Movimiento de los Focolares
Escuela Fuego: entrenarse para dar una nueva corriente de vida a nuestras ciudades

Escuela Fuego: entrenarse para dar una nueva corriente de vida a nuestras ciudades

“En la Escuela Fuego he podido construir una conexión con Dios más fuerte –nos dice Sofía, italiana– y he empezado a ver la fe desde un punto de vista diferente”. Y José, de Panamá: “Para mí ha sido una experiencia extraordinaria. Viviendo cada momento junto a los demás, he constatado la promesa de Jesús, o sea que él se hace presente entre nosotros cuando nos queremos. He comprobado también que, aun en la diversidad, podemos vivir la unidad y dársela a los demás”.

Estos son algunos de los testimonios de chicos y chicas que a lo largo de varios años han participado en la Escuela Fuego, el encuentro que todos los años se les propone a los chicos del Movimiento de los Focolares, entre los 13 y los 17 años. Este año la Escuela se desarrolla del 30 de diciembre de 2025 al 7 de enero de 2026 en el Centro Mariápolis de Castel Gandolfo (cerca de Roma). Están presentes 250 adolescentes que provienen de 15 países: Corea del Sur, Líbano, Jordania, Austria, Gran Bretaña, Portugal, Italia, Nigeria, Burundi, Costa de Marfil, USA, Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Brasil.

A lo largo de todos estos años, este tipo de experiencia ha demostrado ser un encuentro vivo y apasionante que ha creado un terreno fértil para que naciera una relación verdadera entre esos chicos y Jesús. Es una ocasión única para estar en contacto con coetáneos que comparten los mismos intereses, que se plantean las mismas preguntas aunque provengan de realidades muy distantes entre ellas, con un bagaje lingüístico, cultural y experiencial diferente. Esa dimensión, la posibilidad de comprender la mirada de los demás sobre la realidad, el compromiso de vivir juntos el Carisma de la unidad, propuesto por el Movimiento, sostiene y da fuerza a los participantes, impulsándolos a querer concretar con fuerza el “testamento” de Jesús “Que todos sean uno” (Juan 17,21).

La primera edición de la Escuela Fuego tuvo lugar en 2020, con ocasión del Centenario del nacimiento de Chiara Lubich, fundadora de los Focolares, que siempre alentó a los Gen 3 y las Gen 3 (los adolescentes del Movimiento) a vivir con radicalidad ese amor evangélico que ha cambiado la vida de muchos. “Desde los inicios –explicaba Chiara Lubich refiriéndose a los orígenes del Movimiento en un discurso pronunciado en Washington en el año 2000– hemos llamado a nuestra primera experiencia de estar juntos ‘Escuela Fuego’, para poner de relieve la potencia de ese Maestro que estando presente entre nosotros por el amor recíproco iba formando a quienes tendrían que llevar a todo el mundo una nueva corriente de vida”.

El intercambio de testimonios sobre acciones de solidaridad hace nacer a menudo entre los chicos otras ideas e iniciativas. “Queríamos que la Escuela Fuego no fuese solo un recuerdo –cuentan los chicos de Croacia– y, alentados por lo que habíamos escuchado, cuando supimos que en Bosnia y Herzegovina, país cercano al nuestro, mucha gente estaba sufriendo por un terrible aluvión, nos pusimos manos a la obra. ¿Qué idea nos surgió? Hacer un concierto de beneficencia en Križevci para recaudar fondos en favor de las personas afectadas. La radio local nos entrevistó y pudimos explicar la iniciativa e invitar a la gente a que interviniera en el concierto. El evento salió muy bien. Para nuestra gran alegría la escuela de música de la ciudad y el grupo musical Klapa Leggero también quisieron adherirse a la iniciativa. Durante el concierto, asimismo, pudimos vender algunos cuadros que el alcalde de Križevci nos había regalado justamente para recaudar fondos para las poblaciones afectadas por el aluvión”.

