Movimiento de los Focolares

Scicli: una comunidad “familia”

Jun 11, 2014

En el pequeño municipio de Ragusa (Sicilia), son numerosas las iniciativas para acercarse a los que están más solos, a los marginados, al que trata de construir una nueva vida lejos de su tierra natal.

201406ScicliA principios de los años ’60, Sicilia se encontraba muy lejos de Trento, parecía inalcanzable. Sin embargo, desde aquellos años, a través de un primer grupo de focolarinos se difunde la espiritualidad de la unidad  en muchas ciudades de la isla del extremo sur de Italia. Entre éstas, Scicli, un municipio italiano de 25 mil habitantes. Scicli es una joyita barroca declarada patrimonio de la humanidad. Un pueblo, que al igual que Agrigento, Pozzallo, y otros que escuchamos nombrar por la continua llegada de emigrantes del norte de África, se asoma al Canal de Sicilia y se encuentra en el centro del nuevo flujo migratorio de estos años. La gente del lugar es acogedora por naturaleza, pero la propuesta de Jesús del “Que todos sean uno” (Jn 17, 21) y la sugerencia de Chiara Lubich de trabajar para conquistar a Dios la propia ciudad, ha estimulado, con el transcurso de los años, a la comunidad sciclitana de los Focolares a aprovechar todas las ocasiones para acoger a muchos, a establecer un diálogo con los cristianospertenecientes a otras iglesias y a concretar el apoyo a jóvenes emigrantes. 201406Scicli1“En nuestras ciudades viven hermanos que pertenecen a la Iglesia Metodista”, cuenta Ignazio Ventura, de Scicli. Ya desde los años ’90 nació con ellos un profundo diálogo de comunión, de intercambio de ideas, Decidimos juntos realizar una comida semanal para los numerosos emigrantes que viven en nuestra ciudad”. “Hichem y Samia son una joven pareja tunecina que hace poco viven en Scicli. Los apoyamos en la construcción de su modesta casita. Con preocupación por su precariedad económica, nos confían que esperan un hijo, y que es el amor concreto de muchos lo que les da la confianza para llevar adelante el embarazo. A causa de una malformación, el nacimiento de Deyssem, después de los primeros momentos de alegría, se transforma en una preocupante carrera contra el tiempo. ¡Hay que operarlo de forma inmediata! Nos quedamos a su lado en ese delicado momento. Hay que organizar el traslado a Roma. Una persona de la comunidad se ofrece para acompañar al niño y a su papá. La operación resulta un éxito y ¡el pequeño se salva!. En ese periodo, junto con otras instituciones comienza el centro de acogida intercultural “La Sorgente” (La Naciente), que responde a la solicitud de la Municipalidad de impartir lecciones de italiano a los jóvenes inmigrantes, tres veces por semana, durante dos años consecutivos. Nace un espectáculo musical en el cual los jóvenes norafricanos y de Scicli dan lo mejor de sí mismos. 201406Scicli2Inspirándose en el ‘Manifiesto’ “Una ciudad no basta”, que Chiara entregó a las nuevas generaciones, a partir del 2005 los Chicos por la Unidadse ocupan de los niños alojados en un centro diurno, que dirigen unas religiosas. Allí los niños que viven en situaciones especiales almuerzan y pasan la tarde. Se establecen turnos para pasar juntos momentos de juego y para realizar las tareas escolares. La trabajadora social y la psicóloga, afirman que la presencia de los Chicos por la Unidad es muy importante para los niños. En el 2006 solicitan a las familias de los Focolares que contribuyan con la formación de las familias de los niños del Centro. Son familias albanesas, con cultura y religión distintas; familias divididas con padres en la cárcel o con arresto domiciliario…. “Nuestra cercanía al Centro y a las Religiosas nos ha permitido establecer una relación de ayuda y apoyo recíprocos, también cuando no se podía hacer otra cosa que escuchar o acompañarlos ensus sufrimientos. Nace así el proyecto “Una mesa, una familia”, una comida para unas sesenta personas que se realiza un domingo al mes” “Estamos experimentando –concluye Ignazio- que el espíritu de familia se construye más allá de toda barrera cultural. Es verdad que donándose a los demás, se experimenta la paz en el alma, la libertad de los hijos de Dios”.  

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