sintieron que éramos amigos y vecinos de casa. Arriesgaron su vida para estar con nosotros en un momento históricamente tan tumultuoso y espantoso”. John Mundell, era miembro de la parroquia de San Pio X el 11 de septiembre y formaba parte del grupo de los Focolares que vino a Nur-Allah el 14 de septiembre de 2001. «Esa experiencia ha sido probablemente uno de los momentos más sagrados de mi vida”, dijo. “Cuando entramos como grupo y nos vieron, se advertía en su mirada y en sus rostros que se daban cuenta de que la relación que habíamos establecido era real. No había nada falso ni superficial”.
Los miembros de los Focolares sabían que decidir estar con sus amigos del Nur-Allah después de las amenazas de bombardear su centro podía poner en peligro sus vidas. Pero la relación recíproca era tan importante para ellos que decidieron aceptar ese riesgo. “Nuestra fe católica nos invitaba a estar ahí con ellos”, dijo Mundell, quien ahora es miembro de la parroquia de Nuestra Señora de Lourdes, en Indianápolis. “A partir de ese momento se abrió el camino. Dentro sabía que era justo hacerlo, pero a partir de ahí podía decir, ‘Sí, lo estamos haciendo’”. “Afortunadamente ese día no hubo ataques. Pero algunos miembros del Nur-Allah apreciaron tanto la expresión de solidaridad de sus amigos católicos que se reunieron con ellos en la misa dos días después, en la iglesia de San Pío X. “Era amor recíproco”, dijo Mundell. “Te expandes por amor y después recibes esa misma ola (de amor) de vuelta. Era una sensación sagrada. En cierto modo estaba la presencia de Dios en esta relación que se estableció”. Esa relación había iniciado en 1997, siguiendo el ejemplo de Chiara Lubich, la fundadora italiana de los Focolares, quien había ido a visitar a W.D. Muhammed, el líder de una rama de los musulmanes de Estados Unidos compuesta mayoritariamente por negros estadounidenses. Después del inicio de la relación con los miembros de los Focolares, durante los siguientes años, en el Nur-Allah se empezaron a realizar encuentros de católicos y musulmanes que atraían a personas de toda la región medioriental. Uno de estos encuentros había tenido lugar solo dos meses antes del 11 de septiembre. Pero los eventos de ese día hicieron que la relación se consolidara rápidamente en un modo que no se habrían podido imaginar. “Hay momentos en los que Dios nos llama a la unidad a través del dolor”, dijo Michael Saahir, el imán residente en el Nur-Allah. Para él, ésta es una lección que perdura desde el 11 de septiembre, y teme que se vaya olvidando con el pasar de los años. “Sucede demasiado a menudo que cuando el dolor se aplaca olvidamos”, dijo Saahir. «Tendemos a olvidar demasiado fácilmente. O ni siquiera sacamos el tiempo para estudiar las lecciones que se derivan de estos momentos. Y la unidad de la familia humana es la principal lección”. En los últimos años, los miembros de los Focolares de Indianápolis han tomado más conciencia del dolor experimentado por sus amigos musulmanes negros debido a su raza. “No somos perfectos como estadounidenses, ni como católicos, al abrazar esta idea de la fraternidad universal”, dijo Mundell. “Tenemos todavía mucho camino que recorrer. Hay un aspecto racial en el que tenemos que seguir trabajando y escuchar”. Los miembros de los Focolares y del Nur-Allah se han comprometido para que las lecciones del 11 de septiembre y otras lecciones se sigan recordando. A lo largo de los meses y de los años después de ese día, personas de ambas comunidades de fe han sido invitadas a las parroquias de toda la arquidiócesis y también de fuera, y a las universidades, para contar su experiencia de relación interreligiosa. Cuando Mundell empezó a recibir estas invitaciones, empezó a reconocer el significado de las relaciones personales sencillas que se habían creado con sus amigos musulmanes desde 1997. “Nos hicieron entender lo extraordinaria que era esta relación y que no estaba destinada sólo a nosotros”, dijo. “Había que compartirla con todos”. “La gente tiene necesidad de ver un modelo o un ejemplo”, dijo Saahir. “Agradezco que nuestra relación con los Focolares sea un modelo, no sólo para musulmanes y católicos, sino para cualquiera que quiera ver que es factible y por mucho tiempo”. Mundell y Saahir esperan que la longevidad de la relación entre sus dos comunidades continúe en la siguiente generación”. “Es como transmitir la propia fe”, dijo Mundell. “La próxima generación deberá asumirla como propia. Deben hacer la experiencia. Es algo que haremos durante el resto de nuestra vida. Las relaciones se deben renovar y reconstruir continuamente».