En la República Checa, en cambio, desde hace algunos años los jóvenes de los Focolares ayudan gratuitamente a las personas necesitadas, realizando trabajos de todo tipo en las casas y en las plazas públicas. Alentados por los testimonios de proximidad escuchados durante la Escuela Fuego, los chicos también quisieron hacer lo mismo. “Sabiendo que en nuestro país –cuentan– hay algunas casas parroquiales abandonadas pero que se están reparando a través de un proyecto llamado ‘casas parroquiales vivas’, nos hemos ofrecido para refaccionar las de Křivoklát que ahora podrán atender a familias, niños y jóvenes de varias comunidades”. Se han involucrado en la iniciativa unos 70 entre chicos y chicas de 12 a 18 años, junto a algunos padres y animadores. “Hemos derribado muros, reparado paredes, pintado puertas y ventanas, arreglado jardines –nos siguen contanto–. “En Křivoklát también hay un hermoso castillo y entonces, para hacer participar a la población que vive en las cercanías, invitamos a la gente a un concierto de beneficencia de alto nivel ejecutado por nuestros amigos del Prague Cello Quartet”. Al final no faltaron las sorpresas: gracias al alcalde, en esos días, los chicos pudieron pasar las noches justamente ¡dentro del castillo!

Este año la Escuela Fuego se inserta en la celebración de la conclusión del Jubileo y quiere volver a encender la esperanza en el corazón de muchos. Además, dará el puntapié inicial al año en el que se celebran los 60 años del Movimiento Gen, acrónimo de Generación Nueva, las jóvenes generaciones del Movimiento de los Focolares. El 2026 será el año en el que se dará una mirada al camino recorrido: la vida de tantos niños, chicos y jóvenes que han generado proximidad y un cambio en ellos y alrededor de ellos, una manera concreta de trabajar al lado de muchos otros en la construcción de un mundo más unido y de paz.

Ana Tano, Paola Pepe, Fiorella Tassini

El Niño Jesús al centro de la Navidad

El Niño Jesús al centro de la Navidad

Nacida en 1997, la iniciativa «Han desalojado a Jesús» surge de una reflexión de Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares, quien, sorprendida por la ausencia de referencias al significado de la Navidad, invita a volver a poner a Jesús en el centro de esta fiesta.

En todo el mundo, miles de Gen 4, los niños de los Focolares, acogieron este llamamiento y cada año se comprometen a realizar pequeños ‘Niños Jesús’ de yeso que luego ofrecen a los transeúntes en las esquinas de las calles durante el período navideño. Las ofrendas recibidas se utilizan para proyectos dirigidos a sus coetáneos necesitados o que viven en países en guerra en varias partes del mundo.

7 de diciembre de 1943: El comienzo de una aventura divina

7 de diciembre de 1943: El comienzo de una aventura divina

[…] Era el 7 de diciembre de 1943. Voy sola hacia la iglesia, en medio de un gran temporal. Tengo la sensación de tener el mundo en contra.

[…] Encuentro preparado un reclinatorio cerca del altar y, en las manos, tengo un misal pequeño, pequeño. Pronuncio la fórmula con la que me doy a Dios totalmente y para siempre. Yo era tan feliz que, probablemente, no me daba cuenta de lo que estaba haciendo, porque era muy joven. Solo que, cuando pronuncié la fórmula, tuve la sensación de que un puente se derrumbaba detrás de mí y que ya no podía volver atrás, porque era toda de Dios, por tanto, no podía hacer otra elección. En ese momento me cayó una lágrima sobre el pequeño misal.

¡Pero la felicidad es inmensa! ¿Saben por qué? ¡Me desposo con Dios y por consiguiente ¡espero el mayor bien posible! ¡Será fantástico! ¡Será una aventura divina, extraordinaria! ¡Me desposo con Dios! Y después vimos que fue realmente así.

