Movimiento de los Focolares

Evangelio vivido: el arte de recomenzar

Jul 30, 2022

Elegir salir al encuentro del prójimo, dar un paso atrás en las propias convicciones, derribando los muros del orgullo, significa encontrar el camino hacia el corazón del otro y, en este camino, aprender a reconocer el propio: entrar en comunión y reconstruir.

Elegir salir al encuentro del prójimo, dar un paso atrás en las propias convicciones, derribando los muros del orgullo, significa encontrar el camino hacia el corazón del otro y, en este camino, aprender a reconocer el propio: entrar en comunión y reconstruir. Finalmente, amigos Un compañero de clase a menudo se burlaba de mí, exponiéndome siempre ante los demás y especialmente con las chicas. Esto comenzó a molestarme. Traté de decírselo, pero se disculpó diciéndome que no había maldad en lo que hacía. Después lo hablé en casa y lo que me sorprendió fue que mis padres no parecían estar de mi lado: “¿Has tratado de respetarlo más, no solo de defenderte?”. ¿Qué hacer? En un examen de matemáticas, materia en la que tengo bastante conocimiento, me di cuenta de que este compañero estaba en dificultades. Le hice señas y le pasé los elementos necesarios para proceder. En el intervalo se me acercó casi conmovido y me dio la mitad de su merienda. No sé si realmente entendí lo que mis padres querían decirme, pero todo rastro de resentimiento hacia él se borró en mí. La chica de la que estaba enamorado se acercó a nosotros y, quizás conociendo las tensiones pasadas, comentó: “Qué bueno verlos así, amigos”. Reconozco que mis padres, queriéndome, me ayudan a vivir con la máxima dignidad. Les he agradecido sus consejos. (R.G. – Italia) El primer paso En Colombia el padre es el punto fuerte de la familia, pero últimamente, desde que nuestra hija estudia bachillerato, la relación con ella se ha vuelto difícil y desde hace un tiempo las escenas se suceden. Ella es de carácter fuerte, como yo, pero soy un adulto y tengo algo de experiencia en la vida. Hace varias noches la vi pegada a la computadora cuando ya era tarde. Cuando le señalé que era hora de ir a la cama, ella respondió que tenía que terminar un trabajo. Lo que me sorprendió es que ella no me tomó en serio, de hecho, por primera vez, también levantó la voz. Así que desconecté el módem para que ya no pudiera navegar. No me hablaba desde entonces. Durante días en casa el clima se mantuvo tenso y el aire parecía irrespirable. En cierto momento tuve un replanteamiento de mi forma de hacer y le pedí a Dios la fuerza para estar más calmo, menos orgulloso, para dar el primer paso y entablar una nueva relación con ella. Al darse cuenta de esto, ella misma se me acercó un día y se disculpó. (G.G. – Colombia)

Maria Grazia Berretta

(Tomado de Il Vangelo del Giorno, Città Nuova, año VIII, n.2, julio-agosto2022)

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Bolivia: encuentro y amistad sin fronteras

Bolivia: encuentro y amistad sin fronteras

Dos familias de Vicenza, Italia, vivieron una experiencia intensa y profundamente significativa en Bolivia, entrando en contacto directo con los proyectos de apoyo infantil promovidos por Azione Famiglie Nuove (AFN). No fue solo una visita, sino una inmersión en la vida cotidiana de quienes, día a día, transforman la solidaridad en una oportunidad de redención.

Vivir el Evangelio: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).

Vivir el Evangelio: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).

Jesús resucitado les da paz y alegría a sus discípulos y les confía su propia misión. El Espíritu Santo los “recrea” como una nueva humanidad, y esta vocación hoy no solo nos concierne a cada uno de nosotros, sino que se realiza plenamente cuando somos una “comunidad” y nos apoyamos mutuamente. Así es como el Evangelio se convierte en vida y la misión en un nuevo Pentecostés

Líbano: ser chispas de vida

Líbano: ser chispas de vida

Algunos niños de Roma han recogido 300 euros con el fin de realizar una donación al Instituto de rehabilitación audio-fonética (IRAP) ubicado en Aïn, en la periferia de Biakout, al norte de Beirut. A raíz de ello han recibido una carta de agradecimiento realmente conmovedora, que nos recuerda el verdadero valor de la solidaridad y de la responsabilidad que cada uno de nosotros está llamado a encarna; y ser así semillas de esperanza y paz incluso en el medio de la oscuridad.