De Sean Gallagher para «The Criterion”, 3 de septiembre de 2021
Al servicio de la Iglesia en Indianápolis central y meridional (EEUU) desde 1960
10 Sep 2021 | Sin categorizar
A pesar de las fragilidades y los miedos de los discípulos, Jesús tiene confianza en ellos y los llama a seguirlo para compartir su misión, que es la de servir a todos. Servir, no tanto como un esclavo, que está obligado a su trabajo, sino como una persona libre que ofrece generosamente sus capacidades y sus fuerzas. Solidaridad con los gitanos La pandemia ha agudizado los problemas sociales de nuestro territorio. Y uno de los problemas más graves en nuestro ambiente es el habitacional. Mucha gente no sabe cómo resolverlo y vive en situaciones de angustia y a veces de gran deterioro. Con mi parroquia, en un momento ayudamos a una familia a mudarse de una choza húmeda y en ruinas, a una vivienda más digna. Ese gesto sirvió para superar ciertos prejuicios; porque era como si pensaran que si el Padre Peppino y los demás reciben a extranjeros gitanos, quería decir que son personas como nosotros, a quienes podemos y debemos ayudar. Para ellos se puso en marcha una verdadera competencia de solidaridad. Hubo quien donó muebles, quien se ocupó de transportarlos y armarlos, algunos se encargaron del contrato y otros de los servicios. M., madre gitana de dos niños preciosos, ni bien volvieron del hospital en donde había estado internada por el Covid-19, me dijo: “Estoy emocionada y quería agradecerles, porque nunca me sentí querida como me quieren ustedes y toda la comunidad”. (Padre Peppino – Italia) Haz a los demás… En el colegio tenía un compañero de clase perezoso y muy malo en matemática. Varias veces le había insistido en que debía poner más empeño en estudiar, pero nunca obtenía resultados. En las pruebas del primer semestre salió insuficiente. Se sintió humillado delante de todos y lloró. Aunque no había escuchado mi consejo y era culpa suya, una frase venía a mi mente: “Haz a los demás lo que quisieras que te hiciesen a ti” y pensé en ayudarlo. Me ofrecí para darle clase de matemática y él, sorprendido y feliz, enseguida accedió. No fue fácil llevarlo a un nivel aceptable, pero se dio un pequeño prodigio pues en el examen del segundo semestre obtuvo un resultado superior a la suficiencia. (Radu – Rumania) Proximidad Hace unos diez años, cuando vivir en Siria se había vuelto difícil para nosotros cristianos, nos preguntamos si debíamos quedarnos. Muchos parientes y amigos habían optado por partir y por las noticias recibidas parecía que habían encontrado ambientes tranquilos, sin ruidos de armas, terrores y peligros. Sin embargo, por más que hagamos poco, nos parece que nuestra presencia aquí, día tras día, es una verdadera misión. No es una cuestión de dar testimonio de nuestra fe o de fidelidad a la patria, sino de esa proximidad de la que habla el Papa Francisco. Estamos seguros de que para nuestros hijos –aunque siga siendo difícil– también será una gran maestra de vida. (V.M. – Siria)
Recogido por Maria Grazia Berretta
(extraído de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año VII, número 4, septiembre-octubre de 2021)
6 Sep 2021 | Sin categorizar