[…] ¿Cuál es mi consejo? Este consejo me lo daría a mí misma: tenemos una vida sola, aspiremos a lo más Alto, a lo más Alto. Juguémonos todo por el Todo. Vale la pena, vale la pena. […] En lo que depende de ustedes, hagan este acto de generosidad: ¡apunten a lo Alto, no escatimen nada!

Fragmento de un discurso de Chiara Lubich, El cuarto camino, 30 de diciembre de 1984
Foto: © Horacio Conde – CSC Audiovisivi

Evangelio vivido: “La ayuda me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”.

Evangelio vivido: “La ayuda me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”.

Simplemente amar

En estos días fui a visitar a mi madre para llevarle algunas cosas, como suelo hacer. Hacía calor y ella estaba aún durmiendo la siesta, por lo cual le dejé todo en el lavadero para no despertarla. Cuando estaba por volver a casa, noté que habían cortado el césped de la acera (en nuestra localidad esa tarea es incumbencia del Municipio) y todo había quedado un tanto sucio y desprolijo. Enseguida pensé que cuando ella se despertara iba a ver la acera en ese estado y empezaría a barrerla, aunque sabe que no debería hacerlo pues le produce dolor de espalda. Volví para buscar una escoba, porque sé dónde las guarda, y empecé a barrer. Esa simple experiencia me dio la misma alegría que sentía cuando era un gen 3, un adolescente del Movimiento de los Focolares, por más de que hayan pasado tantos años.

(D. C. – Argentina)

Mientras hacía las compras

Ayer estaba en el supermercado. Mientras miraba los productos en una góndola, me di cuenta de que alguien me estaba observando con insistencia; era un señor. Como no era una persona que yo conociera, seguí mi recorrido, pero él siguió haciendo lo mismo. Un rato más tarde, cuando yo salía, vi que me estaba esperando; entonces me saludó: “Pero realmente, ¿no se acuerda usted de mí?”. Su rostro seguía siendo desconocido para mí, entonces le sugerí que me diera algún elemento que pudiera hacerme recordar. “Soy Stefan –respondió– y hace algunos años usted me ayudó mucho con un documento que yo estaba tramitando y finalmente me consiguió. Mire, todavía lo conservo”, y abriendo su mochila, con mucha alegría en su rostro, me mostró una ficha de reconocimiento que se les concedía a los extranjeros. Busqué la fecha y vi que es del año 1993, pero la guardaba en muy buen estado. Stefan prosigue diciéndome: “Han pasado treinta y dos años, pero nunca me olvido su dedicación por hacer lo imposible por mí, y lo que significó este documento en ese momento. Por ello, siempre he guardado esta ficha, como para recordarla a usted, ¡gracias!”. Luego me dijo: “Usted está igual a como era en ese entonces”. No había visto mis arrugas, pero recordaba el amor. Y el amor es lo que queda.

(A.P. – Italia)

A cargo de Maria Grazia Berretta
(extraído de “Il Vangelo del Giorno”, Città Nuova, año X– número 1, septiembre-octubre de 2025)

Foto: © Pixabay

Estados Unidos: recuperar la unidad en un mundo polarizado

Estados Unidos: recuperar la unidad en un mundo polarizado

La violencia, incluso la verbal, parece ser cada vez más una característica de nuestra época. En las redes sociales, además, las divisiones se vuelven virales y crean aún más odio, acentúan las polarizaciones y cierran el diálogo. No es fácil salir de este círculo vicioso. Phil y Laura son estadounidenses: Phil vive en Tucson, Arizona, y Laura es de Boston. Políticamente están en bandos opuestos, pero comparten el carisma de la unidad y el compromiso de vivir el Evangelio cada día. Aquí cuentan cómo han experimentado que no solo la palabra, sino también la escucha sincera puede abrir brechas en los muros de las convicciones más obstinadas.

