Movimiento de los Focolares

Sucio y maloliente

Ago 25, 2017

Urs, focolarino suizo que vivió durante muchos años en Sudamérica, cuenta su compromiso de vivir el Evangelio, día a día, también cuando no es fácil.

La sala de espera de la Policlínica estaba repleta, porque allí atienden varios médicos. Había sólo dos sillas vacías, una al lado de una señora muy elegante y la otra cerca de un señor del cual provenía un olor muy fuerte – su ropa manifestaba una higiene muy deficiente-. Tal vez estaba allí para resguardarse del intenso frío de la calle. Mi primer impulso fue el de sentarme al lado de la señora, porque aquel olor me producía náuseas. Sin embargo, no pude evitar pensar que si Jesús está presente en cada prójimo, seguramente estaba también en ese pobre. No había excusas: mi lugar estaba al lado de él, ésa era la persona que debía preferir, justamente por su aspecto impresentable, porque era un “descartado”. Fue así que, me senté allí, junto a él, venciendo el natural rechazo que sentía, bajo las miradas maravilladas de la gente. Inmediatamente ese hombre empezó a hablarme: “Pero, ¡qué lindo suéter, qué lindos pantalones! ¡Qué hermoso sería tener ropa así!”. Cuando empezó a tocar mis pantalones para apreciar la calidad y hablar con más entusiasmo de mi ropa, debo admitir que empecé a sentirme incómodo. Salus 1La gente miraba y esperaba mi reacción. Entonces me dediqué completamente a él, tratándolo con dignidad, sin juzgarlo, viendo en él a un hermano. Importaba poco si lo que me contaba de su vida era cierto o no… Comprendía que necesitaba que alguien lo escuchara, lo valorara y lo hiciera sentir importante. Trataba de no prestarle atención al hecho, de que él, cuando hablaba, su saliva salía disparada sobre mi ropa. Sentía que este esfuerzo me sacaba de una forma de vivir cómoda y que haciendo así habría logrado amar a esa persona. Le propuse vernos al día siguiente para tomar un café. Mi nuevo amigo se quedó sorprendido y contento. Obviamente, muchas personas nos estaban escuchando. Al final, sentí que me llamaban por mi nombre y entré a la consulta médica. Cuando salí, “mi” pobre ya no estaba más. En la sala de espera ya casi vacía quedaba sólo la señora elegante, que se me acercó con una linda sonrisa: “Disculpe si lo molesto – me dijo-. Seguí toda la conversación que mantuvo con ese señor. Me parecía que su paciencia no tenía límite. Hubiera querido hacer lo mismo, pero no tuve el coraje de hacerlo. Escuché cada palabra suya, y parecía que Ud. estaba verdaderamente interesado en esa conversación tan particular. Cuando Ud. entró a ver al médico, ese señor se levantó, nos agradeció por la paciencia y nos dijo: ‘Él sí que es un amigo. Nunca lo había visto antes, pero me amó de verdad. Para él, ¡yo soy de verdad una persona importante!’. Después se fue. Cuénteme, ¿por qué Ud. actuó así con él?”. Le respondí que soy cristiano y que quiero amar y servir a cada prójimo, y especialmente a aquéllos que más sufren, como haría un padre con su hijo.La señora se mostró sorprendida. Reflexionó un poco y después, sonriendo, me dijo: “Si vivir como cristiano significa esto, tal vez puedo reencontrarme con aquella fe que perdí hace mucho tiempo”. Al día siguiente fui a tomar el café con mi nuevo amigo. Le llevé algo de ropa limpia. Cuando nos despedimos, me abrazó. Entre lágrimas me confesó: “Hacía tiempo que nadie me trataba como un ser humano que tiene necesidad de afecto y amor”. Extraído de Urs Kerber “La vida se hace camino” . Ed. Ciudad Nueva, Buenos Aires (AR) 2016, páginas 15 y 16.    

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscríbete a la Newsletter

Pensamiento del día

Artículos relacionados

Chiara Lubich: Unidad

Chiara Lubich: Unidad

La unidad, como realización de las palabras de Jesús «Padre, que todos sean uno» (Jn 17,21), es uno de los puntos fundamentales de la espiritualidad de los Focolares. Pero ¿cómo lograr la unidad? ¿Cómo recibir la gracia de la unidad? Chiara Lubich habló de ello el 26 de septiembre de 1996 en su discurso durante una Conexión, de la que ofrecemos aquí un extracto.

Emergencia por el terremoto en Venezuela

Emergencia por el terremoto en Venezuela

Las donaciones, recaudadas a través de Acción por un Mundo Unido (AMU) y Acción por Familias Nuevas (AFN), se destinarán a hacer llegar a las poblaciones de Venezuela afectadas por el fuerte terremoto del 24 de junio de 2026 ayuda de primera necesidad y a la reconstrucción de viviendas.

La unidad, una prioridad para Maria Voce Emmaus

La unidad, una prioridad para Maria Voce Emmaus

El 20 de junio de 2026 se cumple el primer aniversario del fallecimiento de Maria Voce Emmaus, la primera presidenta del Movimiento de los Focolares (2008-2021) tras la muerte de Chiara Lubich. Nos planteamos una pregunta: ¿cómo vivió Emmaus la unidad en su día a día? Las focolarinas que formaron parte de su focolar en los últimos años comparten algunos hechos, “florecillas”, que demuestran cómo el amor recíproco, vivido en toda circunstancia, sienta las bases para merecer la unidad como un don de Dios.