El Movimiento de los Focolares participa en varios países del mundo en la acogida de refugiados afganos. En Italia, hasta la fecha, unas 400 personas se han ofrecido a abrir sus puertas a los refugiados. Ha habido una respuesta inmediata de personas, familias y comunidades enteras, desde Milán hasta Ragusa. En Italia el Movimiento de los Focolares ha lanzado un llamamiento para concretar la acogida, enseguida después de los primeros puentes aéreos que trajeron a los refugiados afganos a nuestro país: desde el 26 de agosto se ha lanzado una invitación a través de las comunidades locales de los Focolares y de las muchas personas involucradas a varios niveles en redes locales o nacionales de acogida y acompañamiento de inmigrantes. El llamado nos invita a considerar la posibilidad de abrir los centros del movimiento, institutos religiosos, canónicas, casas parroquiales, pero también las propias casas; captar a quienes estén dispuestos a colaborar en esta emergencia apoyando a los refugiados que llegan; iniciar colaboraciones con autoridades y organizaciones locales. Un trabajo en marcha, que debe combinar la iniciativa privada con los sistemas de acogida preparados por el Ministerio del Interior, y que ya está dando sus primeros pasos concretos, en línea con lo que esperaba el papa Francisco en el Ángelus del domingo 5 de septiembre, que todos los afganos “tanto en patria, como en tránsito y en los países de acogida” pueden “vivir con dignidad, en paz y fraternidad con sus vecinos”. Las respuestas no tardaron en llegar: algunas personas pusieron a disposición su experiencia profesional, sus viviendas o viviendas desocupadas. Entre los primeros en responder al llamamiento, una enfermera de Bérgamo: “Entre un turno y el siguiente, estoy disponible para cualquier necesidad”. Otros ofrecieron sus competencias legales, de salud o relacionadas con la educación. Una familia de Lombardía, con cinco niños pequeños, dijo que estaba dispuesta a acoger a un niño. No solo familias, sino comunidades enteras que responden a la invitación del Papa para abrir canónicas e iglesias. El mundo religioso se pregunta cómo ponerse a disposición: este es el caso de un grupo de religiosos de los pueblos del Vesubio. También hay comunidades de focolarinas, como en Pesaro, Milán, Cosenza, que se unieron para unir fuerzas y encontrar un lugar para poner a disposición de alguien. También continúan los contactos con algunas organizaciones y cooperativas con ideales compartidos, que pueden sostener y apoyar esta acogida que se hace en familia con las herramientas adecuadas, como el Fo.Co. (Chiaramonte Gulfi, RG) y la asociación Nuevos caminos para un mundo unido (Roma). También en la región de Lacio, en Marino, la acogida es un hecho por parte de la cooperativa y asociación sin fines de lucro Una ciudad no basta, que se activó de inmediato. En el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo, algunas familias afganas han sido acogidas desde los primeros días de la emergencia. En varias ciudades de Italia, el pasado 28 de agosto se participó en la iniziativa impulsada por la Economy of Francesco por los derechos y libertades de las mujeres afganas. Paralelamente, continúa la recaudación de fondos, con pequeñas y grandes cifras – hay quienes no pudieron abrir sus casas y cotizaron sus joyas familiares, destinándolas a asociaciones que a nivel local podrán utilizarlas para necesidades específicas, que no se pueden cubrir con las contribuciones estatales. La cuenta de referencia es la que ya está en uso para la emergencia del COVID. Los aportes se pueden depositar con el propósito ACCOGLIENZA AFGHANISTAN.
