Movimiento de los Focolares

Giordani y la pedagogía cristiana

Oct 16, 2016

Algunos fragmentos de Giordani sobre la educación, aunque hayan sido escritos hace muchos años, en un contexto histórico y social diferente, pueden todavía hoy estimularnos a una reflexión.

Igino Giordani«Educar significa encender una llama, y no llenar un odre. Pero si es una llama que hay que alimentar, hay que educar al hombre para que guarde y aumente el calor y la luz: necesita la educación, que no dura solamente en la época de la infancia, sino que se prolonga desde el nacimiento hasta la muerte, es decir, en todo el tramo de la vida en el que hace falta dar calor y encender una luz». Giordani fue un escritor y un periodista, un hombre político, pero fue también un formidable educador. Sus escritos estaban pensados para enseñar, para formar al ciudadano a una vida recta y, de hecho, fueron muchos – laicos y clero, en la Iglesia y en la sociedad civil – que se formaron con las publicaciones de Giordani, en el difícil periodo de la resistencia cultural al fascismo y después en los años de la guerra fría. Giordani vivía y escribí. Escribía y con ello enseñaba. A su parecer, la educación debe ser un proceso universal, que involucre a todos los ciudadanos. El significado de la función educativa es el de transmitir dos principios que fundamentan a la persona: libertad y responsabilidad. Haciendo referencia a una imagen usada por Plutarco, para Giordani educar significa encender una llama, y crear las condiciones para que el discípulo sepa mantenerla constantemente viva. El baricentro del proceso educativo, con ello, se traslada del docente al alumno, y de la infancia al entero arco de la vida, hacia una auténtica educación permanente: «Los educadores son de orden natural: familia y Estado, y de orden sobrenatural: Iglesia. Cuando los unos y la otra colaboran para alcanzar un solo ideal, cooperando en lugar de tropezándose, la educación alcanza su plena eficacia. Entonces tanto los individuos como las masas no se quedan impasibles y neutrales ante su destino, sino que lo enfrentan con valor: entonces se viven periodos épicos de las grandes empresas de paz y de guerra, del pensamiento y del trabajo. La familia no es sólo un vivero o un hospicio o un alojamiento corporativo: es una iglesia y una escuela. Los padres gozan del derecho que les da la naturaleza, y por ello de Dios, de educar además del de engendrar y alimentar, a los hijos: derecho y deber, irrenunciables, anteriores a cualquier otro derecho de la sociedad civil. 20161016-01La familia educará si los padres no sólo son personas educadas, sino si tienen conciencia de su misión de maestros; si saben alimentar en las almas infantiles ideales superiores a la comida y a la carrera; si actúan como pequeña iglesia docente. La religión nos sirve también para recordar, elevar y proteger la obligación pedagógica que posee la familia. Y la política debe hacer otro tanto. Por lo tanto, el Estado es el otro gran educador y cumple este deber sobre todo a través de la escuela. Hoy el Estado posee sus escuelas, y tiene el pleno derecho natural de poseerlas. Pero ya no estaría en su derecho si en estas escuelas coartara la conciencia religiosa y pervirtiera la moral; y aún peor, si impidiera a la Iglesia que tenga sus escuelas». «Por lo que se refiere a la moral, la educación es, o tendría que ser, una sola, desde la familia al Estado, desde la parroquia a la propia profesión; educación que toma sus normas de la ley de Dios y construye sobre ésta las leyes del hombre; una educación cuya alma es una fe trascendente que, como tal, saca a los individuos del individualismo y los conecta entre ellos, bajo el impulso de la justicia y de la caridad. Como dijo un pedagogo ilustre: “la verdadera cultura social nació en el Gólgota”». (Igino Giordani, “Educación e instrucción” en La società cristiana, Città Nuova,  (1942) 2010, págs. 108 – 111)  

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *


Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Batallas de nieve contra la guerra

Batallas de nieve contra la guerra

Una historia de cercanía. Un profundo anhelo y una intensa nevada. En enero, algunos niños de Gaza, acogidos en Italia para recibir tratamiento médico, vivieron un día especial de solidaridad, integración y esperanza.

Bolivia: encuentro y amistad sin fronteras

Bolivia: encuentro y amistad sin fronteras

Dos familias de Vicenza, Italia, vivieron una experiencia intensa y profundamente significativa en Bolivia, entrando en contacto directo con los proyectos de apoyo infantil promovidos por Azione Famiglie Nuove (AFN). No fue solo una visita, sino una inmersión en la vida cotidiana de quienes, día a día, transforman la solidaridad en una oportunidad de redención.

Vivir el Evangelio: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).

Vivir el Evangelio: “Como el Padre me envió a mí, yo también los envío a ustedes” (Jn 20,21).

Jesús resucitado les da paz y alegría a sus discípulos y les confía su propia misión. El Espíritu Santo los “recrea” como una nueva humanidad, y esta vocación hoy no solo nos concierne a cada uno de nosotros, sino que se realiza plenamente cuando somos una “comunidad” y nos apoyamos mutuamente. Así es como el Evangelio se convierte en vida y la misión en un nuevo Pentecostés