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François-Xavier Nguyen Van Thuan: Testigo de la esperanza

François-Xavier Nguyen Van Thuan: Testigo de la esperanza

François-Xavier Nguyên Van Thuân nació en Huê (Vietnam) el 17 de abril de 1928, en una familia profundamente católica. Ordenado sacerdote en 1953, se dedicó con fervor a la formación de los seminaristas, distinguiéndose como profesor, rector y guía espiritual. En 1967 fue nombrado Obispo de Nha Trang, y allí promovió una pastoral misionera, al lado de los pobres y atenta al apostolado de los laicos.

En 1975 San Paulo VI lo eligió como Arzobispo Coadjutor de Saigón, pero pocos meses más tarde fue arrestado por el régimen comunista. Transcurrió trece años en prisión, nueve de los cuales en aislamiento. En esa prueba supo unirse íntimamente a Cristo crucificado, transformando el sufrimiento en entrega y la soledad en comunión con la Iglesia. Durante esos años nacieron sus “Pensamientos de esperanza” que pasaron a ser un auténtico testamento espiritual, capaz de iluminar la fe de millones de personas en todo el mundo.

Hacia mediados de la década de 1970, un encuentro decisivo fue el que tuvo con Chiara Lubich y la espiritualidad del Movimiento de los Focolares, con el carisma de la unidad y la centralidad de Jesús Abandonado –Jesús que experimenta el abandono del Padre en la cruz, expresión máxima del amor– que representó una fuente de fortaleza, incluso en los momentos más oscuros.

Fue liberado en 1988 y debió exiliarse; se estableció en Roma, en donde San Juan Pablo II lo llamó a servir a la Iglesia como Vicepresidente (1994) y luego Presidente (1998) del Pontificio Consejo de la Justicia y la Paz. Desde esa función anunció incansablemente el Evangelio de la paz y de la justicia, viajando por todo el mundo.

En el año 2000 fue invitado por San Juan Pablo II a predicar los ejercicios espirituales para la Curia Romana. Fue creado Cardenal en 2001; vivió el último período marcado por la enfermedad con serenidad y total abandono a Dios. Murió en Roma el 16 de septiembre de 2002, dejando una herencia espiritual de fe inquebrantable, esperanza luminosa y amor misericordioso.

Hoy su figura sigue hablando a la Iglesia y al mundo. Su vida, plasmada por la cruz y por la esperanza, da testimonio de que el amor de Cristo puede transformar toda noche en aurora.

Vivir la esperanza
Pensamientos de François-Xavier Nguyen Van Thuan
escritos durante los primeros meses en prisión (*)


979. Tú quieres desencadenar una revolución: renovar el mundo. Podrás cumplir esa preciosa misión que Dios te ha confiado sólo con la “potencia del Espíritu Santo”. Cada día, allí en donde vives, prepara un nuevo Pentecostés.
980. Comprometido en una campaña que tiene como objetivo hacer felices a todos. Sacrifícate continuamente, con Jesús, para llevar la paz a las almas, desarrollo y prosperidad a los pueblos.
981. Sigue siendo fiel al ideal del apóstol: “dar la vida por los hermanos”. De hecho, «nadie tiene un amor más grande que éste» (Juan 15, 13).
982. Grita un solo lema: «Todos uno», que quiere decir: unidad entre los católicos, unidad entre los cristianos y unidad entre las naciones. «Como el Padre y el Hijo son uno» (cf. Juan 17, 22-23).
985. Debes atenerte firmemente a un único principio-guía: la oración. Nadie es más fuerte que la persona que reza.
986. Observa una sola regla: el Evangelio… No es difícil, ni complicada o legalista como las demás. Por el contrario es dinámica, amable y estimulante.
994. Para tu apostolado usa el único método eficaz: el contacto personal. Con él entras en la vida de los demás, los comprendes y los amas. Las relaciones personales son más eficaces que las prédicas y que los libros.

(*) De: El camino de la esperanza. Dar testimonio de la pertenencia a Cristo con alegría, Città Nuova, 6° edición, Roma 2004.

a cargo de Waldery Hilgeman e Hubertus Blaumeiser