Maria Chiara De Lorenzo
6 Sep 2021 | Sin categorizar
Palabras como perfección y santidad pueden parecer metas inalcanzables, pero Chiara Lubich, partiendo de una frase de San Buenaventura, reflexiona sobre cómo es posible caminar hacia ellas, a partir de los gestos más sencillos de la vida cotidiana. La última vez hablamos de la santidad, es más, de “santidad de pueblo” y nos despedimos con decididos a alcanzarla, con la ayuda de Dios, viviendo el lema “santos enseguida”, como resumen del: seré santo si soy santo enseguida. Y sin duda, cada uno de nosotros ha experimentado los frutos. Sigamos hablando hoy de santidad. Los primeros días de este mes, haciendo meditación con nuestros libros, encontré un pensamiento sobre la santidad, atribuido a san Buenaventura, que seguramente muchos de nosotros conocemos pero que quizá aún no esté presente en nuestra vida. (…) Ese pensamiento suscitó en mi corazón el enorme deseo de ponerlo en práctica con todos ustedes. ¿Acaso no tenemos que hacernos santos juntos? Se trata de la afirmación de un santo, alguien que entiende bastante de caminos para ir a Dios. Él asegura con audacia que una persona avanza más espiritualmente en cuarenta días si no se detiene en los valles de las imperfecciones y de los pecados veniales, que otro en cuarenta años que sí se detiene. Bonito, ¿no? Naturalmente me he preguntado: « ¿En qué consisten las imperfecciones y los pecados veniales?». Está claro que podríamos hacer una larga lista… Sin duda, son lo opuesto a la perfección. ¿Y en qué consiste la perfección? En vivir la caridad; «la caridad es el vínculo de la perfección», dice san Pablo ; «que sean perfectos en la caridad», reza Jesús en la última cena, como recuerda el Evangelio de Juan . Esa caridad que, si somos varios, como nosotros, se hace recíproca: «Les doy un mandamiento nuevo –dice Jesús–: que se amen los unos a los otros; que como yo los he amado, así ámense también ustedes los unos a los otros» . Por ello, para no permanecer en los valles de las imperfecciones y de los pecados veniales, es necesario vivir así y, en el caso de que se nos olvidara o perdiera fuerza, volver a empezar. Y ¿por dónde conviene empezar? Por casa. Sí, por casa, comenzando por la mañana, porque de esta forma el día arranca bien. Por casa, porque a veces nos esforzamos en vivirlo bien con los demás, en las reuniones, en los congresos, y luego, cuando volvemos a casa, quizá cansados, perdemos la paciencia con los hermanos, el control y… ¡adiós amor recíproco! (…) Recordémoslo. Si hacemos así, dentro de cuarenta días, el 30 de noviembre, sin duda habremos progresado espiritualmente y habremos dado un notable impulso a nuestra santidad personal y a la santidad de pueblo.
Chiara Lubich
(Chiara Lubich, Conversazioni in Collegamento telefonico, Roma 2019, p. 561-562)
1 Sep 2021 | Sin categorizar
Entrevista a Stefania Papa, la nueva responsable de Eco One, la iniciativa cultural del Movimiento de los Focolares en el ámbito ambiental, la adhesión de los Focolares al “Tiempo de la Creación” y a varias iniciativas en el ámbito ambiental. Del 1° al 4 de octubre de cada año tiene lugar en todo el mundo el “Tiempo de la Creación”, una iniciativa de oración y de acciones concretas para salvaguardar y proteger nuestra casa común. Stefania Papa es la nueva responsable de EcoOne, la iniciativa cultural del Movimiento de los Focolares promovida por una red de docentes, académicos, investigadores y profesionales que trabajan en el ámbito de las Ciencias Ambientales. Le hicimos una entrevista sobre la adhesión de los Focolares al “Tiempo de la Creación” y a varias iniciativas del ámbito ambiental. ¿Qué es “Tiempo de la Creación”? Es un período específico que va del 1° de septiembre, día de la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, al 4 de octubre, fiesta de San Francisco de Asís, el santo patrono de la ecología. Es un período en el cual distintas Iglesias en todo el mundo se reúnen para rezar y promover acciones concretas para salvaguardar y proteger nuestra casa común. Este año el tema es: “¿Una casa para todos? Renovar el Oikos de Dios» y Oikos en griego significa casa. ¿Por qué es importante que cada vez más se convierta en un evento de las distintas Iglesias? Para responder a esta pregunta me viene a la mente un antiguo proverbio africano que dice así, “Si quieres ir rápido corre solo. Si quieres ir lejos, hazlo con los demás”. El mismo Papa Francisco en la Encíclica “Laudato Sí” dice que “tenemos necesidad de un intercambio que nos una a todos, porque el desafío ambiental que vivimos, y sus raíces humanas, nos interpelan y nos impactan a todos”. Tenemos necesidad de “unir a toda la familia humana en la búsqueda de un desarrollo sostenible e integral”[1]. Esto lo podemos realizar sólo uniéndonos, buscando una colaboración y comunión cada vez mayores también entre las distintas Iglesias cristianas que hay en el mundo. Han pasado seis años desde la “Laudato sí” del Papa. Sin embargo todavía hay mucho camino por recorrer… Son muchas las iniciativas que han surgido y que siguen yendo adelante, pero todavía queda mucho por hacer. La tarea por realizar puede parecer ardua, pero todavía podemos revertir algunas tendencias negativas, adaptarnos para reducir al mínimo los daños, restaurar los ecosistemas cruciales y proteger mejor los que tenemos, a partir de un replanteamiento de las soluciones habitacionales y de la movilidad social, promoviendo la recolección diferenciada de basura y en tantos otros campos. Pero el camino emprendido es el correcto. Y la Encíclica del Papa marca un punto que no tiene marcha atrás. Existe también una petición para firmar: ¿en qué consiste? Es una oportunidad importante que se nos ofrece para pedir con fuerza a los líderes mundiales que se comprometan urgentemente para combatir la crisis climática y la crisis de la biodiversidad. De hecho, próximamente tendrán lugar dos eventos muy importantes: del 11 al 24 de octubre de 2021 se realizará la Conferencia de las Naciones Unidas sobre la biodiversidad (COP15) donde los líderes mundiales podrán fijar objetivos significativos para proteger la creación y del 31 de octubre al 12 de noviembre de 2021 se realizará la 26a. Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), donde los países anunciarán sus proyectos para alcanzar los objetivos del Acuerdo de París. El Movimiento de los Focolares es aliado del Movimiento Laudato sí. ¿De qué forma los Focolares se comprometen en el “Tiempo de la Creación”? El Movimiento de los Focolares desde siempre ha estado comprometido con el ambiente. Con el “Tiempo de la Creación”, específicamente, ha participado y está participando en las iniciativas de la Iglesia Católica, como la Laudato si’ action platform del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral (a través de Familias Nuevas ) y en los eventos promovidos por el Movimiento Laudato sí, también adhiere al Global Catholic Climate Movement. Además, en la última Asamblea General de los Focolares, que se concluyó en febrero de 2021, se relanzó la conversión ecológica de sus miembros y estructuras, con actividades pequeñas, medianas y grandes (como son los proyectos internacionales para la cooperación al desarrollo, financiados por: Acción por Familias Nuevas, Acción Mundo Unido, etc). Al mismo tiempo, existe un compromiso constante por parte de todos los miembros de los Focolares a favor de la reducción del uso de combustibles fósiles. Además, precisamente este año, los jóvenes del Movimiento se comprometieron con el Itinerario llamado DareToCare. Es una campaña que significa “osar hacerse cargo”, es decir responsabilizarse, interesarse, ocuparse activamente, dar importancia a los más frágiles, al planeta, a las Instituciones, a nuestras ciudades, a nuestros barrios, a los problemas de nuestra sociedad. Además desde mayo pasado, fue acreditada la ONG New Humanity como observadora ante el organismo de gobierno de las Naciones Unidas responsable del ambiente, es decir el UNEP, o sea el Programa Ambiental de las Naciones Unidas, que es la agencia que se ocupa de todas las cuestiones ambientales globales. New Humanity ejerce su actividad de tutela del ambiente especialmente a través de la iniciativa cultural EcoOne. También quisiera recordar la colaboración nacida entre el Movimiento de los Focolares y FaithInvest, una organización internacional que se encarga de ayudar a las religiones a desarrollar planes estratégicos a favor del medio ambiente a largo plazo. En el ámbito cultural-educativo existen distintos convenios en programa promovidos por EcoOne, la participación de EcoOne en la Red Europea Cristiana para el Ambiente ECEN (European Christian Environmental Network) y los proyectos en las escuelas como el “Dar para salvaguardar el ambiente”, que es reconocido por el Ministerio de Educación italiano.
Lorenzo Russo
[1] Papa Francesco, Lettera enciclica Laudato si’, 13-14.